jueves, 16 de agosto de 2012

Bodega Tinto Pesquera en Ribera del Duero


BODEGA TINTO PESQUERA EN RIBERA DEL DUERO

Pesquera es una enombrada bodega de la Ribera del Duero (España). Fundada en 1972, es exponente modélico de los nuevos vinos de España. Alejandro Fernández, su creador, es un personaje multifacético y genial. Comenzó ejerciendo numerosos oficios, hasta que creó una pequeña nave elaboradora de vinos. Sus primeras cosechas nacieron en un pequeño lagar, que forma parte de la leyenda romántica de Pesquera. No en vano, desde 1982 la bodega utiliza la marca Janus para su reserva especial, rindiendo homenaje al dios romano de las puertas: aquel que tiene dos caras opuestas, una que mira al pasado y la otra al futuro.

Siguiendo la tradición familiar Alejandro Fernández se dedicó a elaborar vino con la producción de sus propios viñedos. Hoy la bodega esta bien equipada tecnológicamente. Más de 200 ha de tempranillo (tinto del país) abastecen la bodega, situadas en diversos microclimas que aportan todos los matices del Tinto Pesquera. El resultado de tantos esfuerzos es un vino conocido y apreciado en todo el mundo. Vinos tintos en los cuales la madera respeta la fruta y que ganan con los años.

La empresa, nacida en 1975 en Pesquera de Duero (entonces solo un pueblo más de Castilla 'La Vieja') se ha convertido hoy en día en sinónimo de vinos de calidad a escala mundial, a partir de una completa trayectoria de éxitos.

Si Vega Sicilia es el abuelo de la Ribera, se puede considerar que Alejandro Fernández es el padre. No sólo creó el estilo moderno del vino de la Ribera, sino que dio el impulso para un nuevo tipo de vino español, que vincula la madurez de las uvas conseguida bajo el sol del sur con una vigorosa concentración de fruto y una gran finura.

Cuando era joven, Alejandro Fernández se ganaba la vida reparando y construyendo maquinaria agrícola de todo tipo y, al mismo tiempo, explotaba algunos viñedos de su pueblo natal, Pesquera de Duero, que había heredado de su padre. En aquella época se vendían las uvas o los vinos jóvenes a aquellas zonas cuyos vinos carecían de color o cuerpo, como por ejemplo La Mancha, cuando su precio dependía de la tonalidad. Don Alejandro, irritado por el desprecio que las cooperativas mostraban por sus buenos vinos, fundó en 1972 su propia bodega. Sin despalillar la uva, maceró su cosecha y la prensó en el viejo trullo que actualmente puede admirarse frente a la bodega. Al principio embotellaba sus vinos tintos en botellas de gaseosa con tapón de rosca «los comercializaba en la región. Poco a poco la fama de sus vinos se extendió por toda Castilla. La gran eclosión se produjo gracias a un importador americano, Robert Parker, el papa del vino, que probó una muestra de Pesquera 1992 y lo denominó “el Pétrus de España”. Con ello quedaba asegurada la fama mundial del Pesquera y de Alejandro Fernández.

En el caso de Pesquera se trata siempre de vinos varietales elaborados con tinta del país, cuyo rendimiento se limita a conciencia. Por lo general, tras la fermentación alcohólica se deja reposar el mosto por un periodo que no suele superar las dos semanas. Para la crianza y la segunda fermentación, la maloláctica, se utilizan barricas de roble americano. Estos vinos nunca tienen demasiada carga de madera y envejecen de forma excelente. Los diferentes vinos de calidad de Pesquera se diferencian por la edad de las cepas, la selección de las uvas, la antigüedad de las barricas utilizadas y la duración de la crianza en barrica de madera. Únicamente el reserva especial Janus, que sólo se produce en años de cosechas excelentes, se elabora con el método tradicional, según el cual las uvas deben macerarse con los escobajos, a modo de reminiscencia de los vinos que en su día hicieron famosa la bodega de Alejandro Fernandez y su Pesquera.

A la primera bodega (Pesquera, ubicada a orillas del Duero) se han ido sumando otras tres. Condado de Haza, en la burgalesa localidad de Roa, reúne un impresionante conjunto de sobrios edificios castellanos, rodeados por viñedos plantados por el propio Alejandro Fernández, al estilo de un ‘château’ francés adaptado a las tierras de la Meseta Norte.

Para la bodega manchega (en Campo de Criptana, Ciudad Real) se adoptó el nombre de la antigua bodega de los padres de Alejandro: El Vínculo, lo que constituye, a la vez, un homenaje y una continuidad en la tradición vinícola de los Fernández.

Dehesa La Granja, la cuarta bodega, es el sueño de todo enamorado del campo. Antiguamente ganadería de reses bravas y con 3.000 metros cuadrados de cavas excavadas a mano en la roca, en el siglo XVIII, dispone de 200 hectáreas de Tempranillo a partir de las que Alejandro Fernández crea algunos de sus vinos más personales.

Bodegas Tinto Pesquera
Calle Real, 2. 47315. Pesquera de Duero.
Valladolid. (España)

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