viernes, 19 de abril de 2013

Madera Negra (Fitoplasmosis) en el Viñedo



MADERA NEGRA (FITOPLASMOSIS) EN EL VIÑEDO

Fuente: José Luis Pérez Marín (Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja) www.larioja.org

Esta enfermedad está ocasionada por un fitoplasma que se transmite por vectores cicadélidos; el más frecuente es Hyalesthes obsoletus, que se conoce vulgarmente por el nombre de madera negra.

Phytoplasma en castellano: fitoplasma, es un parásito de las plantas, aparentemente de la clase de los Mollicutes, en la cual su supervivencia es posible solo en el interior de las plantas huéspedes.

Los fitoplasmas son considerados formas intermedias entre las entidades virales y las bacterias. Son organismos de dimensiones similares a los virus y en consecuencia, como los virus, muchos de ellos atraviesan los filtros bacteriológicos. Parásitos obligados del floema de plantas y transmitidas por insectos vectores. No pueden ser cultivadas sin células. Se caracterizan por la falta de la pared celular, un forma filamentosa o pleiomórfica, con un diámetro mucho menor a 1 micrómetro, y un genoma muy pequeño.

Su presencia en los viñedos riojanos se detectó hace muy pocos años, pero va en aumento últimamente, aunque su incidencia es puntual y se manifiesta en cepas aisladas.

Las variedades, dentro de las cultivadas en La Rioja, donde se han apreciado sus síntomas son Garnacha y Tempranillo.

Síntomas y daños:

Los síntomas son diferentes en hoja según la variedad. Pueden presentarse en diferentes  órganos de la cepa, pero no se hacen patentes hasta iniciarse el envero.

- En hojas, los síntomas se manifiestan en la variedad Garnacha por unas decoloraciones rojizas que afectan a toda la hoja respetando los nervios, curvándose la hoja hacia el envés en forma de cuchara y disponiéndose unas sobre otras como si fuesen las escamas de un pez. Sin embargo, en la variedad Tempranillo sólo adquieren coloraciones rojizas algunas zonas del haz de la hoja delimitadas por los nervios, y no se encorva, ni se disponen como las escamas de un pez. En ambas variedades se pueden producir defoliaciones prematuras. Lo más característico es que el peciolo de la hoja quede adherido al sarmiento.

- En racimos, comienzan a secarse al iniciarse el envero.

- En sarmientos, presentan unas bandas verdes que no llegan a lignificar.

Los daños pueden ser importantes pues se pierde la cosecha de las cepas afectadas. No obstante, la propagación de la enfermedad es lenta y los síntomas pueden llegar a desaparecer después de tres o cuatro años si no hay reinfecciones del insecto vector.

Estos síntomas son muy similares a los ocasionados por otro fitoplasma causante de la flavascencia dorada. Solamente un análisis de laboratorio permite diferenciar ambas enfermedades.

Estrategia de lucha y medios de control:

Actualmente el único medio de lucha posible es actuando sobre el vector mediante insecticidas, pero como es polífago (se encuentra en muchas plantas) es difícil controlarlo en el viñedo, por lo que se debe evitar la presencia de plantas huéspedes en el viñedo y sus alrededores (corregüela, ortiga, tomatitos, cenizo, llantén...). Se puede constatar su presencia colocando placas amarillas engomadas en las cepas.

Las cepas acusan de forma importante la enfermedad al año siguiente de ser infectadas, pero si posteriormente no sufren una nueva infección, pueden llegar a recuperarse totalmente al cabo de tres o cuatro años. En casos de infecciones sucesivas la cepa puede llegar a morir.


MADERA NEGRA (BOIS NOIR)

Fuente: G. Barrios Sanromá (Los parásitos de la vid) Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Distribución en España, nombres comunes e importancia económica:

Esta enfermedad está causada por un fitoplasma diferente al de la Flavescencia dorada. A principios de la década de los años 60 se describió por primera vez en el nordeste de Francia (Borgoña, 1961), en Alemania y Suiza. En los años 90 ya se había detectado su presencia por todas las regiones vinícolas de Francia, por el Norte de Italia y de España (Aragón, Cataluña y Navarra), y por Alemania e Israel. Ultimamente se ha confirmado también su presencia en Bulgaria, Grecia, Moldavia y Rumania, y en España en viñedos de La Rioja.

Su nombre común es madera negra, aunque también se la conoce por «Bois noir» (BN).

El vector de este fitoplasma, Hyalesthes obsoletus, es un insecto polífago cuyas poblaciones están relacionadas con la presencia de las plantas huéspedes que necesita, mayoritariamente presentes en el exterior de los viñedos, por lo cual, excepto en casos muy concretos y localizados, la propagación de la enfermedad es lenta y de carácter débil, y no llega a alcanzar niveles epidémicos.

Síntomas y daños:

Es un fitoplasma perteneciente al grupo Stolbur. Causa unos síntomas iguales a los de la Flavescencia dorada, descritos al hablar de ella, por lo que sólo es posible confirmar su presencia mediante analítica en laboratorio, además de ser la única forma de diferenciarlos entre ellos en el caso de coexistir.

El cultivo de la vid, si está infectado, no es una fuente importante de inóculo ni un factor importante de diseminación, pues no se constituye en el reservorio del fitoplasma ni del insecto vector. Mas bien, éstos se pueden encontrar en la flora (malas hierbas) interna del cultivo en el caso de haberla, pero sobre todo en la flora externa que circunda las plantaciones y que contiene las plantas huésped de ambos. Es por esto que su presencia está estrechamente ligada a la localización de estas hierbas en los alrededores, ya sean en terrenos no cultivados como mal trabajados, así como también a la presencia de una cubierta vegetal no vigilada. De entre las plantas huéspedes más citadas cabe destacar la correhuela (Convolvulus arvensis), draba o mastuerzo (Cardaría o Lepidium draba), espliego (Lavandula ojficinalis), ortiga borda o conejito (Lamium amplexicaule), hierba mora o tomatitos (Solanum nigrum), cenizo (Chenopodium álbum), llantén (Plantago lanceolata), zarza (Rubus ulmifolius).

Al tener como vector un insecto polífago exterior al cultivo, cuyas poblaciones están relacionadas con las plantas huéspedes, la incidencia puede ser muy variable según las regiones y en el tiempo. Pueden aparecer síntomas muy visibles un año y al siguiente ser muy débiles o incluso desaparecer.

Diagnóstico:

Se repiten los sistemas válidos para la Flavescencia dorada:
- El test biológico del indexaje nos permite confirmar la presencia de los dos fitoplasmas pero no diferenciarlos ya que los síntomas son los mismos, lo cual nos obligará a pasar a las técnicas analíticas.
- Test ELISA: Técnica serológica aplicable sobre el insecto vector y sobre la planta infectada que puede usar, en este caso, anticuerpos que permiten diferenciar entre los dos fitoplasmas, confirmando si se trata de Madera negra. No es aplicable sobre porta-injertos ni sobre madera dormida.
- Técnica del PCR (Polymerase Chain Reaction): Es la más usada por ser la mejor técnica de diagnosis para enfermedades producidas por fitoplasmas. Permite diferenciar entre fito-plasmas y puede realizarse sobre porta-injertos.

Características del insecto vector:

El vector, Hyalesthes obsoletus, es un Homóptero Fulgórido de la familia Cixüdae, y su relación con el cultivo de la vid se confirmó a mediados de los años 90. Está presente en la cuenca mediterránea y en el Norte de Europa, y ha sido localizado desde la costa hasta una altitud de 1.000 metros sobre el nivel del mar. Por ahora no se ha realizado ningún trabajo destinado a conocer su distribución en España, especialmente en las zonas vinícolas, lo cual debe plantearse en el futuro.

Es un insecto polífago que prefiere las plantas herbáceas a la vid y que ha sido citado sobre más de cincuenta plantas huéspedes. Esta característica da una idea sobre las posibilidades de localizarlo en la flora existente fuera de las plantaciones de viñedo, especialmente en zonas no cultivadas, abandonadas y marginales, y ayuda a explicar la gran variabilidad en la presencia del fitoplasma.

En España se ha localizado en algunos lugares del norte pero no se tienen datos de su ciclo biológico. En Europa tiene una sola generación anual. La hembra pone los huevos en el cuello de las plantas huéspedes durante el verano, las larvas neonatas emigran por el suelo a lo largo de las raíces donde se van desarrollando durante el invierno y la primavera. Después de haber pasado por cinco estados larvarios; a principios del verano emergen los adultos, que es el único período de vida aérea del insecto y por tanto con capacidad de desplazamiento. Estos, si durante la fase larvaria han estado en contacto con una planta infectada, podrán transmitir la enfermedad en el caso de que provengan de las zonas adyacentes y penetren de forma casual en las plantaciones de vid.

Estrategias y medios de protección:

Teniendo en cuenta que por sus características y por las del vector es difícil que su presencia llegue a tener niveles de plaga, como fitoplasma podemos citar algunas líneas de actuación comunes con las de la Flavescencia dorada, pero observando algunas variaciones:

Control del material vegetal:
- Como norma general debe utilizarse material vegetal sano, aunque en este caso concreto el Pasaporte Fitosanitario no ampara que la planta esté libre de este fitoplasma.
- El método de la termoterapia, con inmersión del material vegetal en agua caliente a 50° C durante 45 minutos, debe ser utilizado en un futuro para obtener plantas libres de este fitoplasma.

Insecto vector y plantas huéspedes: Atendiendo a la variación del hábitat en el que se puede desarrollar el vector Hyalesthes obsoletus, no es viable basar su control en tratamientos insecticidas. La lucha contra este fitoplasma y su vector debe hacerse evitando la presencia de las plantas huéspedes de las cubiertas vegetales que se encuentran en las zonas no cultivadas de los alrededores, de las viñas abandonadas o insuficientemente cultivadas, de otros cultivos vecinos como los frutales, en los márgenes de las parcelas y también en el interior de las mismas parcelas de vid.

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