viernes, 29 de mayo de 2020

Espergura Desbrotado del Viñedo



 ESPERGURA DESBROTADO DEL VIÑEDO BODEGAS URBINA

- Espergura o desbrotado: Es la operación realizada a comienzos de la primavera consistente en arrancar los brotes o tallos, generalmente improductivos, que surgen de los cordones (brazos conducidos de la vid) o varas en la parte superior de la vid para mejorar su rendimiento y la calidad de la uva. Los brazos son las partes leñosas de la vid que surgen del final superior del tronco y que son susceptibles de ser podadas y pueden ser artificialmente conducidas. En este caso se suelen denominar cordones. Una vara es el sarmiento de la vid que ha madurado y lignificado (cambiando de color del verde a marrón). Tras la caída de las hojas, el número y grosor de las varas son indicativos del vigor de la planta y determinan los sistemas de poda (largas o cortas) y de gestión de la copa, que a su vez marcan la selección y cantidad de yemas productivas (ápices no desarrollados o embrionarios del tejido vegetativo).


La finalidades principales de este aclareo o supresión de brotes herbáceos es la de cooperar con la poda propiamente dicha a la obtención mantenimiento de la forma adoptada y favorecer la producción de fruto y su calidad. Con ello, el viticultor actúa directamente sobre el equilibrio vegetativo, vigor, producción y calidad, factores que integran sus posibilidades totales o potencial vegetativo. Se realiza cuando cese el peligro de heladas primaverales, ya que en esta época los pámpanos se desprenden fácilmente, y al hacerlo dejan una herida insignificante, que cicatriza pronto y bien. En climas de verano no muy extremados en calor, se registrara una mejor calidad en el fruto, efecto debido, por una mejor aireación y soleado de las hojas conservadas. Además las primeras invasiones de mildiu, originadas por las esporas de invierno que están en la tierra, alcanzan más fácilmente los pámpanos más bajos, y la supresión de éstos reducen las probabilidades de contagio, y además limita el riesgo de fitotoxicidad  de los herbicidas sistémicos.


- Eliminar órganos vegetativos excesivos que pueden romper el equilibrio vigor-producción de la cepa.
- Evitar el riesgo de mildiu, porque estos brotes que se encuentran en la base son mucho más sensibles debido a la humedad ambiental del suelo y a la facilidad de llegada de esporas desde el suelo por el trabajo de campo.
- Por otra parte si se utilizan herbicidas sistémicos también es perjudicial para la cepa porque estas formaciones bajas absorben mucho herbicida.
- Se facilita la poda de invierno y se evitan las heridas gruesas en el tronco que se realizarían durante la poda de invierno.


Esta operación se puede hacer de forma manual con unas tijeras antes de la floración o mecánicamente mediante unos látigos de goma que se adaptan a los laterales del tractor viñero cuando está arando. Este sistema de látigos en España no se usa realmente. Otro método es el químico utilizando una mezcla de dicuat + paracuat al 1%. Un problema de este último método es que como esta mezcla es tóxica para la cepa, se debe tratar con un aparato con forma de capilla de lona que lleva unas lengüetas de goma que pasa por bajo de la cruz y unas boquillas que pulverizan el tronco. Este método solo tiene fundamento cuando se utiliza escarda química.


- Desborre o brotación: describe el momento del año en el que las yemas se abren para dar lugar a los brotes de la temporada. Viene precedido por el lloro de los cortes realizados durante la poda de invierno y normalmente tiene lugar durante el comienzo de primavera, aunque depende mucho de los cambios de temperatura. Debido a la fisiología natural de la vid como planta trepadora, es el desborre más acusado en las yemas más alejadas del tronco, de ahí la importancia de la poda y cuando se realiza, por ejemplo las podas tardías demoran el desborre. También hay que tener en cuenta que en igualdad de condiciones, no todas las variedades de vid brotan al mismo tiempo ni reaccionan igual a los cambios de temperatura.


La brotación de las yemas se debe a la multiplicación y agrandamiento celular del meristemo terminal de sus conos vegetativos, teniendo su iniciación en invierno y principios de la primavera, cuando la temperatura ambiental alcanza el umbral de crecimiento que se corresponde a los 4-5ºC. En principio, con las bajas temperaturas la actividad celular es débil, acreciéndose con la elevación de la mismas, con acciones diarias acumulativas, que dan lugar al hinchamiento y apertura de las escamas, hasta llegar al umbral de crecimiento aparente con medias diarias de 10ºC, también llamado "cero de vegetación", con aparición de la borra y posterior de la punta verde, estados fenológicos que determinan la iniciación aparente de la brotación.


Las cepas muy vigorosas brotan generalmente más tarde que las que no lo son tanto. Las cepas jóvenes brotan antes que las viejas. Las debilitadas por cargas excesivas, accidentes en la vegetación del año anterior (pedriscos, enfermedades, etc.), al tener pocas sustancias de reserva, brotan más tarde. El agricultor puede actuar sobre la fecha de brotación, alterando las condiciones de circulación de las savia en los sarmientos, mediante la poda y arqueado de los mismos que limiten los efectos de la acrotonía y de la inhibición correlativa, y puede actuar con la aplicación de reguladores de crecimiento como el etephon y la cinamida de hidrógeno, estimulantes de la brotación. Es posible también retrasar la brotación mediante podas muy tempranas o muy tardías, práctica habitual.


A partir del brote, la vid desarrolla los órganos que en miniatura se encuentran en los conos vegetativos y crea otros órganos nuevos (raíces, yemas, nietos y racimillos de los mismos, etc.). En su primera edad, y hasta una fecha bien avanzada, este crecimiento es a costa de las reservas, y más tarde, por la savia elaborada por las hojas. Además la temperatura e insolación tiene una influencia capital sobre la velocidad de este fenómeno de fotosíntesis. La vid seguirá creciendo, hasta que llegue un momento en que cese de hacerlo, esta detención puede estar influida por las variaciones de clima y suelo, siendo las sequías de verano y sus altas temperaturas las mayores responsables de tales detenciones. También conviene tener presente que las vides vigorosas crecen durante más tiempo que las débiles, haciéndolo también las que reciben riego y abonos nitrogenados.


- Espergura en La Rioja: En primavera los días calurosos se alternan con días fríos y ventosos. El calor activa el crecimiento de los pámpanos y es en este momento cuando se realiza en el viñedo una de las operaciones más importantes de todo el año la espergura. La espergura consiste en la eliminación o limpieza (la palabra proviene del latín ex-purgare que significa “limpiar”) de brotes herbáceos que nacen tanto en la madera vieja (tronco y brazos), como en los pulgares y/o varas con el objetivo de definir exactamente las yemas dejadas en la poda de invierno, mantener el sistema de formación del viñedo y favorecer la producción y la calidad de las uvas. En la Rioja se dejan dos brotes por cada pulgar. Un pulgar es un trozo de sarmiento con un número variable de yemas que se deja al podar la cepa en invierno.


Debido al rápido crecimiento de los brotes en esta época, la espergura es una labor a realizar en un corto periodo de tiempo lo que implica una gran necesidad de mano de obra, con tiempos entre 15 y 20 horas/ha. Junto con el tiempo de vendimia, es cuando más gente se ve trabajando en los viñedos. Esta labor se realiza manualmente y, aunque se han ensayado métodos mecánicos y químicos, estos no son del todo satisfactorios. La espergura es una más de las múltiples operaciones en verde que se pueden realizan en los viñedos, aunque es la más importante por su influencia en el posterior desarrollo del viñedo. Otras operaciones en verde son el despunte, el guiado de la vegetación, el desnietado, el deshojado y el aclareo de racimos.


El momento en el que se comienza a espergurar está influenciado por el desarrollo de los brotes. Es conveniente esperar a que los brotes tengan unos 15-20 centímetros. Si se comienza antes existe riesgo de una posible helada, además habría que volver al viñedo para dar un repaso y eliminar pámpanos que entonces no habían brotado. Si la espergura se realiza tardíamente habrá más competencia, será más costoso el arrancar los brotes al estar mucho más duros y provocaremos  mayores heridas y una mala cicatrización de las mismas, provocando enfermedades de madera.


La realización de una adecuada labor de espergura conlleva muchos beneficios para el viñedo:
- Se regula la producción a los objetivos buscados con la poda de invierno
- Se equilibra la relación vegetación/producción.
- Se estimula el crecimiento de los pámpanos que permanecen.
- Se eliminan los pámpanos situados en las zonas no deseables, evitando el envejecimiento prematuro de la planta.
- Se mejora la sanidad de la planta mediante la aireación, la penetración de la luz, la fácil introducción de los tratamientos fitosanitarios.
- Se facilitara la posterior mecanización de viñedo.
- Se favorece un microclima propicio del racimo para su correcta maduración, etc.


En diferentes partes de España a la espergura se la denomina como despampanar, escardar, esparrar, desforrecinar, esforijinar esporgar, esforgar, esforguinar, espampanar castrar, destallar, destallicar, despleguetear, despimpollar, despollonar, desramillar, desarrocinar, sarracinar, esbordegar, espurgar, dar de mano, despampanar, deslechugar, desmamonar, deslechuguillar, desfollonar, etc. (Frances: ébourgeonnage o épamprage, Ingles: crown suckering o desuckering, Aleman: Ausbrechen o Ausschneiden).











Espergurado Despampanado de la Vid



ESPERGURADO DESPAMPANADO DE LA VID

- Espergurar Significado RAE (Real Academia Española): Definición de espergurar. tr. Rioja. Limpiar la vid de todos los tallos y vástagos que echa en el tronco y madera, que no sean del año anterior. Origen de la palabra: (arag. esporgar, del l. expurgare, limpiar.). Expurgar(Del lat. expurgare.). tr. Limpiar o purificar algo, entresacando lo inútil, sobrante o inconveniente. Sinónimos para expurgar (limpiar, purificar, depurar).


- Espergurar Sinónimos: El nombre de esta operación en verde varía según la región en la que se realice. Puede que en tu zona se diga espergurar, despampanar, espampanar, esporgar, esborgar, escardar, esparrar o de alguna otra forma. (Frances: ébourgeonnage o épamprage, Ingles: crown suckering o desuckering, Alemán: Ausbrechen o Ausschneiden).


- Espergurado: Consiste en la eliminación de chupones o esperguras, tanto en el tronco como en el cordón o en los brazos. También se eliminan en esta operación los brotes de las yemas de la corona del pulgar y los pámpanos “dobles”. Se realiza a principios del mes de mayo, cuando los brotes tienen 10-20 cm. Existe una clara relación entre vigor, porcentaje de desborre y número de brotes. La necesidad de efectuar un espergurado se ha acentuado en los últimos años con el incremento del vigor.


El espergurado se realiza normalmente de forma manual, con tiempos entre 15 y 20 horas/ha. En la actualidad, es posible mecanizar el espergurado, pero sólo del tronco (no del cordón) a través de una máquina con latiguillos de goma verticales u horizontales. También es posible la eliminación de chupones mediante el espergurado químico a través de una aplicación con glufosinato de amonio.


La espergura consiste en la eliminación de los chupones y de los brotes de yemas basales y pámpanos dobles, que aumentan la masa vegetal de la cepa sin incrementar de manera sustancial la producción. La emisión de chupones depende del vigor de la planta y de la carga dejada durante la poda de invierno. Su eliminación se realiza por las siguientes razones:


- Generan una gran masa vegetativa que favorece la proliferación de enfermedades y dificulta la diferenciación floral de las yemas.
- No son productivos y, sin embargo, consumen reservas y fotosintetizados de la cepa.
- Aparecen en lugares inadecuados como el tronco y los brazos de la cepa, o junto a otras yemas bien posicionadas dejadas durante la poda.
- Dificultan la vendimia.
- Los chupones en los troncos pueden absorber herbicidas sistémicos aplicados en la línea de cultivo.


La espergura se realiza en mayo, cuando los brotes tienen menos de 10-15 cm y todavía son tiernos y fáciles de desprender con la mano. A ésto hay que añadir que en este momento la herida causada es pequeña. Es una labor costosa (20-30 h/ha) y, en ocasiones, es preciso realizar más de una pasada. Sin embargo, en determinadas ocasiones mantendremos los chupones, ya que sirven para regenerar las estructuras vivaces de la planta deterioradas por enfermedades de la madera o daños mecánicos producidos con tractores y aperos.


En viñedos en vaso la única forma de realizar esta operación es manual, al igual que en los brazos de las cepas en espaldera. Sin embargo, en el tronco de estas plantas elevadas se puede efectuar espergura mecánica o química. La primera consiste en el paso de unos rodillos con dedos flexibles, que giran a gran velocidad y arrancan los brotes nacidos en la madera vieja. En el segundo caso, se aplican herbicidas de contacto dirigidos al tronco, de forma que queman los chupones sobre los que caen.


En la imagen aparece Pedro Urbina agachado al lado de un renque en un viñedo en vaso y comienza a explicar en qué consiste la espergura. Los pámpanos de las cepas tienen más de medio metro de longitud. Se muestra cómo va eliminando los brotes que aparecen en los brazos de la cepa y en yemas basales de los pulgares dejados, de forma que sólo deja dos pámpanos, los más verticales, en cada pulgar.

  
- Espergura en La Rioja: El viticultor riojano cuando habla de esta tarea utiliza casi siempre la forma verbal espergurar y a veces la nominal espergura y nunca espergurado o despampanado que son las formas que se recogen en los manuales de viticultura. También se denomina espergura a los brotes eliminados. La etimología de espergurar es la forma latina ex-purgare que significa "limpiar".


Expergurar es una voz emblemática del léxico vitivinícola caracterizado por la variación. En diferentes lugares se refieren a esta operación como: En La Rioja la forma más utilizada es epergurar, pero también se dice escardar (Uruñuela), esparrar (Alcanadre), esforijinar (Cornago), deshornizar (Camprovín, Bobadilla y Baños de Río Tobía), despampanar (Navarra, Lanzarote), espampanar (Lanzarote), esporgar o esporga (Valencia, Requel-Utiel, Aragón) y los brotes que se retiran se llaman esporguines y también se puede escuchar en dicha zona las variantes eforgar y esjorguines e incluso esborgar.


M. Llano Gorostiza recoge en 1974 para la voz espergurar, sin especificar los lugares, todas estas variantes: castrar, destallar, destallicar, despleguetear, despimpollar, despollonar, desramillar, desarrocinar, sarracinar, esporgar, esbordegar, espurgar, dar de mano, despampanar, deslechugar, escardar, desmamonar, deslechuguillar y desfollonar. Deslechugar está documentado en el siglo XVI (Alonso de Herrera) y también aparece en la traducción de 1845 del diccionario del Abate Rozier. Sumadas estas variantes a las anotadas más arriba y no repetidas hacen un total de 25. Todo un récord. Esto deja muy claro que espergurar era y sigue siendo una labor muy practicada y por consiguiente muy necesaria.


Dado su mayor uso parece conveniente, con el fin de facilitar la comunicación, priorizar la forma espergurar o espergurado o si se quiere despampanado (surgido como traducción de la voz francesa épamprage) para las situaciones formales (el discurso técnico-académico) y dejar las demás formas para usos locales y populares, sin que eso signifique marginarlas. Algunos expertos apuntan que despampanado no es técnicamente correcto, ya que no se quitan pámpanos, que en rigor son los brotes de la madera del año anterior.


- Poda en Verde de la Vid: Estas operaciones en verde son el espergurado o espergura, que se realizan durante el mes de Abril y Mayo, y al cual siguen por este orden (el desnietado o el desniete, el despunte, el deshojado y el aclareo).


Las operaciones en verde son el conjunto de actuaciones que se realizan en viñedos vigorosos durante el periodo vegetativo y que complementan a la poda de invierno. Con ellas se intenta llegar a un mejor equilibrio entre el desarrollo vegetativo y productivo de la cepa y una óptima posición de hojas y racimos. Con estos trabajos conseguimos mejorar el microclima en la zona de los racimos y la captación de energía solar por parte de las hojas, ya que un sombreamiento excesivo provocaría:


- Uva poco madura y con carácter herbáceo.
- Mayor incidencia de enfermedades.
- Menor fertilidad en yemas de rangos bajos.


Los factores que determinan la calidad de la cosecha son la distribución y la exposición de hojas y racimos, algo que depende fundamentalmente del sistema de conducción elegido y de la poda invernal realizada. Pero en viñedos vigorosos, ésto no es suficiente y hay que intervenir durante el periodo vegetativo con estas operaciones complementarias, denominadas operaciones en verde. Indudablemente, las intervenciones comentadas, junto con el mayor número de tratamientos fitosanitarios que realizar en este tipo de viñedos, suponen un incremento de los costes de producción.

jueves, 14 de mayo de 2020

Urbina Espumoso de Municipio DOCa La Rioja



URBINA ESPUMOSO DE MUNICIPIO D.O.Ca LA RIOJA

Bodegas Urbina lanza al mercado el primer vino espumoso con Denominación de Origen Calificada de Municipio de España. Con la entrada en vigor de las nuevas calificaciones de Rioja en 2017, se incluyeron en esta denominación los vinos espumosos y la certificación por municipios, siendo estos últimos elaborados y procedentes de uvas exclusivamente de la misma localidad. Urbina es pionera en introducir en su carta de vinos las novedades de la D.O.C. manteniendo la esencia clásica del Rioja. Bodegas Urbina está situada en Cuzcurrita del Río Tirón en la subzona de Rioja Alta, elaboran vino desde 1870 y es una bodega familiar con viñedos propios y mucha historia.


“…Somos una familia de profesionales del sector del vino, viticultores y enólogos con muchos años de experiencia. Nos gusta nuestro trabajo, que empieza en la tierra y parece acabar en una botella. Pero realmente termina cuando a través de los sentidos despierta emociones, para convertirse en un recuerdo, que nos lleva a momentos y lugares concretos…” -Angel Urbina-


“… Sobre todo nos gusta que los vinos expresen el terruño, o el lugar del que proceden. El vino debería ser una expresión liquida del lugar del que procede, es decir del clima, suelos, y personas que lo elaboran. Que sea único y original, que no sea de esos que se podrían clonar en cualquier parte del mundo…” -Pedro Urbina-


Innovación y tradición se dan la mano para presentar este elegante, sabroso y refrescante espumoso. Bodegas Urbina apuesta por un vino oro pálido, luminoso y brillante, con finas y persistentes burbujas que forman una corona en la superficie. Al beberlo se produce una cremosa espumación con refrescante acidez. Es un vino que nos recuerda al mousse de limón con amplio volumen y muy largo en boca. En ataque es goloso y frutal con pinceladas de melón y tonos amielados, en su largo recorrido se aprecia el equilibrio y la complejidad del vino, dejando al final unos matices amargos muy agradables.


Este vino, “El primer espumoso de la familia Urbina, elaborado con uvas de la varidedad Viura de un viñedo de 40 años en el paraje de nombre poético, Valle del Ángel…”-Tim Atkin-, es un homenaje a Salvador Urbina, quien sobrevivió a las pandemias de 1918 y 1957, hoy tras la que nos está tocando vivir a nuestra generación, Bodegas Urbina propone celebrar el 11 de Mayo, en la próxima reunión con nuestros seres queridos, brindando con un buen vino, “…Fresco y seco, con sutiles notas a melocotones y cítricos, algo de autólisis salada, similar a un brioche,….”– Tim Atkin.


En esta primera añada de espumosos de calidad D.O.C. Rioja, el equipo de viticultores y enólogos de la familia Urbina han producido 11.500 botellas, que han decidido racionar en cupos mensuales. Elaborado mediante el método tradicional, este Brut pas dosé, tiene mínimo 15 meses en botella antes de hacer el degüelle a mano. Ya está disponible en la tienda online y sólo saldrán a la venta 1000 botellas al mes para no agotar stock.

https://www.urbinavinos.com/categoria-producto/carta-de-vinos-home/espumoso/


Notas de Prensa Espumoso de Municipio DOC Rioja Urbina Brut 2017

https://www.lomejordelvinoderioja.com/bodegas/urbina-valle-angel-20200511174715-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

https://www.tecnovino.com/urbina-valle-del-angel-primer-espumoso-con-denominacion-de-origen-calificada-de-municipio-de-rioja/

https://www.de-vinos.es/2020/05/04/bodegas-urbina-lanza-al-mercado-el-primer-vino-espumoso-con-denominacion-de-origen-calificada-de-municipio-de-espana/

https://www.vivirelvino.com/smartblog/351_Bodegas-Urbina-presenta-el-primer-espumoso-de.html

martes, 12 de mayo de 2020

Plantación Mecanica del Viñedo Bodegas Urbina



PLANTACIÓN MECANICA DEL VIÑEDO BODEGAS URBINA

La época ideal de plantación del barbado y de la planta-injerto es la comprendida entre (diciembre y marzo), durante el periodo de reposo invernal, así las plantas pueden manipularse sin sufrir daños, y estarán establecidas cuando comience la época de crecimiento. Las plantas en "pot" se plantarán entre (primavera y verano). Las vides pueden ser plantadas por (semillas, estacas, acodos o por injerto de púa o de yema). Las semillas se usan principalmente para la producción de nuevas variedades. En la escala comercial las más usadas son las estacas. En el caso de aquellos cultivares de difícil enraizamiento se usan acodos.

  
- Época de plantación: Las plantaciones a raíz desnuda se realizan durante el reposo vegetativo de la planta, preferentemente a partir de marzo, cuando la temperatura del suelo comienza a elevarse y las raíces se activan. Pero no puede alargarse a la época estival, ya que la temperatura será demasiado elevada y la humedad del suelo baja, con lo que las raíces de la planta se secarán. Por tanto, la fecha límite de plantación puede preverse en mayo, o junio si tenemos posibilidad de riego, aunque esto dependerá de la zona donde se realice. La plantación con cepellón o en pot, puede efectuarse en cualquier momento del año salvo en los épocas más calurosas del verano, aunque tiende a realizarse en junio o julio, al comienzo del verano.


- Aporcado: El aporcado consiste en cubrir con tierra la planta recién colocada en el terreno, con el fin de proteger al injerto de la deshidratación, y a las yemas y brotes jóvenes de las heladas tardías, ya que son sumamente sensibles a las bajas temperaturas. Si la plantación se realiza con bajas temperaturas, bien durante los primeros meses del año o en zonas de clima muy frío, se procede al aporcado de las plantas para proteger las yemas y los brotes formados. En este caso se aporta insecticida granulado para matar distintos tipos de gusanos que se comen las yemas y los tallos según surgen. Si la plantación es de abril en adelante, no suele ser preciso el aporcado. Normalmente tampoco si utilizamos planta parafinada.


- Colocación de la planta: La profundidad de los hoyos o surcos será de 40 a 50 cm, puesto que la planta con su sistema radicular desarrollado puede alcanzar esta dimensión. Las plantas se colocan en posición vertical. Si se trata de planta injertada, la zona del injerto se dejará aproximadamente 2 cm por encima de la superficie. Sin embargo, en barbado se deja mayor longitud sobre el terreno para descabezarlo e injertarlo en la siguiente campaña.


RECEPCIÓN Y PREPARACIÓN DE LA PLANTA

Tras las puntualizaciones anteriores ahora podemos comenzar a estudiar la plantación como tal, desde que recibimos las plantas hasta el momento en que las colocamos en el terreno definitivo. Para ello debemos conocer cómo se acondicionan, de qué forma se marca su ubicación en el terreno y el modo de depositarlas en los hoyos o surcos.


Recepción de la planta: Cuando recogas o recibas las plantas del vivero, lo primero que tienes que hacer es controlar su calidad y comprobar que sea la acordada con el viverista. Las plantas recibidas a raíz desnuda se protegerán para evitar su deshidratación, dejándolas bajo sombra, cubiertas con plástico y con las raíces en agua. La plantación se deberá realizar, como tarde, en tres o cuatro días. Si el tiempo de espera es mayor, se conservarán en una zanja o en una bodega, donde la temperatura será baja, y la humedad elevada.


Preparación de la planta: Cuando vayas a realizar la plantación, tendrás que acondicionar la planta y ello dependerá del tipo de planta comprada.

- Planta-injerto: viene normalmente con la parte aérea preparada del propio vivero, con un brote parafinado con 1 ó 2 yemas.

- Barbado: podaremos la parte aérea conservando 1-2 brotes con varias yemas. En realidad esto no es necesario, porque con el injerto en campo al año siguiente, desaparecerá la estructura aérea; se realiza para manejarlo con más comodidad.

La preparación de las raíces en plantas sin cepellón, dependerá del sistema de plantación. Si se realiza en agujeros de pequeño diámetro, se recortarán a 3-5 cm; pero si se hace en grandes hoyos o por medio de surcos, se mantendrán como mínimo 8-10 cm, pudiendo eliminarse tan sólo las puntas desecadas.

- Planta en Pot: toma agua de la tierra en la que se apoya, por lo que tendremos que mantenerla siempre húmeda. Este riego de apoyo lo conservaremos incluso tras su plantación, reduciéndolo poco a poco, para ir acondicionando la planta al medio en el que se establece.


MARQUEO DE LA PLANTACIÓN

Antes de realizar la plantación necesitamos saber dónde irán ubicadas las plantas en el terreno. Una vez tenemos decidido la orientación de las líneas de cultivo y el marco de plantación, tendremos que proceder al marqueo de la plantación. El marqueo consiste en señalar en el terreno los puntos definitivos donde irán colocadas las plantas según la orientación de las líneas y el marco de plantación decidido.


Esta operación difiere según el tipo de plantación que se va a realizar. Se puede marcar la ubicación exacta de todas las plantas (por medio de una retícula creada sobre el terreno o con puntos individuales), señalar las líneas de cultivo sin especificar la posición de cada cepa, e incluso prescindir del marqueo. En caso de efectuarlo se recurre a:


Cuerda y estacas o cal: La cuerda se extiende en la dirección de las líneas de cultivo que se haya determinado, respetando el perímetro fijado en el diseño. Los extremos se atan a sendas estacas que se clavan en el suelo y se procede a realizar la "línea maestra" de la siguiente manera:

- Si a lo largo de la cuerda hay marcas que indican la separación entre las plantas: sólo se señalan con cal o jalones esos puntos, determinando con exactitud la ubicación de todas las cepas de la primera línea. Después, se desplaza la cuerda la anchura de la calle (a) y se opera de la misma manera. La parcela quedará cubierta de puntos de cal salteados.

- Si la cuerda no tiene señal alguna: se marca toda la "línea maestra" con cal o yeso, al igual que el resto de las líneas de plantación, todas ellas paralelas y separadas la anchura de la calle. Para hacer la retícula, se cambia el sentido del cordel y se fija en la posición en que irán las plantas en uno de los extremos de la parcela. Se traza una línea continua, de forma que queda perpendicular u oblicua a las hechas con anterioridad. En sucesivas pasos, se va desplazando la cuerda la distancia que debe quedar entre plantas contiguas de la misma línea (b), y se van señalando las líneas transversales. Al final, obtenemos una red en la que los cruces de líneas indican la ubicación exacta de las cepas.


El marqueo es una operación sencilla, que resulta más complicada de explicar que de hacer. Sin embargo, con la experiencia, hay quienes la realizan de forma rápida e intuitiva, aunque quizás con menos exactitud que la detallada anteriormente. Lo puedes comprobar en el siguiente vídeo: Un hombre está de pie en la cabecera de una parcela labrada. Al fondo, dos operarios hincan estacas en el suelo cada dos pasos, siguiendo la dirección de una cuerda que permanece tirante sobre el terreno. Cuando acaban de señalar los puntos sobre una línea, entre dos de los hombres trasladan la cuerda cinco pasos, la tensan y vuelven a clavarla en el suelo. Entonces comienzan de nuevo a marcar la posición de las cepas con estacas.


- Pase de tractor: Las líneas pueden marcarse también mediante pequeños surcos en el suelo realizados con una reja poco profunda acoplada al tractor, que recorre la distancia entre dos jalones enfrentados que señalan las filas de cultivo. El punto exacto de las plantas se ubica haciendo pasadas en sentido contrario. El tractor debe conducirse siguiendo una línea recta imaginaria sin desviarse. Este mismo resultado se consigue con otros vehículos, dejando una huella o rodadura en el terreno mullido.


En los últimos años se ha extendido la plantación semiautomática con láser, en la que se obtiene una precisión similar sin necesidad de realizar el marqueo previo. Tampoco se precisará en las plantaciones con GPS.


Hasta ahora hemos hablado de plantaciones con marco definido, como las realizadas en terrenos llanos e incluso en las que siguen la línea de máxima pendiente. Sin embargo, la cosa cambia en viñedos diseñados según las curvas de nivel. En este caso, las filas de plantación no son paralelas, ni se colocan exactamente según van las líneas de cota, ya que el terreno es irregular y podrían coincidir con zonas prácticamente verticales, o bien podría quedar mucha distancia entre ellas. Los renques de cultivo simplemente se disponen perpendiculares a la línea de máxima pendiente.


PLANTACIÓN DE LA VID

Tras haber recibido y preparado las plantas y haber señalado su ubicación exacta en el terreno, procederemos a la plantación. Ésta puede ser de varios tipos, dependiendo de cómo se abra el hueco para plantar y la maquinaria utilizada. Así, podemos hacer la siguiente clasificación:


Plantación Puntual: Se hace un hoyo por planta de unos 40-50 cm de profundidad, en los lugares señalados en el marqueo. Tras recortar convenientemente las raíces, se introduce el pie. Posteriormente se aporta tierra fina para cubrir el sistema radicular, se tacuña para que no queden bolsas de aire que lo puedan secar y se acaba de rellenar el hoyo. El agujero se puede abrir con:

- Azadón: El hoyo realizado es amplio.

- Herrón: Se abre un agujero de pocos centímetros de diámetro, en el que se introduce la planta con las raíces muy recortadas. No se utilizará en suelos muy arcillosos o con mucha humedad, ya que compactará demasiado las paredes, y las raíces no se desarrollarán bien.

- Inyector de agua: La preparación de la planta y el procedimiento de plantación es similar al utilizado con el herrón, aunque el hoyo se abre con agua a presión. Empleado en suelos bien preparados y en años secos. Se aplican 4-5 l/cepa, quedando regado el terreno. 

- Ahoyadora: Genera hoyos de 40 a 80 cm de diámetro y tiene el mismo efecto compactador que el herrón cuando se usa inadecuadamente. Tampoco se puede utilizar en suelos pedregosos.


Plantación Contínua: Consiste en abrir la línea de cultivo, en la que se van depositando las plantas a la distancia fijada. Después, el surco se va cerrando al caer la tierra sobre él y, a continuación, se tacuña manual o mecánicamente. Se realiza con una máquina plantadora que puede ser:

- Tradicional: El rejón abre un surco que favorece la colocación de la cepa en el punto señalado en el terreno, justo cuando pasan las chapas y la tierra cae cerrándolo. Un dispositivo posterior o un operario, va compactando el terreno alrededor de la planta. Es un método fácil y rápido, y la raíz no requiere un recorte severo; sin embrago, en muchos casos la posición de los pies no es tan exacta como con la plantación puntual.

- Semiautomática: El operario coloca las plantas con ayuda de un sistema mecánico, en el que una pinza recoge la cepa y la deja en el punto exacto, a una distancia "b" de la anterior.

- Equipada con sistema láser: La plantación es similar al método anterior, pero se utiliza un sistema láser para guiar la apertura del surco. El equipo se compone de un emisor y un receptor de láser colocados respectivamente a ambos lados de una línea de cultivo; el rayo emitido marca su dirección sin necesidad de trazar la línea previamente en el terreno. El dispositivo se completa con un sensor colocado en el tractor o en la plantadora, que indica si se mantiene la trayectoria o hay que corregirla, lo que puede hacerse de forma manual o con mecanismos automáticos. En el primer caso, la alineación de las filas depende en gran medida de la habilidad del tractorista.

- Con sistema GPS: En los últimos años han aparecido en el mercado dispositivos para que los tractores, guiados por satélite, sigan automáticamente una trayectoria programada sin necesidad de ser conducidos. Este sistema obviamente también prescinde del marqueo.

  
MAQUINARIA DE PLANTACIÓN DEL VIÑEDO

La mayor parte de las máquinas están concebidas según la misma tecnología. Una reja acanalada cava un surco en el que una lengüeta móvil deposita la planta y el tutor, después unas cuchillas restablecen el surco y unas ruedas aseguran el apretado de la tierra alrededor de la planta, finalmente dos rejas regulables aseguran el aporcado de las plantas. El posicionamiento de la máquina sobre la fila es realizado por diversos dispositivos de guiado (visor óptico sobre el tractor o sobre hilo de guía, o guiado por láser). La separación entre filas puede ser indicada simplemente por un pequeño surco trazado lateralmente por una cuchilla colocada en el extremo de un brazo extensible. El espaciamiento entre plantas en la fila es realizado por diversos procedimientos según las marcas (lectura a partir de un hilo de trazado, cordel con marcas metálicas, cadena con pinzas llevada por una rueda con muescas).


Varias marcas nos ofrecen máquinas de plantar (Cavaillére, Cadurcienne, Clémens, Collard, Fontan). Las tasas de éxito son tan buenas como en las plantaciones manuales. Es imprescindible plantar en una tierra finamente dividida (pase de una grada rotativa sobre el suelo seco) y de regar copiosamente después de la plantación (3 a 4 litros de agua en cada cepa). Sin embargo, se observa a veces que los prendimientos son insuficientes en suelos arcillosos, pero parece que los fracasos son atribuibles más a una mala preparación del suelo y a los cuidados insuficientes después de la plantación que a la forma de plantación.