lunes, 14 de marzo de 2011

Embotellado del Vino


EMBOTELLADO Y ENVASADO DE LOS VINOS

En el embotellado de vino el material de uso más difundido es el vidrio, habiéndose abandonado actualmente los materiales cerámicos que se utilizaron en la antigüedad. Otros materiales como el plástico o los multicapa como bag in box o envases tipo brik se destinan fundamentalmente al envasado de productos procedentes de grandes producciones y calidades inferiores.

Para el cierre de las botellas se emplean diferentes sistemas de taponado, desde el tapón de plástico para productos de baja calidad, siendo el corcho, con distintas calidades y mezclas, el material más ampliamente empleado.

El vidrio es una masa de fusión homogénea, no cristalizada, frágil, transparente, compuesto básicamente por una mezcla de silicatos y óxidos metálicos. El vidrio es incoloro, aunque se tiñe por adición de óxidos (de hierro, manganeso, etc.); el color del envase se emplea tanto por motivos estéticos como para proteger el producto de la luz.

Los volúmenes de botellas son variados, principalmente 0.1, 0.375, 0.5, 0.7, 0.75, 1, 1.5, 3 y 5 litros, aunque los tamaños más comerciales son 0.75 y 1 litro. Algunas bodegas comercializan sus grandes vinos en botellas de 1.5 litros, envase conocido como "magnum".

Existen diferentes formas de botella, aspecto que será muy importante a la hora de seleccionar la maquinaria de embotellado. Las formas más habituales son las siguientes:
"Tipo Rhin" o "renana"
"Tipo Burdeos" o "bordelesa"
"Tipo Borgoña" o "borgoñona"
"Tipo Champagne"
"Tipo Jerezana"

LÍNEAS DE EMBOTELLADO

Los componentes de una línea de embotellado más frecuentes en las bodegas son: Lavadora de botellas, llenadora, taponadora o encorchadora, capsuladora y etiquetadora.

Además, en líneas de altas capacidades podría completarse con despaletizadora de botellas previa al lavado, y equipos de encajonado y paletizado de las cajas.

Las anteriores partes de la línea de embotellado pueden ser más o menos independientes, o estar integradas en una única máquina compacta o "monobloc"

LAVADO Y ENJUAGADO DE BOSTELLAS

El lavado de las botellas puede ser realizado para botellas nuevas, las cuales teóricamente estarán limpias excepto por partículas de polvo, o para botellas reutilizadas, las cuales precisarán de un lavado más enérgico para eliminar restos de producto, etiquetas, colas, etc.

El lavado de las botellas nuevas se reduce normalmente a un enjuague con un volumen mínimo de agua, pudiendo procederse a continuación a un secado con aire, inyección de gas inerte o simplemente a un escurrido en la línea de embotellado

El lavado de botellas reutilizadas es cada día menos frecuente, estando prácticamente limitado al embotellado de vino de mesa en botellas retornables de un litro de capacidad. Una línea básica de este tipo realiza normalmente varios lavados alternos de agua fría y caliente, combinada con productos de limpieza (sosa, detergentes, sulfuroso, etc.), mediante boquillas a presión y sistemas de cepillado en el interior de un túnel. Este tipo de proceso está en franco abandono debido al coste y la gran utilización de agua (y como consecuencia gran volumen de vertidos).


LLENADO DE BOTELLAS O EMBOTELLADO

En el llenado se dosifica el vino con un volumen exacto, de forma que quede el espacio vacío necesario para alojar el tapón más una cámara de aire que permita cierta dilatación. Resulta de gran importancia el cuidado de la higiene en el embotellado, ya que influirá en la conservación posterior del producto.

Actualmente existen en el mercado muchos tipos diferentes de llenadoras, fabricadas para los distintos formatos de envases y con una amplia gama de rendimientos. Debido al elevado precio de las embotelladoras, resulta muy importante a la hora de seleccionar el equipo evaluar la capacidad de embotellado y su versatilidad.

Las máquinas de embotellado, constan de un depósito para la dosificación, un carrusel con sistema de arrastre, boquillas de llenado provistas de válvulas de nivel y mecanismos de avance y sujeción de la botella. En general se pueden distinguir tres sistemas de llenado:

- Por gravedad o caída libre, sistema en el cual no existe hermeticidad entre el gollete de la botella y la boquilla. El llenado se efectúa según el principio de los vasos comunicantes hasta el nivel de líquido del depósito central o bien, por gravedad. Dentro de estas llenadoras las hay de sifones descendentes o de botellas ascendentes. Es un sistema lento y sencillo, que se adapta muy bien a pequeños rendimientos.

- Isobarométricas, cuando existe hermeticidad, pero no hay diferencia de presión entre el gollete y el depósito de alimentación. Esa presión uniforme puede ser la atmosférica o superior a la atmosférica. Estas llenadoras se adaptan bien al embotellado de vino espumosos, siempre que se trabaje a contrapresión -superior a la atmosférica.

- A vacío o sobrepresión, cuando existe hermeticidad y se crea una diferencia de presión entre el depósito, que está a la presión atmosférica y el gollete, que está a una presión inferior, apareciendo así un vacío. Permiten el embotellado en caliente.

Los sistemas de llenado en los que existe hermeticidad entre el gollete y la boquilla permiten el embotellado bajo atmósferas inertes de CO2 y N2.

Las líneas modernas de altas producciones suelen estar automatizadas, disponiendo además sistemas de control de nivel de llenado.

TAPONADO

El taponado consiste en la introducción del tapón en el cuello de la botella, de manera que quede cerrado de forma hermética, dejando una cámara de aire entre la superficie de líquido y la del tapón que permita cubrir las dilataciones del primero. Se debe asegurar la hermeticidad del cierre evitando pérdidas de líquido. En el vino, el taponado se realiza con corcho, sobre todo si el producto es de calidad.

La normalización del gollete de las botellas ha permitido homogeneizar diámetros de tapón y cápsulas, facilitando la automatización del proceso de cierre. El taponado debe asegurar hermeticidad respecto a líquidos y gases a la vez que permitir una fácil apertura para su consumo.

En el cierre de las botellas con tapón de corcho se dan dos fases:

- La compresión del tapón mediante mordazas que disminuyen el tamaño del corcho (hasta un diámetro de casi 1/4 del diámetro inicial) para que pueda entrar en el cuello de la botella sin romperse. Una vez dentro el corcho recupera su tamaño asegurando la estanqueidad, ni perder la capacidad de recuperación. Las mordazas pueden tener varias configuraciones (triple, cuádruple, lateral, de rodillos, etc.).

- La penetración del tapón, avanzando mediante un pistón que lo empuja dentro de la botella deslizándose desde la mordaza. La carrera del pistón debe estar bien regulada para que el tapón quede justo en la superficie del gollete.

En ocasiones se somete a los tapones de corcho a una preparación previa, por razones higiénicas y por que las propiedades de corcho mejoran al estar húmedo, enjuagándolos con agua o esterilizándolos con vapor.

Una taponadora de corchos está compuesta por los siguientes elementos:
- Mordazas de compresión
- Émbolo o pistón accionado mecánica o neumáticamente.
- Cono centrador, cuyo perfil se adapta al gollete.
- Sistema de centrado de la botella, que puede ser de estrella o de guías.
- Soporte y muelle de compresión, para adaptarse a diferentes alturas de botellas.


CAPSULADO O SOBRETAPONADO

En el capsulado se dispone un elemento denominado cápsula que cubre el tapón y el gollete de la botella, con el fin de asegurar la limpieza de estos y garantizar el contenido del recipiente contra llenados fraudulentos. También proporcionan una zona de personalización del embotellado. La cápsula debe quedar lisa y ajustada a la botella.

Las cápsulas de los vinos, principalmente de calidad, se han realizado tradicionalmente de plomo, pero por motivos sanitarios se ha prohibido la utilización de este material. Los principales tipos de cápsulas son los siguientes:
- Cápsulas embutidas monopieza (de estaño o aluminio).
- Cápsulas pegadas de dos piezas (de aluminio, de complejo estándar o de material termorretráctil).
- Cápsulas de plástico.

En el capsulado en primer lugar se distribuye la cápsula mediante aire comprimido o por medios mecánicos, para, posteriormente alisarse quedando ajustada al cuello de la botella. El alisado puede ser mecánico con rulinas de goma o muelle para cápsulas de estaño y aluminio, o bien por calor en cápsulas de material termorretráctil (en capucha que baja sobre la botella o en túnel que es atravesado por la botella).

ETIQUETADO

El etiquetado es la disposición de las etiquetas sobre la botella. Se debe realizar justo antes de la salida al mercado para evitar su deterioro. En la botella de vino se pueden colocar principalmente tres tipos de etiquetas: etiqueta frontal, contraetiqueta y etiqueta collarín. Las etiquetas pueden ser autoadhesivas o encoladas, estas últimas cada vez menos utilizadas.

Según el tipo de etiqueta a colocar se pueden encontrar en el mercado distintos modelos de etiquetadoras. Las botellas son transportadas sobre una cinta, entrando en un carrusel conducidas por guías o estrellas.

En etiquetas pegadas con cola, las etiquetas se frotan contra un cilindro porta-cola, alimentado por una bomba o por gravedad. A continuación, son recogidas por el cilindro de etiquetado, que mediante unas pinzas las sujeta las deposita contra el cuerpo de la botella. Este sistema se repite en el perímetro del carrusel para los distintos tipos de etiquetas. En etiquetas autoadhesivas, éstas se encuentran en rollos que permiten mediante un sistema giratorio su disposición sobre la botella, unos rodillos de goma las extienden dejándolas lisas. Es muy importante el correcto alineado de las etiquetas.

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