viernes, 26 de abril de 2013

Enrollado de la Vid (Grapevine Leafroll Disease) - Closterovirus



El síntoma más característico es el enrollado de las hojas hacie el envés, adquiriendo las hojas una coloración rojiza en las variedades tintas y amarillenta en las blancas, manteniéndose los nervios verdes. Las bayas de los racimos también pueden decolorarse, pero no es muy frecuente.

ENROLLADO EN EL VIÑEDO - CLOSTEROVIRUS

Fuente: V. Padilla Villalba (Los parásitos de la vid) Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El agente causante de esta virosis pertenece al grupo de los CLOSTEROVI-RUS, distinguiéndose actualmente siete serotipos.

Síntomas: Los más característicos son los que se presentan en hojas y racimos, pero como con casi todas las virosis su mayor o menor exteriorización depende de la variedad y métodos de cultivo. Un factor a destacar es que la mayoría de los patrones son tolerantes a esta enfermedad. Los síntomas más destacables son:

- En hojas: Se enrollan según tres ejes: de ahí el nombre de la enfermedad.

En las variedades tintas las hojas adquieren una coloración rojiza, quedando los nervios verdes en una banda de 2-3 mm. En las variedades blancas únicamente se observa una ligera clorosis foliar. En ambas variedades estos síntomas comienzan por la parte basal de la planta, extendiéndose con el tiempo al resto.

En los casos de plantas en que la enfermedad esté muy extendida, las hojas se llegan a secar.

Los síntomas foliares que se manifiestan con el Enrollado se pueden confundir con los debidos a:
. Ataques de Empoasca flavescens y Ceresa bubalus.
. Carencias de magnesio, potasio o boro.
. Tratamientos con fungicida a base de cobre.

- En racimos: El color de las bayas se ve afectado. Esta decoloración de los frutos puede también ser debida a un desequilibrio entre la superficie foliar y la producción: pocas hojas en relación al número y tamaño de los racimos.

- En sarmientos: Menor vigor, sobre todo en vivero, de las plantas afectadas.

- En raíces: Menor número de raíces y más pequeñas.

- Internos: Acumulación anormal de almidón en las hojas.

Daños: Junto con el virus del Entrenudo Corto Infeccioso, es la virosis más grave que afecta a la vid, tanto por su extensión como por los daños que origina. Los más destacables son:
- Menor desarrollo y número de racimos (producción) en las cepas afectadas.
- Pérdida de color en las uvas de las variedades tintas. El color puede llegar a desaparecer por completo, quedando en algunas variedades las bayas blancas.
- Las cepas enfermas soportan peor el frío.
- La maduración se retrasa, lo que origina un menor grado de azúcar y un aumento del índice de acidez.
- Los injertos prenden con mucha dificultad.

Transmisión y diagnóstico: La principal forma de contaminación es mediante injerto, pero son cada vez más los trabajos que demuestran la transmisión por cochinillas (Planococcus y Planocceus ficus, P. citri, Pseudococus longispinus).

Para el diagnóstico se emplean los indicadores leñosos: Cabernet Sauvignon, Cabernet franc, Pinot noir, etc., que son plantas que manifiestan unos síntomas claros de la enfermedad, cuando son inoculadas con material enfermo. Asimismo, se utiliza la técnica ELISA con resultados satisfactorios, y últimamente las citadas herramientas moleculares.

Estrategia y medios de protección: Por las razones expuestas en el Entrenudo Corto Infeccioso, en las plantaciones afectadas no existe actualmente otra solución que proceder al arranque total cuando la producción deje de ser rentable.

Al igual que en el caso de cualquier enfermedad viral es imprescindible partir de plantas sanas, teniendo en cuenta que en el Enrollado la mayoría de los patrones son tolerantes a la enfermedad: no manifiestan sus síntomas, pero sí la transmiten.

Al haberse comprobado la transmisión por cochinillas, es muy conveniente que en los viveros se realicen los tratamientos fitosanitarios pertinentes.


ENROLLADO DE LA VID / GRAPEVINE LEAFROLL DESEASE

Fuente: D.C. Ramsdell. The Amrican Phytopathological Society (Plagas y enfermedades de la vid)

Esta enfermedad se encuentra en todos los países en los que se cultiva la vid. Su amplia distribución ha tenido lugar a través de la propagación de las viñas madres. Los síntomas no aparecen en todas las vides enfermas y tampoco son aparentes durante el invierno, época en la que se cortan las estaquillas para la propagación y distribución de plantas. La mayoría de los patrones americanos no muestran síntomas cuando están infestados.

La enfermedad produce daños crónicos. Cada año se produce una pérdida de cosechas de hasta un 20 por 100 mientras se mantienen las vides enfermas en el viñedo. Puesto que el enrollado no mata las vides, los viticultores no parecen estar dispuestos a arrancar las vides enfermas debido a la naturaleza perenne de la vid y al costo del restablecimiento de viñedos.

El enrollado se originó probablemente en el nordeste de Estados Unidos con V. vinifera y fue llevado al oeste con el material de propagación. No aparece de forma natural en las vides silvestres de Norteamérica. Parece ser que la enfermedad llamada rougeau en Francia en los años 1850 era probablemente el enrollado.

Síntomas: Las plantas afectadas son ligeramente más pequeñas que las sanas. Las hojas, pámpanos, sarmientos, troncos y sistemas radiculares son también más pequeñas de lo normal. En primavera, las hojas de las plantas enfermas y sanas aparecen iguales, pero a medida que la estación avanza, las hojas enfermas se vuelven amarillentas o rojizas dependiendo del cultivar específico. A finales de verano y comenzando por las hojas basales del pámpano, las hojas se enrollan hacia el envés. En esa época las zonas intemerviales del limbo pueden ser amarillo brillantes o rojas, dependiendo de los pigmentos antocianos presentes en el cultivar. Los nervios principales de la hoja permanecen verdes.

La enfermedad retrasa la maduración de las uvas. En el momento de la vendimia, el fruto de las vides enfermas tiene un bajo contenido en azúcar y particularmente en los cultivares tintos o negros el fruto es pálido. Los racimos son más pequeños, pero la forma del racimo y el tamaño individual de las uvas cambia muy poco.

Agente causal: Partículas parecidas a los closterovirus están frecuentemente asociadas con las vides enfermas pero no se ha demostrado concluyentemente que sean la causa del enrollado.

Ciclo de la enfermedad y epidemiología: No se ha determinado ningún vector del agente causal del enrollado. La expansión natural es muy lenta en viñedos comerciales. Con mucha frecuencia cepas sanas y enfermas crecen y se desarrollan juntas en el viñedo durante 40 años. El enrollado se difunde cuando se toman estaquillas o patrones de plantas madres enfermas para su propagación. Una selección fortuita de material de propagación podría incrementar la incidencia de la enfermedad de un nivel bajo a un nivel alto al cabo de unas pocas generaciones de propagación.

Control: El enrollado puede eliminarse del material de viveros mediante «indexaje» de las viftas madres sobre plantas indicadoras sensibles. Cabemet franco es un indicador sensible del enrollado. Si al cabo de 18 meses no aparece ningún síntoma en los indicaikwes inoculados, esa planta está libre de la enfermedad y puede ser registrada como una viña-madre. La propagación de viñas-madres regístradas es un buen medio para controlar la expansión del enrollado.

2 comentarios:

  1. Cuidado, alguna gente confunde ese hongo con los efectos que produce el ataque del mosquito verde sobre la vid.

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