sábado, 25 de agosto de 2012

Tarjeta de Viticultor: Recursos técnicos y humanos para un control eficaz en defensa de la calidad del Rioja


TARJETA DE VITICULTOR: RECURSOS TÉCNICOS Y HUMANOS PARA UN CONTROL EFICAZ EN DEFENSA DE LA CALIDAD DEL RIOJA

El conjunto de las actuaciones de control que lleva a cabo el Consejo Regulador durante la vendimia son claves dentro del sistema de garantías de calidad y origen que la D.O. Calificada Rioja ofrece a los consumidores, sin duda el más reconocido de todas las Denominaciones. Para conseguirlo se han venido incrementando año a año los recursos humanos y económicos destinados a este fin y se han adoptado medidas más restrictivas, como la descalificación de toda la producción de aquellos viñedos afectados por incumplimiento de la normativa.

Las ‘Normas de Campaña’ aprobadas por el Consejo para esta próxima vendimia 2012 mantienen, por tanto, ese alto nivel de control alcanzado en las últimas campañas. La ‘tarjeta de viticultor’, una tarjeta magnética dotada con un chip de memoria, es uno de los instrumentos más eficaces para llevar a cabo dicho control. Para poder elaborar o vender uva con derecho al uso de la Denominación de Origen Calificada Rioja, cada uno de los más de 18.000 titulares de viñedos actualmente existentes en Rioja deben poseer un documento acreditativo, denominado ‘tarjeta de viticultor’, en cuyo chip figuran la superficie de viñedo inscrito del viticultor y el rendimiento máximo en Kgs. de uva amparable que le autoriza el Consejo Regulador para la campaña. Esta tarjeta permite mediante un terminal conectado al Consejo gestionar el proceso de entrega de uva en las bodegas y disponer de una información continua e inmediata de la producción y rendimientos de cada viticultor y de la elaboración de cada bodega.

Entre las medidas de control tradicionales, cabe destacar la obligatoriedad de pesar todas las uvas producidas previamente a su entrada en bodega, pesaje que permite garantizar el volumen real de cosecha obtenido en la Denominación, ya que debe realizarse en presencia de los ‘auxiliares de vendimia’ que el Consejo Regulador contrata expresamente para controlar cada una de las básculas ubicadas en los centros de elaboración y verificar la calidad de las uvas. Además, los Servicios de Inspección del Consejo controlan los traslados de uvas y vigilan las zonas limítrofes de la Denominación, ya que no está permitido introducir en las bodegas de Rioja uvas de viñedos no inscritos en la Denominación.

Respecto a las normas que afectan a las bodegas, cabe señalar que toda bodega que desee elaborar vino tiene que comunicarlo al Consejo Regulador con antelación, indicando la fecha de inicio de recogida de uvas, así como los puntos o lugares donde ésta se efectúe e incluso el horario de recepción, ya que toda la uva debe pesarse en presencia del vigilante del Consejo. Igualmente, cuando un viticultor vaya a hacer entrega de uvas en más de una bodega, deberá comunicar con antelación por escrito la fecha de inicio de entrega en la segunda bodega y sucesivas, si las hubiere. Una vez finalizada la vendimia, las firmas comerciales elaboradoras remitirán al Consejo Regulador, además de la declaración de cosecha, la relación nominal de los vendedores y datos de cosecha.

TARJETA DE VITICULTOR EN LA D.O.Ca. RIOJA

- El Consejo Regulador tiene establecido con carácter obligatorio el uso de una tarjeta con chip de memoria denominada "Tarjeta de Viticultor", que acredita la titularidad de viñedos inscritos en la Denominación de Origen Cali cada Rioja.

- La tarjeta es de uso personal e intransferible de su titular, y únicamente puede utilizarse para la entrega exclusiva de la producción procedente de sus viñedos inscritos, quedando prohibida la utilización de la misma para las transacciones de producciones correspondientes a otros titulares, incluso por razones de parentesco, aparcerías u otras similares. Estas situaciones deben ser comunicadas obligatoriamente al Consejo Regulador con anterioridad a la vendimia, para que los porcentajes, en su caso, se re ejen en la tarjeta de cada viticultor.

- La tarjeta, debe presentarse obligatoriamente en cada entrega de uva. No se aceptará la entrada de uva en bodega sin la correspondiente tarjeta. El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones
en el uso de la tarjeta supondrá el no amparo de las partidas de uva afectadas.

- La titularidad de la tarjeta debe acreditarse ante el receptor de la uva en el caso de venta y, en todos los casos, ante el Auxiliar de Vendimia del Consejo Regulador (persona acreditada por el Consejo Regulador para el control del pesaje y entrega de uva), de forma que quien transporte la uva deberá, previo a la entrega, presentar la Tarjeta de Viticultor y el D.N.I./ C.I.F. (también se admite fotocopia del mismo). A este respecto, existe la obligación por parte del titular o el transportista de la uva de llevar consigo ambos documentos.

- De cada entrega de uva se extienden 2 tiques, uno para el titular de la tarjeta y otro para la Bodega, en los que hay un código del titular, bodega receptora, cantidad de uva entregada, color de la uva, suma de la totalidad de las cantidades de uva (por colores) hasta ese momento y el saldo restante hasta agotar el máximo admitido.

- La Tarjeta es válida para Campañas sucesivas, por lo que su titular debe conservarla en su poder una vez finalizada la vendimia. Se actualizará y activará previo pago de la cuota obligatoria, de forma automática, con la primera entrega de la Campaña siguiente.

En caso de pérdida o extravío de la Tarjeta de Viticultor, su titular deberá comunicarlo al Consejo Regulador de forma inmediata.

El Consejo Regulador podrá actualizar la información de la Tarjeta de Viticultor en cualquier momento en virtud de los cambios que puedan afectar al Registro de Viñas cuya información soporta la tarjeta.

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