viernes, 5 de octubre de 2012

Transporte de la Uva en la Bodega


TRANSPORTE DE LA UVA EN LA BODEGA
El transporte de la uva dentro de la bodega se lleva a cabo en función del método de descarga.

Recepción de la Uva en Cajas:
Si la uva llega a la bodega en cajas y en pequeñas cantidades, el transporte hacia el lugar de procesado puede hacerse manualmente; este sistema no precisa instalaciones, pero requiere bastante mano de obra, sobre todo si el procesado de la uva no se realiza muy próximo al lugar de recepción.

Si el volumen de cajas que entra en bodega es más elevado, hay que recurrir a las cintas transportadoras. La cinta es un equipo sencillo, constituido fundamentalmente por una banda accionada por un motor eléctrico, sobre la que se transportan los sólidos, que pueden ser uvas a granel, raspones, orujos, etc. Un modelo de cinta más sofisticado permite transportar las cajas. Estas cintas llevan unos dispositivos que sujetan las cajas por la parte inferior; y al llegar al punto de descarga, la misma cinta provoca el vuelco de la caja, que vierte la uva, continuando la caja en posición invertida; a continuación, es recogida por otra cinta perpendicular, que conduce las cajas hacia un túnel provisto de chorros que proyectan el agua hacia el fondo de la caja.

Las ventajas que presenta este sistema de transporte son:
- Mínimo daño del producto.
- Gran capacidad de transporte, bien aumentando la anchura de las cintas (0,3-1,4 m) o variando la velocidad del transporte (0,5-4 m/s).
- Bajo consumo de energía.
- Posibilidad de acoplar al sistema una mesa de selección de uva.

Como inconvenientes encontramos:
- Dificultad o lentitud para descargar el producto.
- Elevación limitada como máximo a 30°. En elevaciones mayores debe ir provista de bandas de sujeción cruzada.
- El elevado costo de las instalaciones.
- Siempre van abiertas, no pueden utilizarse en ambiente cerrado. La uva puede ir tapada por otra cinta para evitar exposiciones al sol.

Recepción de la Uva en la Tolva de Recepción:
Si la uva se descarga en tolva, el sistema más sencillo de transporte en la bodega es mediante el tomillo sin fin. En muchas ocasiones, las tolvas suelen llevar doble tornillo para facilitar la circulación de la uva, y éste no debe estar totalmente encajado en el fondo. Deben estar construidos en acero inoxidable o acero revestido por una pintura alimentaria. El caudal máximo de vaciado suele estar entre 10-20 Tm/h, y debe ser inferior al siguiente equipo de procesado. Un transportador de tomnillo sin fin está constituido por una hélice montada sobre un eje que se encuentra suspendido en un canal en forma de uve. Un motor con reducción de velocidad hace girar la hélice a una velocidad moderada, normalmente entre 75 y 120 rpm.

Las ventajas de este tipo de transportador son:
- Sencillez de construcción.
- Bajo costo.
- Facilidad de transporte en ambiente cerrado, evitando polvo y contaminación.
- Posibilidad de colocar bocas de descarga en diferentes puntos.

Pero ofrece otros inconvenientes como:
- Necesita motores potentes.
- Dificultad de sobrepasar ciertas pendientes de elevación, disminuyendo la capacidad de elevación con la pendiente. Si se eleva 15° su capacidad disminuye un 26%, y si se eleva 25°, un 58%.
- Peligro de deterioro para la uva por la acción mecánica que se ejerce sobre ella.
- Aporta turbidez al mosto por maceración de la uva y desprendimiento de partes sólidas.

Este sistema nos sirve tanto para la uva intacta como para la ya estrujada, para cuyo transporte es recomendable utilizar tornillos de gran diámetro (30-40 cm) y poca velocidad (10-40 rpm), trabajando a la mitad de su capacidad para evitar el malaxado de las uvas. La distancia entre la tolva y el lugar de procesado no debe exceder los 6 metros, a ser posible en posición horizontal.

Ciclones de Aspiración:
Si la vendimia se descarga por medio de ciclones de aspiración, se transporta al lugar de procesado por transporte neumático, por unos conductos o tuberías que llevan el producto en suspensión mediante la corriente de aire creada en el ciclón.

Es un transporte adecuado cuando el recorrido que ha de seguir el material es tortuoso, con pendientes y desniveles elvados elevados, cuyo coste con otro tipo de instalación sería muy elevado. También esta indicado para materiales que deben transportarse muy limpios y para materiales muy ligeros. Es un transporte selectivo ya que se comporta de diferente forma en función de la densidad, forma y tamaño del producto, por lo que se utiliza mucho para la separación y limpieza.

En la bodega, se puede utilizar para el transporte de uvas desde el remolque y para el transporte de los orujos frescos y agotados después del prensado, pero sobre todo se utiliza para transportar los raspones procedentes de la despalilladora.

Presenta las siguientes ventajas:
- Posibilidad de transporte en todas direcciones, incluso salvando grandes desniveles.
- Simplicidad de construcción.
- Gran capacidad de transporte.
- Fácil limpieza haciendo pasar aire después de terminar el transporte.

Como inconvenientes, podemos citar:
- Requiere elevada potencia, doble que en el transporte mecánico.
- Limitaciones en el transporte debido a la granulometría del material a transportar.
- Dificultad de transportar productos húmedos, estimándose como límite máximo un contenido de humedad del 20%.
- Limitaciones en la distancia de transporte.
- Desgaste de tuberías y posible daño al producto por abrasión.
- Necesidad de instalar equipos especiales para recuperación de polvos.

Bombas de Transporte:
Pero muchas veces se presentan en la bodega problemas de transporte de pastas y fluidos que tienen que vencer presiones y desniveles, siendo necesario recurrir al empleo de bombas de transporte. Una bomba es una máquina que impulsa el movimiento del producto a través de sistemas de tuberías, transformando la potencia (mecánica) de entrada en una potencia (hidráulica) de salida en forma de suministro o caudal.

Las bombas que se utilizan en la bodega son de diversos tipos en función del producto a transportar, que puede ser uva entera, estrujada, mosto, vino, líquidos refrigerantes, productos enológicos, subproductos como raspones y orujos e incluso aguas residuales.

No existe una bomba universal. El modelo de bomba a utilizar depende del trabajo que tenga que realizar y de su rendimiento específico. Para minimizar su efecto, deben ser correctamente empleadas, utilizando un determinado tipo de bomba en función del producto a transportar.

En general, para que el trabajo de una bomba sea correcto, debe reunir los siguientes requisitos:
- Transporte cuidadoso del producto a transportar, sin que dé lugar a modificaciones en la uva o, en el caso del mosto y del vino, a pérdida de componentes aromáticos o carbónico. No debe producir turbulencias excesivas ni choques de presión, debe evitar el "estrés mecánico" o golpeado debido al cambio succión-presión, así como calentamiento del producto. En el caso de mostos turbios o de uvas, no resultan tan perjudiciales los golpes de presión como en el caso de los vinos; para éstos la bomba ha de trabajar de forma continua y sin golpes.
- Una buena capacidad de adaptación, es decir, que pueda ser regulada en cuanto a su rendimiento y presión en función de la aplicación que se le dé en cada momento.
- Que no sea sensible a los turbios, para poder trabajar con mostos y vinos que no hayan sido separados de sus fangos o lías.
- Hermeticidad para evitar el contacto con el oxígeno.
- Que el material empleado en su fabricación sea resistente a la corrosión y a los ácidos. El cuerpo de la bomba ha de ser de acero inoxidable o de goma, nunca de bronce o hierro, porque aumentaría el contenido en cobre o hierro del producto y, consecuentemente, el riesgo de quiebras.
- Que sea fácil de limpiar para evitar la formación de posibles focos de contaminación en su interior.
- Que tenga un buen rendimiento, aunque este factor depende del sistema de bombeo y del producto a bombear.

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