martes, 12 de marzo de 2013

Cata a Ciegas de Vinos Tintos Crianza de La Rioja



CATA A CIEGAS DE VINOS TINTOS CRIANZA DE LA RIOJA

- Viña Pomal Crianza 2010 - 6,59€
- Marques de Arviza Crianza  2008 - 7,51 €
- Urbina Crianza  2007 - 7 €
- Azpilicueta Crianza 2008 - 5€
- Loriñon Crianza 2009 - 5€
- Viña Grajera Crianza 2007
- Cota 585 Crianza 2009
- Hacienda Valvarés Crianza - 20
- Santa Daria Crianza 2006 - 5€

TINTOS CON CRIANZA EN BARRICA

Una vez efectuada la fermentación alcohólica y, en su caso, la maloláctica, el envejecimiento oxidativo de los vinos en barrica, complementado con un periodo de reducción en botella, es la práctica enológica tradicional más importante para los vinos de calidad; y, en gran medida, marca la diferencia de los vinos de Rioja respecto de otras zonas vitivinícolas del mundo.

Los vinos de crianza son la imagen viva del Rioja y los que más se consumen. Son muy conocidos por los consumidores de todo el mundo, que los aprecian de manera notable. Aunque hoy día también son vinos muy variados en cuanto a estilos: Son vinos con colores que van desde el rojo rubí hasta los tonos teja; En nariz son expresivos, algunos con buen equilibrio entre las notas frutales y las de crianza, en otros domina claramente la madera o la fruta; En boca por lo general son apetitosos y fáciles de beber, encontramos desde muy potentes y estructurados a ligeros y aterciopelados, con un carácter frutal combinado con la presencia de notas de madera, y con taninos bien domados o marcados.

La crianza en barrica es una etapa fundamental en la vida del vino, ya que permite potenciar sus características organolépticas en función del tipo de madera, edad y tiempo de permanencia en ella. Actualmente nos encontramos con diferentes maneras de entender el proceso de crianza a través del manejo de la barrica, pues, en aras a obtener distintos vinos, las bodegas conjugan los parámetros tipo de madera, edad de la barrica, características del vino, etc. En este sentido, al margen de la clasificación oficial de vino tinto de "crianza", en todos ellos, la barrica y el tiempo de permanencia en botella han sido elementos cruciales en su concepción.

Cada vino necesita una barrica determinada y hay que decidir mediante la cata, la observación e intuición de lo que va a ser el vino en el futuro:

- Barricas Nuevas vs Barricas Añejas: Las barrica de primer año puede aportar 3 veces más potencia en aromas y sabores de roble al vino que una de quinto año. Por lo tanto hay que tener algo de cuidado con la barrica nueva, porque durante una crianza de un año en la misma y si el vino es suave y ligero, la madera domina completamente al vino. Los vinos de semi-crianza de seis meses son una buena opción ha este problema, con la inconveniencia claro está de no poder poner la contraetiqueta de crianza en el la botella de vino.

En el mundo de la enología no hay ninguna fórmula escrita a priori y no hay que desechar nada. Los gurús y prescriptores de vino, hace 20 años le daban las mejores puntuaciones a los vinos que se envejecían en barricas añejas y a los grandes reservas porque el sabor y aroma es mas complejo, especiado, barroco, cueros finos y no tan finos, etc., como por ejemplo los whiskys de alta gama escoceses que son envejecidos en barricas añejas de entre 50 y 100 años de edad donde se hicieron vinos finos en jerez, para así de esa manera aportar mas complejidad al producto final. Por otra parte ha día de hoy la critica especializada del vino dan las mejores puntuaciones a vinos procedentes de barricas completamente nuevas que poseen aromas y sabores mas francos, limpios y minimalistas. Tengamos en cuenta que en el mundo del vino hay modas, unas que se deprecian y otras que siempre siguen en el transcurso del tiempo.

Es cierto que no tiene nada que ver una barrica de 5 años con una de 12 meses o de 24, pero tampoco seria correcto decir que un vino es bueno o malo por la edad de la barrica. Una barrica nueva no es una garantía de hacer un vino bueno ni tampoco una barrica añeja. No todos los vinos son susceptibles de hacer una buena crianza en una barrica nueva o una barrica añeja. Es necesario comprobar lo que aporta cada una de las barricas a cada uno de los vinos.

- Barricas Francesas vs Barricas Americanas: Una barrica nueva de roble francés puede valer más de 600€ y una del americano cuesta la mitad unos 300€. Por lo general una barrica de roble francés o europeo tiene aromas muy sutiles, parecidos a los que desprende un lapicero cuando le sacamos punta, la madera de cedro, o incluso la pimienta blanca. Mientras que una barrica americana tiene unos aromas más intensos y dulzones, que nos pueden recordar a vainilla y el coco. Es decir, son productos completamente distintos y dependiendo del vino que queramos hacer nos puede interesar mas uno u otro, o incluso la mezcla de ambos.

La madera de roble procedente America, y debido al crecimiento más rápido del árbol es más porosa, siendo ideal para guardar el vino durante largos períodos de tiempo, consiguiendo de esta forma una mejor microoxienación. Por otra parte el roble francés, y debido al crecimiento mucha mas lento del árbol es menos porosa, haciéndola mas idónea para guardar el vino durante periodos mas cortos.

- El tostado de la barrica: De una manera general, el calentamiento o tostado de la madera a la hora de dar forma a la barrica, produce una disminución importante de su astringencia, acompañado de un notable incremento de sustancias aromáticas y sápidas, unas potenciadas y ya existentes en la madera de roble secada, y otras de nueva formación procedentes de la termólisis de la madera calentada.

Las barricas son tostadas lentamente sobre fuego de madera del mismo roble, la intensidad del fuego y la temperatura varían el perfil organoléptico de los compuestos que la madera proporcionará al futuro vino. Por ejemplo si la barrica esta poco tostada nos encontraremos con aromas más verdes que nos pueden recordar a eucalipto, pino, resinas, etc. Si la barrica tiene un tostado medio, encontraremos aromas de madera bien curada, vanilla, pan tostado, etc. Si la barrica tiene un tostado fuerte, encontraremos aromas de granos de café, ahumados, carbón, etc.

¿CUAL DE LOS VINOS ES EL MEJOR VINO DE LA CATA?

Pues se podría decir a groso modo que existen dos estilos: Uno los vinos clásicos de Rioja (frutas en compota, maderas no tan nuevas e incluso añejas) y otro los vinos modernos de rioja (fruta fresca, maderas nuevas, etc.). Cómo todo en esta vida hay gente que le gustan unos u otros…

Un buen sumiller no es aquel que recomienda el vino más caro o conocido, eso es lo más fácil de hacer, y realmente no requiere de muchos conocimientos. La magia de un buen sumiller reside en saber recomendar al consumidor el vino que más placer le puede aportar.

Evidentemente suena más fácil en la teoría que en la práctica.
- Si escuchamos a nuestro cliente decir que le gustan los vinos jóvenes, afrutados, tenemos una pista muy importante para dirigir la recomendación. Si por el contrario habla de cueros finos, complejidad…
- Por otra parte si nuestro cliente no sabe expresar sus sentimientos sobre el vino, podemos preguntarle, que marcas a probado en el pasado que realmente le hayan gustado. A partir de hay conoceremos su estilo de consumo…
- También hay que tener cuidado porque quizás en un 10% de las veces el consumidor a podido leer en una publicación o alguien famoso que el mejor vino es este o aquel, y que por esa regla de tres a el también le gustara, pero a la hora de hacer una cata a ciegas podemos observar que realmente ese no es el vino que más le gusta a el.

- Cómo clásico: los que más gustaron fueron Viña Pomal Crianza (cueros finos, hojas de tabaco). Urbina (fruta sazonada, vanilla, regaliz).
- Cómo moderno: el que más gusto fue Hacienda Valvarés Crianza (fruta fresca, tostados, incienso, ahumados).
- Con mejor relación calidad precio: Santa Daria Crianza (patee, carne fresca, orejones, melocotón deshidratado) my curioso y diferente…

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