viernes, 4 de enero de 2013

Diferentes Tipos de Poda para la Vid



DIFERENTES TIPOS DE PODA PARA LA VID

Al margen de los 50 modos de conducción más o menos estudiados y ensayados debemos recordar que hay unos tipos de poda básicos que son los siguientes:

VASOS O PODA EN REDONDO

Vasos, o poda en redondo, con cinco, cuatro o tres brazos terminados en pulgares u horquillas; estos vasos pueden ser de distintas alturas y estar apoyados o no, incluso este tipo de formación puede estar apoyada en árboles, evidentemente con más brazos; este establecimiento apoyado en árboles ha sido frecuente y aún lo es en algunas zonas húmedas, especialmente de Italia.

Un vaso puede tener como estructuras de brotación pulgares, pitones o formaciones cortas con una o dos yemas vistas, o varas, sacas, uveros, tiravinos, cántaras o cargadores que son sarmientos dejados con más de cinco o siete yemas.

Un vaso puede tener formas derivadas como son las podas en cono de tronco bajo con niveles de ramificación, etc. Espalderas o formas apoyadas, que consisten en formar las cepas en daga y espada, es decir dejando una formación corta (pulgar) y otra u otras largas (poda en Guyot) y sus derivados, modificaciones y similares o análogas.

Los vasos se consiguen con podas que dejan poca madera en las cepas tanto de estructuras permanentes como del año; las espalderas son sistemas que dejan más madera constituyendo las estructuras y formaciones del año.

La poda en vaso o en redondo, con distintos números de brazos (entre 3 y 6), según el cultivar y la zona, pretende conseguir una estructura continua de vegetación, que dependiendo del porte será más o menos vertical representando según la forma de sujeción, una tulipa, un candelabro, una pirámide, una hélice, en forma de champiñón, de cráter, de bobina, etc., o si el porte es tumbado representa un caparazón o un nenúfar.

En la formación del vaso hay que elegir adecuadamente la altura de la primera ramificación y suele apoyarse inicialmente en simples estacas de madera o barras de acero de ferralleria o cables cincados para evitar que la planta se tumbe por el viento o por las propias tareas de cultivo.

Un vaso necesita una renovación periódica de brazos, bien porque éstos se alargan demasiado o porque se rompen o por ser atacados por algún hongo de la madera.

En ocasiones, y normalmente por condiciones muy adversas, las cepas se forman desde el principio con cuatro o cinco brazos.

En la poda en vaso y al margen del número de brazos, se dejan los pulgares u horquillas necesarios para conseguir el número de yemas francas o vistas deseadas. Asi pueden hacerse podas muy intensas, a la ciega o en cabeza de mimbrera, sin brazos diferenciados. Esta poda se utiliza en La Mancha sobre todo en el cultivar Airen.

Cuando los vasos aumentan el número de brazos, el control de su vegetación es más difícil. Puede ser conveniente regular este número y su longitud, aunque ello, al igual que la altura de la corona de brazos depende de las condiciones ambientales, del frío invernal, de la disponibilidad del agua en el suelo, de la técnica de cultivo elegida, y por supuesto del hábito de crecimiento del cultivar y de la tradición en la comarca.

ESPALDERAS O FORMAS APOYADAS

Espalderas o formas apoyadas, que consisten en formar las cepas en daga y espada, es decir dejando una formación corta (pulgar) y otra u otras largas (poda Guyot) y sus derivados, modificaciones y similares o análogas.

En una espaldera se pueden dejar estructuras permanentes denominadas cordones, en uno o más sentidos. Sobre estos cordones se suelen dejar pulgares o formaciones más largas, lo que da lugar a muchos tipos de conducciones posibles, desde dobles cortinas, emparrados, etc. La forma más simple de estas espalderas son la poda Royat y las palmetas (poco usada actualmente en viticultura). En las espalderas pueden existir formaciones con ramificaciones a distintos niveles.

RECONVERSIÓN DE VASO A ESPADERA

Una poda tipo vaso fácilmente convertible en apoyada o espaldera es el abanico de dos brazos que se utilizaba en zonas donde la densidad de plantación es alta, al pasar a abanicos de tres brazos, si uno de ellos es vertical permite esta transformación pero cuando el vaso es de 4 o  5 brazos homogéneamente distribuidos en el espacio esta conversión es difícil y requiere de cortes en las cepas que envejecen y deterioran mucho la estructura central de las futuras cepas en la nueva formación. Por ello la reconversión de cepas de vaso a espaldera es muy problemática.

En España aún hay muchas cepas en vaso y envejecidas, cuya reconversión a espalderas es problemática. Puede hacerse pasando primero a abanicos en el plano y elevando con una o dos guias después la cruz. También se puede hacer un injerto de escudete en el tronco y la formación de las espalderas a partir de los sarmientos procedentes de estas yemas.

PODAS EN PARRAL O CON APOYOS

Podas en parral o con apoyos más o menos elaborados de las estructuras permanentes. La poda en parral tiene una versión peculiar en España, el denominado parral Almería, formado por cepas de tronco aéreo y formando una cubierta vegetal horizontal continua, formada a 1,8-2 metros de altura y con una densidad de plantación habitual de 4 x 4 m. Los troncos se dividen en dos, luego cuatro incluso seis brazos o uveros que se deben desarrollar bien distribuidos en todas las direcciones. Se forman a partir de cepas de vivero de porte alto, a ser posible sin podas hasta una altura de 1,6 m, que es donde se suele despuntar para formar las ramificaciones primero a partir de sólo dos yemas en cuyos sarmientos se dejarán otras dos o tres para formar los brazos definitivos de la cepa.

Para las podas de producción y mantenimiento, después de eliminar los sarmientos verticales excesivamente vigorosos, se dejan formaciones con dos o tres yemas que permitirán conseguir los adecuados sarmientos productores.

El número de pulgares y varas es variable según el cultivar de que se trate, con un número de entre 8 y 10 pulgares y brocadas y unas 4 a 8 varas. Esto no es generalizable para todas las variedades, debiendo tener en cuenta que por ejemplo Ohanes no es productiva hasta la cuarta o quinta yema lo que lleva a alargar las formaciones y a hablar sólo de varas cortas y varas largas.

Los parrales son formaciones en las que dominan las superficies horizontales de vegetación y debajo de éstas están los racimos. Eformas con techo pueden ser horizontales, continuo o dividido, inclinadas en sierra de techumbre de fábrica, inclinado dividido, alado, carenado, radiales a tres vientos en forma de cubo trapezoedros, flauta, pirámides, etc.

PODA EN SARMIENTOS ARQUEADOS O ASAS DE CESTA

Poda en sarmientos arqueados o asas de cesta pretende disminuir el vigor de las cepas y conseguir una adecuada producción. Se emplea en las denominadas cepas manchecas o muy vigorosas, aspecto que puede ser debido a desequilibrios hormonales, a suelos demasiados fértiles, etc. En ocasiones se sustituyen estas formas en asa por simples sarmientos curvados o torsionados o incluso enrollando unos con otros o sobre apoyos concretos en ángulo o verticales (similar a la poda Olmos).

PODA EN LIRA O ABIERTA

Poda en lira o abierta, con soportes espaciales en U o en V se considera hoy junto con el GOC (cordones o cortinas dobles) como una de las formas que permiten obtener una mayor calidad de la vendimia. Básicamente con la poda en lira se consigue una acidez más equilibrada (ya que el ácido málico desaparece antes en la bayas), los racimos son más visibles y alcanzables por los tratamientos por lo que éstos resultan más eficientes, se consigue un aumento del contenido en azúcar del mosto consecuencia directa de la mejor y más eficiente iluminación. Las liras pueden estar constituidas por una sola cepa de la que dos brazos se abren en lira o por dos cepas plantadas juntas y tutores inclinados que consiguen la misma forma. La conducción de la lira puede ser tutorando de forma normal o con reconducción hacia el suelo de las puntas de los sarmientos, etc.

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