jueves, 5 de enero de 2012

Tapones para el Vino


TAPONES PARA EL VINO

- Tapones de corcho: En las producciones vitivinícolas consumibles como son los mostos o sobre todos los vinos, el tapón de corcho en sus múltiples variantes, es el sistema de cierre habitualmente más utilizado, siendo ello debido al respeto a la tradición que ofrece, así como también a la imagen que presentan estas producciones.

- Tapones de plástico: Construidos generalmente de polietileno elástico, con forma similar a los tapones de corcho de tipo cabezudo o bien en forma de cápsula, generalmente huecos para reducir costes por ahorro de material, y dotados en su parte cilíndrica de cierre de 3 a 5 pestañas flexibles para su acople con el perfil interior del cuello de las botellas. En ocasiones estos tapones se presentan montados en un solo conjunto, dentro de una cápsula exterior de sobretaponado, también de material plástico y adaptable al gollete de la botella. La apertura de la cápsula se realiza por medio de un tira cubrejuntas de ruptura.

- Tapones metálicos corona: Este sistema de cierre data de finales del siglo XIX y sigue siendo uno de los sistemas de cierre más eficaces, utilizándose sobre todo en los productos enológicos para el taponados de los mostos, o también como tapón de tiraje en la elaboración de los vinos espumosos por el sistema tradicional. El tapón corona es un disco metálico, de un espesor variable entre 0,25 a 0,30 mm de espesor, cuyo contorno se presenta volteado y con unos dientes, asegurando la hermeticidad por medio de una junta interior compuesta de diversos materiales, tales como, corcho, polietileno, saran, saranex, etc. estando construidos de hierro, hierro estañado, hierro cromado barnizado, o mejor de acero inoxidable. Para su colocación se utiliza un dispositivo de “engaste” compuesto de un compensador, una matriz de apoyo y una cabeza de centrado; aplicando una fuerza mínima de colocación de 380 kg hasta 450 kg en el caso del acero inoxidable y unas cotas de engaste alrededor de los 31,2 a 31,3 mm.

En su utilización como tapón de tiraje de los vinos espumosos, debe acompañarse de la colocación previa en la boca de la botella de un “obturador” de polietileno, que tiene por misión mejorar la hermeticidad de las botellas sometidas a una importante presión en su interior.

- Tapones metálicos de rosca: Los tapones metálicos de rosca se utilizan para los vinos tranquilos, siendo muy utilizado en el embotellado de los líquidos en envases de pequeña capacidad, donde en los vinos se emplea para los botellines de aviación, aunque también puede ser utilizado para volúmenes mayores. En ocasiones su hermeticidad no es muy buena, por lo que su utilización queda restringida a los mostos o vinos de rotación comercial relativamente rápida.

Este sistema de cierre está formado por una cápsula de aluminio estampado, que puede ser decorada exteriormente por impresión y un barnizado posterior, conteniendo en su interior una junta de hermeticidad. La colocación se realiza sobre las botellas con boca tipo rosca, donde se coloca la cápsula y un émbolo realiza una presión vertical manteniendo la hermeticidad sobre el borde superior de la boca de la botella, mientras que unos rodillos laminadores marcan lateralmente las roscas sobre el aluminio, sirviendo el vidrio de la boca de las botellas como matriz, así como otro rodillo inferior que forma el cierre de seguridad en la parte baja de la cápsula.

El elemento clave de este sistema de cierre es la junta de estanqueidad, la cual debe cumplir una serie de requisitos, como: neutralidad desde el punto de vista sensorial, impedir la entrada de aire, conservar el contenido en anhídrido carbónico, resistente desde el punto de vista mecánico, insensible a los hongos, etc. Esta junta está compuesta de un soporte elástico, utilizándose en la actualidad polietileno expandido de densidad comprendida entre 0,3 a 0,5 y una barrera destinada a impedir los intercambios gaseosos, con materiales como: saran, poliéster, etil-vinil-alcohol, poliamida, saranex, Bior PP, PEHD, etc. El polietileno de baja densidad permite la entrada de aire, por lo que su seguridad se limita a unas pocas semanas, mientras que el film metaloplástico limita la entrada de aire, por lo que se utiliza para periodos de consumo más largos, y por fin el policloruro de vinilideno se encuentra situado en los dos materiales anteriores.

El embotellado se realiza a una temperatura situada entre 15º a 20º C, dejando un espacio de cabeza o volumen libre de llenado mínimo del 2,5 %, lo que permite asegurar la estanqueidad del taponado. Los cabezales de taponado pueden funcionar a razón de 2.500 botellas / hora por cabezal, con los siguientes parámetros de trabajo:

- Esfuerzo encabeza: 180 ± 10 kg para un diámetro de cápsula de 28,0 a 31,5 mm.
- Velocidad de rotación de los rodillos: 350 a 400 r.p.m.
- Profundidad del cilindro formado: 1,5 mm.
- Diámetro del cilindro:
26,3 ± 0,05 mm para cápsula de 28,0 mm.
27,7 ± 0,05 mm para cápsula de 30,0 mm.
29,4 ± 0,05 mm para cápsula de 31,5 mm.

-Esfuerzo sobre rodetes: 
9 a 12 kg en el fileteaje.
10 a 13 kg en el engastado.

Después de la colocación de los tapones se debe comprobar el aspecto general del trabajo, así como otros parámetros como la estanqueidad, las roscas formadas, y especialmente la medición del esfuerzo o par de abertura.

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