sábado, 13 de abril de 2013

Excoriosis (Phomopsis vitícola Sacc.) en el viñedo



EXCORIOSIS (PHOMOPSIS VITÍCOLA SACC.) EN EL VIÑEDO

Fuente: José Luis Pérez Marín (Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja) www.larioja.org

Generalmente a esta enfermedad se la conoce por el nombre común de excoriosis.

Su incidencia anual es puntual, dependiendo de las condiciones climáticas de cada año. Los años lluviosos durante el desborre favorecen el desarrollo de este hongo.

Esta enfermedad está presente en el viñedo durante todo el año. Todas las variedades cultivadas en La Rioja son sensibles a esta enfermedad, especialmente la Garnacha.

El hongo se conserva durante el invierno en las yemas (micelio) y en puntos negros formados en la madera necrosada y blancuzca de los sarmientos (picnidios). En primavera, y coincidiendo con el desborre, si las condiciones climáticas son favorables (lluvias), el hongo entra en intensa actividad invadiendo los órganos que se van formando. Durante el verano, el hongo continúa su evolución y, en otoño, busca los lugares de invernación indicados.

Síntomas y daños:

La excoriosis puede afectar a todos los órganos verdes de la vid, siendo su sintomatología parecida, pero los daños que ocasiona en cada uno de ellos son diferentes.

- En hojas, los síntomas se manifiestan por la presencia de manchas oscuro-negruzcas, localizadas preferentemente en el peciolo y nervios principales. Los daños no suelen tener importancia económica.

- En brotes jóvenes y sarmientos, se manifiestan de diversas formas, generalmente en forma de necrosis oscuras, ocasionando grietas superficiales en la corteza que adquieren el aspecto de una tableta de chocolate y se localizan preferentemente en los tres o cuatro primeros entrenudos del sarmiento. Durante el otoño, la zona atacada se blanquea y se recubre de numerosos puntos negros (picnidios). Los daños pueden ser importantes si el hongo ataca a las yemas, pues en la primavera siguiente no brotan, aunque pueden brotar las ciegas con la consiguiente pérdida de cosecha. Así mismo, el estrangulamiento que se produce en la unión de los brotes con el pulgar los hace frágiles a la acción del viento y al paso de la maquinaria.

- Los racimos, los síntomas se localizan en el pedúnculo y el raquis y su manifestación es muy parecida a la descrita en las hojas. Los daños en racimo son siempre graves, pues ocasionan un mal cuajado e incluso su desecamiento.

No obstante, en general, los daños que ocasiona la excoriosis son más "visuales" que económicos.

No confundir con:

Los síntomas ocasionados por la excoriosis pueden confundirse con los de otros parásitos como:
- La podredumbre gris, que produce blanqueamientos en la corteza de los sarmientos con formación de puntos negros, pero mucho mayores que los ocasionados por la excoriosis.
- El cigarrero, que ocasiona costras oscuras aisladas, generalmente en los entren udos superiores del brote y no en los primeros entrenudos como ocurre con la excoriosis.

Estrategia de lucha y medios de control:

El control de la excoriosis se realiza hoy en día preferentemente con productos químicos. Las materias activas recomendadas actualmente (G. T. Vid, 2012) son: folpet, mancozeb o metiram.

La estrategia de lucha a seguir consiste en observar la parcela después de que se hayan caído las hojas y antes de podar, con el fin de constatar la presencia de síntomas en sarmientos, en cuyo caso será necesario cubrir el estado fenológico D al año siguiente. Para ello es necesario realizar dos tratamientos, uno en estado fenológico C/D y el otro en estado D/E. No obstante, la ausencia de síntomas visibles sobre los sarmientos no significa que la enfermedad no esté presente, ya que el hongo se puede mantener sobre la madera y las yemas dejadas en la poda en forma miceliana; aunque, suele ser muy difícil que haya micelio si no hay síntomas en los sarmientos.

Como medidas culturales en viñedos atacados es recomendable destruir los restos de poda y no coger material vegetal para injertar otra parcela.


EXCORIOSIS (PHOMOPSIS VITÍCOLA SACC.)

Fuente: José Luis Pérez Marín (Los parásitos de la vid) Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Distribución en España, nombres comunes e importancia económica:

Esta enfermedad afecta a la mayoría de los viñedos españoles, aunque los daños más importantes los causa en la zona Norte, ya que las condiciones climáticas allí existentes (principalmente lluvia) son favorables a su desarrollo.

Se la conoce por el nombre común de "excoriosis".

Descripción de los distintos estados de desarrollo y ciclo anual:

El hongo se conserva durante el invierno por medio de los picnidios formados en la madera necrosada y blancuzca de los sarmientos, y también por el micelio presente en las yemas y madera de los sarmientos, siendo posible localizarlos en menor cantidad en el tronco y brazos de la cepa. Los picnidios aparecen como unos puntos negros visibles a simple vista, los cuales contienen en su interior las esporas e inician su maduración durante el invierno para estar la mayor parte maduros antes de iniciarse el desborre de la vid, siendo ésta la principal vía de propagación del hongo.

En la primavera, y coincidiendo con el desborre de la vid, el hongo entra en intensa actividad. Los picnidios liberan las esporas aglutinadas en la masa gelatinosa amarillenta llamada cirro; bajo la acción del agua de lluvias se diseminan, y si la vid se encuentra en estado receptivo (estado D) y existen más de siete horas de humectación, se produce la contaminación de los brotes jóvenes. Después de un período de incubación, que dura una a tres semanas según la temperatura existente, aparecen los primeros síntomas sobre los entrenudos de la base de los pámpanos. El micelio se desarrolla en la superficie de los jóvenes brotes, avanzando con el crecimiento de los mismos cualesquiera que sean las condiciones climáticas.

Durante el verano el hongo continúa su evolución sobre los sarmientos herbáceos, se van contaminando las yemas formadas y se hacen más visibles los síntomas.

En el otoño comienzan a formarse los picnidios y el micelio se hace más patente sobre los sarmientos por su típico blanqueamiento.

Conviene señalar que en un viñedo que ha estado atacado por el hongo, la ausencia de síntomas visibles sobre los sarmientos no significa la desaparición de la enfermedad, ya que el hongo se puede mantener sobre la madera y las yemas dejadas en la poda en forma miceliana.

Influencia de los factores externos:

Los factores climáticos: lluvia, humectación y temperatura tienen influencia sobre el desarrollo del hongo, siendo la lluvia el factor de mayor importancia.

Sí durase el estado receptivo de la vid (estado D) no se producen lluvias las esporas procedentes de los picnidios no pueden germinar y no habrá contaminaciones importantes ese año. Sin embargo, el hongo puede progresar y hacerse patente durante el otoño-invierno, debido al desarrollo del micelio instalado el año anterior en las yemas.

El viento no tiene prácticamente ninguna acción sobre la diseminación de las esporas, ya que son las gotas de lluvia las causantes de tal diseminación.

Aunque dentro de las variedades cultivadas en España no se ha observado ninguna que sea resistente a la "excoriosis", existen diferencias varíetales en cuanto a la mayor o menor sensibilidad a los ataques de este hongo, siendo la Garnacha una de las más sensibles.

Síntomas y daños:

La "excoriosis" puede afectar a todos los órganos verdes de la vid, siendo su "sintomatología" parecida, pero los "daños" que ocasiona en cada uno de ellos son diferentes.

- Em brotes jóvenes y sarmientos. Los primeros síntomas se manifiestan por necrosis poco patentes que adquieren su aspecto característico al cabo de mes y medio a dos meses de producirse el desborre. Estas necrosis puedes ser de varios tipos: manchas oscuras, deprimidas, estiradas a lo largo del brote ocasionando en la corteza unas grietas más o menos superficiales: manchas más oscuras que las anteriores, aisladas; lesiones de color marrón-oscuro que toman el aspecto típico de una tableta de chocolate. Estos síntomas se localizan preferentemente sobre los 3 ó 4 primeros entrenudos de la hase de los brotes. Durante el verano, también puede observarse nn estrangulamiento en la unión del brote con el pulgar. Al agostarse los brotes herbáceos (sarmientos) la evolución de la necrosis se detiene y parece un blanqueamiento en la corteza que puede afectar a todo el sarmiento, observarse entonces sobre las necrosis y la madera blanquecina numerosos puntosnegros (picnidios).

Los daños pueden ser importantes, pues numerosas yemas de las cepas atacadas(hasta un 15%) son invadidas por el micelio y a la primavera siguiente no brotan: el estrangulamiento que se produce en los brotes los hace frágiles, pudiendo provocar su rotura por la acción del viento, el peso de los racimos o las lábores de cultivo. Todo ello ocasiona una fuerte pérdida de cosecha.

- En hojas. Los síntomas se manifiestan por la presencia de manchas oscuro-negruzcas, localizadas preferentemente en el pecíolo y nervios principales.

Los ataques en hojas no suelen tener gran importancia económica. No obstante, si éstos son fuertes se produce un marchitamiento y posterior secamiento en las hojas de la base, originando una pérdida parcial del follaje.

- En racimos. Los síntomas se localizan sobre el pedúnculo y el raquis y su manifestación es parecida a la descrita en las hojas.

Los ataques a los racimos son siempre graves, ya que ocasionan un mal cuajado e incluso su desecamiento.

Es importante indicar que existen otros parásitos que producen síntomas que se pueden confundir con los ocasionados por la "excoriosis": el "cigarrero" (Byctiscus betulae L.), que produce costras aisladas generalmente en los entrenudos superiores del brote; el "acaro de la roña" (Brevipalpus lenisi McGregor), costras más abultadas a lo largo del brote, pedúnculo y raquis del racimo; la "podredumbre gris" (Botrytis cinerea Pers.). blanqueamientos en la corteza del sarmiento con formación de esclerocios (manchas negruzcas de mayor tamaño que los picnidios): el hongo Sphaeropsis malar uní Berk., blanqueamientos en la corteza del sarmiento a nivel de los nudos sin formación de picnidios o de esclerocios; la "necrosis bacteriana" (Xanthomonas
ampelina Pan.), grietas profundas en los primeros entrenudos del sarmiento

Como puede apreciarse no siempre es fácil hacer un diagnóstico preciso de la "excoriosis" por sus síntomas externos, por lo que debe recurrise a su identificación al binocular o al microscopio.

Método práctico para el seguimiento del ciclo y la medida de densidad de plaga:

La curva de la esporulación de los picnidios se puede realizar en pleno campo utilizando láminas de vidrio vaselinadas y sujetas con un alambre a una distancia de 2 a 3 cm de los picnidios existentes en los pulgares dejados en la poda: las láminas se recogen después de cada lluvia y se cuentan las esporas al microscopio. También puede realizarse en laboratorio cogiendo cada cierto tiempo del primer entrenado de cinco sarmientos con ataque un cilindro de 2 cm de longitud para colocarlos en cámara húmeda a 21° C durante 48 horas, después de este tiempo se lavan manual o mecánicamente en un tubo de ensayo que contenga 10 ml de agua para posteriormente contar las esporas al microscopio con la ayuda de una célula Malassez (Bugaret, 1984). Para apreciar cuantitativamente la esporulación de los picnidios es más aconsejable el método de laboratorio.

Aunque no se puede hablar del número de cepas atacadas que condicionen la realización o no de tratamientos, la sola presencia de síntomas en varias cepas puede justificarlos en el caso de variedades sensibles.

Estrategia y medios de protección:

La "estrategia de protección" a seguir es la siguiente: observar la parcela después de que se hayan caído las hojas y antes de podar, con el fin de constatar la presencia de síntomas en los sarmientos para decidir la necesidad de utilizar alguno de los medios de protección que se indican a continuación.

Los "medios de protección" existentes son diversos:

Culturales:
- En el momento de la poda eliminar en lo posible los sarmientos con síntomas.
- Quemar todos los restos de poda.
- No coger para injertar material de las parcelas infectadas, aunque no presenten los típicos síntomas de ataque en los sarmientos, ya que las yemas pueden estar invadidas por el micelio del hongo.

Quimicos:
Mediante la realización de dos tratamientos para cubrir el estado fenológico D de máxima sensibilidad, el primero en el estado C/D y el segundo en el estado D/E, con alguno d

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