viernes, 22 de junio de 2012

Flor de Vetus 2009 - Bodegas Vetus - D.O. Toro


FLOR DE VETUS 2009 - BODEGAS VETUS - D.O. TORO

Productor: Bodegas Vetus
Denominación de origen: Toro (España)
Tipo de vino: Vino tinto joven con crianza
Vino tinto joven con crianza
Uvas: Tinta de Toro
Viñedo propio:  20,0 Ha.
Enólogo: Ángel Ortega
Director Gerente: Lalo Antón
Director Técnico: Luis Laso
Graduación:  13,5%
Precio aproximado: 9 €

Envejecido durante 9 meses en barricas nuevas de roble francés y americano.

Es un vino de color picota amoratado y ribete violáceo.

En la nariz nos muestra su fruta en primer plano, la cual se deja acompañar por unas muy bien ensambladas y sutiles notas de crianza como de chocolate y toffe, existe un fondo agradable de reminiscencias lácticas, como si de un yogur de frutas se tratase.

En boca tiene  buena estructura y equilibrio, taninos presentes pero muy bien domados. Es un vino agradable, sedoso y amable de corte moderno, un vino que se puede disfrutar de inmediato en su juventud o guardar en botella.

Acompaña bien a carnes rojas asadas, estofados y platos de pasta.

BODEGAS VETUS

La Bodega Vetus está ubicada en el término municipal de Villabuena del Puente, en la provincia de Zamora. En pleno epicentro de la D.O. Toro, Bodegas Vetus preside, desde lo alto de una loma, una finca de 20 hectáreas de viñedo propio de tinta de toro con bajos rendimientos, que proporciona una uva única, singular.

El viñedo se encuentra a una altitud de entre 620 y 750 metros. Los suelos son calcáreos y pedregosos, pobres en materia orgánica se caracterizan por tener un clima continental con influencia atlántica, bastante árido, con precipitaciones anuales de 350-400 ml.

Bodegas Vetus pertenece a Grupo Artevino, de la familia Antón  quien cuenta con otras tres bodegas en algunas de las denominaciones de origen más reconocidas: Izadi (D.O.Ca. Rioja), Finca Villacreces (D.O. Ribera del Duero) y Orben (D.O. Ca. Rioja).

En su interior conviven su cuidada estética modernista con nuevas tecnologías de elaboración destinadas a extraer con mimo las peculiaridades de la uva que cultivan.

Bodegas Vetus
Ctra. Toro-Salamanca, km. 12-13
49820 Villabuena del Puente
Teléfono: +34 945 609 086
Página web: www.izadi.com

D.O. TORO UNA ANTIGUA TIERRA DE VINOS DE ACTUALIDAD

Esta comarca castellana entra en el siglo XXI en su mejor momento histórico. Hoy, es muy cotizada por bodegueros de toda procedencia, especialmente por algunos renombrados vecinos de Ribera del Duero, Rioja y Burdeos, que ven en estos viñedos agrestes del curso zamorano del Duero una nueva frontera a conquistar. Toro se ha convertido en una tierra de promisión e inversión, en la que algunos enólogos crean hoy sus vinos más arriesgados y modernos. Y esta Denominación es famosa y codiciada por la misma razón por la que hace unos años se la miraba de reojo como zona de segunda: su capacidad varietal y climática para producir tintos rotundos, cubiertos y carnosos. La altitud media del viñedo es de unos 700 metros sobre el nivel del mar, con suelos bastante pobres. El microclima de la zona es más cálido y árido que su entorno inmediato, tiene una mayor insolación y la falta de agua exige sacrificios a la vid, que pierde parte de su zumo a favor de la concentración de sus principios.

La facilidad para conseguir tintos robustos ha ido en detrimento de la calidad y prestigio históricos de Toro. Como tantas otras comarcas españolas, sufrió la obsesiva búsqueda del grado alcohólico y la fuerza sin gracia. Hace dos décadas empezó la revolución y algunas bodegas privadas y cooperativas de la comarca dignificaron la rusticidad del Toro clásico, aligerándolo de sus defectos tradicionales. A finales del siglo XX se inició una nueva etapa, con la entrada de un puñado de grandes nombres del vino español y mundial, lo que ha dado lugar a una “tercera generación” de vinos, más caros, complejos y sofisticados.

La Tinta de Toro, variedad fundamental y casi exclusiva, está emparentada con la Temparanillo, pero no es sinónima de ella, sino que se trata de variedades diferentes. Es de grano más pequeño y pigmentado, lo que resulta en unos vinos más ricos en tanino, cuerpo y color, pero elegantes y con una expresión frutal clara y vigorosa, jugosa y madura (pequeños frutos del bosque en confitura, cereza en aguardiente y ciruelas secas) con carnosidad, tanino goloso, buena estructura y con un permanente acento mineral: una hiperexpresión del carácter de los tintos castellanos que se debe a la respetable edad media del viñedo. Además, una parte importante de él está plantada en pié franco; queda bastante suelo sin filoxera y pueden encontrarse aún bastantes fincas con viñas viejas no injertadas. Y hay que recordar que aquí estamos ya casi en la frontera que separa el Duero español del Douro portugués, donde nacen los poderosos tintos de Oporto que, de alguna forma, guardan una lejana similitud con estos.

El principal problema que han tenido los modernos vinos de Toro, desde los años 80 hasta aquí, ha sido la rápida maduración de la uva que resulta de los cálidos veranos de esta zona y que limita, muchas veces, su acidez más de lo necesario para su equilibrio y buena conservación. Por ello, muchos de estos vinos tienen evoluciones rápidas en botella. Por fortuna, las técnicas enológicas modernas, con su perfecto ajuste entre la viticultura, la vinificación y la crianza, están contribuyendo a que los vinos tintos de Toro sean hoy más longevos por su mejor equilibrio.

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