lunes, 28 de febrero de 2011

Influencia de la luna en el Vino


LA INFLUENCIA DE LA LUNA EN EL VINO

La viticultura biodinámica hace vinos al compás de la luna puesto que es ella la que marca las labores del campo para poder potenciar unas cualidades u otras .

El ciclo lunar dura 28 días, y durante parte de este tiempo la luna es menguante y el resto creciente.

Este ciclo marca las labores del campo, de manera que cuando la luna está en creciente, su influencia acelera los fluidos en los seres vivos y en el entorno, las mareas suben, la savia fluye con más fuerza y el vino ya elaborado tiende ser más inestable.

Por eso, si en días de luna creciente el vino se mueve, por ejemplo, para embotellarlo, tendrá a evolucionar peor y de forma más rápida.

Así que, en días de luna creciente, mejor no embotellar.

Sin embargo, durante la luna menguante, los ritmos decrecen y, por ejemplo, es el momento propicio para podar y que la planta cicatrice pronto, evitando que la ataquen los parásitos.

También pude ser buen momento para fermentar el vino y que la lentitud favorezca una potenciación de aromas y sabores.

Pero si un año hay demasiada lluvia y las uvas se quedan muy lavadas a la hora de vendimiar, es decir con pocas levaduras naturales que viven en la piel del fruto, es mejor comenzar la fermentación en creciente, para poder ayudar de forma natural a este proceso.

Del mismo modo, la luna pasa, a lo largo de sus ciclos, por las diferentes constelaciones que conforman los signos del zodiaco, y que se agrupan en cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra.

Cuando la luna está en alguno de estos signos, su acción se carga con una de estas energías. Así, si está en Sagitario, cuya energía es la de fuego, las labores del campo se verán influidas por este carácter, que en el caso del vino se relaciona con la fruta. Si se quiere potenciar la fruta en el vino, lo ideal es realizar labores como la poda, los trasiegos o el embotellado en días con esta energía.

Si existe un compás en la luna que marca el carácter del vino, también hay otro para degustarlo. Y es que la biodinámica marca cualquier actividad biológica, también la de la cata.

Los cuatro elementos de la constelaciones influyen con sus energías diferentes grupos de aromas y sabores. Así, el fuego es la fruta, la tierra son las raíces, el agua es la hoja y el aire es la flor. Dependiendo de la posición de la luna, el vio se mostrará o no en todo su esplendor, por lo que un calendario biodinámico donde se explica en qué tipo de día estamos es una buena herramienta a la hora de catar los vinos, ya que éstos se mostrarán más expresivos en días fruta y flor que en días hoja o raíz.

LA LUNA ES CRECIENTE Y MENGUANTE

Para reconocer si la luna crece o mengua, se dice que es mentirosa, porque dibuja una D cuando crece y una C cuando decrece.

La luna es creciente en el periodo que va de la luna nueva a la luna llena. Cada día aumenta la superficie luminosa.

La vitalidad de las plantas aumenta con la luz de la luna. Cuando más nos acercamos a la luna llena, más fuerza poseen las plantas para luchar contra parásitos y enfermedades, el compost se calienta más fácilmente y los animales soportan mejor los cuidados de las pezuñas.

La luna es menguante, mengua o decrece en el periodo que va de luna llena a luna nueva. Cada día disminuye su superficie luminosa.

En esta época la planta tiene menor vitalidad pero sus colores, olores y sabores son más perceptibles. Este período es favorable para realizar conservas, confituras y embotellar vino.

LA LUNA ES ASCENDENTE Y DESCENDENTE

El movimiento ascendente y descendente que realiza la Luna en su ciclo mensual es comparable al del ciclo anual del sol. En el hemisferio norte, a finales de diciembre, el Sol se levanta por el sureste y se pone por el suroeste; el arco que describe en el cielo es pequeño puesto que al mediodía el Sol está bajo. A medida que pasan los días y hasta finales de junio, este arco se hará mayor, el Sol saldrá cada día más hacia el noreste y se pondrá más hacia el noreste, al mediodía el Sol cae cada vez más vertical.

La luna realiza un movimiento similar al del Sol pero durante 27 días, 7 horas y 43 minutos; este ciclo se llama revolución lunar periódica o sideral.

En Europa para injertar predomina el efecto de luna ascendente-desendente. A medida que nos acercamos a las regiones ecuatoriales esta fuerza disminuye y otra energía prevalece como el efecto de luna creciente-menguante.

La luna es ascendente durante el período en que, cada día, su órbita aparente es más elevada que el día anterior, Es necesario observarla dos días seguidos para saber si sube o baja.

Los líquidos internos de las plantas ascienden y descienden con la Luna. En luna ascendente hay más savia y más actividad por encima del suelo o parte aérea de las plantas. Este es el momento idóneo para recoger y realizar injertos, recoger frutos jugosos, savia de abedul, etc. Es preferible evitar la tala de árboles o la recolección de plantas para secar. El césped cortado en este período tiende a proliferar en hojas y grano, es un buen momento para cortarlo.

Cuando la Luna es descendente, los líquidos internos de las plantas descienden y la actividad vegetativa se realiza sobre todo bajo tierra, en las raíces. Es el momento para recolectar raíces o bien partes aéreas que se quieran secar rápidamente, para podar, trasplantar, labrar, esparcir compost, o para talar. Es césped cortado en esta época arraiga mejor y puede asegurar una buena retención de la tierra.

LA LUNA SE ENCUENTRA EN APOGEO O PERIGEO

La luna se desplaza sobre una órbita elíptica en la que la Tierra es uno de los focos. Por lo tanto, la distancia de la Tierra a la Luna varía regularmente. Cuando la luna está más cerca de la Tierra se halla en perigeo y cuando está más alejada se halla en el apogeo. La luna tarda 27 días, 13 horas y 18 minutos para ir de un perigeo al siguiente: es la revolución lunar anomalística.

La acción de la Luna sobre los vegetales aumenta con su proximidad a la Tierra. Los efectos de la Luna son pues más fuertes alrededor de la época del perigeo. Es aconsejable evitar trabajar la tierra y las plantas el mismo día del perigeo.

LA INFLUENCIA DE LA LUNA EN LAS MAREAS

En realidad, la luna no gira en torno a la Tierra, sino que la Tierra y la luna giran en torno al centro de masas de ambos. Sin embargo, al ser la Tierra un cuerpo grande, la gravedad que sobre ella ejerce la Luna es distinta en cada punto. En el punto más próximo es mucho mayor que en el centro de masas de la Tierra, y mayor en éste que en el punto más alejado de la Luna. Así, mientras la Tierra gira en torno al centro de gravedad del sistema Tierra-Luna, aparece a la vez una fuerza que intenta deformarla, dándole el aspecto de un huevo. Este fenómeno se llama gradiente gravitatorio, el cual produce las mareas. Al ser la Tierra sólida la deformación afecta más a las aguas y es lo que da el efecto de que suban y bajen dos veces al día sube en los puntos más cercano y más alejado de la Luna.

Un efecto asociado es que las mareas frenan a la Tierra en su rotación pierde energía debido a la fricción de los océanos con el fondo del mar y dado que el sistema Tierra-Luna tiene que conservar el momento angular, la Luna lo compensa alejándose, actualmente, 38 mm cada año, como han demostrado las mediciones láser de la distancia, posibles gracias a los retro-reflectores que los astronautas dejaron en la Luna.

LA LUNA EN LA VITICULTURA

Podar en luna descendente, asociándola si es posible con la luna menguante y con efecto marea ascendente. Evitar los nodos lunares y el aspecto Luna en cuadratura con Saturno.

Despampanar y despuntar en luna menguante, y si es posible asociada con la luna descendente y con efecto marea descendente. Los días en que la Luna se encuentra en textil o trígono con el Sol o Marte tienden a limitar la salida de nuevos brotes.

Quitar Yemas en luna descendente, y si es posible con efecto marea descendente y en alguno de los aspectos planetarios anteriores.

Vendimiar para poder obtener mayor rendimiento, en luna ascendente, pero si lo que se desea es mejorar la conservación del vino, es preferible vendimiar en luna descendente. A fin de mejorar las cualidades del vino y reforzar su carácter. Seria ideal vendimiar en función de las constelaciones: en días ¨frutos¨ para los tipos de vino más afrutados; en días ¨raíces¨ para los terrosos; en días ¨flores¨ para los más florales. Evitar los nodos lunares, puesto que podrían impedir el desarrollo de los aromas.

RELOJ CÓSMICO

El reloj cósmico es un planetario, que como su propio nombre indica, se presenta en forma de reloj, inventado por Xavier Florin, un agricultor biodinámica francés.

Se trata de una herramienta útil y de fácil manejo, con la que podemos saber la posición de los planetas en cada momento, sin que para ello tengamos que estudiar Astrología, o saber el manejo de las Efemérides Astronómicas. Se ha fabricado en cartón y plástico que son materiales baratos, por un precio asequible. Cada año deben renovarse los 12 discos mensuales correspondientes al desplazamiento y situación de los planetas.

Las esferas interiores de color blanco son intercambiables, hay una para cada mes, con la posición de todos los planetas a excepción de la Luna y el Sol. Solo tenemos que poner la correspondiente al mes en que nos encontramos en la posición adecuada, para saber en que constelación se encuentra cada planeta.

El calendario cósmico es una herramienta útil para anticiparse al clima y tomar las medidas adecuadas para obtener las mejores uvas.

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