lunes, 4 de febrero de 2013

Cata de Vinos Burdeos 2009



CATA DE VINOS BURDEOS 2009

- Chateau Guillermin - Clos Castelot 2010 - Saint Emilion - Merlot 62%, Franc 25%, C. Sauvignon 10%, Malbec 3%
- Chateau Lynch-Bages - Paullac JMCazes 2009 - Paullac    - C. Sauvignon 100%
- Chateau Brane Cantenac - Chateau Brane Cantenac - Margaux - C. Sauvignon 53%, Merlot 40%, Franc 7%
- Chateau Plain Point - Chateau Plain Point 2009 - Fronsac - Merlot, C. Sauvignon, C. Franc
- Château de Rouillac - Ch. De Rouillac    2009 - Pesac Leognan - 58% C. Sauvignon, 42% Merlot
- Chateau Nenin    - Fugue de Nenin 2009 - Pomerol - Merlot 81%, C. Franc 19%

2009 UNA AÑADA EXCEPCIONAL EN BUREDOS

Hart Davis Hart Wine (minorista de Chicago) inició las ventas avanzadas del vino Burdeos ‘Château Lafite Rothschild’, de la cosecha de 2009, por 18.000 dólares (13.853 euros) la caja. Las 200 o 300 bodegas más importantes de Burdeos usan un sistema llamado 'venta avanzada' para una parte de su producción. A principios de cada verano, comercian los futuros con intermediarios conocidos como negociadores, que venden posteriormente los contratos a coleccionistas, inversores y minoristas de vinos de calidad. En cuatro días Hart Davis Hart había agotados sus existencias. Pero el precio de su proveedor había aumentado y Hart Davis Hart vende en la actualidad la caja de 12 botellas para su futura entrega a 23.000 dólares (17.500 euros), casi 1.500 € por botella. “Es un precio mucho más caro de lo que nunca habíamos visto en anteriores campañas de futuros”, explica Ben Nelson, presidente de Hart Davis Hart Wine.

Se ha extendido el rumor de que los principales vinos de Burdeos de la cosecha de 2009 podrían ser los mejores de la historia. Y si no son los mejores, es más que probable que serán los más caros. Esto se debe en parte a que la región occidental de Francia disfrutó de un clima casi perfecto el año pasado. Pero los viticultores y comerciantes también se benefician del boom de la demanda de las economías emergentes, especialmente China, donde etiquetas como Lafite y Margaux se han unido a Prada y Hermés como símbolos de riqueza. El año pasado, China superó a EEUU como mayor mercado para las exportaciones de Burdeos por volumen fuera de Europa.

Hay otros vinos también podrían beneficiarse del buen clima del pasado año y de la demanda de vinos en China, pero eso no se sabrá hasta que se embotellen y vendan. Lo peculiar que tienen los caldos de Burdeos es que para el 5% de bodegas que componen su élite, los futuros se negocian mientras la cosecha aún está en las barricas, cuando sin embargo los vinos de 2009 no se embotellarán como muy pronto hasta el próximo año.

La calidad de los caldos de Burdeos también cambia cada año más que en el resto de regiones. Esto se debe principalmente a la ubicación de Burdeos en la costa atlántica de Francia, donde el clima es muy variante, explica William Echikson, autor de “Noble Rot: A Bordeaux Wine Revolution”. Además Burdeos también tiene normativas locales, como la prohibición del uso de cubiertas para proteger las uvas de la lluvia, de forma que estas quedan más a merced del clima.

En 2009 el verano en Burdeos fue cálido, con una temperatura media en julio y agosto de 26ºC. según el Consejo de Vino de Burdeos - que representa a la industria vinícola de la región-, se cumplían las condiciones de maduración perfectas. Además en septiembre, justo antes de la cosecha, los días fueron cálidos pero las noches frescas, lo que alejó a los insectos. “La naturaleza fue muy generosa con nosotros”, señala Pierre Lurton, director general de ‘Château Cheval Blanc’.

La buena fama del vino de Burdeos de 2009 despegó el pasado mes de marzo, después de que un sumiller catase la última cosecha. Robert Parker, uno de los críticos más influyentes del mundo, escribió en su revista ‘Wine Advocate’ que algunos vinos de Burdeos del año 2009 “pueden revelarse la mejor cosecha que he probado en los 32 años que llevo catando Burdeos”. En concreto sobre el ‘Château Lafite Rothschild’ de 2009 escribió, “los números técnicos de este sensacional vino se salen de los gráficos”, en referencia a la acidez y el contenido de alcohol.

Así no es de extrañar que los precios sean también de lo más extraordinario, máxime cuando son por un vino que permanecerá en barricas hasta el próximo año o 2012, la llamada venta avanzada. Normalmente, los precios suben una vez que un vino se embotella. El ‘Lafite Rothschild’ de 2008 –considerado bueno, pero no excepcional– se vendió desde la bodega el año pasado a 185 euros la botella. En la actualidad, se comercia a más de 1.000 euros, según Philip Gearing, director de ventas de la firma de inversión en vinos ‘Cult Wines’ en Inglaterra. Explica que la variedad de 2009 cuesta 860 euros en la bodega, aunque ningún miembro de ‘Lafite Rothschild’ ha querido hacer declaraciones sobre los precios. “El precio de los vinos de 2009 es muy superior al de ninguna otra cosecha anterior”, asegura Gearing.

Además del clima, la otra gran causa de la subida de precios es China. El volumen de vinos embotellados de Burdeos exportados al país el año pasado ascendió a 39 veces el volumen del año 2000, según el Consejo Interprofesional del Vino de Burdeos. Las exportaciones de Burdeos de 2009 a China aumentaron un 97% en volumen y un 40% en valor con respecto a 2008. “China es ahora nuestro mercado más importante, incluso por delante de Francia”, señala Paul Pontallier, director general de ‘Château Margaux’, que recientemente abrió una oficina en Hong Kong. “No hay duda de que ha despegado en los últimos doce meses”. Los comerciantes de vino creen que los inversores de Hong Kong están adquiriendo futuros con la expectativa de vender el vino en los próximos años a clientes chinos de años anteriores. Esto ha contribuido a provocar fuertes subidas en los precios: el Lafite Rothschild de 1982 ha multiplicado por 14 su valor en los últimos 10 años, según Cult Wines.

“Tengo el presentimiento de que gran parte de la demanda especulativa procede de China continental”, señala James Rowell, gestor de ventas del minorista Altaya Wines en Hong Kong. La copropietaria de Château Smith Haut Lafitte, Florence Cathiard, explica que las compras adelantadas en China son más altas que nunca, y la bodega ha empezado a ofrecer folletos en chino. “Es increíble”, asegura, “porque los chinos no estaban acostumbrados a los contratos de futuros”.

Château Smith Haut Lafitte vendió el 80% de su Burdeos de 2009 en seis horas, al doble del precio de la cosecha de 2008, explica Cathiard. Prevé que el vino de 2009 se venderá en torno a los 100 dólares la botella, frente a los 50 o 60 dólares para una cosecha típica. Pero algunos críticos advierten de que pese a que el Burdeos de 2009 sabrá bien, los precios están inflados.

Fuente: www.expansion.com

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