martes, 19 de junio de 2012

Corton Charlemagne Grand Cru 2010 - Bouchard Père & Fils - Borgoña


CORTON CHARLEMAGNE GRAND CRU 2010

Bodega: Bouchard Père & Fils
Variedad: Chardonnay 100%
Zona / D.O.C: Corton Charlemagne Gran Cru - Beaune - Côte d'Or - Borgoña (Francia)
Precio aproximado: 90 €

Es un vino de color amarillo con reflejos verdosos. En nariz sobresale la madera por encima del vino, aromas de galleta oreada, pastelería, barquillo, mantequilla, pan tostado, frutos secos, regaliz, e incluso especiados y notas de tabaco rubio. En boca es grande y voluptuoso, quizás para algunos paladares tenga demasiada madera. Es un vino con mucho potencial en botella que nos ira sorprendiendo con el transcurso del tiempo.

CORTON CHARLEMAGNE

Grand cru de Borgoña de sólo 40 ha, amparado por AOC, que produce uno de los grandes blancos de esta región. El propio Carlomagno, y más tarde Enrique II y Carlos el Temerario, tuvieron el viñedo bajo sus dominios e impulsaron el cuidado de la viña. Se dice  que Carlomagno plantó cepas blancas porque no quería manchar con vinos tintos su famosa barba, celebrada por la Chason de Roland. Estos gloriosos blancos de chardonnay, nacidos en tierras claras formadas por margas que dejan aparecer los horizontes calcáreos, alcanzan su plenitud al cabo de cinco o seis años de botella.

BOUCHARD PÈRE & FILS

Los objetivos de la Casa: La elaboración de Grandes Vinos es un proyecto que necesita grandes terruños, tiempo y un trabajo en equipo. Los miembros de este equipo deben tener competencias complementarias y una exigencia común: exprimir, cada año, las más puras expresiones de los múltiples terruños de Borgoña.

Un viñedo sin equivalente: La Casa Bouchard Père & Fils constuyó, a lo largo del tiempo, un dominio excepcional, que consta hoy en día de 130 hectáreas en el centro de la Côte d’Or (12 clasificados en Grand Cru y 74 en Premier Cru). Un patrimonio único en Borgoña, por su diversidad y sus denominaciones prestigiosas : Montrachet, Chevalier-Montrachet, Corton, Corton-Charlemagne, Clos Vougeot, Chambertin, Beaune Grèves Vigne de l'Enfant Jésus, Volnay Caillerets, Meursault Perrières… Nombres cargados de historia y de emoción, que invitan a la excelencia y al respecto del terruño.

Castillo de Beaune: Un lugar excepcional Es en una fortaleza, construida en el siglo XI y acabada en el siglo XV por el Rey Luis XI, donde se estableció la Casa Bouchard Père & Fils en 1820. Situado en el centro de Beaune, este sitio extraordinario, clasificado "Monumento histórico", ofrece un escenario exceptional a los visitantes y, sobre todo, ofrece condiciones de conservación excepcionales para los grandes vinos. Es en las bodegas subterráneas, detrás de paredes de 7 m de espesor, donde descansan, tranquilamente, fuera de toda vibración y de toda variación térmica, los frascos elaborados con mucho cuidado por la Casa Bouchard Père & Fils.

Bouchard Père & Fils
Chateau de Beaune
Beaune, 21200
Web: www.bouchard-pereetfils.com

ENTREVISTA CON EL SEÑOR JOSEPH HENRIOT

Joseph Henriot dirige la Casa Bouchard Père & Fils desde 1995.

- Los Grandes Vinos de Borgoña se conocen desde hace casi 2000 años, la Casa Bouchard Père & Fils existe desde hace más de 275 años... ¿Cómo explicar esta estabilidad?
Esta estabilidad no es una casualidad: los frailes cistercienses, a continuación los Duques de Borgoña, luego los grandes propietarios y por fin un gran número de viñadores, han seleccionado los mejores terruños a lo largo de los viñedos de la Côte d'Or, idealmente situados para el cultivo del Pinot noir y del Chardonnay. La reputación de los vinos de Borgoña, como la de la Casa BOUCHARD PERE & FILS, es el resultado de cientos de años de trabajo en busca de la perfección y del aprovechamiento de terruños de excepción, idealmente situados para el cultivo del Pinot noir y del Chardonnay. La reputación de los vinos de Borgoña, como la de la Casa Bouchard Père & Fils, es el resultado de cientos de años de trabajo en busca de la perfección y del aprovechamiento de terruños de excepción.

- ¿Esta búsqueda de perfección, esta identificación de los terruños, no es una práctica "pasada de moda" en un mundo en el cual solo hablamos de "marketing"?
Muchas veces, oímos a los especialistas del "marketing" decir que los productos deben adaptarse a las modas de los consumidores en constante evolución. Por el contrario, nosotros pensamos que los Grandes Vinos de Borgoña, expresión de los terruños de donde proceden, deben ser puntos de referencia para los aficionados; solo varían en función del año de cosecha y no deben estar "maquillados" por los enólogos para corresponderse con la última moda. Una práctica así sería tal insensata como la de un arquitecto que, para estar de moda, desfigurase un monumento histórico.

- ¿Por consequencia, hace falta respetar la tradición y no cambiar nada?
No es eso: ciertas técnicas modernas permiten aprovechar las condiciones naturales mejor que algunos métodos empíricos transmitidos por la tradición; nuestro arte consiste en utilizar todo lo que las tradiciones nos han ofrecido de positivo y en saber utilizar los métodos modernos cuando estos representan un progreso. La instalación del Consejo Saint-Vincent en 2005 se corresponde con esta idea. Nuestra Casa tiene la suerte de disponer de una colección sin duda única en el mundo de vinos de Borgoña (¡desde 1846!). Cuando podemos catar ciertos vinos muy antiguos, los admiramos pero también creemos que los vinos producidos actualmente serán sus dignos sucesores. Y esta búsqueda de perfección nos hace soñar.

- ¿Cuál es la importancia del tiempo en su práctica de elaboración de Grandes Vinos de Borgoña?
Aprovechamos el trabajo de nuestros predecesores y trabajamos para las futuras generaciones. Sabemos que el tiempo no protege lo que se hace sin contar con él. La impaciencia no es buena consejera en nuestro oficio. El tiempo, es uno de los elementos fundamentales de los Grandes Vinos. Primero, los hombres necesitan tiempo para evaluar el potencial de cada terruño. Luego, la vid necesita tiempo y cuidado para envejecer. Y por fin, el vino también requiere su tiempo. Durante el tiempo de los cuidados en bodega, el vino se libra de sus excesos de juventud en la paz de la misma, luego viene el tiempo de la maduración durante el cual, en la botella, el vino desarrolla todos los matices y las características de su lugar de nacimiento. Los más grandes vinos tienen un potencial de guarda de decenas de años.

HISOTRIA

Un patrimonio único:
Creada en Volnay en 1731, la Casa Bouchard Père & Fils trabaja para constituir, con paciencia y desde hace muchas generaciones, uno de los más bellos dominios de Borgoña. Además, instalada desde 1820 en el Castillo de Beaune (Château de Beaune), se beneficia, en este sitio calificado de "Monumento histórico" de condiciones naturales ideales para dejar envejecer sus preciosos frascos.

1731, los orígenes de la Casa Bouchard Père & Fils:
- En 1731, Michel Bouchard (1691-1755), un vendedor de paños del Dauphiné, crea una casa de comercio en Volnay en la que vende los productos que posee. Empieza, con su hijo Joseph (1720-1804), el comercio del vino: compra y vende toneles de vino.
- En 1775, Joseph Bouchard compra las primeras viñas del Domaine Bouchard Père & Fils, un dominio en Volnay y una casa en Beaune. Las viñas de Volnay producen vinos todavía muy famosos hoy en día: Les Caillerets, Les Chanlins and Les Taillepieds.
- Es con el hijo de Joseph Bouchard, Antoine Philibert Joseph Bouchard, llamado El Centenario (1759-1860), cuando la Casa comienza a desarrollarse realmente.

1789, la extensión del Domaine Bouchard Père & Fils:
- En 1789, la Revolución francesa conduce a una división de la propiedad vitícola en Borgoña. En esta época, la mayor parte del viñedo pertenece al clero, cuyos bienes, confiscados durante la Revolución francesa, fueron vendidos durante la Venta de los Bienes nacionales. Antoine Philibert Joseph Bouchard aprovecha la ocasión para extender el Dominio.
- Más concretamente, en 1791, el Dominio se extiende durante la venta de los bienes de la abadía de Maizières, en el límite de Beaune , sobre las parcelas del Clos Saint-Landry, de los Avaux y de los Teurons, entre otros. Las tierras están adjudicadas al hijo Bouchard y la escritura de venta está firmada «Hijo Bouchard para mi padre» por Antoine Philibert Joseph Bouchard. En esta época, el Clos Saint-Landry vuelve a ser el monopolio de la Casa Bouchard Père & Fils.
- El Centenario compra también otras tierras eclesiásticas, como :
. Las primeras viñas de la famosa parcela "Vigne de l'Enfant Jésus"en Beaune.
. Viñas situadas en los Beaune Marconnets, compradas a las religiosas de la Visitación.
. Viñas situadas en los Beaune Avaux, antigua propiedad de la Capilla Saint-Honoré.

1820, instalación en el Castillo de Beaune:
- En 1820 : Bernard Bouchard, el segundo hijo de Antoine Philibert Joseph Bouchard, compra el sitio de la antigua fortaleza real de Beaune, construida por los reyes Luis XI y Luis XII. Sus bastiones y murallas represantan hoy en día un maravilloso abrigo para los más grandes viñedos que, a lo largo del siglo XIX, la Casa se esfuerza en juntar.
- Podemos hablar de las adquisiciones en las más bellas parcelas de los más bellos pueblos de la Côte d’Or (Beaune, Chassagne-Montrachet, Pommard y Volnay). Es también durante el siglo XIX cuando la Casa Bouchard Père & Fils compra viñas en los «Grands Crus» blancos de Montrachet and Chevalier-Montrachet. La Casa vuelve a ser el más importante propietario de este dominio en 1888, con un poco más de 2 hectáreas.
- Entre tanto, en 1872, después de varias compras sucesivas, el Beaune Premier Cru Clos de la Mousse vuelve a ser el monopolio de la Casa. Diecisiete años más tarde, en 1889, el Domaine Bouchard Père & Fils compra la totalidad de la famosa Vigne de l’Enfant Jésus, que pertenecía a las Carmelitas de Beaune.

Siglo XX, consolidación del Domaine Bouchard Père & Fils:
Globalmente, durante la primera mitad del siglo veinte, los Bouchard se esfuerzan más en explotar su dominio que en extenderlo. Aunque está sometida, como el resto de Francia, a los dramas del siglo XX (primera guerra mundial, crisis de los años 30 y segunda guerra mundial), la familia conserva y preserva el patriminio constituido por nueve generaciones.

El Dominio sigue creciendo sobre los «Premiers Crus» Volnay y Savigny-les-Beaune; pero, lo que es más importante, en 1909, la Casa compra un dominio de más de 7 hectáreas en el lugar llamado Grand Cru « Le Corton », cuyas partes más altas están adaptadas a la elaboración del Corton-Charlemagne.

Así, en vísperas de la primera guerra mundial, después de casi 2 siglos de existencia, la Casa Bouchard Père & Fils posee un patrimonio excepcional en el límite de Beaune, repartido en más de 35 climas para una superficie total superior a 50 hectáreas.

En la segunda mitad del siglo XX, svarios intercambios de viñas entre la Casa Bouchard Père & Fils y otros propietarios tienen lugar, con esta constante voluntad de juntar varias parcelas contiguas en los lugares lo mejor situados.
Luego, a partir de 1969, la política de compra adoptada sigue siendo de actualidad. El Dominio compra Meursault, Chambolle-Musigny and Gevrey-Chambertin. En 1972, la Casa adquiere una parcela situada en el Grand Cru "Chambertin".

1995, nuevo desarrollo:
En 1995, la familia Bouchard da el relevo a una antigua familia champañesa, que sigue la estrategia adoptada desde hace nueve generaciones. El Domaine Bouchard Père & Fils compra dos Grands Crus en Côte de Nuits luego, en 1996, compra "Bonnes Mares" y "Clos Vougeot", luego, en 1996, compra Gevrey-Chambertin Premier Cru "Les Cazetiers".

Este mismo año, la Casa Bouchard Père & Fils compra un gran dominio de Meursault, de aproximadamente 30 hectáreas, que se extiende sobre estos Primeros Crudos:
- En Meursault :Perrières, Genevrières, Charmes, Gouttes d'Or, Porusots, Bouchères,
- En Volnay : Clos des Chênes,
- En Monthélie : Les Champs Fuillots, Les Duresses,
- En Pommard : Les Chanlins, así que los Grands Crus Côte de Nuits Echezeaux y Clos Vougeot.

Por fin, en 2005, la Casa inaugura su nuevo "Saint-Vincent" El equipo técnico se inspira de una técnica de 275 años y de muchos años de observación en el mundo entero para realizar este trabajo, para que este cocedero pueda contribuir al máximo a la calidad del vino.
Con esta nueva herramienta de vinificación, la Casa Bouchard Père & Fils está muy bien equipada para buscar la excelencia, sin concesión, en la elaboración de Vinos Finos de Borgoña.

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