lunes, 18 de febrero de 2013

Tres centros públicos de control velan por la calidad de los vinos Rioja


TRES CENTROS PÚBLICOS DE CONTROL VELAN POR LA CALIDAD DE LOS VINOS DE RIOJA

Tres centros de naturaleza pública, son los que se encargan del control de calidad de los vinos de la Denominación de Origen Rioja. Tres centros con laboratorios, y mucho más, que son la imagen de la importancia de un producto que ‘necesariamente’ acude al mercado con el marchamo de calidad. La Estación Enológica de Haro, la Casa del Vino de Laguardia y la actual Estación de Viticultura y Enología de Navarra, dependientes de tres comunidades diferentes -La Rioja, País Vasco y Navarra- tiene un objetivo común: certificar los vinos Rioja. Aunque sus funciones no se quedan ahí.



Estación Enologica de Haro

En el mes de enero de 2013 la Enológica de Haro ha cumplido sus 121 años de ininterrumpida actividad gracias a que, con el paso de años, ha sabido transformar e incrementar sus funciones, desde el rigor de la realización de sus estudios, análisis y determinaciones hasta mantener la labor más popular y divulgativa de los cursos de cata y el Museo del Vino.

Creada en 1892, esta institución ha sido testigo de numerosos cambios y mejoras en las técnicas, prácticas y métodos de producir y elaborar los vinos. Pero al mismo tiempo, ha sido el instrumento canalizador de esta lógica evolución de la vitivinicultura riojana.

Su actual directora, Montserrat Íñiguez, nos fija en la actualidad la labor de esta institución del mundo del vino indicándonos que “nuestro fuerte es el análisis físico-químico y microbiológico de todos los productos relacionados con la uva y el vino, sin olvidar el tema del asesoramiento técnico que es muy importante y que sigue demandándose en ciertos momentos del año, de forma especial en la época crucial de la elaboración del vino. Además esta Estación Enológica es importante para las empresas que requieren hacer cualquier tipo de estudio porque no olvidemos que pertenecemos a la Administración pública, lo que supone que somos garantes de la imparcialidad, de la independencia y de la ausencia de conflicto de intereses”.

El laboratorio es el corazón de la Enológica, “pues -como afirma su Directora- estamos acreditados desde el año 1999 y somos la primera Estación Enológica de España en acreditar un laboratorio. Lo somos como laboratorio de ensayo según la norma UNE-EN ISO 17.025, y para una serie de parámetros y determinaciones. ¿Cuáles?, pues todas las que son necesarias para las transacciones comerciales de nuestros clientes en el mercado español o internacional, o las que se requieren en las calificaciones del Consejo Regulador”. La Enológica de Haro ha cerrado el año 2012 realizando 19.356 muestras, frente a las 19.239 del año 2011 y las 15.997 del año anterior, mientras que en determinaciones han sobrepasado las 240.000. “La verdadera importancia en estos tiempos en los que estamos es que la Estación Enològica está a la vanguardia en cuanto a la resolución de problemas y busca de soluciones de aquellas consultas o peticiones que realizan las bodegas y que nada tienen que ver con el típico análisis rutinario. Por este motivo, desde siempre, la Estación Enológica ha sido pionera en la puesta a punto de análisis especiales exigidos  a nuestras bodegas por los distintos países a los que exportan”, afirma Montserrat íñiguez.

El porcentaje de reclamaciones que se presentaron el año pasado fue del 0,1 %, en realidad “son un regalo porque estas quejas nos sirven para seguir perfeccionando aún más nuestro compromiso” a lo que la Directora añade que “gracias al oficio de los trabajadores de este centro, sacamos el máximo partido a unos equipos que tienen muchos años”.

Más le preocupa a Montserrat Íñiguez el personal con el que cuenta: “porque ha habido recortes y la verdad es que somos ya muy pocos. Para la parte administrativa hay dos personas; en laboratorio contamos con 3 becarios; y con dos técnicos, uno en microbiología con una auxiliar a su cargo y otro en físico-químico con cuatro analistas. Por todo ello, en esta Estación, todos, en algún momento, hacemos de todo. Yo misma siendo la Directora del centro estoy también en el laboratorio”.

Pero la Enológica no es solamente un laboratorio. Cuentan con todos los sistemas de gestión informatizados para “evitar confusiones o errores”, y han incorporado la firma electrónica que va a acortar mucho más los tiempos de comunicación de los resultados al cliente. Su prestigio se manifiesta en que “hemos liderado proyectos españoles y europeos para la ayuda a países del Este como Rumania, Serbia y Moldavia antes de su entrada en la Unión Europea sobre parte de los diferentes temas vitivinícolas”.

Además, vienen realizando diferentes trabajos como el centrado en la cata de uvas y su relación con los parámetros físico-químicos, lo que permite actuar para mejorar el producto final. “Trabajo -indica Montserrat Íñiguez- que empezamos en 2007; o el que hicimos sobre la metodología del análisis de color en uvas, sin olvidar que formamos parte del Grupo de Trabajo de la Comisión de Métodos de Análisis de vinos que lo lidera el Ministerio de Agricultura, siendo una Estación referente y por ello muy solicitada".

La Casa del Vino de Laguardia

“La Casa de Vino, como popularmente se la conoce, surge en el año 81 con el rango de Estación Enológica para la Comunidad Autónoma Vasca, pero con un carácter de asesoría al agricultor y cosechero en viticultura y enología. Es un centro de la Diputación Foral de Álava, que tiene competencias exclusivas en la Comunidad Autónoma Vasca”, afirma Miguel Larreina, técnico superior de Vitivinicultura de la Diputación Forai de Álava.

Su situación, en Laguardia, continúa Miguel Larreina, "nos da inmediatez y proximidad, porque el cosechero más alejado de estas instalaciones lo está a doce minutos. El 90% de los viticultores se encuentran en un entorno de 10 o 15 kilómetros alrededor, lo que nos da una cercanía y una relación de amistad que no se produce en otras instalaciones como éstas. Además, el sector agrario de Rioja Alavesa que supone casi la mitad de las exportaciones prioritarias de Álava, están aquí, muy concentrados, con cerca de 2.000 explotaciones vitivinícolas, esencialmente dedicadas al vino pues no tenemos ni frutales ni huertas alternativas, aunque las hubo en los años 60”.

El laboratorio es el corazón del centro en cuanto que son cerca de 300 bodegas las que se ubican en su entorno a lo que hay que sumar la proximidad de otras bodegas de La Rioja que se acercan porque “nuestro laboratorio está bien dotado, es muy ágil y las consultas se resuelven en cuestión de horas”, sostiene Miguel Larreina.
No obstante la Casa del Vino tiene sus di¬ferencias con respecto a otras estaciones eno- lógicas: “ya que funcionamos como una oficina comarcal agraria. Aquí se tramita todo el tema de subvenciones, de reestructuración del viñedo, de producción agraria integrada, e incluso la PAC, lo que nos confiere, a la vez, una visión integral de las explotaciones. Aquí no sólo analizamos el vino, o concedemos un derecho de explotación, sino que gestionamos todo el potencial vitícola de la comarca. Y hay que tener en cuenta que la concesión de un derecho a una determinada explotación, supone un incremento fuerte de su patrimonio ya que estamos concediendo un derecho, es decir, el plantar viña en una finca que no la tenía, y que a los 2 años incremente el patrimonio de una familia en cifras muy importantes. Somos una autoridad en cuanto a rapidez, objetividad, buena gestión del potencial vitícola, y estamos trabajando duro en temas que, desde el punto de vista de la economía de una familia, son trascendentales”.




Estación de Viticultura y Enología de Navarra

Julián Suberviola, jefe de sección de Fomento Vinícola del Servicio de Explotaciones Agrarias y Fomento Agroalimentario nos sitúa en la realidad de este centro, indicándonos que “desde agosto de 2011 la Estación de Viticultura y Enología de Navarra ha dejado de ser un organismo autónomo y toda su estructura ha quedado integrada en el Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local. En esta nueva estructura organizativa se ha creado la Sección de Fomento Vinícola que viene a sustituir a la antigua Sección de Enología de EVENA, manteniendo prácticamente las mismas actividades técnicas y administrativas que aquella. Esta Sección, que cuenta con el laboratorio enológico de Navarra y con la bodega experimental, es una referencia en las relaciones de la D.O.Ca. Rioja con el Gobierno de Navarra”.

Desde allí se ha colaborado en diferentes proyectos técnicos con el Consejo Regulador, fundamentalmente los referidos a la incorporación de nuevas variedades blancas y tintas o a la adición de virutas de roble a los vinos y el mismo Jefe de la Sección participa intensamente en los Comités de Cata del Consejo y es además, a día de hoy, vocal de la Administración Foral en el Pleno del Consejo Regulador. Además "el laboratorio, adscrito a la Sección de Fomento Vinícola, está acreditado según norma UNE-EN ISO 17.025, para todos los parámetros del control de calidad y realiza los análisis del control de calidad de los vinos Rioja elaborados en bodegas ubicadas en municipios de la Comunidad Foral Navarra pertenecientes a la D.O.Ca. Rioja”, indica Julián Suberviola. quien nos recuerda las tareas que realizan y que se pueden agrupar en cinco grandes áreas: actividades de carácter oficial como Administración; actividades de experimentación e investigación de los vinos producidos en la Comunidad Foral Navarra; actividades de formación de técnicos en enología; asesoramiento técnico al sector en aspectos enológicos y de reglamentación vitivinícola y los análisis físico-químico y microbiológico de mostos y vinos. Cada una de las tareas enumeradas tienen su desarrollo en una serie de actuaciones concretas.

Pero no podemos olvidar las potencialidades de esta unidad, que para el Jefe de Sección de Fomento Vinícola del Servicio de Explotaciones Agrarias y Fomento Agroalimentario son, entre otras: “Estar perfectamente interrelacionada con el sector de empresas de servicios que atienden al sector de bodegas de Navarra; ser un punto de encuentro, y nexo, entre las bodegas y centros de investigación como universidades, etc. y entre el sector y la propia Administración Foral; contar con el laboratorio de reconocida autoridad y calidad de servicios en el sector o tener protocolos perfectamente organizados, tanto en bodega experimental como en laboratorio para participar con otros centros de la Administración o de otras administraciones en proyectos de investigación, relacionados con la enología, que se planteen".

Fuente:  Antonio Egido (www.laprensadelrioja.com)

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