jueves, 22 de diciembre de 2011

La Carne Española de Ovino quiere Empezar a Exportar


LA CARNE ESPAÑOLA DE OVINO QUIERE EMPEZAR A EXPORTAR

Según Alimarket, los datos de sacrificio en el primer semestre del año se han elevado un 3,3%, hasta las 67.382 t y los 6 M de canales. Igualmente, los precios percibidos por el ganadero (en origen), también se han revalorizado a lo largo de 2011, un 2,2%, hasta una media de 5,43 €/kg.

Sin embargo, el consumo en el hogar de carne de cordero sigue su senda descendente y volvió a caer en el primer semestre de 2011, hasta las 48.510 t consumidas en los primeros seis meses del año, lo que podría situar las ventas anuales por debajo incluso de las 100.000 t (102.500 t en 2010 con un descenso del 6,4%).

En este contexto y, a falta de encontrar de momento una fórmula que permita recuperar el consumo interno de forma fehaciente, las empresas están apostando por el exterior. En este mercado, las ventas están creciendo sustancialmente en los últimos dos años, beneficiándose del descenso de las cabañas mundiales, que no está siendo acompañado de una similar caída del consumo. Así, según los datos del ICEX, el volumen de carne de ovino exportado superó en 2010 las 26.700 t, con un incremento cercano al 50%, mientras que los primeros cinco meses de 2011 se llevaba ya un crecimiento del 13%.

Ante este prometedor panorama, muchas son las empresas que están apostando por el exterior para su desarrollo. Así, Murgaca, segunda empresa del sector, se ha abierto a los países del Este y Escorxador Sabadell está invirtiendo 1 M€ en un nuevo box preparado para la producción de carne con certificado 'Halal'. Mientras, a nivel cooperativo, Pastores y Oviso han unido sus fuerzas para exportar corderos en vivo con destino, principalmente, a Europa, aunque no descartan entrar en el Magreb y otros países de tradición islámica.

Por otro lado, continúa el proceso integrador por parte de las cooperativas y, Copreca se ha unido a Oviso para configurar el primer grupo de carne de ovino de Extremadura. Al mismo tiempo que se sigue apostando por las marcas de calidad, con la creación de dos nuevas denominaciones: I.G.P. 'Cordero Segureño' y la contramarca 'Cordero de la Alacarria'.

OVIS ORIENTALIS ARIES

La oveja doméstica (Ovis orientalis aries) es un mamífero cuadrúpedo ungulado rumiante doméstico, usado como ganado. Se originó a partir de la domesticación del muflón en Oriente Próximo hacia el IX milenio a. C. con el objetivo de aprovechar su piel, lana, carne y leche. Tiene una longevidad de entre 18 y 20 años. Su piel se usa para la fabricación de objetos de cuero y su lana para la confección de ropa. La carne y la leche se consumen como alimentos. Con la leche pueden además elaborarse derivados lácteos, entre los que destaca el queso.

El término oveja designa únicamente a la hembra, al macho se le llama carnero. Éste último presenta generalmente grandes cuernos, normalmente largos y en espiral. Hasta que cumplen un año las crías de la oveja son los corderos o corderas. Cuando tienen entre uno y dos años se les llama borregos o borregas. A los carneros ya utilizados como sementales, para la reproducción, se les llama moruecos. En México se llama borregos cimarrones a ovejas y carneros asilvestrados. Por extensión de este término el español de México ha acabado por designar también como borrego cimarrón a una especie salvaje (Ovis canadensis) distinta de la especie a la que pertenecen las ovejas domésticas (Ovis orientalis).

Un grupo de ovejas conforman un rebaño, piara o majada (Uruguay y Argentina), y al cercado donde se meten se le denomina aprisco, brete, corral o redil. La cría y utilización de estos animales por parte del hombre se conoce como ganadería ovina.

TAXONOMÍA

Linneo clasificó a las ovejas domésticas en 1758 en la especie Ovis aries. Al demostrarse que las ovejas domésticas actuales y su antepasado silvestre el muflón oriental, clasificado como Ovis orientalis (oveja oriental), pertenecían a una misma especie debía asignársele un único nombre científico. Generalmente en casos como éste se aplicaría el principio de prioridad usado en los nomenclatura científica, que establece que debe permanecer como nombre específico el primero en haber sido registrado, siendo aries el más antiguo. Pero la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica determinó en 2003 en la opinión 2027 que las ovejas, al igual que otras 17 especies domesticas, debía nombrarse como su variedad salvaje, Ovis orientalis, para evitar la paradoja de que los linajes anteriores, los silvestres, fueran nombrados como subespecies de sus descendientes. Por lo tanto el nombre específico que prevalece para las ovejas y muflones es Ovis orientalis, quedando el término aries como nombre trinomial que designa a la subespecie doméstica.

ORIGEN

El origen de la domesticación de la oveja se encuentra en Oriente próximo, en el denominado creciente fértil. Las pruebas arqueozoológicas señalan que la domesticación tuvo lugar en torno al VII milenio a. C. Las herramientas de la biología molecular han permitido distinguir tres eventos de domesticación diferentes, basándose en tres haplogrupos diferentes de ADN mitocondrial, aunque algunos estudios distinguen hasta 5. La mayoría de los estudios atribuyen el origen silvestre de la especie al muflón asiático (Ovis orientalis orientalis), descartando así otros congéneres como el argali (Ovis ammon) o el urial (Ovis orientalis vignei) que se barajaban como posibles ancestros. El muflón europeo (Ovis orintalis musimon) sería el resultado de ovejas asilvestradas en la antigüedad, bien por haberse escapado de los rebaños o bien por haber sido abandonadas ante la aparición de razas con lanas de mejor calidad, también desde Oriente Próximo y extendidas por el comercio.

REPRODUCCIÓN

La oveja posee un periodo reproductivo que varía entre 7 y 10 años. Después de cinco meses de gestación la oveja pare una o dos crías, a las que se les llaman corderos (algunas razas como la Romanoff pueden llegar a parir nueve crías).

En general, en la zona centro y norte de España se prefieren los borregos lechales (que no han probado otro alimento que la leche materna) o en su defecto cuanto más pequeños mejor; antes de que tengan ocho dientes ya que, en el momento en que se desarrollan éstos, el borrego empieza a comer y puede ser destetado. En Andalucía, por el contrario, se valoran más los borregos de ocho dientes con un peso que ronde los once kilos y medio (una arroba) por entenderse que la relación entre el peso y la calidad de la carne es más satisfactoria (sobre todo para el carnicero, más que para el consumidor). Cuando más valor tienen los borregos (para el pastor) es poco antes de Navidad , y poco antes de las vacaciones de verano, que es cuando existe un mayor consumo por tradición en el primer caso y por la demanda de los turistas en el segundo. Este mayor valor del producto es la causa de que se intente que los partos tengan lugar unos dos meses antes de estas fechas para que dé tiempo a criar el borrego. Para conseguir que los apareamientos tengan lugar en el momento deseado se puede separar a los machos de las hembras y no juntarlos hasta que llegue el momento adecuado, o tratar a las ovejas con sustancias hormonales para sincronizar y provocar el celo en el momento deseado.

También valen más caros los que están criados en cebaderos a base de pienso, pues por su calidad son más cotizados. Los corderos recién nacidos están con sus madres aproximadamente hasta un mes y medio, hasta que son destetados y se meten en los cebaderos, separándose machos y hembras ya que han de comer piensos diferentes.

Los árabes prefieren la carne del carnero adulto a la del borrego. Esto debe ser tenido en cuenta si se crían para ser sacrificados en la Fiesta del Cordero.

Las ovejas llegan a la pubertad entre los 5 y los 10 meses de edad y los carneros entre los 3 y los 6 meses de edad. Aunque lo más recomendado es esperar hasta que tengan un año para introducirlos en el programa reproductivo.

INTELIGENCIA

Según un estudio publicado en la revista Nature por Keith Kendrick, profesor de la Universidad de Greshman de Londres, las ovejas pueden distinguir entre las diferentes expresiones de otros animales pudiendo detectar los cambios en los rostros, también descubrió que pueden reconocer y distinguir entre al menos 50 individuos diferentes y recordar acontecimientos e imágenes durante un periodo de hasta dos años. Las ovejas no olvidan fácilmente lo que hace que puedan recordar y revivir una situación traumática durante mucho tiempo. Según este estudio "las ovejas pueden ser capaces de usar el mismo sistema para recordar y responder emocionalmente a las imágenes de individuos ausentes que los humanos".

Estudios científicos han descubierto que los ovinos experimentan emociones humanas complejas como el amor. Las ovejas se enamoran con los carneros, tienen amigos y se sienten tristes cuando los miembros de la manada mueren o son sacrificados.

RAZAS DE OVEJA EN EL MUNDO

Existen más de 800 tipos de ovejas en el mundo, en hábitats tan diversos como desiertos y altas montañas. En Australia, la cría de ovejas durante el siglo XX superó niveles nunca antes alcanzados; esto es especialmente llamativo porque la oveja no es una especie nativa del continente de Oceanía, sino que en siglos previos, durante su colonización, fue introducida junto con otros animales.

La existencia mundial de ganado ovino es de aproximadamente 1.200 millones de cabezas. Casi la mitad del mismo se encuentra en Asia y Oceanía. Los principales productores son: Australia, la disuelta Unión Soviética, China, Nueva Zelanda e India. Argentina ocupa uno de los 10 primeros lugares del mundo, con algo más del 2% de cabezas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario