miércoles, 13 de febrero de 2013

Bodegas Campillo (LaGuardia - Rioja Alavesa)



BODEGAS CAMPILLO (LAGUARDIA - RIOJA ALAVESA)

Bodegas Campillo nació de la ilusión de su fundador, Julio Faustino Martínez, de trasplantar a La Rioja el modelo de los grandes Châteaux de Burdeos. Las bodegas, situadas muy cerca del pueblo medieval de Laguardia, fueron inauguradas en 1990, bajo el nombre de Campillo, el nombre de la primera viña del Grupo Faustino.

Todo surge de la pasión por el vino de Julio Faustino. Por ello contrata un arquitecto quien da forma a su sueño. Es la primera bodega de Rioja que se construye con un proyecto arquitectónico, tan común hoy en nuestros días en los que arquitectura y vino están íntimamente ligados. El conjunto arquitectónico que constituye la bodega es impresionante, y majestuoso, se alza a modo de castillo bordelés, con el telón de fondo de la Sierra de Cantabria. La bodega está hecha de piedra natural, pórtico con siete arcos de medio punto, voladizos de madera y sillería, y gran escalinata de pizarra que la protege del mundo exterior.

En el interior encontramos un gran vestíbulo al abrir las puertas, desde donde se pueden ver los cinco niveles en los que está dividida y la  escalera de caracol volada que constituye el eje de toda la bodega. En todas las plantas, en forma de T invertida, se combinan elementos tan variados como piedra, acero, granito, pizarra  y madera  con una cuidada estética.


Desde el mezanino intermedio, se observa la modernidad y tradición de la nave de crianza, el lujo y la sobriedad donde reposan estos vinos. Las bóvedas góticas de piedra protegen  la crianza en barrica ó madera. El único mobiliario que albergan son barricas de roble francés y americano cuidadosamente apiladas, en dos salas simétricas. Encima de éstas, otras muchas barricas esperan silenciosamente bajo un espectacular techo de madera.

Lo más impresionante de la bodega es el gran botellero. En perpendicular a las estancias de barrica, en rigurosa rima, se apilan millones de botella formando altos muros de cristal oscuro, brillantes círculos geométricos, donde el vino se afina en el interior de cada botella. Silencio, misterio, ensueño, reposo.

La bodega también se encuentra rodeada de 50 has de viñedo, en total siete fincas, y los terrenos, sin ser vastos, destacan por la riqueza del suelo arcilloso-calcáreo. La mayor parte de los viñedos son de Tempranillo, situados a unos 600 m de altitud y con muy buena exposición al sol, obteniendo uvas de máxima concentración y taninos maduros. Todas las uvas se recolectan a mano, y las procedentes de las viñas más viejas, destinadas a los vinos de Reserva y Gran Reserva, se vendimian en cajas.


Después, el 20% de los caldos pasan la fermentación maloláctica en barrica. Una vez embotellados, los vinos reposan en total oscuridad a unos 14°C para que desarrollen la finura, complejidad y elegancia perseguida.

Bodegas Campillo pertenece al Grupo Faustino, el primer propietario de viñedos de La Rioja. En estos momentos, un 37% de los vinos de Gran Reserva exportados desde La Rioja llevan su marca.

Grupo Faustino es líder en la elaboración de vinos y en la gestión de bodegas con Denominación de Origen. Actualmente posee 6 bodegas: Bodegas Faustino, Bodegas Campillo y Bodegas Marqués de Vitoria, en Rioja; Bodegas Valcarlos, en Navarra; Bodegas Leganza, en La Mancha; y bodegas Portia, en Ribera de Duero. Además, el grupo se completa con Bodegas Victorianas, cuyos vinos ofrecen una selección de variedades de uva de todo el territorio español.


LOS VINOS

- Blanco Fermentado en Barrica: Aúna  la frescura y el vigor de la juventud con los matices, sensaciones y complejidad que le aporta su paso por barricas de roble francés, donde realizó la fermentación y permaneció 50 días con sus propias lías, sucediéndose batonages periódicos que han intensificado la expresividad y elegancia de la Viura. De color amarillo limón con destellos verdosos, limpio y brillante, es un vino de aroma intenso y complejo en el que armonizan las notas florales con la fruta blanca madura, en un fondo de madera intneso. La entrada en boca voluminosa, con una punta de acidez que le da frescura. Su final es complejo, dejando un peculiar amargor y una agradable sensación afrutada.

- Campillo Reserva: Tempranillo 75%, Graciano 10% y Variedad Experimental 15%. Macera- ción durante 16 días con sus hollejos y crianza de 2 años en barrica de roble francés. Color rojo cereza intenso, de capa alta y ribetes púrpura que manifiestan cierta viveza. Bouquet generoso y de gran distinción. Se abren un sinfín de matices de fruta roja que se funden con elegantes notas de madera roble. En boca es amplio, sabroso y carnoso, con una expresión tánica especiada que se mantiene largamente en la boca.

- Campillo Gran Reserva: Tempranillo 100%, con maceración de 12 días con sus hollejos y crianza de 25 meses en barrica de roble francés. Color rojo cereza en evolución. Capa alta. Su aroma se abre en notas generosas de frutos rojos y especias. Muestra una inconfundible presencia de madera nueva. Se distingue por una gran complejidad aromática y elegante nariz. En boca tiene una buena entrada con acidez moderada. Corpulencia y estructura tánica (tostados y tabaco) para abrirse en largo y placentero postgusto.


- Campillo Reserva Especial: Tempranillo 60%, Graciano 15% y Variedad Experimental 25%. Maceración durante 15 días con sus hollejos y crianza de 24 meses en barrica de roble americano y francés Allier. Color rojo cereza picota, sin tonalidades teja, lo cual le augura una larga vida por delante. Capa alta y aspecto brillante. En nariz se aprecian complejas y elegantes notas de frutos rojos con final especiado. Está en clara evolución y va redondeando lentamente hasta bálsamo. La entrada en boca es rica en taninos, con largos matices de tostados y tabacos de madera nueva bien ensamblada. Aunque el ataque es potente, el trago termina sedoso y placentero. Largo postgusto.

- Cuesta Clara ("Raro"): Su “rareza” es su excepcionalidad. Es un vino único que se elabora de forma exclusiva con uvas de la variedad “Tempranillo Peludo” procedentes de la  “Finca Cuesta Clara”. Es una variedad casi extinguida de bajo rendimiento que ofrece vinos de potentes aromas, elegante cuerpo y excelente calidad. La vendimia manual, una exhaustiva selección en bodega y un proceso de maceración largo, dan paso a la crianza de 26 meses en barricas nuevas de roble francés Allier de tostado medio-intenso. Presenta un hermoso color rojo cereza intenso con matices vivos y un aroma generoso en el que se integra la fruta madura con las notas de vainilla, cueros y regaliz. En la boca se aprecia su magnífica estructura de taninos firmes, mostrándose carnoso y expresivo con un final largo.

2 comentarios:

  1. Buen post. Fotos preciosas. Estarían mejor si fueran mas grandes, se apreciaría todo mucho mejor. Gracias y perdone el comentario.

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    1. Para nada gracias por el comentario. La verdad es que si hay mucho que explicar y muchas imágenes que ver, pero esto es solo un resumen escueto de la visita a la bodega. Lo mejor es ir y vitar la bodega... De todas formas he colgado un video/imágenes en youtube donde se puede apreciar la experiencia ecoturística algo más. Espero que sea de vuestro agrado. Un saludo! http://www.youtube.com/watch?v=HCVVQ_U_aro

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