viernes, 10 de febrero de 2012

Donde la Gente del Vino se Come Muy Bien


DONDE LA GENTE DEL VINO SE COME MUY BIEN

Los apasionados del vino somos los camioneros del siglo XXI. A ver, explicación: hace medio siglo, en Francia pero también en España, se decía que si uno veía una casa de comidas de carretera  con varios camiones aparcados delante, era signo seguro de que ahí se comía bien y generalmente barato, porque los camioneros no eran ricos pero sí que sabían alimentarse. Aquello empezó a dejar  de valer cuando nos fuimos pasando de las carreteras a las autopistas, sin más opción que los comedores de plástico de cadena de las áreas de servicio. Además, ahora que gran parte  de los camioneros son ucranianos y cosas igual de exóticas, ya no es tan seguro que  coincidamos en gustos culinarios…

Pero una raza relativamente nueva en España, la de los fanáticos del vino, en generaciones anteriores se bebía con normalidad, pero sin tanta pasión, aunque hubiese muchos más bebedores que, por desdicha, hoy puede  desempeñar un papel similar a aquél: donde comen siempre se come bien, porque no existe afición al vino sin afición a la gastronomía. Y, generalmente, se come y se cocina de verdad, no sólo crujientes y espumas tecnoemocinales. El vino es una cosa muy pegada a la tierra…

Pues bien, para ilustrar esta teoría (que es lo único que es, claro), se puede señalar que cuatro tascas/restaurantes/bares de vinos de Madrid son genuinos puntos de concentración de la gente del vino, de los profesionales a los aficionados acérrimos. Y, como no podía ser de otra manera, en ellos se come muy bien.

Desde hace más de medio siglo en su actual ubicación, Asturianos (Vallehermoso, 94. Teléfono: 91 533 59 47, calificación 14/20) es una de las tascas de barrio entrañables de esta ciudad. Y desde que la actual generación, los hermanos Alberto y Belarmino Fernández (productores, importadores y distribuidores de vino: ahí es nada) están al timón, es una de nuestras mecas de cultura del vino. En cuanto a la cocina, es un verdadero privilegio que su madre, doña Julia, siga al frente de los fogones, de los que sale una letanía de platos célebres, y todos ricos: esas anchoas con pimientos, esos berberechos, esos pote y fabada tan clásicamente asturianos, ese morcillo guisado, ese flan de queso… Lo completa una carta de vinos fuera de lo común.

Igual de fuera de lo común, o más, es la que Miguel Ángel y David Laredo presentan en su Taberna Laredo (Menorca, 14. Telf: 91 573 30 61, calificación 14/20), además de una cocina espectacular, del arroz de pueblo con pluma ibérica y chorizo al cochinillo con crema de patata trufada y a la leche frita, además de una cantidad importante de platos fuera de carta que añaden el interés de lo inesperado.

Son notables también El Quinto Vino ( Hernani, 48. Telf: 91 533 66 00, calificación 13/20), con un menú del día formidable a mediodía, las mejores croquetas de Madrid y su secreto ibérico con pimientos y criadillas de tierra, y el más joven, Vadeaco (Campomanes, 6. Telf: 91 541 70 17, calificación 13/20), ecléctico pero apetitoso: pulpo con patata morada a la gallega, ensalada de soft shell con wasabi, en saladilla rusa, soldaditos de Pavía…

Fuente: Fernando Point, DiarioMedico.com

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