viernes, 15 de marzo de 2013

Bodegas Herrero (Nieva Segovia - D.O. RUEDA)



BODEGAS HERRERO (NIEVA SEGOVIA - D.O. RUEDA)

Aquí la tradición y la tecnología se funden para elaborar un vino blanco. El equipo humano y esta familia con raíces franco-españolas cuenta ya con 20 años de experiencia y un nuevo proyecto, además de la mejor combinación: Familia, pasión, calidad y trabajo, cuatro factores que representan a la Bodega Herrero.

Los Hnos. Herrero-Vedel, fundan esta nueva bodega donde su padre, José Mª Herrero, fue el impulsor del desarrollo vinícola de la zona de Nieva, D.O Rueda en Segovia en los 80, apoyado y ayudado por su mujer, Janine Vedel, nacida entre viñedos en la zona de Languedoc, en el sur de Francia.

La bodega inició su primera cosecha con una producción de 60.000 Kg de uva, donde en tan sólo 20 años después, la cosecha alcanzó más de 630.000 Kg, lo que se considera un crecimiento significante.

Hoy, los tres hijos de José Mª  y Janine, José María, Juan Miguel y Javier Herrero Vedel, que han crecido a la par que los viñedos de sus padres, impregnados de la sabiduría de sus progenitores y enamorados de su tierra y sus vinos, se han propuesto el reto de crear una nueva bodega que fusiona tradición e innovación, alineados en sus ideas sobre la nueva Herrero Bodega y con una formación universitaria y una dilatada experiencia empresarial y profesional a pesar de su juventud (todos ellos están entre 35 y 40 años).


LA UVA Y LA ZONA

La variedad de uva Verdejo, cultivada en la tierra Segoviana de Nieva, el lugar climatológicamente más fresquito de la D.O. Rueda, donde las viñas se sitúan a más de 850 m de altitud y es el territorio más occidental de la denominación de origen. Este terruño aporta mucha finura, sutileza y elegancia a los vinos blancos.

El carácter Rueda está definido por tres elementos: la uva Verdejo, autóctona de la zona, el clima continental y los suelos cascajosos. La uva Verdejo habita desde hace siglos en la Denominación de Origen Rueda. Su origen, aun no teniendo testimonios escritos de ello, se cree que puede coincidir con el reinado de Alfonso VI (siglo XI). En esa época se repobló la cuenca del Duero con cántabros, vascones y mozárabes, siendo estos últimos los que con mayor probabilidad trajeron la variedad Verdejo a España.

Podemos acercarnos al vino blanco diciendo que el aroma y sabor de la Verdejo tiene matices de hierba de monte bajo, con toques afrutados y buena acidez. El extracto, factor de personalidad de los grandes vinos blancos, es perceptible por su volumen y su característico toque amargoso que proyecta en boca un destello de originalidad, acompañado de una gran expresión frutal. Son vinos de gran armonía, cuyo recuerdo tras el paso por boca invitan a continuar con la degustación.

De hoja pequeña -media, pentagonal, seno peciolar medio, poco abierto en lira, envés glabro, nervios y peciolo con densidad de pelos nula o muy baja. Racimo mediano, de pedúnculo muy corto. Bayas medianas, generalmente esféricas o elípticas cortas y sus pepitas suelen ser algo grandes, destacando al trasluz cuando se observa la uva.


EL VINO ERRE DE HERRERO

Este vino personal es de un estilo ideal para aquellos que aman el verdejo y los vinos con un carácter marcado, donde se refleja la tierra de donde provienen.
Un vino de aromas intensos, ligados al varietal y donde encontramos matices balsámicos y minerales, una boca amplia y estructurada, con fruta y flores blancas y un recuerdo amargo propio de la uva verdejo. Largo, intenso en el postgusto que invita a repetir. Perfecto para todas las ocasiones bien sea para consumir de aperitivo o en una comida.

HISTORIA DE LOS VINOS DE RUEDA

- Elaboración: A finales de los años 70 el vino blanco de Rueda era un vino gustoso, cálido, suave, con algunas notas rústicas. Como vino de lujo estaba el Dorado, memoria del blanco generoso del Siglo de Oro, considerado el vino de la Corte en la época de los Reyes Católicos.

El gusto del vino rancio es el atributo que le dio renombre, cuya culminación fue una Orden Real de 1911 en la que se declaraba al vino “Tierra de Medina” como un vino especial “similares a los de Jerez y Málaga”.

El vino antiguo de Rueda fue el primero que se cotizó más caro cuanto más viejo. La mayor parte de los vinos se vendían jóvenes, incluso los vinos de Jerez, que hasta el siglo XVIII salían de los puertos gaditanos recién fermentados camino de su destino inglés. Ciertos documentos del siglo XVI distinguen el vino “trasañejo” (muy viejo) del “añejo” (más de un año), mientras que al vino nuevo se le llamaba “mosto”.

- Raíces ancestrales: En los siglos XVII y XVIII, así como en la época medieval, las uvas, rebosantes de azúcar y portadoras de unas levaduras potentes, se transportaban a los lagares más cercanos por medio de los “coritos”, obreros vendimiadores que llevaban la uva arropada en sacas sujetas a la frente con correajes de cuero.

Una vez la uva llegaba a la bodega, pasaba a los estrujadores de rodillo – accionados a mano mediante movimientos giratorios – donde se estrujaba. El siguiente paso correspondía a la tolva de la estrujadora. En ese momento, y a discreción, se añadía el espajuelo o sulfato de yeso.

El fruto permanecía así 24 horas, tras las cuales pasaba a una prensa de considerables proporciones conocida como “prensa de Alaejos”, donde la uva permanecía escurriéndose otras 24 horas, consiguiéndose así un mosto clarísimo.

Las fermentaciones eran largas y frías, facilitadas por el frescor de las profundas bodegas, a veinte metros bajo tierra. Como ayuda a la fermentación, se empleaba yeso y una práctica curiosa que consistía en golpear con un palo de madera los aros de las cubas con el fin de romper el equilibrio del carbónico.

Las clarificaciones se realizaban con la adición de arcillas o sangre, generalmente de toro o buey. La claridad o limpieza del vino se verificaba mediante un curioso procedimiento donde intervenía una pluma de gallina, cuyo cañón taponaba el pequeñísimo orificio de la cuba. Al retirar la pluma se permitía el paso de un chorro finísimo de vino que mostraba el grado de clarificación. El vino ya estaba listo para su venta y consumo.

Herrero Bodega
Camino Real, 55
40447 Nieva Segovia
(Km. 187 del Camino de Santiago Ruta desde Madrid)
Teléfono: 625600811

Fuentes consultadas: pablodgourmet.com y herrerobodega.com

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