martes, 20 de marzo de 2012

El Futuro de los Vinos de China


 EL FUTURO DE LOS VINOS DE CHINA

Un panel de expertos deliberó recientemente sobre un proyecto para el desarrollo de la industria vinícola de China, según informó el rotativo China Securities Journal.

El plan, según el artículo, tiene como objetivo promover el desarrollo sano de la industria, que está empezando a prosperar y se enfrenta a una fuerte competencia a nivel global.

El proyecto, que abarca un estándar para los requisitos de acceso al mercado, será impulsado con la ayuda de los expertos y se presentará en breve, de acuerdo con el reportaje, que cita a Wang Liming, jefe del departamento de industria de productos de consumo del Ministerio de Industria y Tecnología Informática.

Wang hizo estas declaraciones durante una mesa redonda celebrada recientemente, en la que los expertos propusieron que los departamentos del gobierno refuercen la coordinación y aumenten el apoyo a la industria vinícola para promover su desarrollo.

El gobierno ha fijado como objetivo para la industria vender hasta 830 mil millones de yuanes (131.330 millones de dólares) de bebidas alcohólicas en 2015, cifra que representa un crecimiento anual de más del 10%, de acuerdo con un plan quinquenal para la industria alimentaria del país publicado por la cartera mencionada.

De ser adoptado el proyecto, el gobierno también planearía duplicar la producción de bebidas alcohólicas a base de frutas, especialmente uvas, del país, algo que según los conocedores del sector apunta a la dirección que tomará el futuro desarrollo de la industria.

Fuente: cri.cn

HISTORIA DEL VINO DE CHINA

La Vitis vinifera saltiva sólo se cultiva en China desde el siglo II a.C. Pero en China se elaboaraban bebidas alcohólicas ya en el 2140 a.C., según cuentan crónicas y documentos de la historia de este país.

De aquellos vinos chinos se tiene constancia por las inscripciones encontradas en huesos adivinatorios de épocas Chang y Chou. En ellos se descubren algunos ritos religiosos en los que el vino desempeñaba un papel importante.

También se sabe que aquel brevaje se denominaba li o chang, que en el mandarín actual recibe el nobre de chiu. Pero se sabe que la Vitis vinifera llegó a China, en el año 128 a.C., cuando el general Chang Chien regresó de una expedición a Bactriana, trayendo pepitas de uva. En la crónica de la expecición se cuenta que este personaje había visto como los hacendados persas guardaban grandes volúmenes de vino (50.000 l) en sus cavas y lo conservaban durante años.

Algunos expertos dicen qu eel vocablo budo, que designa a la uva en chino y en japonés, procede del persa buda. A partir de esta fecha aparecen las referencias de los viajeros extranjeros que hablan de viñedos en Pekín, alrededor del palacio imperial.

El principal problema para trazar la historia del vino en China radica en el hecho de que los antiguos documentos chinos no diferencian entre esta noble bebida y otros alcoholes (obtenidos por fermentación del arroz o las frutas). Se sabe también que destilaban en calderas o, incluso, por congelación. En el siglo VII ya sabían congelar los vinos, separando así el agua del alcohol. Meng Shen, un personaje del siglo VII, es el primero que distingue entre el vino de uva, de gusto delicado, y el alcohol destilado de gusto más fuerte que procedía de la región de Goachang (conquistada a los persas en esa época por el emperador T´ang).

Fueron los poetas y mandarinesdel siglo VII d.C. quienes realmente adoptaron el hábito de acompañar algunas de sus comidas con vinos cuya técnica de elaboración había sido aprendida en el siglo II d.C. Durante la dinastia Tang, la corte imperial y sus poetas y trovadores tenian por costumbre sofisticada beber vinos de uva, como lo atestiguan los escritos de uno de esos poetas, Li Po.

Marco Polo escribe: "En la provincia de Changai crecen muchas viñas excelentes, que dan mucho vino". Con eldesarrollo de la Ruta de la Seda, otras cepas viníferas llegaron a China. Así, el emperador Kang´hi dedicó incluso sus esfuerzos a buscar los mejores climas para el cultivo de la viña, descubriendo que en el norte prosperaba mejor que en el sur (sometido a clima subtropical). Otro dato pintoresco, que concierne a la exportación de vinos europeos a China, refiere que los primeros envios de champagne llegaron en el siglo XIX, consignados a los colonos ingleses. A la vez que el vino espumoso conquistaba a los rusos, era recibido en la corte de China. Pero a Rusia se expedía en contenedores de 60 botellas y a China en grandes cajas de 120 botellas. Un dato que da idea de la fortaleza de los porteadores coolies.

Habría, pues, que aguardar a tiempos más modernos (siglo XX) para observar de qué manera la presencia occidental introducía el vino, primero en forma de importaciones y luego mediante cultivos propios. A comienzos de dicho siglo, llegaron a China cepas de variedades tan conocidas como la mediterránea moscatel y todavía más cerca en el tiempo de produjo la llegada de firmas europeas (Rémy Martin, Pernord-Ricard, Hiram Walker) que experimentaron con éxito con variedades como chardonnay y riesling. Los pocos mile de hectáreas de viña que hoy se cultivan en China sólo permiten considerar el vino chino como algo tesimonial, frente al enorme potencial de consumo que el país presenta, cuando menos en teoría. Algunas firmas europeas han iniciado el camino de desbroce de este desconocido mercado. Asi se han creado las primeras bodegas chinas y se han activado las importaciones de vinos, aunque su consumo queda reducido de manera notable a cículos de influencia occidental.

La península de Shandong (Shanghai queda al sur, en la costa, y Pekín al norte, más hacia el interior del continente) es la zona, muy amplia y extensa, donde se localiza la moderna industria vitivinícola china. Allí se encuentra el distrito de Quingdao (antes Tsingtao), donde los alemanes construyeron una de las primeras bodegas contemporáneas. En la actualidad se localizan en la zona unas 15.000 ha de viñedos, cuyos frutos se emplean para consumo de mesa, pero también para elaboración de vinos.

En la década de 1970 la firma francesa Rémy Martin llegó a un acuerdo con las autoridades chinas para implantar viñas y construir una boedega en la zona de Tianjin, a 200 km de Pekín, cerca de la costa. Los vinos procedían de la variedad muscat y con ella se elaboraba la Dynasty, consumida sobre todo en los mercados locales de la capital, en el ámbito selecto de la restauración. Pernord-Ricard y Martini-Soprex siguieron la estela inciada, con plantaciones y bodegas en la región. De sus actividades salieron vinos prácticamente desconocidos en los mercados occidentales, como Dragon Seal. La mayor parte de los viñedos de agrupan en la zona este. Se cultivan sobre todo variedades blancas que producen blancos secos y algo acídulos. Las bodegas de Rémy Martin (Sino French Joint Venture Dynasty) destilan también barandies. La firma española Miguel Torres se ha establecido en el país, embotellando la marca Sangre Brava.

Junto a las importadas muscat, chardonnay y riesling, las bodegas chinas trabajan también con variedades locales, tales como la longyon, que se puede traducir como "ojo de dragon", base del Dynasty, la niunai y la wuhebai. Junto a ellas, los cultivos más extendidos son de las citadas chardonnay, para elaborar el Huadong de Quingdao, la riesling y, especialmente, la muscat.

Los vinos chinos abarcan la gama habitual de blancos, rosados y tintos, secos o dulces, e incluso se elabora algún espumoso comercializado como Tahsiang-pin-chiu. El Chefoo es un tinto de color rubí, bastante tánico y suavemente dulce, que vagamente recuerda el oporto. El Quiingdao o Tsingtao es un blanco seco. El Dynasty es también blanco, de muscat.

2 comentarios:

  1. que interesante, aunque miedo me dan los chinos como invadan el mundo con sus vinos.

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    1. Pues si todo el mundo pensando que se hará de oro vendiendo a china vino, pero quizás acaben vendiendonos a nosotros el vino. El futuro dirá…

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