martes, 12 de junio de 2012

Canadá ha iniciado la apertura de sus fronteras para el vino


CANADÁ HA INICADO LA APERTURA DE SUS FRONTERAS PARA EL VINO

Muchos bebedores de vino de Canadá podrían ser libres, por primera vez en sus vidas para poder transportar vinos a través de las fronteras provinciales, si una nueva ley que es muy esperada consigue ser pasada.

Los miembros de la cámara baja del parlamento de Canadá han aprobado unánimemente la nueva ley. El nombre del proyecto de ley es C-311, que allana el camino para los envíos de vino directo a través de las fronteras provinciales del país por primera vez desde 1928.

En la actualidad, las ventas de vino están estrictamente controladas por los gobiernos provinciales de Canadá a través de sistemas de control de bebidas alcohólicas.

Según Dan Paszkowski, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Viticultores de Canadá. El senado del país espera la aprobación de proyecto de ley C-311, todavía quedan tres lecturas separadas. Si lo hace, se le dará la aprobación real y podría convertirse en ley a finales de junio.

Paszkowski afirmo "Los miembros del Parlamento están escuchando a los consumidores sobre esto", agregando que es "algo ridículo" que las bodegas de Canadá "puedan enviar a Texas, pero no de Quebec”.

Sobre la experiencia y ejemplos de leyes similares aplicadas en algunos estados de EE.UU., Paszkowski cree en Canadá sólo se incremente el 1% de las ventas totales, o alrededor de 30.000 cajas al año, enviadas directamente desde la bodega hasta el consumidor final. Sin embargo, dijo que “para las bodegas más pequeñas, esto es una oportunidad de venta muy importante".

Paszkowski añadió, "También les ayudará a construir su marca en todo el país", en un mercado dominado en tres a uno por las ventas de vinos importados.

Sin embargo, las negociaciones con los gobiernos provinciales será un punto fundamental en la aplicación de la ley C-311. Los controles de bebidas alcohólicas se oponen al proyecto de ley y los estados de Ontario, Nueva Escocia y La Columbia Británica dicen que ya permiten a los amantes del vino el llevar una caja a través de la frontera.

Paszkowski dijo "El siguiente paso es trabajar en estrecha colaboración con las provincias". Él tiene la esperanza de los gobiernos provinciales estarán de acuerdo en cuotas razonables.

PRODUCCIÓN NACIONAL E IMPORTACIONES DE VINO EN CANADÁ

La producción nacional de vino es escasa, se concentra especialmente en las provincias de British Columbia y Ontario y se destina básicamente al mercado doméstico. La producción local abastece alrededor del 30% del mercado canadiense, por lo que el resto (70%) proviene de la importación. Aunque la producción nacional cuenta con un fuerte apoyo de las autoridades canadienses, no parece probable que los productores locales tengan capacidad para ajustar su producción a la diversidad y creciente cantidad que el mercado demanda. Por ello, cabe hablar aquí de un mercado satisfecho en gran medida por los vinos de importación.

El crecimiento del consumo de productos importados ha sido en los últimos años superior al de los domésticos. Además hay que tener en cuenta que alrededor del 70% del producto etiquetado como “vino canadiense” es en realidad vino embotellado en Canadá, de procedencias diversas. La legislación canadiense autoriza a utilizar el término “Product of Canada” cuando un 25% del contenido de la botella es local, aunque esta cantidad puede cambiar de acuerdo con la calidad de las cosechas. En 2004/2005 se autorizó un contenido de tan solo el 1% debido a la mala cosecha del año. El 30% restante de la producción nacional lo conforman los vinos denominados VQA (Vintner´s Quality Assurance) de uva 100% canadiense y normalmente de mayor calidad.

El 70% del vino comercializado en Canadá es de procedencia extranjera y las importaciones canadienses de vino ascendieron en 2005 a 1.261 millones de dólares
canadienses (CAD). Las cuotas de mercado varían por provincias, pero a nivel nacional, los líderes son Francia, seguida de Australia, Italia, EE.UU. y Chile. A pesar del crecimiento que está experimentando el consumo del vino canadiense, los consumidores siguen decantándose por el vino de importación, y la cuota de mercado de estos ha ido creciendo en los últimos años. Los vinos de procedencia europea han visto bajar su cuota de mercado a favor de los vinos del Nuevo Mundo con la excepción de España que, partiendo de una cuota de mercado reducida, va lentamente aumentando su presencia en el mercado canadiense.

IMPORTACIÓN, COMERCIALIZACIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS EN CANADÁ: “LAS CÁMARAS DE LICORES PROVINCIALES”

La importación, comercialización y distribución de bebidas alcohólicas en Canadá está controlada por las Cámaras de Licores (Liquor Boards) que dependen de los gobiernos provinciales correspondientes y que en la práctica actúan como monopolios en sus territorios respectivos.

En cada provincia, con la excepción de Alberta, existe una Cámara de Licores. Cada una de estas instituciones realiza las importaciones directamente y establece todas las normas relativas a la comercialización y distribución, tales como concesión de licencias, apertura de establecimientos de venta al público, campañas de promoción, etc. El conjunto de esta normativa es diferente en cada Cámara de Licores, aunque en términos generales puede afirmarse que existe cierta similitud entre ellas.

Cada Cámara de Licores decide que productos importar y ofertar al público a través de su cadena de establecimientos, así como cuando retirarlos del mercado. Para ello estudia las ofertas que le hacen las bodegas nacionales y extranjeras (éstas a través de sus agentes) siguiendo un procedimiento que se podría considerar estándar, aunque con diferencias en cada provincia; o bien contacta directamente con los productores cuando está interesada en algún producto en particular. También toman en consideración peticiones privadas para la compra o importación de productos que no se encuentran entre los que ofrecen en sus establecimientos, siempre y cuando el pedido supere unos mínimos establecidos.

En consecuencia, la existencia en Canadá de 11 Cámaras de Licores Provinciales, con total poder de decisión sobre qué se importa y cómo se comercializa y distribuye implica que en la práctica existen 11 mercados diferentes controlados cada uno de ellos por una entidad monopolística.

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