martes, 14 de febrero de 2012

¿Qué es la Callogénesis en Viticultura?


¿QUÉ ES LA CALLOGÉNESIS EN VITICULTURA?

La callogénesis en viticultura es la unión del portainjerto o patrón (parte subterranea) con el injerto (parte aerea) de la vid.

Es el proceso de formación de un tejido cicatricial de carácter parenquimatoso a partir de tejidos meristemáticos (cambium) que, al entrar en actividad estimulado por las condiciones ambientales y hormonales y puestos en contacto íntimo mediante injerto, permiten el entrelazamiento de las células parenquimatosas y cambiales y originan a su vez nuevos tejidos vasculares (floema y xilema) de tal forma que se produzca la conexión vascular.

De forma esquemática, el proceso puede resumirse:
- Contacto de las zonas cambiales del patrón y la púa.
- Proliferación celular del cambium y formación del callo
- Entrelazamiento de las zonas parenquimatosas
- Diferenciación de nuevos tejidos cambiales
- Formación de nuevos tejidos vasculares y conexión entre el patrón y la púa

HAY VARIOS FACTORES QUE AFECTAN A LA CALLOGÉNESIS

Calidad de la Madera:

- Latencia de las yemas: Estas deben estar diferenciadas y con aptitud para desborrar, y hay que tener en cuenta que un desarrollo prematuro puede significar competencia con la formación del callo y soldadura del injerto, consumo de glúcidos y pérdidas de agua por transpiración.

El estado de la yema condiciona la época y el tipo de injerto a realizar.
  
 - Contenido en glúcidos: La formación del callo y posterior desarrollo, así como la evolución de las yemas depende de las reservas por lo que se precisa que las pérdidas por respiración sean las menos posibles, y evitar las fermentaciones y desarrollo de enfermedades (Botritis, etc.).

Los glúcidos representan la fuente de energía de la callogénesis; se consumen el 30% durante la estratificación y las hojas son consumidoras hasta que no alcanzan al menos el 50% de su tamaño definitivo. La proliferación no se produce en ausencia de almidón, y los azúcares solubles parece que la favorecen.

 - Contenido en humedad: Los tejidos que darán lugar a la formación del callo deben estar bien hidratados; a este respecto, hay que considerar que cuando las pérdidas superan el 30% del contenido en agua, la soldadura no se produce y que, generalmente, con pérdidas superiores al 26%, se pierde la capacidad de desborrar. La deshidratación no debe afectar a más del 20% del contenido en agua.

 Por ello es necesaria la conservación óptima del material, especialmente la púa que, por su reducida constitución, es mucho más sensible a las pérdidas. En este sentido, la utilización de parafinas que recubren toda la púa y dos o tres centímetros debajo de la soldadura, aplicada en caliente (70ºC-80ºC), aseguran de forma aceptable la unión y estado de hidratación y se disminuyen pérdidas de glúcidos.

Cuando el injerto se realiza en campo, el atado y aporcado cumplen estas misiones.

La conservación de estacas injertadas antes de la estratificación debe atender especialmente estos aspectos, así como a los sanitarios.
  
 Reguladores de Crecimiento:

La actividad del cambium cesa alrededor del envero, y reprende su actividad en primavera pero puede hacerlo en cualquier época, aplicando condiciones de crecimiento y tratamientos que eliminen la latencia. Para ello, es indispensable lograr el sincronismo en la actividad, tanto del patrón como de la púa. El cambium de cada elemento entra en actividad bajo la acción de la auxina, que induce la formación de cambium en el callo en el que desempeñan un papel fundamental sustancias organógenas que se transmiten célula a célula

- Auxinas: Las auxinas naturales, como el AIA, intervienen en la formación de los tejidos de soldadura y vasculares. Su migración es descendente y juega un papel importante tanto como activador del cambium como movilizador de sustancias que favorecen la formación de los tejidos de unión; también favorecen la formación de raíces en general poco deseables durante el proceso de formación de la soldadura.
  
 - Citokininas: Son sintetizadas por las raíces y son responsables de los fenómenos de división en equilibrio con las auxinas.

 Aunque en el momento del injerto los tallos las contienen, las citokininas no parecen tener relación con la intensidad de la callogénesis.
  
 - Giberelinas: Sintetizadas en hojas jóvenes y raíces, favorecen el aumento del tamaño de las células y el alargamiento del tallo, y contribuyen a la formación de vasos.
  
 - Ácido abscísico: Producido por las hojas adultas y senescentes no se conocen efectos concretos en la callogénesis.
  
 - Etileno: Madera para injertar almacenada en cámaras frigoríficas con manzana han dado lugar a la formación de callos exuberantes que se han atribuído al etileno.

 El conocimiento de los reguladores de crecimiento, forma de actuación, migración, síntesis, etc., es todavía insuficiente para esclarecer su papel inhibidor o estimulador, ya sea directa o indirectamente, en la callogénesis, si bien los fenómenos de formación del callo están sometidos a su acción. Así parece que se pone de manifiesto:

 - La época más favorable es la primavera, que coincide con el aumento del contenido en el tallo de auxinas y citokininas, favorables a la división, y con la disminución de ciertos inhibidores.
 - La variedad influye en la formación del callo, debido a su particular ritmo endógeno y fisiológico.
 - La extremidad inferior de los sarmientos posee, en general, mayor aptitud para la formación del callo, lo que se atribuye a fenómenos de migración y acumulación de sustancias hormonales.
 - La síntesis de reguladores varía con las condiciones anuales: de clima, cultivo, etc., y por lo tanto la composición hormonal de los tallos también varía.

 En ocasiones, se emplean parafinas enriquecidas con sustancias hormonales (AIA, AIB) y minerales que favorezcan la formación de los tejidos de soldadura, si bien estas aplicaciones, como otras que en cultivos en medios artificiales favorecen la proliferación, dan resultados muy variables en condiciones naturales.

 La aplicación de soluciones minerales con o sin adición de azúcares, vitaminas, etc., solo ejercen una acción débil. Únicamente los reguladores de crecimiento, especialmente auxinas, ejercen un efecto favorable que puede reforzarse con las citadas soluciones, resultando más efectivos, al igual que en la rizogénesis, los tratamientos apicales.
  
 Dorsiventralidad de la Viña:

 El pámpano o sarmiento de la viña no es cilíndrico, sino que los radios son distintos, con distinto potencial respecto de la unión injerto-portainjerto.

 El dorso del entrenudo corresponde a la parte más aguda y el vientre a la más obtusa, aunque estas diferencias dependen del vigor y la variedad.

Las yemas anticipadas se encuentran en el lado del dorso, mientras que las latentes lo están al lado del vientre, según la división por el plano de inserción de las hojas.

Los tejidos conductores no existen como tales a nivel de la yema terminal. En la mayor parte de los casos, las hojas envían cinco hacer libero-leñosos al cilindro central.

El reparto de los haces es asimétrico, viéndose favorecida la zona dorsal respecto a la ventral que jamás tiene más de dos haces con menor grado de diferenciación en ocasiones que el resto.

La cara generatriz del cambium en ramos de un año es más intensa a nivel del dorso y del vientre que del plano de inserción de las hojas.

Respecto al funcionamiento cambial en los fragmentos de sarmiento con una yema, hay que tener en cuenta dos aspectos respecto a la estimulación cambial procedente de la yema: la primera es que la actividad cambial es sectorial, es decir, que solo afecta a las zonas vecinas de la generatriz de la yema y, por otra parte, la estimulación es basípeta, por lo que afecta a la zona basal correspondiente a la yema.

 Todo ello conduce:
 -  La zona dorsal y la ventral son favorables y la soldadura se produce sin dificultad, siendo las primeras zonas en proliferar.
 -  La zona de la generatriz de la yema es más desfavorable pero, merced al estímulo de ésta, suelda más tarde pero sin dificultad.
-  La zona opuesta a la yema presenta una soldadura más imperfecta.
  
 Condiciones Ambientales:

Hay que considerarlas desde dos puntos de vista: el primero cuando esta unión se lleva a cabo en plantas injertadas en campo, en la que solo se puede actuar eligiendo adecuadamente la época (temprana, tardía), el estado de actividad o de reposo del portainjerto, estado de latencia de las yemas de la púa, calidad de ambos (reservas, hidratación, desinfección), tipo de injerto y operaciones culturales que mejoren las temperaturas, humedad, etc., en la zona de la soldadura (protección mediante cintas de atado, parafinado, aporcados, riego, empajados, tratamientos con reguladores de crecimiento, etc.). El segundo, hace referencia al caso en el que la callogénesis se realiza en condiciones controladas, cuando el injerto se realiza en taller y la soldadura se produce durante la estratificación de las estacas injertadas, al cual vamos a referirnos por sus mayores posibilidades de influencia y control.

 - Temperatura: La proliferación del cambium de los sarmientos agostados se desencadena por efecto de la temperatura, y entre ciertos límites aumenta con ésta.
 + 5ºC    Se producen divisiones celulares pero ninguna soldadura
 + 15ºC Se empiezan a formar callos externos, pero la soldadura se forma lentamente (30 días) pero fuerte.
 + 22ºC    Soldadura a velocidad media y fuerte
 + 30ºC    Soldadura rápida pero más débil (12-15 días)
 + 35-37ºC    Suele cesar el proceso.

 En general, cuanto más elevada es la temperatura, el callo se forma más rápidamente, dando lugar a células de mayor tamaño y tejidos más frágiles.

En general, parece que las mejores condiciones están entre los 20ºC y los 30ºC, y los resultados son satisfactorios cuando se realiza la estratificación durante 3 o 4 días para estimular la actividad cambial, y luego se disminuye paulatinamente para permanecer 15 o 20 días a 20ºC y favorecer la calidad de la soldadura.
  
 - Humedad: El estado higrométrico debe de ser superior al 90%. Los contenidos inferiores son perjudiciales para la formación del callo y los superiores pueden favorecer el desarrollo de enfermedades criptogámicas. La humedad de las estacas injertadas debe estar asegurada por el medio agua, turba, serrín, etc., y aplicación de riegos, hidratadores, humidificadores, etc. En este sentido, juega un papel importante el parafinado (en caliente a 70-80ºC), que protege la zona de la soldadura.
  
- Iluminación: En condiciones de iluminación se consigue, en general , un callo más firme, que se atribuye a la modificación de los equilibrios enzimáticos, reguladores de crecimiento y mayor acumulación de sustancias orgánicas en las células del tejido de soldadura. Es posible además que la luz favorezca la formación de células con paredes más gruesas. No obstante, el papel de la luz no está puesto claramente en evidencia.

La estratificación en cajas descubiertas presenta, además, el interés de disminuir la sensibilidad a Botritis.

 Hay que tener en cuenta que las condiciones de iluminación presentan mayores problemas económicos y técnicos (desecación, etc.)
  
 - Aireación: En condiciones de asfixia no se produce la formación de callo, ya que estos tejidos en división presentan actividad respiratoria intensa; el enriquecimiento del aire en oxígeno favorece la proliferación.
  
 - Condiciones del medio: Actualmente, las técnicas utilizadas hacen referencia a la estratificación en serrín húmedo o turba y en agua. En ambos casos, la estratificación de los injertos suele llevarse a cabo, bien en cajas de madera o plástico.

 En el caso de estratificación con serrín o turba, generalmente se disponen acolchados en el fondo y las paredes laterales y cubriendo los injertos con el mismo material. Actualmente, la tendencia es a suprimir los acolchados laterales por film de polietileno, y las cajas de madera por cajas de plástico, y a su vez suprimir la cobertura de los injertos mejorando las condiciones de humedad de las cámaras de estratificación, mediante humidificadores e hidratadores. La eliminación de la cobertura disminuye la sensibilidad a Botritis; en algunos casos se tiende a sustituir el serrín por otros materiales como turba y perlita, sin que se alcancen diferencias sensibles. En todo caso, es importante que el serrín mantenga un estado de humedad elevado.

En el caso de estratificación en agua, en el fondo de las cajas se disponen recipientes de zinc en los cuales las estaquillas quedan bañadas por 3 o 4 cm de agua. Este método, generalmente, acorta el período de estratificación, pero presenta el inconveniente de aumentar los riesgos de asfixia y contaminación por bacterias y hongos, por lo que resulta de interés, respecto a este último, añadir al agua algún desinfectante, como carbón de madera, criptonol al 0,2%, sulfato de cobre 30 mg/l. Algunas variedades procedentes de cruzamientos en los que interviene V. Berlandieri son especialmente sensibles a la estratificación en agua, como es el caso de 41B o 161.49C.

3 comentarios:

  1. Buenas, tengo alguna duda, ya que tengo que injertar 150 cepas(R110) , será con tempranillo, este año hemos probado y el éxito habrá sido sobre 50 y esto que estabamos apoyado con gente experta en este tema.
    Para mejorar el injerto quiero hacer lo siguiente:
    -- encerar la punta de la pua(pate superior).
    --Poner en remojo las puas sin llegar a mollar las llemas con auxinas y aldun desinfectante.
    --Despues de atar el injerto untarle con una mexcla de cera de abeja con colofonia y algo más.
    Tendo alguna duda de como selecionar la pua ...
    ¿Me dejo algo?



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