viernes, 17 de agosto de 2012

Denominación de Origen Toro


DENOMINACIÓN DE ORIGEN TORO

- Historia:  Los vinos de Toro cuentan con una gran tradición. Sus orígenes son anteriores al asentamiento de los romanos.

En la Edad Media fue considerado un bien de gran aprecio, siéndole concedido privilegios reales que permitían su comercialización en ciudades donde la venta de otros vinos estaba prohibida.

Se llenaron con estos vinos bodegas reales y navíos que alcanzarían las tierras del nuevo mundo.

Durante el siglo XIX se exporta en grandes cantidades a Francia para suplir la falta de vino provocada por la plaga de la filoxera.

En los años 70 del siglo XX se dan los primeros pasos para crear lo que con el paso del tiempo llegaría a ser la Denominación de Origen Toro, cuya culminación llega en 1987.

En la actualidad el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro avala la calidad de 51 bodegas.

La evolución que ha experimentado en las últimas décadas les ha llevado a ser protagonistas del magma que arrastra la crítica de vinos tanto a nivel nacional como internacional.

TERRUÑO

- Localización: La provincia de Zamora está situada en el extremo occidental de la región de Castilla y León. La zona de producción de los vinos amparados por la D.O. Toro se encuentra situada al sureste de la provincia de Zamora y suroeste de la provincia de Valladolid. Comprende parte de las comarcas naturales de Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro y linda con los páramos de Tierra del Pan y Tierra de Campos.

La extensión total de la zona que ampara la D.O. Toro, abarca 62.000 Has. de terreno, la superficie dedicada a viñedo es de 8.000 Has., de las cuales 5.800 están registradas en el Consejo Regulador, que pertenecen a los algo más de 1.200 viticultores inscritos.

- Clima:
La zona de esta Denominación está caracterizada por un clima continental y extremado con influencias atlánticas, de carácter árido.
. Precipitaciones: 350-400 mm. anuales
. Temperatura media anual: 12-13 °C (desde -11 a 37 °C)
. Horas de sol efectivas: 2.600 (hasta 3.000)
. Incice heliotérmico: 4,23
. Ciclo vegetante de la vid: 230 días (aprox.)

Todas estas condiciones climáticas, extremado frío en invierno, gran número de horas de sol, etc. dan una calidad excepcional a la uva, lo que es primordial para la elaboración de buenos vinos.

- Geomorfología: El suelo está formado por sedimentos de areniscas, arcillas y pudingas calizas pliocénicas, que en superficie originan suelos pardos calizos sobre material no consolidado. Se alternan desde materiales limosos, a areniscas de grano grueso y fino con niveles de calizas y margas detríticas formados durante el Mioceno.

La altitud de los viñedos está comprendida entre los 620 m. y los 750 m. , perteneciendo estos suelos a la Era Terciaria.

LAS UVAS

- Tinta de toro: Variedad autóctona por excelencia de cuyos orígenes apenas se tiene información. Se considera que fueron los romanos (210 a.C) los verdaderos promotores de la viticultura en la cuenca del Duero, invadiendo el territorio anteriormente vacceo y destruyendo totalmente la ciudad a las órdenes del general cartaginés Anibal.

El 11 de enero de 1.505 se proclaman las 83 leyes en Toro, siendo esta sede de las Cortes; una ciudad que siglos más tarde se consolidaría como capital de provincia. Son numerosos los documentos que a lo largo de estos años ordenan, regulan y reconocen el cultivo de la vid y su importancia económica en la ciudad. El vino de Toro viajó al nuevo mundo bautizando su descubrimiento, debido a características que le hacían perdurar y conservarse en tan largos viajes.

Tras la invasión filoxérica en España en el año 1.870 el cultivo de la vid sufre una gran reconversión, y es en Toro donde la variedad Tinta de Toro ancla sus raíces en terrenos arenosos sueltos y bien drenados, conservándose hasta nuestros días la multiplicación del viñedo en pie franco. En esta fecha Toro cuenta con Estación Enológica propia ubicada en la ciudad prestando servicios técnicos a las demandas vitivinícolas del momento. El 26 de mayo de 1933 a Toro se le otorga por primera vez la Denominación de Origen. (Publicación Gaceta 4 de junio de 1933)

En el año 1990 la Junta de Castilla y León se ve inmersa en un plan de selección clonal y sanitaria de la vid, rescatando y multiplicando las variedades autóctonas de la Comunidad, entre ellas la Tinta de Toro, la cual goza en este momento del sello de certificación como variedad autóctona, con nombre propio, con características agronómicas y ampelográficas bien definidas. El comercio de la misma se expide con etiqueta azul y su número de clon correspondiente.

- Garnacha: Conocida también como Tinto Aragonés, territorio en el que los celtíberos bebían vino mezclado con miel. Fenicios y romanos tuvieron mucho que ver en el asentamiento de esta variedad en Toro, variedad que combina muy bien en las mezclas por la sutileza de sus aromas y la cremosidad que aporta a los vinos.

De porte erguido, brotación temprana y maduración tardía, hojas orbiculares ligeramente onduladas de color verde claro brillante de aspecto aceitoso, envés glabro con peciolo verde pálido, racimos de tamaño medio piramidales frecuentemente corridos y uvas esféricas de color azul-rojizo y finos hollejos.

- Verdejo: Implantada en la zona por los mozárabes que partieron de tierras africanas y transhumaron por Al-Andalus hasta llegar a Castilla donde se hicieron sedentarios, en sus equipajes portaban el Verdejo Blanco, palo de vinífera traído desde la lejana Algaida.

De porte postrado, hoja orbicular algo irregular, y envés glabro con los nervios pronunciados de color verde oscuro con racimos pequeños de piel gruesa que aportan a los mostos blancos alta concentración de extractos en su conjunto.

- Malvasía: Se debe a los almogávares la introducción de la variedad Malvasía en tierras españolas tras sus expediciones en oriente. Desde Grecia, más concretamente en la zona helénica de Monembasia las varas de la variedad se plantaron en la provincia de Zamora donde prendían con tanto arraigo como eficacia.

De porte semi erguido, hojas de tamaño medio pentagonales y lobuladas de color verde claro, nerviaciones principales con vellosidad, racimos grandes cónicos con hombros apiñados, uvas grandes obovoides de color verde amarillento y hollejos finos. La delicadeza del conjunto hace de ellas que sea necesaria una criomaceración en frío para extraer la serie frutal que retiene en sus hollejos.

LOS VINOS

El compromiso con la calidad conlleva al cumplimiento de una rigurosa normativa vigente, que dicta el Reglamento por el que se rige la Denominación de Origen Toro. Este reglamento contempla todo el proceso con normativas específicas que van desde la implantación del viñedo y sus prácticas culturales hasta la comercialización del producto embotellado; detallándose en cada caso normas de calificación de producto amparado, de etiquetado, de vendimia, de producción y de expedición de producto, etc. siendo en su conjunto las que nos garantizan el origen y certificación del producto.

Los vinos tintos se elaboran principalmente con la variedad Tinta de Toro, buscando siempre el grado de madurez necesario para obtener vinos donde el equilibrio de sus componentes redunden en la notable calidad de los vinos.

La uva despalillada se encuba en depósitos donde fermentará en presencia de los hollejos durante un tiempo que dependerá del tipo de vino a obtener. Así los vinos jóvenes tendrán encubados más cortos y los vinos destinados a envejecimiento en barricas de roble bordelesas tendrán maceraciones más largas, extracción que la barrica domesticará con el paso del tiempo potenciando la longevidad de los mismos.

Dadas las excepcionales condiciones climatológicas que se prestan en la zona, la variedad Tinta de Toro madura temprano, esto da la oportunidad para que las bodegas elaboren además, vinos por el sistema de maceración carbónica (encubado de racimos enteros), estos vinos fragantes, frescos y aromáticos se empiezan a comercializar a partir del mes de noviembre, dentro del mismo año de la recolección de la uva.

- Tintos: Elaborados con la variedad autóctona de Tinta de Toro, cuyas características ampeleográficas bien se asemejan al Tempranillo o Tinto Fino, pero que enclavada en la zona desde hace varios siglos la identifican con un nombre y personalidad propia y diferente a sus semejantes.

Utilización de la contraetiqueta con mención “Crianza”, el vino deberá tener un mínimo de dos años naturales de los cuales y durante un período mínimo de seis meses habrá permanecido en barrica de roble.

Utilización de la contraetiqueta con mención “Reserva”, el vino deberá tener un mínimo de tres años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de doce meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.

Utilización de la contraetiqueta con mención “Gran Reserva”: el vino deberá tener un mínimo de cinco años naturales, donde se someterá a un proceso de envejecimiento mixto en barrica de roble y botella. Se establece un período mínimo de dieciocho meses durante los cuales el vino permanecerá en barrica de roble.

La mención de criado, envejecido o madurado en “Roble” obedece a una demanda del consumidor, donde la bodega adapta el perfil de un vino a un proceso de crianza mixto en barrica y botella atendiendo a un riguroso seguimiento y control de la Denominación de Origen.

- Rosados: Elaborado con las variedades Tinta de Toro y Garnacha, con una proporción mínima del 75% de Tinta de Toro y el resto de Garnacha o bien monovarietal de Garnacha. Elaborados pro el método tradicional de sangrado con maceración cortas en frío para manterner y reservar todo el aroma de las variedades, y posterior fermentación a baja temperatura.

- Blancos: Elaborado con las variedades malvasía y Verdejo, con una proporción mínima del 85% de malvasía y el resto de verdejo o bien monovarietal de verdejo. Elaborados mediante prensa neumática con maceración corta en frío para mantener y reservar todo el aroma de las variedades. Posteriormente se pondrá a fermentar el mosto limpio a baja temperatura para preservar todo el potencial aromatico.

EL CONSEJO REGULADOR

- D.O. Toro: La Denominación de Origen Toro cuenta con un Consejo Regulador que vela por las normas establecidas en el Reglamento, que garantiza la calidad del producto (Orden 29 de mayo de 1987 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación). Este Consejo avala la calidad a más de cincuenta bodegas amparadas, autorizándose la elaboración de vinos blancos, rosados y tintos estos últimos con la mención de “jóvenes”, “crianzas”, “reservas” y “grandes reservas”.

Además fomenta la plantación de la variedad autóctona, fija la densidad de plantación, la producción máxima y cuida de que en la elaboración de los vinos se sigan las normas y técnicas adecuadas, garantizando así la calidad de los vinos.

Otra de sus funciones es la defensa del buen nombre de la mención y la promoción de los vinos amparados en los mercados nacionales como exteriores.

- Contraetiqueta: Una vez superados los controles correspondientes del producto y confirmada la trazabilidad de su origen desde el viñedo y su registro; la bodega y sus normas de vendimia; el seguimiento de existencias, la normativa de etiquetado y la normativa de calificación de producto, la bodega puede optar a la retirada de contraetiquetas correspondientes al número de litros de vino calificado y perteneciente a una partida identificada.

Las contraetiquetas siempre son expedidas en el Consejo Regulador y de acuerdo con el vino y la categoría a la que corresponda.

Su numeración en serie y número es equivalente al carnet de identidad que cada botella debe llevar al dorso de la etiqueta principal, esto garantiza al consumidor la procedencia, el origen y la calidad del producto.

Fuente: www.dotoro.com

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