miércoles, 21 de diciembre de 2011

Leche Fresca con la Compañia Mivaca


LECHE FRESCA CON LA COMPAÑIA MIVACA

Desayunar leche fresca recién ordeñada también es posible en grandes ciudades como Madrid, donde la leche de siempre va ganando adeptos y empieza a abrirse un hueco en un mercado dominado por el brik.

La empresa Mivacaha ayuda a ponerla al alcance del consumidor, la idea nació en 2009 con el propósito de llevar la leche directamente de la vaca a los hogares sin intermediarios a través de unas máquinas expendedoras instaladas en mercados, supermercados y gasolineras de la Comunidad de Madrid.

El proceso empieza en el municipio de Guadalix de la Sierra, donde se ordeñan dos veces al día 140 vacas, que dan 5.500 litros de leche, que se pasteuriza (hirviéndola 72 grados durante 15 segundos) antes de meterla en unos tanques de 300 litros de capacidad con los que a diario se recargan las máquinas.

Los consumidores acuden a los puntos de venta donde por un euro obtienen un litro de leche que se llevan en botellas que o compran en la misma máquina o traen de casa.

Según la emparesa el producto conserva el sabor y las cualidades de la leche de siempre, frente a la leche muerta, calificativo con el que se refiere a la de brik, la UHT o uperizada, que dura meses.

Con la uperización, también conocida por las siglas UHT (Ultra High Temperature) y UAT (Ultra Alta Temperatura), se acaba con todos los microorganismos, incluidos los que son favorables para nuestra flora bacteriana, vitaminas y proteínas, además de alterar propiedades como el sabor o textura.

Las personas que la prueban son, sobre todo, aquellas a las que les gusta realmente la leche, entre ellos muchos sudamericanos en cuyos países hay una gran tradición de consumo de leche cruda, y quienes notan mucho la diferencia y se hacen consumidores asiduos.

Sin ebargo es difícil abrirse un hueco en un mercado muy acostumbrado a la leche envasada y en el que la gente desconfía de las cosas nuevas por desconocimiento e ignorancia.

Tampoco ayudan las dietas, que fomentan el consumo de leche desnatada, ni el creciente problema de la intolerancia a la lactosa.

A estos obstáculos se suma la problemática de la conservación de la leche, que debe estar refrigerada y sólo dura seis días.

A muchos consumidores también les para la comodidad. Por el trabajo que tienen no pueden ir dos veces a la semana al supermercado a comprar leche fresca, compran un paquete de 12 briks y punto.

Además, el proceso de elaboración de la leche y su calidad obligan a establecer precios por encima de la media, que han convertido a la leche fresca en un producto gourmet que se vende sobre todo a nivel de pequeño comercio y en tiendas delicatesen.

Pero en relalidad la leche fresca es una leche de calidad que, sale rentable a los consumidores, que se benefician de su sabor y propiedades nutricionales, y también a las empresas ganaderas. Puesto que al ofrecer directamente su producción al consumidor los ganaderos dejan de estar a merced de las centrales lecheras, que pagan muy poco a los mismos por la leche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario