miércoles, 3 de abril de 2013

Gusanos grises en el viñedo



GUSANOS GRISES EN EL VIÑEDO

Fuente: José Luis Pérez Marín (Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja) www.larioja.org

Esta plaga es ocasionada por lepidópteros de la familia de los Noctuidos: Agrotis, Autographa, Mamestra, Noctua, Spodoptera... Las más frecuentes son las especies del género Agortis. En La Rioja se les conoce vulgarmente por el nombre común de gusanos grises y malduermes.

Todos los artos está presente en el viñedo, principalmente durante el desborre, cuando causa los mayores daños.

Los daños son ocasionados por las larvas durante la noche (de ahí su nombre de malduermes), mientras que durante el día permanecen escondidas debajo de la tierra a poca profundidad; al tocarlas se enrollan sobre sí mismas en forma de rosquillas.

Síntomas y daños:

Los síntomas se localizan preferentemente en las yemas, que son mordidas con forma de media luna en el estado fenológico C. Dilícilmente se observan síntomas en otros órganos de la cepa y en otros estados fenológicos.

Los daños pueden ser importantes en plantaciones jóvenes, debido al menor número de yemas/cepa dejadas en la poda. Aunque, generalmente, estos daños no suelen tener importancia.

Estrategia de lucha y medios de control:

El control mediante el empleo de productos químicos es actualmente el más eficaz. La materia activa recomendada (G. T. Vid, 2012) es clorpirifos, que se puede aplicar en pulverización o en microgránulos al suelo.

Como técnica cultural, también eficaz, es aconsejable dejar malas hierbas en la hilera de la viña hasta el estado fenológico F.

Debido a la heterogeneidad de los ataques y su manifestación repentina, la estrategia de lucha debe consistir en observar la parcela durante el desborre para localizar los focos y realizar un tratamiento al ver las primeras yemas mordidas.

No confundir con...

Estos síntomas pueden confundirse con los ocasionados por las aves (gorriones, tordos...), que producen mordeduras en toda la yema y generalmente un vaciado total debido a un picotazo.

GUSANOS GRISES

Fuente: José Luis Pérez Marín (Los parásitos de la vid) Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Distribución en España, Nombres comunes e importancia económica:

Estas plagas son muy polífagas y están extendidas por toda España, siendo sus daños sobre la vid esporádicos y heterogéneos dentro de una misma zona. Aunque, algunos años, los ataques durante el desborre pueden ocasionar daños de gran importancia.

Reciben distintos nombres comunes según las regiones: «gusanos grises», «rosquillas», «malduermes», «dormilones», «lobillos», siendo el más conocido el de «gusanos grises».

Entre estos Lepidópteros de la familia de los Noctuidos, las especies que con mayor frecuencia causan daño a la vid son: Agrotis clavis Huf., A. crassa Hüb, A. exclamationis L., A. ípsilon Huf., A. obesa Hüb., A. segetum Den. y Schiff., A. trux Hüb., Autographa gamma L., Eugnorisma pontica Sta., Euxoa aquilina Den. y Schiff., £. tritici L., Helicoverpa armígera Hüb., Mamestra brassicae L.. Mythimna litoralis Cur., Naenia typica L., Noctua fimbriata Schr., N. orbona Huf., N. prónuba L.. Perídromo saucia Hüb., Spodoptera exigua Hüb., Xestia cnigrum L. Aunque la más abundante en España es Agrotis segetum.

Descripción de los distintos estados de desarrollo:

Adultos. Se caracterizan por ser de tamaño mediano a grande (unos 40 mm de envergadura), tener las alas anteriores triangulares con tres manchas: una en forma de clavo (claviforme), una en forma de círculo (orbicular) y otra en forma de riñón (reniforme) de diferentes características según la especie, y las alas posteriores más cortas y más claras que las anteriores.

Las características que determinan los adultos de las especies más frecuentes se indican a continuación, pudiendo completarse con la genitalia:
• Manchas claviforme, orbicular y reniforme más oscuras que las alas y rodeadas de un trazo negro - Agrotis segetum.
• Manchas claviforme, orbicular y reniforme más claras que las alas y sin trazo negro alrededor - Euxoa tritici.
• Manchas circular y arriñonada más claras que las alas, rodeadas de un trazo marrón y entre ellas existe una zona oscura. Alas posteriores amarillo-
naranja con una franja negra en el borde - Noctua prónuba.
• Debajo de la mancha reniforme existe una mancha negra triangular y en la parte terminal del ala 2 triángulos negros más difusos y de menor tamaño -      Agrotis ipsilon,
• Mancha claviforme más patente que la reniforme y ésta más que la orbicular - Agrotis exlamationis.
• Mancha reniforme muy difusa, encima de ella una mancha blanquecina en forma de C rodeada de un grueso trazo negro - Xestia c-nigrum.

Huevos. En general son blancos, de pequeño tamaño (0,5-0,6 mm de diámetro), esféricos, aunque ligeramente aplastados en su base, adornados por unas 40 líneas radiales y recubiertos de una secreción viscosa.

Larvas. Se caracterizan porque al tocarlas se enrollan sobre sí, permaneciendo bastante tiempo en esta posición. Son grandes, de 4-5 cm de longitud en el último estado de desarrollo, cilindricas y bastante gruesas, de color gristerroso variable según la especie, cuerpo con pocos pelos, aunque tienen algunos dispuestos regularmente en cada segmento del abdomen. Poseen cinco pares de falsas patas y en cada una de ellas unos ganchitos dispuestos circularmente en su parte inferior.

Las características que determinan las larvas de las especies más frecuentes (Balachowsky y Mesnil), pudiendo completarse con la genitalia, son:

Cada segmento abdominal, en su parte superior y a cada lado, tiene una mancha negra junto a otra más clara. Con pelos en cada segmento, pero sin salir de una mancha negruzca.
• Manchas laterales triangulares. Estigmas amarillos o blancuzcos rodeados de negro. Cabeza grisácea o blancuzca - Xestia c-nigrum.
• Manchas laterales lineales. Estigmas blancos rodeados de negro. Cabeza rojiza con trazos negros - Noctua prónuba.

Los segmentos abdominales no tienen manchas negras laterales, pero cada segmento tiene en su parte superior 4 manchitas negras brillantes casi del mismo tamaño, saliendo de cada una un pelo.
• Falsas patas abdominales con 10-12 ganchitos repartidos en 3/4 de circunferencia - Agrotis segetum.
• Falsas patas abdominales con 10-12 ganchitos repartidos en menos de media circunferencia - Agrotis exclamationis.
• Falsas patas abdominales con 18-20 ganchitos repartidos en 3/4 de circunferencia - Euxoa tritici.

Los segmentos abdominales no tienen manchas negras laterales, pero cada segmento tiene en su parte superior 4 manchitas negras, siendo las dos anteriores unas tres veces más pequeñas y menos brillantes que las dos posteriores, saliendo de cada una un pelo.
• Falsas patas abdominales con 18-20 ganchitos repartidos en 3/4 de circunferencia - Agrotis Ípsilon.

Crisálidas. Que se encuentran siempre en la tierra, son de un color oscuro-rojizo y de diferente tamaño según la especie.

Ciclo anual:

El ciclo anual es variable según las especies. En general, pasan el invierno en forma de larva introducida en la tierra a 10-12 cm. Reinician su actividad en primavera, alimentándose de malas hierbas y yemas de la vid durante la noche, y de día permanecen escondidos debajo de la tierra a una profundidad de unos 2 cm. Cuando llegan al final de su desarrollo larvario se introducen en el suelo a 15-20 cm y se transforman en crisálida, apareciendo las mariposas hacia principios del verano. Estas son de costumbres nocturnas y realizan la puesta amontonando los huevos en el envés de las hojas de las malas hierbas (preferentemente: Convolvulus, Plantago, Agropyrum, Sinapis, Cirsium) o en el suelo. Una hembra puede poner una media de 700-800 huevos. Las larvas salidas de los huevos siguen dos caminos según la especie: o se introducen en la tierra, después de haberse alimentado durante un cierto período de tiempo para ya pasar el invierno, o continúan su evolución para dar lugar a otra generación antes de introducirse en la tierra al llegar los primeros fríos invernales.

Por consiguiente, pueden existir una o más generaciones al año, según la especie y las condiciones climáticas.

Influencia de los factores externos:

Los estados de desarrollo de las diferentes especies están muy influenciados por las condiciones climáticas (temperatura, lluvia y fotoperíodo, principalmente).

La humedad elevada en el suelo durante el invierno reduce la población larvaria. Por el contrario, un invierno seco seguido de una primavera seca favorecen su supervivencia y posterior ataque.

Síntomas y daños:

En la vid los ataques son causados por las larvas desde el estado fenológico B2 (yema hinchada) hasta el F (racimos visibles), siendo generalmente esporádicos y localizados en rodales.

Los «síntomas» sobre yemas se manifiestan por mordeduras circulares o en forma de «media luna»; posteriormente pueden morder las hojas, respetando los nervios. Raramente se observan síntomas en los racimos.

Existen otros insectos y aves que también producen daños en las yemas durante este período vegetativo y que no deben confundirse con los de gusanos grises, tal es el caso de Otiorrhynchus sp., Peritelus sp., Geonemus sp., Cneorrhinus sp., Boarmia sp., Ocnogina baetica Ramb., Tropinota scualida Scop., y ciertas aves, que generalmente producen mordeduras en toda su superficie o un vaciado total de la yema.

Los «daños» pueden ser elevados si el ataque es importante y homogéneo, ya que las yemas o brotes mordidos al no desarrollarse no pueden traer cosecha. En las plantaciones jóvenes se acentúan aún más debido al menor número de yemas/cepa dejadas en la poda. Una oruga puede destruir varias yemas en una noche.

Método practico para el seguimiento del ciclo:

La determinación del número de generaciones anuales en las diferentes zonas y especies puede hacerse mediante el estudio de capturas de adultos con lámpara húmeda o con feromonas sexuales, colocadas en ambos casos a la altura del cultivo.

Estrategia y medios de protección:

Debido a la heterogeneidad de los ataques, incluso dentro de una misma parcela, y su manifestación tan repentina, la «estrategia de protección» a seguir es la siguiente: observar la parcela durante el desborre (estado fenológico B-C) para localizar los focos y realizar un tratamiento al observar las primeras yemas mordidas, repitiéndolo a los 10-15 días si continúa el ataque.

Los «medios de protección» existentes son diversos, pero actualmente el único medio práctico es la protección química:

- Culturales, Eliminar las malas hierbas del viñedo y sus alrededores durante el verano para dificultar la puesta de los adultos.

Evitar que el terreno esté mullido. Se han observado menos ataques en parcelas con terreno apelmazado (tratados con herbicidas) que en los labrados normalmente.

Dejar las malas hierbas en primavera, al menos en la hilera, hasta el estado F.

- Biológicos. Existen varios enemigos naturales que atacan a las larvas: Apanteles ruflorus Hal., Ichneumon sarcitorius L., Amblyteles armatrius For., Aleiodes gasteratus Fur., Apanteles telengai Tob., Macrocentrus collaris Spin., Campoletis annulata Tschek., Gonia bimaculata Wied., Periscepsia carbonaria Panz., Entomophthora me gas-perma Cohn., Meteorus rubens Nees.

- Químicos. Mediante la técnica de aplicación al suelo de microgranulados autorizados, que deberán enterrarse con un pase de cultivador unos 10-15 días antes de iniciarse el desborre.

Al injertar sobre el terreno o al hacer la plantación con injertos es conveniente aplicar estos microgránulos al lado de las yemas antes de taparlas con tierra.

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