martes, 13 de diciembre de 2011

Descarga de la Vendimia en Bodega


DESCARGA DE LA VENDIMIA

Las operaciones de descarga de la vendimia en la bodega, pueden ser consideradas como el último paso del ciclo de transporte y al mismo tiempo el primero del proceso de elaboración. Existe una gran cantidad de formas de realizar este trabajo, dependiendo en unos casos del sistema de transporte seleccionado y en otros, del trato que se le quiera dar a la vendimia manipulada.

TRANSPORTADA EN CAJAS CONTENEDORES

Las cajas de vendimia suelen contener unos 20 a 30 kg de uva, transportándose desde el viñedo simplemente apiladas sobre un remolque o una plataforma, o bien sobre palets para facilitar las operaciones de descarga desde los elementos de transporte. En algunas ocasiones la vendimia se vierte directamente sobre una tolva de descarga convencional, no teniendo mucho sentido hacerlo de esta manera, pues se pierde la mejor característica de este tipo de vendimia: el respeto por la integridad de los racimos. Lo más normal es vaciar directamente las cajas sobre la máquina estrujadora–despalilladora que suele llevar una pequeña tolva de alimentación, o también cargando una prensa en el caso de vendimias blancas de prensado directo, o por último llenando con vendimia tinta entera los depósitos de fermentación en el caso de una elaboración por maceración carbónica.

La descarga puede hacerse de forma manual, vaciando caja a caja, o por el contrario de manera mecánica con dispositivos que incluso llegan a depaletizar las cajas, las conducen hacia la estrujadora–despalilladora volcándolas y por último una vez vacías lavándolas antes de su retorno al viñedo.

La manipulación de contenedores de mayor capacidad, hasta 1.000 a 2.000 kg, se realiza de forma análoga a las cajas de vendimia, pero siempre con ayudas mecánicas dado el importante peso o volumen de estos recipientes.

CINTAS O MESAS DE SELECCIÓN

Este sistema de descarga se utiliza generalmente con vendimias recogidas y transportadas en cajas o pequeños contenedores, realizando sobre una cinta transportadora una selección manual de los racimos o de parte de los mismos. Esta operación de selección, también conocida como de “destrío”, tiene por objetivo separar de la vendimia los racimos o partes de los mismos defectuosos, tales como bayas inmaduras, podridas, pasificadas, etc. que pudieran rebajar la calidad de la vendimia recibida. En otras ocasiones, las mesas de “triar” se emplean para seleccionar partes de los racimos con diferente grado de maduración y así elaborarlos por separado; siendo una selección clásica la separación de los hombros del racimo del resto, que siempre contienen granos de uva con una mayor maduración.

Las mesas de selección suelen estar formadas por un dispositivo de volteo de cajas de vendimia, que tiene por misión repartir homogéneamente los racimos de uva sobre una cinta transportadora de velocidad lenta e incluso con una pequeña cinta previa e inclinada, separar los primeros mostos que acompañan a la vendimia en las cajas. Esta cinta es de color blanco, para facilitar la visión de los operarios que se sitúan a ambos lados de la misma, estando construida de PVC alimentario flexible; llevando distribuidos por los laterales, unos recipientes o mesas supletorias, para alojar la vendimia separada por los operarios y estando también dotada de una bandeja inferior para la recogida de los mostos que escurre en las operaciones de “destrío”.

Las máquinas están dotadas de un dispositivo variador de velocidad, para acomodar el caudal de uva seleccionada al número de personas que hacen el trabajo, colocándose generalmente 2 a 3 operarios en cada lado de la mesa, con un total de 4 a 6 y pudiéndose procesar un caudal de vendimia entre 2.000 y 4.000 kg a la hora, dependiendo del número de operarios y del tipo de trabajo a realizar sobre la vendimia. La altura de la mesa es regulable en sus patas, alcanzando valores desde 0,9 a 1,4 metros.

Hoy día han aparecido unos modelos de mesas de selección, donde la alimentación se hace en una pequeña tolva de descarga de vendimia de 1.000 a 2.000 litros de capacidad e instalada en un pequeño foso, repartiendo la uva sobre una cinta transportadora inclinada y por medio de dos cilindros dosificadores de alvéolos, cayendo a continuación a una mesa de selección convencional.

TOLVAS DE VENDIMIA

Las tolvas de vendimia son recipientes grandes, generalmente a modo de embudo invertido y enterrado, donde se produce la recepción de la uva, antes de comenzar la vinificación en la bodega.

Las tolvas son los elementos más comunes para la recepción de vendimia, permitiendo el almacenamiento de la misma en tiempos variables, desde algunos minutos hasta horas en casos extremos. Además de cumplir con la función de recibir la uva en la bodega, tienen otra importante misión de hacer de “pulmón” o regulación del caudal de vendimia hacia las siguientes máquinas de procesado. En ocasiones las tolvas pueden tener además asociadas otras funciones, como de escurrido en las vendimias mecánicas, pesado de la uva descargada, etc.

Desde el punto físico o constructivo, las tolvas de vendimia se caracterizan por los siguientes aspectos:

- Volumen: Las tolvas tendrán una capacidad suficiente para, por una parte posibilitar como mínimo la descarga de un remolque de vendimia y por otra permitir el funcionamiento continuo de la maquinaria de procesado de la bodega; de tal modo que su capacidad se determina por el equilibrio entre el ritmo de descarga de los remolques y el rendimiento de la citada maquinaria. En algunas ocasiones las tolvas se dimensionan para almacenar importantes cantidades de vendimia, llegando a poder acumular la uva vendimiada en media jornada, siendo ésta una práctica de poca calidad y por lo tanto desaconsejable.

Lo normal es disponer de capacidades entre los 5 a 20 m3, que corresponden de 4.000 a 16.000 kg de uva, teniendo en cuenta que la vendimia recogida a mano tiene una masa volúmica de 0,8 ( 10 por 100), es decir unos 800 kg / m3.

- Rendimiento: Es la cantidad de uva por unidad de tiempo que, la tolva es capaz de mover para alimentar la maquinaria de procesado situada por detrás de ella y sincronizada con la misma. Suele medirse en kilogramos o toneladas a la hora, con valores normales según instalaciones desde 10 a 40 Tm / hora.

- Forma: Suelen estar construidas en forma de pirámide, donde la arista de fondo de la tolva no es horizontal, si no inclinado en sentido ascendente, pirámide truncada de forma prismática, donde la arista inferior es totalmente horizontal.

Las paredes de la tolva están inclinadas en forma de diedro, generalmente cada una de ellas con un ángulo entre 28º a 34º, que representa el ángulo de talud natural de la vendimia, para facilitar el deslizamiento de la vendimia; pero para evitar la formación de bóvedas o efecto “puente”, es conveniente que las paredes tengan distinta inclinación, una de 25º a 35º y la otra de 60º e incluso vertical de 90º.

La vendimia en una tolva se comporta, cuando la carga es importante, como un material semisólido; por lo que cuando el dispositivo de vaciado situado en la arista del fondo, evacua la vendimia, la que se encuentra por encima, toma la forma resistente de bóveda e impide  la correcta alimentación del transportador. Siendo entonces necesario colocar una persona, que con ayuda una pértiga, rompa la masa de vendimia deshaciendo el puente formado. Para evitar esta situación, se acude a la solución de las paredes, o también a disponer de paredes lo más deslizantes posible o por fin a separar los apoyos de la bóveda, instalando un transportador de fondo de gran anchura.

- Transportador de fondo: Puede ser un tornillo de Arquímedes o sinfín, y en otros casos una cinta deslizante. La cinta deslizante de fondo tiene la ventaja de respetar la integridad de la vendimia y aumentar la separación de las paredes, por lo que el efecto “puente” disminuye; pero presenta los inconvenientes de una deficiente alimentación, además de producir pérdidas de mosto por debajo de la tolva, que se solucionan instalando una bandeja de recogida, pero difícil de limpiar adecuadamente.

La capacidad de transporte de una cinta depende de la anchura de la banda y de su velocidad.

Los tornillos sinfín son la solución más conveniente para transportar y evacuar la vendimia, pues ofrecen un caudal muy regular, aunque siempre producen una rotura y dislaceraciones importantes en los racimos, que se evitan utilizando tornillos de gran diámetro (400 a 600 mm), con paso también amplio (400 mm) y girando a velocidades lentas del orden de 10 a 20 r.p.m. Para impedir la formación de bóvedas, se pueden utilizar sinfines con ejes de gran diámetro o instalar dos tornillos en paralelo, que además de aumentar la anchura del fondo de la tolva, se los hace girar a velocidad diferente. Los sinfines pueden estar colocados horizontalmente en el fondo de las tolvas prismáticas o bien en posición inclinada ascendente en las de tipo piramidal.

Otra posibilidad de evacuación de la vendimia son las tolvas basculantes, generalmente de pequeña capacidad, que por deslizamiento consiguen conducir la uva a máquinas de procesado:

- Naturaleza de las paredes: Antiguamente la mayor parte de las tolvas de descarga estaban construidas con paredes de obra de fábrica, generalmente de hormigón armado y recubiertas de azulejos o mejor de un revestimiento de resina alimentaria tipo epoxídica.

En la actualidad las tolvas se construyen de chapas de acero inoxidable, soportadas por una estructura resistente del mismo material, siendo de fácil instalación y de una gran facilidad de limpieza o manutención. Sus paredes pueden ser lisas o de perfil poligonal para aumentar la resistencia mecánica de las tolvas e impedir en la vendimia la formación de bóvedas.

Las tolvas de descarga a veces llevan unos dispositivos anexos, unos imprescindibles y otros no tanto, tales como:

- Cierre superior, utilizado generalmente en épocas fuera de vendimia como dispositivo de seguridad, evitando las alteraciones de los mecanismos por las inclemencias del tiempo o el deterioro de las resinas epoxídicas por los rayos ultravioletas del sol.

- Seguridad del personal de vendimia, de acuerdo con la normativa de Seguridad e Higiene en el Trabajo:

Carenados en los órganos de movimiento: motores, poleas, correas, etc.
Pasarelas con barandillas y dotas de piso antideslizante.
Pulsadores de parada de emergencia de tipo “seta” o “golpe de mano”, colocados en lugares adecuados y siempre bien visibles.
Barandillas de seguridad alrededor de la totalidad de la tolva.
Escalón o resalte en el lado de descarga de los remolques, para evitar su caída accidental dentro de la tolva, siendo suficiente disponer de una altura de 30 cm.
Asideros para en caso de caída de una persona dentro de la tolva, consistentes en cuerdas con nudos colgantes o una serie de perfiles metálicos horizontales, formando una parrilla y ubicados a una distancia inferior a dos metros sobre el nivel de los dispositivos evacuadores de fondo.
Seguridad del material para evitar posibles atascos de las máquinas, recomendándose su puesta en funcionamiento en sentido inverso; es decir, primero la bomba de vendimia, luego la estrujadora, seguidamente la desgranadora y por último la tolva de descarga.

PUENTES Y PLATAFORMAS VOLTEADORAS

La descarga de los remolques se suele hacer por su parte trasera, aunque también existen remolques de menor capacidad que pueden vaciarse por los laterales. En el primer caso, los tractores con sus remolques deben hacer algunas maniobras, para situarse con su parte trasera frente a la tolva de descarga; lo que conlleva a importantes perdidas de tiempo y complicaciones en el circuito de movimiento en las inmediaciones de la bodega.

Para solventar este problema y conseguir que los elementos de transporte solamente se muevan hacia delante, se pueden instalar los puentes y las plataformas volteadoras como elementos accesorios a las tolvas de descarga. Los puentes son unas plataformas colocadas por encima de las tolvas, que permiten el paso de los vehículos por encima de éstas, levantándose mediante un dispositivo hidráulico y permitiendo con facilidad la descarga del remolque por su parte trasera. Las plataformas volteadoras se colocan a continuación de los puentes, estando animadas de un movimiento semejante a éstos, teniendo por misión soportar el remolque y permitir la descarga de la uva mediante el basculado. En este caso, el remolque antes de descargar debe ser separado del tractor y fijado en su parte delantera a la plataforma, mediante unos cables o cadenas de sujeción. En la actualidad, casi la totalidad de los remolques agrícolas son autobasculantes, esto es llevando incorporado un sistema hidráulico de volteo de la caja accionado por el tractor; por lo que no es necesario disponer de las plataformas voltedoras y de este modo poder agilizar aún más las operaciones de descarga, ya que no es necesario desenganchar el tractor y fijarlo a la plataforma.

Los puentes y volteadoras son unas plataformas metálicas, que se apoyan en una de sus aristas, mientras que en el lado contrario y por debajo de las mismas, unos o dos pistones hidráulicos las hacen subir o bajar a voluntad mediante una central de presión de aceite y hasta un ángulo máximo de  30º a 45º.

OTROS SISTEMAS DE DESCARGA

La descarga de la vendimia puede también realizarse de modos distintos:

- Una posibilidad puede ser los remolques con tornillo sinfín de fondo incorporado, que accionados por el tractor, vierten la uva hacia una bomba de vendimia o alimentan directamente una máquina desgranadora–estrujadora.

- Otra alternativa son los remolques de “tijera”, que elevándose y basculando ligeramente a voluntad, vacían por gravedad la vendimia hacia una máquina desgranadora-estrujadora o alimentan directamente una cinta o mesa de selección.

- Menos utilizado es el sistema de descarga por “garra” o “cuchara” tipo Kempnich, que toma la uva de los remolques y por medio de un puente–grúa o de un sencillo raíl de transporte, lleva la vendimia entera a los diferentes elementos de procesado: desgranadora–despalilladora, prensa, depósitos, etc. Manejados por un solo operario y con una cuchara de 250 kg de capacidad, se puede mover la vendimia a razón de aproximadamente unas 10 Tm a la hora.

- Otro sistema de origen alemán es el de vaciado de vendimia por succión (G. Troost), donde una turbina aspira por una tubería la vendimia contenida en los remolques, entrando después dentro de un ciclón donde se separa del aire, cayendo a través de una esclusa hacia las máquinas de procesado.

Este sistema requiere un gran consumo de energía, dada la potencia necesaria en la turbina de aspiración, empleándose motores eléctricos de 15 a 40 C.V. para rendimientos de 7 a 20 Tm a la hora. La velocidad del aire aspirado debe ser superior a 20 metros por segundo, estando limitada la altura de aspiración a 6 a 8 metros.

Las vendimias apisonadas presentan dificultades de succión, mientras que si los racimos están sueltos, el sistema puede ser de una gran eficacia; siempre que no trabaje en vacío excesivo tiempo, ya que el consumo energético podría hacerlo poco rentable.

La velocidad de transporte tiene que ser superior a una determinada velocidad, llamada de sustentación o sostenimiento, que la mínima necesaria para que el producto no se deposite en la tubería.

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