jueves, 4 de octubre de 2012

El mal tiempo reduce a la mitad la producción del famoso Beaujolais en 2012


EL MAL TIEMPO REDUCE A LA MITAD LA PRODUCCIÓN DEL FAMOSO BEAUJOLAIS EN 2012

El famoso Beaujolais, uno de los mejores inventos de mercadotecnia del mundo, bajará sus expectativas de producción más de un 50% como consecuencia del mal tiempo, según una amplia información publicada por la agencia británica de noticias Reuters.

Los responsables del área aseguran que las primeras evaluaciones apuntan a una elaboración aproximada de 400.000 hectolitros frente a los más de 850.000 hectolitros producidos durante la campaña de 2011.

Importantes heladas, tormentas en el periodo de abril a agosto y lluvias torrenciales han sido algunas de las causas de la bajada de producción de este año.

BEAUJOLAIS

Zona vinícola de Francia, al sur de la Borgoña, que produce diferentes tipos de vinos, desde los más populares hasta los más nobles. Se extiende a lo largo de 22.500 ha, formando una región de más de 50 km de largo por 15 km de ancho. Al oeste, los montes del Beaujolais constituyen los primeros contrafuertes del Macizo Central. Además del Beaujolais y Beaujolais Supérieur más genéricos, amparados por AOC, existen otras denominaciones más valiosas, como Beaujolais-Villages y, sobre todo, los magníficos crus del Beaujolais (Brouilly, Fleury, Morgon, Chiroubles, Saint Amour, etc.).

La AOC Beaujolais aporta la mitad de la producción de la zona. En su mayoría son tintos fáciles, de tanino suave, frescos y aromáticos, aunque algunos rosados también son interesantes. La AOC Beaujolais Supérieur se concede sólo a los vinos cuyos mostos presentan, en el momento de la vendimia, un alcohol en potencia superior en 0,5° al Beaujolais más genérico, aunque generalmente ambas denominaciones se ven obligadas a recurrir a la chaptalización.

Los expertos dividen los vinos del Beaujolais en varias categorías, de menor a mayor: Beaujolais Primeur (llamado también Nouveau), Beaujolais, Beaujolais Supérieur, Beaujolais-Villages y Crus del Beaujolais. Los cuatro primeros pueden ser tintos o blancos. Pero los Crus del Beaujolais, que pertenecen a una categoría superior y se cultivan en suelos graníticos, sólo se elaboran en tinto.

El Beaujolais forma parte de la Borgoña administrativa y vitícola, aunque sus vinos no tienen el prestigio que caracteriza a los más grandes tintos y blancos de la Côte d'Or. La pinot noir no expresa en estos suelos sus mejores virtudes, por lo cual se ha impuesto aquí la variedad gamay, que da vinos con menos graduación, con menos estructura y con un tanino de menor elegancia, pero con una personalidad seductora. Curiosamente, la cepa gamay es una «prófuga», rechazada ya en el siglo XIV en Borgoña, donde Felipe el Atrevido la llamó «muy desleal planta». En el lenguaje coloquial, los expertos se expresan con más franqueza, llamando «bastardos» a todos los vinos de gamay que no nacen en suelo granítico. También tienen derecho a AOC la pinot noir y la pinot gris. Para los blancos se utilizan la chardonnay y la aligoté.

Situado entre dos grandes zonas vinícolas (la Borgoña y el Ródano), el Beaujolais cultiva sus viñas hasta una altura de 500 m. Los suelos de granito y la presencia de calizas constituyen un buen terreno, orgánicamente pobre, para el cultivo de la viña. La región goza de un clima templado que reúne tres tendencias diferentes: continental, oceánica y mediterránea. Según las añadas y las estaciones puede dominar uno u otro clima. La pluviometría media es de 750 mm. El Beaujolais se divide en dos subzonas claramente diferenciadas: Haut Beaujolais y Bas Beaujolais. Los suelos graníticos con abundante presencia de manganeso, en los viñedos del Haut Beaujolais, producen un vino más apreciado que el originado en el Bas Beaujolais. Y si los primeros tienen estructura y corpulencia suficientes para aceptar la crianza en barrica y la evolución en botella, los segundos alimentan el manantial del Beaujolais Primeur. Quienes sólo han probado este simpático vino no conocen lo mejor del Beaujolais.

BEAUJOLAIS PRIMEUR

Vino tinto o rosado de la región francesa de Beaujolais, elaborado con una maceración corta. Para ello se emplea la técnica de la maceración carbónica, propiciando una fermentación intracelular. Así se obtienen vinos tiernos, ingenuos y simpáticos, de ligero pigmento, cuyos aromas recuerdan la banana, el bonbon anglais (caramelo ácido) o la frambuesa. Desde mediados de noviembre los Beaujolais Primeur pueden degustarse en todos los países, ya que se transportan en una rápida y brillante operación de marketing. Deben degustarse en los primeros meses Que siguen ai embotellado, sin dejarlos llegar al verano.

BEAUJOLAIS-VILLAGES

Vinos amparados por AOC que se someten a normas de calidad cercanas a los crus, fundamentalmente mayor grado en potencia de los mostos. Los Beaujolais-Villages se producen en los 38 pueblos de los departamento de Rhône y de Saône-et-Loire que tienen derecho a la mención. La variedad gamay ofrece vinos afrutados, Pero cuando se cultiva a más altura (Beaujolais-Villages), en suelos graníticos, permite obtener vinos de más cuerpo, con un pigmento más intenso y mejor estructura. Evolucionan bien durante dos o tres años. Son ideales para acompañar las carnes rojas o la caza de pluma. Merece la pena buscar algunas cuvées vieilles vignes en las que se expresa, en toda su intensidad, la raza de las viejas.

GAMAY

Variedad tinta muy tradicional en la región de Beaujolais. También se cultiva en Borgoña, pero no da en este clima los mejores vinos, si se ha de rendir crédito al duque Felipe el Osado que, en 1395, prohibió su cultivo acusándola de ser “infame y desleal”. A pesar de estos precedentes, en el siglo XVIII fue muy replantada en Borgoña con el nombre de gros rouge d´Arcennat. Algunos ampelógrafos piensan que se trata de una variedad tinta mediterránea, venida en el siglo III desde la costa dálmata, cuando se replantaron muchos viñedos al amparo de la reglamentación liberal del emperador Probo.

Su nombre ampelográfico más universal es gamay noir a jus blanc (para distinguirlo de la variedad tintorera). Se la conoce, entre otros, con los nombres de gamay beaujolais, petit gamay, gamay d´Auvergne, bourguignon noir, petit bourguignon, lyonnaise, moureau, blauer gamet. En Bulgaria la llaman blaufrankish, en Alemania schwarze melonnentraube y en Hungría burgundi nagyszemu. Erróneamente se la identificó también con la kékfrankos de Hungría.

Es una variedad de maduración temprana, sensible a las heladas, al mildiu, a la Botrytis y a la excoriosis. Su hoja es de tamaño medio, de forma pentagonal y senos laterales casi inexistentes, de haz verde claro y envés glabro o ligeramente pubescente. Sus racimos son de tamaño medio, de forma ovoide, color negro violáceo y pruina abundante.

La gamay constituye la base del viñedo del Beaujolais (90% del total) y ofrece sus seductoras cualidades para el beaujolais Nouveau (aromático como un bouquet de flores). Permite elaborar en primeur vino afrutados muy ligeros, tintos o rosados. La maceración carbónica aporta además agradables aromas de plátano y caramelo ácido. Su pigmento ligero, algo violáceo, proclama su juventud y su sencilla vocación frutal. Pero la gamay puede dar vinos más transcendentes y longevos cuando se cultiva en los mejores pago del Beaujolais (Brouilly, Morgon, Saint-Amour, etc.), sobre suelos graníticos y menos productivos.

Se cultiva también en algunas comarcas de Borgoña, en el Loira, en Suiza (Valais, Vaud), Canadá, Croacia, Serbia, Macedonia, etc. Se aclimató también en el Nuevo Mundo, aunque algunos de los vinos que se venden con este nombre en California son de valdiguié (napa gamay) o de pinot noir (un clon no muy elegante que llaman gamay beaujolais). Existe también una variedad tintorera, de pulpa tinta (gamay tintorera, gamay de chaudenay, etc.) que da vinos de calidad inferior.

MACERACIÓN CARBÓNICA

La maceración carbónica (aparece también en la literatura como fermentación de uva entera) es una técnica del proceso de vinificación asociada, por regla general, a los vinos franceses de la región de Viñedo de Beaujolais. La técnica consiste en que las uvas sean fermentadas en una atmósfera de dióxido de carbono antes de que sean machacadas. La forma tradicional de fermentación hace que la uva sea machacada de tal forma que se mezclen los azúcares con las levaduras, para finalmente mediante la fermentación alcohólica en un recipiente adecuado se obtenga el vino con su etanol. La maduración carbónica hace que la uva fermente con el mosto del interior de la uva y que los vinos obtenidos tengan sabores más afrutados y con menos contenidos de taninos. Estos vinos poseen buen sabor, pero carecen de la estabilidad suficiente para ser envejecidos durante largos períodos. Uno de los vinos más conocidos por este proceso es el Beaujolais nouveau, aunque este proceso poco a poco se aplica en otros viñedos del mundo. En España, también se utiliza esta técnica en diversas denominaciones de origen, si bien de modo minoritario. La maceración carbónica aparece de forma espóntánea de forma similar en otras frutas que se almacenan en sitios cerrados.

En ausencia de aire las levaduras pasan de una respiración aeróbica a anaeróbica, iniciando de esta forma el fenómeno de fermentación. Durante la fase de almacenamiento de la uva, anterior a su fermentación en cubas, se suele insuflar dióxido de carbono (CO2) que desplaza al oxígeno, para poder completar este proceso con éxito, es esencial que la uva esté lo más intacta posible. En la maceración carbónica la fermentación se realiza tan sólo por la acción directas de las enzimas glicolíticas presentes en la uva. Esta fermentación dura de unos siete a ocho días, dependiendo de las condiciones de temperatura (por regla general a 35 °C) y de la variedad de uva. Los azúcares alimentan a las levaduras de la uva y comienza la fermentación dentro de cada una de ellas. Para ello se calienta ligeramente el recipiente. El dióxido de carbono facilita el proceso anaeróbico. Al final de la maceración carbónica las uvas son prensadas y el mosto resultante pasa a una segunda fermentación, junto con todos los tratamientos característicos de la vinificación tradicional.

Existen dos tipos de maceración carbónica:
- Maceración carbónica total: La maceración se produce con la uva entera. Un porcentaje de las uvas, alrededor del 20%, se rompe por el propio peso de la vendimia y sufre un proceso de fermentación alcohólica.
- Maceración carbónica parcial: La maceración se produce durante un tiempo con la uva entera para luego ser aplastada y continuar una fermentación tradicional.

Tras la maceración carbónica el contenido de ácido málico, presente en la uva, disminuye.

Estos vinos poseen un aroma afrutado característico, debido a la liberación de terpenoides aromáticos desde las uvas. La vinificación estándar extrae más taninos que la vinificación carbónica. A veces se compara con aromas a cereza, fresa, Este tipo de vinos se hace inestable entre un periodo que va desde 6 meses a un año. La dificultad de hacer este tipo de maceración está en la incompatibilidad de las formas de vendimia que existen en la actualidad, los procesos automáticos rompen más uvas haciendo que no sea posible la aplicación de las fases iniciales.

El empleo de esta técnica hace que los viñedos productores de vino puedan ofrecer al mercado la cosecha de otoño en menos de seis semanas.

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