jueves, 9 de febrero de 2012

Château Raymond-Lafon en Sauternes (Burdeos - Francia)


CHATEAU RAYMOND-LAFON EN SAUTERNES (BURDEOS - FRANCIA)

Es un Château de Sauternes (Francia), con 16 ha plantadas con sémillon 80% y Sauvignon blanc. Pierre Meslier, su propietario dese 1972, había trabajado en Château d´Yquem. Las vendimias se realizan lo más tarde posible, buscando la mejor expresión de la podredumbre noble. Con este procedimiento se consiguen elaborar vinos de gran calidad, que se envejecen durante años en barricas de madera nueva.

CARACTERISTICAS ORGANOLEPTICAS DE CHATEAU RAYMOND-LAFON

Detrás de su hermoso color amarillo dorado, se puede descubrir un Sauternes tradicional, suave y delicado, que permanece largo tiempo en el paladar y posee, en función de la vendimia, los sabores sutiles de la toronja, piña, plátano, vainilla, albaricoque, melocotones, limón confitado, e incluso especias, ciruelas pasas y miel. Todos estos sabores exóticos se encuentran ensamblados y en abundancia. El sabor y el postgusto resuena en el paladar durante varios minutos.

Los Sauternes son algunos de los vinos más duraderos del mundo, como algunas cosechas excepcionales adecuadamente guardadas que llegan a envejecer bien más allá de los cien años.

El Sauternes comienza típicamente con un color amarillo dorado que va oscureciéndose progresivamente conforme envejece. Algunos expertos en vino, aseguran que sólo cuando el vino alcanza el color de una antigua moneda de cobre empieza a desarrollar sus sabores y aromas más complejos y maduros.

En la restauración estos vinos se sirven frescos, alrededor de los 11º aunque los vinos de más de 15 años se sirven a menudo un poco más templados. En mi opinión personal una calidad como lo es Raymond-Lafon es mucho mejor servirlo ligeramente fresco para poder apreciarlo mejor.

En Burdeos, estos vinos son el acompañamiento ideal del foie gras. Por el contrario, en otras regiones suele tomarse al final de una buena comida. También marida bien con una amplia variedad de comidas como postres no muy dulces y platos fríos. Los quesos fuertes, tipo roquefort o cabrales, se combinan bien con estos vinos naturalmente dulces y licorosos, ya que así se obtiene un interesante y delicioso contraste entre los salado y lo dulce. La cocina asiática por sus características agridulces, marida a la perfección con estos vinos.

El Raymond-Lafon se caracteriza por el equilibrio perfecto entre la dulzura y una garra de acidez que lo convierte en una bebida muy apetecible.

Château Raymond-Lafon
33210 Sauternes
Bordeaux (France)

Se encuentra en la margen izquierda del río Garona, a unos 40 kilómetros (25 millas) al suroeste de Burdeos.

REGIÓN VINÍCOLA DE SAUTERNES

Región vinícola de Burdeos (Francia), cuyos vinos licorosos están amparados por una histórica y mítica AOC, se incluyen entre los mejores del mundo. En 1855 ya fueron los únicos vinos blancos que merecieron la gloria de ser clasificados en Burdeos.

La AOC cuenta con 1.600 ha que se extienden a las parcelas delimitadas de los municipios de Sauternes, Bommes, Fargues, Preignac y Barsac, que tiene su propia AOC. Se trata de un conjunto de tierras situadas en la orilla izquierda del Garona, cerca de Langon. Los suelos son muy variados: gravas, arcillas, y calcáreo. Predomina la variedad sémillon 75%, completada con Sauvignon blanc 20% y algo de muscadelle. Los ríos tienen en esta comarca una influencia importante: además del Garona, cuenta con el pequeño Ciron, que aporta  sus aguas frías procedentes de los bosques de las Landas. Estas circunstancias favorecen las neblinas matutinas que se disipan cuando sube el sol, contribuyendo al desarrollo de la podredumbre noble. Enriquecidas por el hongo de la Botrytis cinera, las uvas se deshidratan, aumentan su producción de alcohol, glicerina y pectinas, desarrollando aromas que serán muy interesantes en los vinos.

Las condiciones climáticas de cada añada y la situación de los viñedos son factores determinantes en la elaboración de estos vinos, que requieren esfuerzo, paciencia, tiempo y dinero. Los vinos licorosos  como el sauternes tienen siempre su graduación natural, sin enriquecer ni fortificar, ofreciendo un mínimo de 13º. Para beneficiarse de la podredumbre noble hay que esperar los días más apropiados de otoño, cuando existen las condiciones adecuadas de humedad y calor que permiten el desarrollo del hongo. Pero las tormentas y lluvias intensas de esta estación pueden echar a perder toda la cosecha, convirtiendo la buscada podredumbre noble en miserable podredumbre gris.

La vendimia debe realizarse manualmente, en distintas pasadas de los vendimiadores, y también en varios días sucesivos ya que  puede ocurrir que la podredumbre noble afecte solamente  algunos racimos de una misma cepa. Incluso, en ocasiones, tienen que seleccionar los granos uno a uno.

En estas condiciones, el contenido en azúcar de las uvas, se sémillon pueden alcanzar los 400 g/l de mosto. La fermentación se detiene cuando el vino alcanza de 13 a 14º de alcohol. La propia composición del mosto ayuda a que se detenga la fermentación, , cierto azúcar residual, además de una excepcional riqueza aromática que se potencia con la crianza en barricas de roble.

Un buen satuernes es sensual y elegante a la vez, sostenido por una fina acidez frutal, pero es dorado, untuoso, glicérico, rico en aromas sutiles que recuerdan desde los frutos exóticos a la miel, desde  el tilo a la acacia, desde las confituras de naranja a la avellana y al caramelo tofee. Una estancia de diez años en botella, le conducirá a la perfección. Algunas botellas de 30, 40, 50 o más años, conservan un frescor sorprendente. Cuando una cosecha no permite la elaboración de estos vinos licorosos, porque no se ha desarrollado la podredumbre noble, se elabora un vino seco y diferente, que también se vende con la etiqueta de sautrnes.

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