lunes, 10 de octubre de 2011

Envases de Plástico para el Vino


LA INDUSTRIA DEL PLÁSTICO PRESENTA ENVASES PARA VINO Y ZUMOS QUE REDUCEN CINCO VECES LAS EMISIONES DE CO2

El II Seminario Internacional Envase Plástico ha presentado en Valencia una botella para vino que reduce hasta cinco veces la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) respecto a las tradicionales de vidrio. La finalidad de este envase, que tiene un menor peso y mejor manipulación y transporte, es ser consumido en aquellos lugares donde el vidrio está limitado o no es aconsejable.

Este nuevo envase de plástico, que permite también su uso para zumos, tiene una huella de carbono –totalidad de gases de efecto invernadero- de 78 g, mientras que la de vidrio es de 428 g. Pese a que los envases tradicionales son 100% reciclables, esta botella además es medioambientalmente sostenible porque para fabricarla se usa una menor energía y recursos.

Durante este II Certamen, organizado por el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) los días 5 y 6 de octubre, se han presentado envases antimicrobianos, antimoho y antibacterias- mediante aditivos basados en nanotubos.

Además, se han mostrado materiales biodegradables de alta barrera para la obtención de envases alimentarios y envases dedicados a productos cárnicos frescos.
A lo largo de estas dos jornadas, más de 130 empresas internacionales han mostrado las últimas tendencias del mercado del envasado plástico que pasan por criterios de mayor sostenibilidad, envases más inteligentes que alarguen el tiempo del alimento y más seguros alimentariamente.

Los expertos del sector han destacado durante estos días que, pese a la actual crisis económica, el sector del plástico, tanto rígido como flexible, tiene una previsión de crecimiento de un 5% para los próximos años.

Para el responsable del II Seminario Internacional Envase Plástico, Pedro Melgarejo, el futuro del envase plástico “se encuentra en la investigación de plásticos que sean más resistentes a los gases, sobre todo en los envases alimentarios, la incorporación a los envases de materiales más sostenibles con el medio ambiente y los que mejoren el eco-diseño de los envases y embalajes”.

BOTELLA DE PLÁSTICO

A día de hoy es el envase que menos se usa en el vino. Hay distintos tipos de plástico, el más utilizado es el PET.
- Ventajas: El plástico es un producto con bastante resistencia química; Teóricamente es impermeable; Muy ligero; Fácil de fabricar; Distintos formatos y colores; Reciclable.
- Inconvenientes: Se oxidan los vinos porque no es 100 % hermético; Puede ceder sustancias al vino: Ftalatos y estirenos; Los plásticos retiene aromas; Mala imagen.

ENVASES DE PLÁSTICO PARA EL VINO

La utilización de plásticos en el envasado de alimentos y bebidas ha aumentado de forma importante en la últimas décadas. El consumo mundial de plásticos en 1990 se estimaba en 85 MT y en el año 2000 llego a los 100MT . Las razones de este aumento serían:
- Costes inferiores a otros materiales.
- Más bajo contenido energético.
- Amplio rango de propiedades.
- Más alcance en formas y figuras.
- Son ligeros y resistentes.
- De fácil eliminación después de su uso.

Se utilizan más de 30 tipos de plástico en los envases, pero los más comunes son las poliolefinas, polivinilos y poliésteres, que pueden dividirse en resinas de “termofraguado” y “termoplástico”.

TERMOFRAGUADOS (Termoestables): Son aquéllos que una vez moldeados por el calor, no pueden modificar su forma. Son duros, aunque frágiles (comparable a la arcilla, una vez endurecida por el calor no es posible que vuelva a adquirir una forma maleable).

Dentro de este grupo los más utilizados para el envasado son :
- Fenolformaldehido y urea formaldehido (resinas): son utilizados principalmente para cierres de botellas. Tienen buena resistencia química. Son insolubles en disolventes orgánicos, son atacados por ácidos y bases fuertes, mientras que resisten los ácidos y bases débiles. Las resinas de urea formaldehido son particularmente idóneas para cierres en la industria cosmética por su gran variedad de colores y su resistencia a aceites y disolventes. El fenolformaldehido es muy usado para cierres en productos farmaceúticos por su gran resistencia al agua.

- Poliésteres reforzados con fibra de vidrio son utilizados para grandes recipientes. Ofrecen una gran resistencia a las cargas y a los cambios climáticos. En general, tienen buena resistencia química y a los disolventes. Han sido muy utilizados en tanques de almacenamiento y para grandes contenedores de transporte.

TERMOPLASTICOS: Son aquéllos que al ser calentados a determinadas temperaturas (entre 50 y 200 ºC) vuelven a un estado de plasticidad que les permite ser moldeados.

Teóricamente se pueden moldear un número ilimitado de veces, lo que permite recuperar todos los plásticos de desecho (que pertenezcan a este grupo) para ser remodelados y formar nuevos grupos (se pueden comparar con la cera, que a temperatura ambiente tiene una forma sólida y en cuanto se calientan, se ablandan y se pueden moldear de nuevo).

De éstos, el polietilieno de baja densidad (LDPE) es el más utilizado en el envasado, por su versatilidad. Puede ser extrusionado en película, soplado en botellas, moldeado por inyección en cierres y dispensadores de todo tipo, extrusionado como plastificado sobre papel, aluminio etc.

El polietileno de baja densidad es relativamente inerte químicamente y casi insoluble en todos los disolventes a temperatura ambiente. Una propiedad relevante es su resistencia a la fatiga cuando se flexiona.

También hay que tener en cuenta las MATERIAS FLEXIBLES de envasado a base de películas y láminas. Estos materiales flexibles de envasado representan una solución alternativa en la distribución de muchos tipos de productos donde la protección frente a daños mecánicos no es importante.

Su función principal es contener los productos, separándolos de su entorno, al mismo tiempo que identifica y muestra sus ventajas (Ej: envoltorios de pastas, caramelos, etiquetas, cierres...).

Las propiedades que deben considerarse en los materiales flexibles son:
- Coeficiente de rozamiento (bloque cubierto con película)
- Resistencia al impacto (dardo desde altura)
- Rigidez e la flexión.

Los tests básicos para evaluar los materiales flexibles de envasado son:
- Test de abrasión
- Test de compatibilidad con el producto (que no comunique olor)
- Medición de empañamiento y brillo.

2 comentarios:

  1. Hola Pedro!. ¿sabes si los que envasan en plástico o en latas tienen que poner fecha de caducidad en el vino?. ¿Tienes datos de cuando empiezan los plásticos a ceder aromas indeseables o lo que dura el film en una lata con vino?. Saludos,
    Manel

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  2. No estoy muy seguro, pero creo que a día de hoy en el vino no hay que poner una fecha de caducidad en el producto. Es el producto no el envase el que tiene fecha de caducidad. Por otra parte todos los recipientes donde guardemos el vino o cualquier líquido en su defecto, siempre cederán de una manera u otra algo al producto envasado. Por eso para mi el mejor recipiente de guarda es y será el vidrio, pero tiene un coste más elevado de producción es muy frágil a las roturas. Por otra parte si el vino es consumido en uno o dos años después de su envasado, el recipiente o cierre que se utilice pasa a un segundo plano de importancia. Pero si el vino esta más tiempo en un recipiente o con un cierre completamente hermético, sucede el efecto de la reducción, donde las moléculas aromáticas y sápidas tienden a polimerizarse o juntarse unas con las otras haciéndose más pesadas y dando olores de reducción como la cebolla, ajo, o incluso en casos extremos a sulfhídrico o huevos podridos.

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