jueves, 29 de diciembre de 2011

Prevención de Heladas con Quadrotors


PREVENCIÓN DE HELADAS CON QUADROTORS

La combinación de redes de sensores con mini helicópteros autónomos permite hacer predicciones climáticas a corto plazo.

Las redes de sensores inalámbricos (Wireless Sensor Networks, WSN) vienen usándose desde hace algunos años para maximizar el rendimiento y la seguridad en los viñedos de varias bodegas españolas.

Su empleo permite conocer diferentes parámetros del cultivo de forma instantánea y a distancia. Se miden así diferentes variables (como la humedad ambiente, la temperatura o el estrés hídrico) cuyo análisis proporciona información precisa sobre el estado de maduración o la presencia de plagas.

Sin embargo, prever con precisión dónde y cuándo se pueden producir heladas resulta más complicado, debido a las variaciones en el relieve de cada viñedo en concreto. Esa es la razón que ha llevado a un grupo de investigadores del Grupo de Robótica y Cibernética de la Universidad Politécnica de Madrid a desarrollar un sistema que permite hacer predicciones climáticas precisas, combinando redes de sensores inalámbricos y ‘quadrotors’ (helicópteros autónomos de cuatro hélices).

El sistema analiza la evolución de la temperatura y la humedad en cada una de las distintas zonas del viñedo, y estima cuándo y dónde es probable que se produzca una helada. De esta forma, el viticultor puede prevenir el daño antes de que este se produzca, localizándolo en las zonas con más riesgo y minimizando el tiempo de reacción. La misión de los mini helicópteros es la de asegurar la conectividad entre los disitintos sensores, que puede verse afectada por los obstáculos del terreno. Los ‘quadrotors’ recorren los viñedos de forma autónoma, recogiendo la información de cada uno de los nodos sensores y recopilando así información sobre las variables relevantes.

En caso de alerta, el viticultor recibirá un aviso en su móvil o en su ordenador que le indicará cuándo y dónde va a producirse una helada. Este sistema ha sido probado con éxito en viñedos de la localidad de Belmonte de Tajo, en la provincia de Madrid.

HELADAS EN EL VIÑEDO

Estado de frío intenso (por debajo de 0 ºC, temperatura de congelación de agua), que puede acarrear la destrucción de los brotes de vid. La Vitis vinífera es más sensible al frío en ciertos estadios de su desarrollo y de su ciclo vegetativo. En invierno, durante su reposo, la planta adulta resiste hasta -15 ºC, pero algo menos (-13 ºC) si es joven. Sin embargo, en plena floración y cuajado, bastan temperaturas de -0,5 ºC durante media hora para producir daños. Por eso la viña no suele plantarse en exposiciones frías ni en los fondos de los valles, en los viñedos proclives al hielo. Las cubetas, corredores y planicies encajonadas corren siempre mayores riesgos, sobre todo en variedades de desborre precoz. Según el momento del ciclo en el que atacan a la viña, puede distinguirse entre heladas de primavera, heladas de otoño y heladas de invierno.

Las heladas de primavera afectan los tejidos ricos en agua, destruyendo a veces toda la vegetación herbácea. Cuando se trata de heladas precoces, pueden afectar a las yemas y destruir la cosecha. Por eso los viticultores efectúan una limpieza de las partes dañadas y una segunda poda, intentado favorecer el desarrollo de yemas secundarias y de la corona.

Las heladas de otoño aceleran la caída de las hojas, pero cuando la temperatura es inferior a -2,5 ºC afectaba los extremos de los sarmientos que aún no se han agostado completamente. En el caso de variedades tardías plantadas en zonas de otoños fríos podría ocurrir el desastre y la pérdida de la vendimia. Por eso los viticultores eligen sus variedades de acuerdo con el clima, evitando plantar variedades de recolección demasiado tardía en climas muy fríos.

Las heladas de invierno no son tan preocupantes, ya que la planta resiste hasta -12 ºC. A partir de este límite las heladas pueden ser muy graves, afectando a las yemas, a las zonas vasculares y liberianas y a las raíces superficiales. En circunstancias aún más extremas (por debajo de -20 ºC) o continuadas (varios días por debajo de -15 ºC) el frío destruye a las cepas.

Para combatir las heladas se recurre a distintas técnicas, agitando el aire frío sobre el viñedo con hélices apropiadas o encendiendo calentadores de gas butano entre las hileras de viña que sustituyen a los antiguos fuegos de paja. A veces se recurre al recubrimiento de las plantas, para abrigarlas, o a la formación de humos y nieblas  artificiales. Más recientemente se está extendiendo una técnica que consiste en regar por aspersión los viñedos cuando la temperatura baja de 0 ºC para que el hielo que se forma alrededor de los sarmientos proteja los brotes, como el iglú protege al esquimal.

1 comentario:

  1. ...traigo
    sangre
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    la
    tarde
    herida
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    de
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    desde mis
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    Y AULA DE PAZ


    COMPARTIENDO ILUSION
    NARIZ DE ORO ---PEDRO

    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...




    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE FLOR DE PASCUA ENEMIGOS PUBLICOS HÁLITO DESAYUNO CON DIAMANTES TIFÓN PULP FICTION, ESTALLIDO MAMMA MIA, TOQUE DE CANELA ,STAR WARS,

    José
    Ramón...

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