martes, 21 de febrero de 2012

El Vino de Oporto


EL VINO DE OPORTO

Blanco, Rosé, Ruby o Tawny… Independientemente del estilo, el vino de Oporto tiene el poder de despertar los sentidos, haciendo especiales todos los momentos. Indiscutiblemente, es uno de los mejores vinos del mundo.

Producto de la región del Douro, determinada y delimitada en 1756, el Vino de Oporto es único, fruto de una extravagancia de la naturaleza, perfeccionada  por la mano del hombre. Encierra en sí los secretos milenarios de una simbiosis perfecta entre la fuerza de los elementos naturales y la determinación del hombre, que erigió terrazas en el pronunciado Valle del Douro. La grandeza histórica de su creación se mantiene, hasta hoy, en la alianza permanente entre la tradición y la modernidad, siendo la mejor compañía para hacer especiales todos los momentos.

EL DOURO UN RIO, UN VIÑEDO Y UN VINO

El Douro es simultáneamente  un río, un viñedo y un vino, que proviene, como el vino de Oporto, de una ambiciosa naturaleza, cuya creación se lo debe todo a la pasión y no a la copia.

Se ubica hasta la ciudad de Oporto, bañada por el Océano Atlántico. Protegida por las montañas de Marao y Montemuro  de los vientos atlánticos, la región productora posee un clima bien definido por el dicho popular, “nueve meses de invierno y tres de infierno”.

Son montañas de pizarra que han sido transformadas en tierra y en muros de piedra, gracias al esfuerzo de los hombres. Una auténtica odisea.

Actualmente, la “Región Demarcada del Douro” se extiende por 250.000 hectáreas, pero la viña cubre solamente unas 46.000 hectáreas a través de las cuencas encajadas y profundas del Duero y sus afluentes.

La región está dividida en tres subregiones, que representas tres partes del curso del río:
- Al oeste, el Baixo Corgo (un afluente del Duero).
- En el centro, el Cima Corgo.
- Al este, el Douro Superior, hasta la frontera con España.

Tras la obra del río, el trabajo humano que transformó las montañas de pizarra en tierra en tierra y muros, representa el esfuerzo colectivo de varias culturas. Como en todas las regiones vitícolas montañosas, fue necesario encontrar en el valle del Douro soluciones para situar el viñedo en zonas fuertemente inclinadas. Las terrazas, los rellanos y la viña en alto, adquieren una infinita forma curva que confiere a este valle una personalidad única en el mundo.

El 14 de Diciembre de 2001, la región del Douro empezó a formar parte de la lista de lugares del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en calidad de paisaje cultural, evolutivo y vivo.

LOS VINOS DE OPORTO  DE INTENSO COLOR ROJO RUBÍ O LIGEROS TONOS DE ÁMBAR DORADO SON ÚNICOS

El vino de Oporto es único por adecuarse a la perfección a cualquier situación, ya sea un momento de tranquilidad y de reflexión, social o de entretenimiento, o simplemente un momento especial.

Para comprender mejor el Oporto, es importante reconocer y entender que se trata de un vino elaborado con uvas y mediante un proceso particular. Es envejecido y mezclado con otras añadas como un vino y tendrá que ser respetado, consumido y apreciado como un vino.

Rico, intenso, complejo, diáfano, poderoso, puro: ¡Todo en el Vino de Oporto despiertan los sentidos!

El Vino de Oporto, que se produce interrumpiendo la fermentación (añadiendo orujo de vino para retener el azúcar de la uva), es un vino naturalmente rico, conteniendo entre 19% y 22% de volumen de alcohol. A pesar de ser un vino con un nivel de azúcar residual relativamente elevado, posee una estructura y un equilibrio que hacen de él un vino rico y lleno en la boca, sin que sea dulzón o empalagoso.

En cada vendimia, los Oportos jóvenes son valorados y posteriormente seleccionados para envejecerlos en barricas. Bajo la atenta y constante mirada del catador de cada compañía, estos poderosos vinos del valle del Douro, sufren una gran transformación, para años más tarde, surgir complejos sofisticados y maduros.

En añadas de gran calidad, una pequeña cantidad de Vino de Oporto es seleccionada para envejecer en botella a lo largo de varios años (Oporto Vintage).

El Oporto Tawny envejece en barricas, respirando y manteniendo el contacto con la madera. Es así como desarrolla sus características. Sin embargo, el Ruby preserva su carácter primario, afrutado y fresco por mucho tiempo.

Este cuidadoso examen de cómo mejorar las características de cada vino, junto con la hábil combinación de los distintos tonos, sabores y estructuras, hacen posible esta extraordinaria paleta de colores, aromas y sabores del Vino de Oporto.

MULTIPLICIDAD

A pesar de existir una multiplicidad de variaciones y sabores, el vino de Oporto se clasifica en cuatro estilos principales, basados en el color y características de cada vino.

- Oporto Blanco: Producido con uvas blancas por medio del mismo proceso que el usado en los Oportos tintos, este vino ofrece un mundo de opciones, con colores que van de blanco pálido al dorado, y sabores extremos, del muy seco al muy rico y dulce.

- Oporto Rosé: Vino de color rosado obtenido por maceración poco intensa de uvas tintas y en la que no se promueven fenómenos de oxidación durante su conservación. Son vinos para ser consumidos jóvenes, con buena exuberancia aromática con notas de cereza, frambuesa y fresa. En la boca son suaves y agradables. Deben apreciarse frescos o con hielo, pudiendo servirse también en diversos cócteles.

- Oporto Ruby: Como su propio nombre sugiere, se trata de un Vino de Oporto tinto, rojo rubí intenso. Con mucho cuerpo, rico y poderoso, este vino es envejecido en grandes cubas de acero inoxidable o de roble con la finalidad de mantener sus características originales, que recuerdan a frutas rojas (como cerezas y fresas). Entre los Rubys sobresalen los Oporto Vintages: estos vinos extraordinarios son seleccionados en las mejores añadas por su calidad  y potencial de envejecimiento lento en botella a lo largo de mucho tiempo.

- Oporto Tawny: Algunos vinos de Oporto se seleccionan especialmente para envejecer en barricas de roble. La exposición gradual al aire concentra  los sabores  y madura los colores, que pasan del rubí al ámbar, mientras que los aromas evolucionan para crear  sabores complejos y sutiles, a frutos secos, vainilla y caramelo. Pueden ser de mezcla (Tawnies, Tawnies Reserva y Tawnies con indicación de edad) o de una única cosecha.

LOS VINOS DE OPORTO ESPECIALES

- Oporto Ruby Reserva: Con mucho cuerpo, ricos y de tonos rojo rubí oscuro, estos vinos frecuentemente son el resultado de una selección de los mejores vinos de Oporto de cada año, combinados para crear un vino joven, poderoso, afrutado e intenso y, no obstante, redondo y versátil.

- Oporto Late Bottle Vintage (LBV): Es un Oporto Ruby de un único año, seleccionado por su elevada calidad y embotellado tras un largo periodo de envejecimiento de entre cuatro a seis años. La mayoría de ellos se pueden consumir al comprarlos, pero algunos continúan su envejecimiento  en botella. El Oporto LBV presenta tres colores rojo rubí intenso, poseen mucho cuerpo, son ricos en la boca y tienen la particularidad de estilo y personalidad de un vino de una única vendimia.

- Oporto Vintage: Considerado por muchas personas como la joya de la corona de los vinos de Oporto, es el único Oporto que madura en botella. Producido con uvas de un solo año y embotellado dos o tres años después de cada vendimia, evoluciona gradualmente  durante 10 a 50 años en botella. El encanto del Oporto Vintage reside en el hecho de ser atractivo en prácticamente todas las fases de su vida en botella. En los primeros cinco años mantiene la intensidad rubí de los colores originales, aromas exuberantes a frutas rojas y frutos silvestres y el sabor del chocolate negro, todo ello equilibrado por fuertes taninos, que combinan a la perfección con postres ricos en chocolate. Tras diez años (y después de crear un depósito medio) desarrolla tonos rojos granada y alcanza una deliciosa plenitud de aromas y sabores a frutas maduras. A medida que el vino se va aproximando a su madurez, el color evoluciona hacia tonos ámbar y su fruta adquiere más sutileza y complejidad y el depósito se vuelve más espeso.

-(Vintage) Single Quinta Vintage: Estos vinos son de alta calidad, y se distinguen porque son simultáneamente de un solo año y originarios de una única viña, que les confiere un carácter inigualable.

- Oporto Tawny Reserva: Envejecido en madera, pueden presentar elegancia de sabores, en una perfecta combinación entre la fruta de la juventud y la madurez de la edad, revelada asimismo, por sus atractivos colores ámbar medio.

- Oporto Tawny 10 años: Más evolucionado que el Porto Tawny Reserva, estos vinos semejanzas, aunque con la garantía de que el vino posee  las características de un vino de diez años.

- Oporto Tawny 20 años:  Con una gama de colores que van del ámbar rojizo al ámbar dorado, estos vinos son raros ejemplares, plenos de frutos y sabores más evolucionados, concentrados por el envejecimiento en pequeñas barricas. Tienen gran intensidad de aromas y sabores a vainilla tostada y a frutos secos, equilibrados con notas delicadas de roble.

- Oporto Tawny 30 años: Algunos Oportos son seleccionados para un envejecimiento más prolongado en barricas de madera. La exposición gradual al aire concentra e intensifica la fruta inicial, dando origen a características más complejas, como la miel y especias, resaltadas por intensos aromas a albaricoque, avellanas y vainilla.

- Oporto Tawny 40 años: La clasificación de la edad final de los Oportos Tawny no presenta vinos magníficamente concentrados y complejos. Intensos, casi estallan en la boca, llenando el paladar de aromáticos sabores que nos hacen perder el sentido.

- Oporto Colheita: Estos Tawnies de una sola cosecha son envejecidos en toneles durante un periodo mínimo de siete años, dando lugar a vinos con amplitudes de color que van del tinto dorado al dorado, dependiendo de su edad. Igualmente los aromas y sabores evolucionan a lo largo del tiempo originando diversos estilos de Tawnies.

Los vinos de Oporto blancos también pueden presentar estas designaciones en la etiqueta.

LAS MEJORES COMBINACIONES (IMAGINACIÓN Y OSADIA AL GUSTO)

La mejor manera de apreciar un vino es servirlo como acompañamiento y el Oporto no es una excepción. La imaginación y el atrevimiento nos dirán hasta dónde podemos ir.

- Con los aperitivos: Las almendras tostadas, el salmón ahumado, las ciruelas pasas o los dátiles servidos antes de una comida, combinan a la perfección con el Oporto Blanco frío. El Oporto Blanco Seco, si lo servimos con tónica, hielo y una rodaja de limón en vaso de tubo, el llamado “Portonic”, es un aperitivo fabuloso. Si optamos por servir un paté, los Tawnies 10 años, son una excelente elección. Éstos, así como los Tawnies Reserva e los Rosés, los podemos servir fríos o con hielo, en una reunión entre amigos o en verano.

- Durante la comida: Mientras saboreamos estupendos platos, podemos acompañarlos con una variedad de estilos de Vino de Oporto. Si las comidas son ligeras, a base de ensaladas o pescados grasos a la plancha, como el salmón, el Oporto Blanco sigue siendo una excelente elección. Este vino combina también con cremas a base de nata. Si los entremeses incluyen quesos fuertes o patés, entonces deberíamos elegir los Tawnies 10 años fríos. Asimismo, deberíamos optar por estos vinos, si el plato incluyera frutos secos como las nueces. Para las carnes al horno y la ternera con salsas fuertes  con pimienta o especias, el LVB es una opción ideal como acompañamiento, equilibrando la intensidad de sabores.

- En el postre: Este es el momento por excelencia para saborear el Vino de Oporto, donde podemos combinarlo con frutas, dulces y quesos. Los pasteles y la mousse de chocolate combinan perfectamente con LBV o Vintages, jóvenes y afrutados. Los sabores intensos de la repostería conventual (a base de azúcar y huevos) son realzados  por los sabores delicados de los Tawnies 10 y 20 años. Si optamos  por postres más ligeros como la macedonia  de frutas, las natillas o la tarta de almendra, tendríamos que armonizarlos con un Tawny más joven como el Reserva Tawny o el Tawny 10 años. También optaríamos por estos vinos para el helado de vainilla o de frutos secos. En este caso los vinos deben servirse fríos, para acompañar la temperatura del helado. Si el postre fuera una tarta de queso, o un queso cremoso o semicuarado, entonces tendríamos que escoger un Ruby Reserva o un LBV. Si el queso e fuerte o muy curado la mejor opción sería un vino tipo Tawny más añejo, como el 20 años.

- Después de la comida: Prueba de que los vinos de Oporto acompañan todos los momentos de una comida, si se fuma un puro hágalo acompañado de un Vintage añejo. Estos vinos también son excelentes para degustarlos solos, delicadamente decantados. Para el café, un Tawny 20 años o más añejo. Estos vinos de mezcla, como los 30 años y los 40 años o más, por sí solos, proporcionan experiencias intensas servidos ligeramente frescos, para poder apreciar los aromas plenamente. Los Colheita, aunque puedan apreciarse solos, combinan muy bien con los postres recomendados para los Tawnies, dependiendo de su edad.

Como pueden ver, las posibilidades de apreciar un Oporto en una comida son interminables. En realidad, la elección es nuestra.

Fuente: Textos adaptados del libro “Douro Patrimonio Mundial” y del capitulo de George Sandeman del libro “O Vinho do Porto”

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