martes, 24 de enero de 2012

Urbina Tinto Crianza de Rioja 2006


URBINA TINTO CRIANZA DE RIOJA 2006

Es un 'coupage' de 95 % Tempranillo y 5 % Garnacha, Graciano y Mazuelo. Fermentado a 28º C y macerado durante 28 días en depósito de acero inoxidable, el vino permanece en barrica de roble durante 12 meses, después es embotellado y permanece un mínimo de 6 meses en botella antes de salir al mercado.

A la vista es un vino con una capa media, con un tono rubí y con un ribete anaranjado. En nariz predominan los aromas a  fruta roja en confitura, algo de mineralidad y un trasfondo especiado muy elegante. En boca es fresco y elegante, con un tanino notable pero a la vez amable. Tiene notas bien integradas de madera de buena calidad. Un postgusto largo y sedoso, con recuerdos a torrefactos y especias como la canela.

En definitiva es un vino redondo y equilibrado, carnoso, con taninos dulces y bien pulidos.

BODEGAS PEDRO BENITO URBINA

Es una de las pequeñas bodegas que tiene La Rioja, pero que embotella grandes vinos. Una bodega pequeña y muy coqueta que hace vinos de mucha calidad y con una buena relación calidad/precio.

Tiene ya una historia de cuatro generaciones, pero que a partir de 1973, empieza a embotellar su propia marca. Pedro Benito Urbina se hace cargo de este proyecto de elaborar vinos de calidad, aprovechando los viñedos propios de la familia y su situación en torno a la bodega en el marco de La Rioja Alta en Cuzcurrita de Río Tirón.

La nueva bodega está actualmente situada en un moderno edificio donde se elaboraban los vinos en depósitos de acero inoxidable, usando tecnología para la elaboración y conservación del vino, también hay una sala de barricas en el subterráneo de la casa donde descansan los vinos entre 1 y 12 años para producir estos vinos de calidad.

El viñedo está compuesto por 75 ha propias donde se cultivan las tradicionales plantas de Tempranillo, Garnacha, Graciano, Mazuelo y Viura que en muchos casos superan los 30 años de edad, pero que a las que se también se han añadido plantas de más reciente plantación. Cada variedad tiene su ciclo y su recolección y se vinifican por separado para buscar la máxima expresión de ellas y luego ensamblarlas para los vinos que la bodega elabora.

- Tempranillo: El nombre de Tempranillo procede de su maduración temprana, produciendo cuando está bien cultivada, unos vinos tintos de importante carga polifenólica y un inconfundible aroma, siendo entonces muy adecuados para su crianza. Las técnicas de cultivo, en terrenos adecuados, con producciones razonables, que no sobrepasen los 6.500 kg/ha, equivalentes a unos 45 hl por hectárea, y la elección del clon adecuado, con racimos y bayas de pequeño tamaño, son las claves para obtener un excelente vino tinto.

Cuando las producciones son excesivas, esta variedad manifiesta una sorprendente debilidad, produciendo vinos bajos de color y muy poco estructurados, únicamente aptos para destinarse a su consumo como vinos jóvenes, y siendo por lo tanto inadecuados para crianza.

Los vinos jóvenes poseen un inconfundible aroma a frutos negros y rojos: moras, frambuesa y guindas, acompañados de un característico sabor a regaliz, que evolucionan con el tiempo hacia matices más especiados y de caza.

Con la Tempranillo se elaboran excelentes vinos de maceración carbónica, así como también vinos jóvenes, crianza, reserva y gran reserva, según los tiempos de envejecimiento establecidos por la legislación de la comarca o española.

- Garnacha: La Garnacha Tinta es una variedad muy rústica, resistente a las condiciones adversas de cultivo, especialmente frente a la sequía, y precisamente cuando sufre estrés hídrico es cuando ofrece sus mejores cualidades. Prefiere los suelos calientes, secos y pobres, y sobre todo cuando contienen abundantes piedras, cantos rodados, o incluso fragmentos de la roca madre. Se aconseja la conducción en vaso, con cuatro o más brazos, y dos pulgares por brazo, aunque también se puede conducir alambrada en Guyot o Royat.

Las producciones reducidas, no mayores de 5.000 kg/ha. o su equivalente en 35 hl. por hectárea, comunican a los vinos el color y la estructura necesarios; sin embargo, en el caso de producciones más elevadas, la Garnacha Tinta hace desaparecer la acidez, color y aromas varietales, surgiendo entonces olores herbáceos defectuosos. Las maduraciones tardías, aún a costa de perder acidez, suponen la obtención de vinos más aromáticos y equilibrados. Cultivando esta variedad en situaciones donde el ciclo de maduración sea largo, como en lugares altos o de noches frías, contribuyen a una maduración más equilibrada, con una menor pérdida de la acidez.

Esta variedad presenta una notable tendencia hacia la oxidación, así como también a una pérdida de color durante la elaboración y conservación de los vinos, independientemente de la débil estructura polifenólica de los hollejos, por lo que se aconseja las fermentaciones y maceraciones largas, con regímenes de temperatura más reducidos que en otras variedades más ricas en antocianos y taninos, evitando las posibles oxidaciones en los trasiegos de los vinos.

- Graciano: Variedad tinta de origen riojano donde su cultivo se recupera en los últimos años. Su maduración es más tardía que la del Tempranillo, siendo bastante vulnerable frente a las enfermedades del hollejo, es muy sensible a la humedad, lo que supuso un importante retroceso en la superficie de cultivo. Produce vinos de un aroma exuberante con tonos florales, pimienta negra y tostados, de intenso color y una buena aptitud para producir vinos de guarda.

Su nombre viene de la "gracia" que aporta a la mezcla, tanto en aromas como en su viva acidez y taninos. Los tintos de Graciano proporcionan al vino en el que intervienen nervio, capacidad de envejecimiento y, según algunos autores, el auténtico aroma característico de los rioja clásicos.

Una variedad aromática, de viva acidez y abundante tanino, que es muy apreciada en la Rioja, donde acompaña en pequeñas cantidades a los vinos de Tempranillo, a los que imprime médula y nervio.

- Mazuelo: Los mejores resultados se encuentran en emplazamientos en ladera, con mucho sol, buen drenaje y con producciones muy bajas, generalmente de viñas de mas de 50 años, se obtienen resultados de calidad y gran interés. En los llanos sus rendimientos son altos y las maduraciones malas.

También se logran buenos resultados utilizando la técnica de maceración carbónica, ya que se intensifica el color y se suaviza la astringencia, apareciendo unos aromas no muy intensos, pero de atractivos matices a frutas y violeta.

BODEGAS URBINA
c/ Campillo 33-35
26214 Cuzcurrita de Río Tirón
La Rioja (España)

tel. 647 643 651
email: urbina@fer.es
www.urbinavinos.com  
Venta Online: Urbina Crianza 2006

No hay comentarios:

Publicar un comentario