domingo, 24 de febrero de 2013

Cata de Vinos de las Variedades de Uva Bobal y Monastrell


CATA DE VINOS DE LAS VARIEDADES DE UVA BOBAL Y MONASTRELL


- La Malkerida 2011 (Bobal 100%): Este vino 100% de la variedad de uva Bobal procedente de viñedos de secano en vaso a 950 metros de altitud y a 100 km. del Mediterráneo. Tiene un bonito color rojo picota de capa media con algún reflejo violáceo, de aspecto limpio y brillante. En nariz encontramos un marcado carácter frutal y ligeramente goloso que nos recuerda a las ciruelas negras y rojas. En boca es redondo, afrutado, muy fácil de beber pero también algo untuoso, con taninos muy pulidos. Es un vino agradable y varietal. Precio aproximado P.V.P: 6,50 €



- Mestizaje 2010 (Principalmente Bobal): Recibe su nombre por la fusión entre la viticultura tradicional y las más modernas técnicas de cultivo, combinando los viñedos en vaso con los marcos de plantación más atrevidos, combinando la bobal (variedad local) con un coupage curioso, de cinco varietales distintas (tempranillo, cabernet sauvignon, merlot, syrah y garnacha tintorera).

Este vino muestra un color cereza picota intenso, con ribetes violáceos. En la nariz encontramos frutos rojos y negros, jugosos y en compota, ligeros tostados de la madera, cómo el café y reminiscencias minerales que nos pueden recordar a la pólvora, o a una piedra recién partida. En la boca es afrutado y ligeramente jugoso, con unos taninos ligeramente marcados. Precio aproximado P.V.P: 10 €


- Juan Gil 4 2011 (D.O. Jumilla - Monastrell 100%): Este vino 100% de la variedad de uva Monstrell tiene un color cereza picota intenso. En nariz encontramos aromas de fruta negra madura con notas tostadas de la madera, cómo el anís y la vainilla, con un fondo de sutiles recuerdos de monte bajo, con reminiscencias lácteas y minerales. En boca es afrutado, estructurado y algo goloso. Precio aproximado P.V.P: 6 €

- Hécula 2008 (D.O. Yecla - Monastrell 100%): Este vino 100% de la variedad de uva Monstrell. Tiene un color rojo picota de capa media alta, con ribete teja. En nariz encontramos aromas frutales que nos recuerdan a higos y ciruelas bien maduras, ligeras sensaciones especiadas, notas golosas y terrosas. En boca también es ligeramente especiado, goloso. El nombre de este vino nombre es un homenaje a la tierra que le vio nacer (Hécula es la denominación romana para la zona de Yecla). Precio aproximado P.V.P: 7 €

- Olivares 2006 (D.O. Jumilla - Monastrell 100%): Este vino dulce 100% de la variedad de uva Monstrell sobre madurada y sin crianza. En nariz tiene gran intensidad de aromas que nos recuerdan a frutos negros y rojos en compota, especias, cómo el regaliz, la vainilla y recuerdos a caucho. En una cata a ciegas podríamos pensar que es un vino dulce de oporto. P.V.P: 17 €


BOBAL

Bobal es una variedad de uva tinta. Es una cepa muy austera, resistente a las inclemencias climáticas y a las plagas, y muy productiva. El grano es mediano, redondo y zumoso. También conocida como Requena, Requení, Provechón.

Da excelentes rosados en la zona de Utiel-Requena y cada vez mejores tintos y vinos envejecidos.

Es una variedad autóctona de la Manchuela y comarca de Requena-Utiel, donde se cultiva mayoritariamente. El nombre de bobal parece derivar del latín bovale, en referencia a la forma que recuerda la cabeza de un toro. Variedad mediterránea, resistente a la sequía y al oídio, pero muy frágil ante el mildiu. Fertilidad baja, y muy productiva debido al tamaño de sus racimos, muy grandes y compactos, peso medio a 12ºBaume 850 g, tamaño del grano medio-grande, entre 3 y 5 veces mayor que uno de Cabernet. Tiene porte rastrero y hojas de gran tamaño. Tiene un hollejo duro y grueso, con gran cantidad de tanino y antocianos. Se utiliza fundamentalmente para hacer vinos rosados y tintos jóvenes, con buena acidez y aromas a frutos rojos. Pero su gran potencial, está en los vinos de guarda, debido a su cuerpo y estructura, aunque necesita una buena madurez y racimos medianos, para conseguir vinos de guarda con taninos finos.

El vino es de un color cereza intenso, poco alcohólico (de unos 11º), frutoso y de una acidez alta. También se cultiva en Cuenca.

Según la orden 1819/2007, de 13 de junio, es variedad recomendada como uva de vinificación en la Comunidad Valenciana, estando autorizada en Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura y Comunidad Foral de Navarra.

MONASTRELL

La uva Monastrell (también Morastell, Morrastell o Vermeta) es una variedad de uva tinta que se encuentra por todo el mundo. En España es la segunda variedad más importante de uva tinta después de la tempranillo (denominación que recibe en La Rioja, Navarra y casi toda Castilla y León; en Zamora tinta de toro y en Castilla la Mancha cencibel) y fue, en su día la más importante en Provenza y Cataluña, pero esta última intercambió con Alicante la garnacha o giarnaccia que se aclimató mejor allí.

Este tipo de uva es conocido internacionalmente por el nombre francés: Mourvèdre (derivado de Morvedre, antiguo nombre de la localidad valenciana de Sagunto. En el Nuevo Mundo también se la llama Mataro (y, a veces Esparte), nombre procedente del pueblo de Mataró en Cataluña. En algunas regiones de Francia es todavía conocida por el nombre de Estrangle-Chien (estrangulaperros). En Alicante fue llamada Vermeta (bermeja) o Monastrell indistintamente.

La uva necesita un clima cálido para madurar (Mediterráneo), en España sólo se plantan significativamente en la zona este y sur-este del país. Según la Orden APA/1819/2007, por la que se actualiza el anexo V, clasificación de las variedades de vid, del Real Decreto 1472/2000, de 4 de agosto, por el que se regula el potencial de producción vitícola. La Monastrell es variedad recomendada en la Región de Murcia tanto en las DO de Jumilla, Yecla y Bullas, en la Comunidad valenciana DO de Alicante y Cataluña donde también la llaman Morrastrell; está autorizada en Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Extremadura, Comunidad de Madrid, Navarra, País Vasco, La Rioja. En Francia sólo se encuentra en las zonas más meridionales.

En los años muy calurosos, es capaz de dar vinos con mucha graduación y con un alto nivel de tanino. Así mismo la uva Monastrell es más que capaz de crear vinos de mesa con alto grado de finura, incluso mezclándola con Syrah y Merlot. El 2006 ha sido año de cosecha excelente.

Su sabor varía notablemente dependiendo de la zona, suele ser silvestre o a madera, con toques suaves de zarzamora.

Aunque aún se encuentra en varios distritos del sur de Francia, su implantación en Provenza no es la misma que antaño, aunque aún se utiliza para suavizar la dura oxidación de la garnacha. Seguramente su mejor cultivo en el país galo está situado en la región de Bandol en la costa mediterránea de Provenza.

Esta uva tiene su particular éxito en su cultivo en Alicante y Murcia, donde se usa como monovarietal, o mezclada con Cabernet Sauvignon o Merlot

Sus plantaciones más significativas fuera de Europa están en Australia y California.

De esta uva se extraía el selecto Fondillón (generoso), vino de reyes, pero su complicadísima elaboración (más de 20 años de crianza), la filoxera y el turismo casi hacen posible su extinción. En Monovar o Pinoso, provincia de Alicante se ha recuperado.

FONDILLÓN

El fondillón es un vino dulce elaborado en la provincia de Alicante exclusivamente con uvas de la variedad monastrell. Se caracteriza por una alta graduación de unos 18º si bien a diferencia de los vinos fortificados toda procede del azúcar existente en la uva. Este vino tuvo una gran fama desde el siglo XV si bien aunque por diversas circunstancias a principio del siglo estuvo a punto de desaparecer actualmente está recuperando gran parte de su prestigio.

- Elaboración: Se deja sobremadurar la uva en la vid antes de la recolección para luego pasificarla durante al menos un par de semanas. Tras esto se inicia la fermentación, en la cual el hollejo está en contacto con el vino entre veinte y treinta días. Cuando ésta ha finalizado se introduce en toneles de roble de aproximadamente 1500 litros. Si el vino obtenido es de gran calidad se rellena un barril vacío con él. En caso contrario se utiliza para rellenar barriles con vinos de otras añadas. El proceso de crianza debe durar de 20 a 25 años, período tras el cual sale al mercado.

- Notas de cata: El fondillón tiene un tono que va del violáceo al ámbar con tonos de teja a medida que envejece. Es abocado o ligeramente dulce con aromas de pasa y madera noble. La graduación alcohólica es alta, variando entre 16º y 18º. Por sus características organolépticas está especialmente recomendado como vino de postre o para aperitivos.

- Historia: Hasta el siglo XIX el fondillón era reconocido en el mundo entero, como así demuestran numerosas referencias de, entre otros, William Shakespeare, Alejandro Dumas (que, dando a elegir al protagonista entre un jerez, un Oporto y un fondillón, elije este último), Emilio Salgari, Fiódor Dostoyevski o Daniel Defoe.

También existen diversos testimonios que prueban la gran difusión que alcanzó el fondillón, como el de Francisco Martínez Montiño, cocinero mayor del Rey Felipe II, que en un libro titulado Conduchos de Navidad, escrito por la llegada de una embajada japonesa a la ciudad de Alicante, escribe:

"Fondillón entre todos los vinos generosos questa tierra produce, se encuentra en primer lugar, éste, que tiene nombre propio: Fondillón, el vino dulce, añejo, de la Huerta de Alicante. La fama de que goza es tanta, que en probándolo han pronunciado los Señores Príncipes: -¡¡Pero si este es el famosísimo "Vino de Alicante" que tanto renombre tiene en diversos países!!".

O la del famoso viajero británico del siglo XVIII Joseph Townsend:

"Recogen la uva, separan los granos del racimo y lo extienden sobre cañizos de mimbre bastante elevados; los dejan allí durante quince días, sometidos a la influencia del sol y el viento, para evaporar la humedad superflua, después de lo cual lo prensan... Una vez prensadas, cae con la piel en la cuba donde sufre la fermentación para colorear el vino, que sustraen a continuación para ponerlo en los toneles".

Antiguamente este vino se producía en los viñedos existentes en la antigua Huerta de Alicante, en las localidades de Muchamiel y San Juan de Alicante y en las partidas de La Condomina, Orgegia, Fabraquer, Ravalet y Benimagrell de la propia ciudad de Alicante. Actualmente estos viñedos han desaparecido por la presión urbanística y la producción de fondillón se ha trasladado al interior de la provincia, donde se elabora en las comarcas del Alto y Medio Vinalopó, en localidades como Monóvar, Pinoso o Villena.

El origen del fondillón se sitúa en el tradicional sistema de arrendamiento de tierras por los agricultores, conocido como enfiteusis. Éste consiste en que, mientras las viñas existentes en el terreno cuando fue arrendado estuvieran en producción, los derechos de explotación de éste seguían estando en manos del arrendatario. Esto hacía que los agricultores no arrancaran las cepas viejas para poder seguir disfrutando de dichas tierras, si bien dejaban la recolección de estas viñas para el final de la temporada. Esto era debido a que, por su menor producción, no era rentable la contratación de peones para recolectarlas, haciéndolo de manera familiar al final de la cosecha.

Esta manera de proceder tenía como consecuencia una sobremaduración de la uva en la cepa adquiriendo ésta una gran cantidad de azúcares que le proporcionan su personalidad al vino. Para remarcar aún más este hecho, después de la recolección las uvas se pasificaban durante un par de semanas al sol sobre unos cañizos que se extendían sobre el safareig (especie de terraza existente en las bodegas tradicionales).

Tras la fermentación, que se alargaba casi hasta la primavera, se obtenía un caldo de unos 18º que era utilizado para rellenar los barriles que contenían antiguas partidas de fondillón que habían sido vaciados en un tercio para su comercialización. De este hecho precisamente es de donde obtiene su nombre el vino, ya que era obtenido del fondo de los barriles que posteriormente eran colmatados con la nueva cosecha.

En el S-XVI aparece vinculada la elaboración del vino a familias de la nobleza alicantina como los Pasqual y los recién llegados Escorcia; poco tiempo después -principios S-XVII- serán los Ansaldo, los Borunguñó y los Canicia y ya en el S-XVIII aparecen los Marbeuf, los Spering o los Caturla.

En el siglo XIX, una terrible plaga, la filoxera, arrasó las viñas de toda Europa y casi estuvo a punto de enviar al olvido el fondillón. Esta plaga le afectó doblemente, ya que, primero, al destruir las vides francesas a final del siglo XIX, hizo que la exportación de vino de Alicante se multiplicara para satisfacer la demanda del continente. Esto hizo que se produjera más cantidad de vino joven para aprovechar la coyuntura, disminuyendo la cantidad de litros de vinos dedicadados a la lenta crianza del fondillón, que producía unos beneficios más a largo plazo.

Finalmente la filoxera llegó a las tierras alicantinas a principio del siglo XX, disminuyendo la superficie dedicada a su cultivo. Esto, unido a la axplosión demográfica y turística que sufrió la ciudad de Alicante, hizo que a mitad del siglo XX no se produjera fondillón y casi nadie se acordara de él.

En los años cincuenta Primitivo Quiles (bodega más antigua de Alicante) decidió volver a impulsar de manera significativa la producción de fondillón con su solera de 1948 aunque conservaba la de 1892, actualmente todavía en producción. Finalmente, en la década de los sesenta, Eleuterio Llorca (descendiente del político alicantino Juan Maisonnave) heredó un tonel de fondillón de solera del año 1871. Tras un encuentro casual con Salvador Poveda (bodeguero de Monóvar), decidieron producir fondillón utilizando para ello dicho tonel. Actualmente diversas bodegas del interior de la provincia de Alicante producen este magnífico vino, por lo que su futuro está asegurado.

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