sábado, 17 de marzo de 2012

La Vuelta de la Carmenere a Bordeaux


LA VUELTA DE LA CARMENERE A BORDEAUX

La bodega de Burdeos Chateau Brane Cantenac, esta utilizando por primeara vez en su Gran Vin la variedad de uva Carmenere, debido al cambio climático. Aunque realmente esta variedad de uva casi nunca ha sido utilizada en Burdeos, Carmenere es la sexta variedad permitida dentro de las normativas de la appellation. Fue muy plantada en su día en la región de Medoc para elaborar los vinos de Claret, pero hasta hoy fue abandonada por dificultad de maduración en la zona.

CARMENERE

El Carménère es una variedad de uva que se considera originaria de la región de Médoc en Burdeos, Francia, donde se cultivaba. Con esta variedad se obtiene un vino con cuerpo y muy coloreado, adecuado para reforzar otros vinos más ligeros.

El Carménère se distingue por un color rojo violáceo profundo y un aroma del que sobresalen notas verdes como de pimento, que puede dominar sobre el resto de aromas si se ha cultivado en tierra pobre. En su sabor se encuentra chocolate y notas de frutas rojas, bayas y especias. Sus taninos son más amigables y suaves que los del Cabernet Sauvignon. Sus notas vegetales lo hacen menos elegante que un Merlot. Es un vino de cuerpo medio, fácil de beber y que debe beberse joven.

El Carménère se da mejor en suelos que retengan agua, ya que tiende a deshidratarse. Los mejores son los arcillosos y con poca grava o pedregosidad, a diferencia de los que prefiere el Cabernet Sauvignon. Se recomienda guardar este vino hasta 6 u 8 años

El Carménère fue una de las cepas más ampliamente cultivadas a principios del siglo XIX en las regiones de Médoc y Graves en Burdeos, Francia. En el año 1860 se produce un desastre, los viñedos franceses fueron atacados por la filoxera, un insecto diminuto que afecta la raíz y las hojas chupando la savia de las plantas. Esta plaga extinguió la cepa de todas las viñas francesas, y europeas en general, las que paulatinamente comenzaron a reemplazarla por otras cepas menos sensibles como el Merlot y al extenderse la plaga a todas las cepas europeas, en todo el mundo hubo que comenzar a cultivar vides sobre un patrón norteamericano, resistente a la plaga.

El año 1990 se redescubrió por primera vez el Carménère en Italia, en la viña Ca' del Bosco. En esta viña se compraron nuevas cepas, y al cosecharlas se notó la diferencia con las cepas antiguas, que tenían un color y sabor distinto. Mediante análisis se pudo descubrir que se trataba de Carménère. Todas las plantas de este tipo se encuentran en el norte de Italia. Pero recién hace pocos años se incluyó esta cepa a la lista de cepas italianas. Por esto fue hasta hace poco imposible para muchas viñas poder producir y vender este vino a un buen precio, ya que no tenía el status de IGT, DOC o DOCG.

Entre tanto la viña Ca' del Bosco produce el vino Carmenero. Desde el año 2009 tiene la región Venetia con el Vini del Piave Carménère la primera denominación de origen con el status de DOC que pertenece al Carménère. La viña Vigna Dogarina en Campodipietra es uno de los mejores producentes de esta cepa hasta el momento.

También en Suiza se han descubiero algunas cepas, aunque la producción es todavía muy pequeña (0,07 hectáreas).

El año 1994 el Carménère es también redescubierto en Viña Carmen Chile por el ampelógrafo francés Jean-Michel Boursiquot quien advirtió que la fruta de algunas vides de Merlot tardaban más en madurar. Los resultados de estudios realizados concluyeron que se trataba de la antigua variedad de Bordeaux Carménère. La cepa que se pensaba extinta era redescubierta.

El Carménère había sido introducido en Chile en 1850 desde Francia y permanecido oculto junto al Merlot.

La mayor concentración territorial dedicada al cultivo de esta cepa se encuentra hoy en los valles centrales de Chile, especialmente en las regiones de O'Higgins, del Maule y de Santiago. Según el Catastro Viticola Nacional (2006) elaborado por el Servicio Agrícola y Ganadero, existen 7.182,7 hectáreas plantadas en el país. Es la cuarta en importancia entre los cepajes tintos, después del Cabernet Sauvignon (40.788,6 hectáreas), el País (14.955 hectáreas) y el Merlot (13.367,7 hectáreas). La investigación genética reciente ha comprobado que la variedad puede estar lejanamente emparentada con el Merlot.

Actualmente, las empresas vitivinícolas chilenas invierten mucho en esta cepa con el propósito de crear una identidad propia para el vino chileno basándose en el Carménère, siguiendo el ejemplo de las empresas australianas y la variedad de uva de Syrah.

Mediante importación desde Chile a fines de los 90 llegaron algunas cepas a Australia que se produce hoy en día con gran éxito.

El año 2006 se descubrió mediante análisis de ADN que también en Nueva Zelandia existen algunas cepas de Carménère en la región de Matakana. Hasta entonces se había creído que se trataban de Cabernet Franc.

BORDEAUX 2011: BRANE CANTENAC TO USE CARMENERE IN GRAND VIN

Bordeaux Chateau Brane Cantenac is using Carmenere in its Grand Vin for the first time, the result of climate change, owner Henri Lurton said.

Although almost never used in Bordeaux, Carmenere is a sixth variety allowed under appellation rules. It was widely-planted in the Medoc in the 19th century, and regarded as a mainstay of claret, but it is difficult to ripen and prone to disease and its popularity waned.

Henri Lurton told Decanter.com there used to be Carmenere at the Margaux second growth but it was pulled it up in the mid-1990s as it never achieved full ripeness.

`Then in 2006 our young Chilean intern, shocked we had no Carmenere when the variety originated here, invigorated us to research the grape. We discovered it was a grape which truly needs a lot of heat and sunshine, and in the light of global warming, decided to replant it on the best, well-exposed terroir on the plateau de Brane in front of the chateau.'

They replanted half a hectare in 2007 (a fraction of the 75ha total vineyard) and did not plan on using it in the 2011 vintage, but the summer weather, marked by fluctuations in temperature but on average very warm, allowed the Carmenere to ripen well.

`We harvested the Carmenere three weeks later than our last Cabernet parcels in order to avoid the vegetal character that it usually displays when harvested too early,' Lurton said.

The wine contains a tiny amount of the grape – 0.5% – but according to Christophe Capdeville, operations manager at Brane, it adds `zing' and personality.

`If one is patient and gives it all the necessary care, this varietal can give wines with lots of color, lots of aromas of exotic fruit rather than the usual red or black fruit. It also adds an impression of sweetness in the mouth and grainy tannins like corduroy, rather than velvet.'

He added, `Since this is one of the six historical varietals in Marguax, given global warming I thought it essential to reintroduce.'

No hay comentarios:

Publicar un comentario