sábado, 6 de abril de 2013

Oidio (Uncinula necator Burr.) en el viñedo



OIDIO (UNCINULA NECATOR BURR.) EN EL VIÑEDO

Fuente: José Luis Pérez Marín (Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja) www.larioja.org

Esta enfermedad es muy conocida por los viticultores, ya que todos los años está presente (endémica) durante el período vegetativo de la vid, causando más o menos daños según las condiciones climáticas existentes cada añoo.

En La Rioja también se le conoce por ceniza.

Todas las variedades de vid son sensibles, la que más es Mazuelo y la que menos, Garnacha.

El hongo inverna en las yemas (micelio) y también en los sarmientos, las hojas y la corteza de las cepas (deistotecas). Este hongo puede desarrollarse a partir de los 5 °C y detener su desarrollo a 35 °C, por lo que, desde que se produce la brotación de las yemas, el micelio invernante en ellas puede invadir los órganos que se vayan formando y la lluvia puede producir la liberación de las ascosporas contenidas en las deistotecas y provocar los primeros focos de infección, que posteriormente irán produciendo nuevas contaminaciones secundarias.

La humedad relativa alta provocada por lluvias finas favorece el desarrollo de la enfermedad. Sin embargo, las lluvias fuertes lo frenan, pues al ser un hongo de desarrollo externo sus conidias son lavadas.

Síntomas y daños

El oídio puede afectar a todos los órganos verdes de la cepa, causando los mayores daños en racimo.

En hoja, los síntomas se manifiestan por manchas de aceite de pequeño tamaño en el haz con puntitos negros y manchas pequeñas difusas en el envés, que se recubren de un polvillo blanco ceniciento, que se desprende fácilmente al pasar un dedo por encima. Posteriormente, las hojas se encorvan hacia el haz. Estos síntomas suelen ser el primer aviso del oídio. Los daños en hoja no suelen tener gran importancia económica.

- Los brotes jóvenes, salidos de yemas contaminadas el año anterior, son invadidos desde su brotación por el micelio, presentando el característico polvillo ceniciento, que se conocen por "banderas". Los daños no suelen tener mayor importancia, si no fuera porque son el origen de los primeros focos.

- En sarmientos, los síntomas se manifiestan, cuando son herbáceos (pámpanos), por manchas difusas de color verde oscuro, que van creciendo y pasando a tonos achocolatados al avanzar la vegetación, y a negruzcos al lignificarse. Los ataques fuertes pueden producir daños de un mal agostamiento de los sarmientos.

- En racimos, los granos adquieren un cieto tinte plomizo, recubriéndose del típico polvillo ceniciento y posteriormente, al engordar el grano, se agrieta. Los daños pueden afectar de forma muy importante a la cantidad de cosecha, así como a la calidad por facilitar la penetración de la podredumbre gris. A partir del envero el hongo no ataca al racimo.

No confundir con:

Los síntomas ocasionados por el oídio pueden confundirse con los producidos por el mildiu. El mildiu recubre los órganos atacados de una pelusilla blanquecina, mientras que el oídio lo hace de un polvillo ceniciento. En hoja, el oídio provoca manchas similares a las del mildiu, pero son más pequeñas y nunca muestran la típica pelusilla blanca en el envés, apreciándose en cambio puntos pardos.

Estrategia de lucha y medios de control:

El único medio de control eficaz hoy en día es el químico. Existen diversos productos con modo de acción diferente. A continuación se indican las materias activas recomendadas actualmente (G. T. Vid, 2012).

Características: Penetrantes → Persistencia: 14 días → Lavado por lluvia: No (si transcurre una hora sin llover después del tratamiento, con independencia del agua caída).

- Grupo químico: Ibs (1) → Familia: Triazoles →  Materia activa: ciproconazol; ciproconazol+azufre; fenbuconazol; fluquinconazol; flusilazol; miclobutanil; miclobutanil+azufre; penconazol; tebuconazol; tetraconazol; triadimenol.

- Grupo químico: Qol (2) → Familia: Estrobilurinas → Materia activa: Azoxistrobin; azoxistrobin+folpet; kresoxim-metil; kresoxim-metil+boscalina; piraclostrobin+metiram; piraclostrobin+dimetomorf; trifloxistrobin.

- Grupo químico: Gsd (3) → Familia: Quinolinas →  Materia activa: quinoxifen.

- Grupo químico: Iupac (4) →  Familia: Quinazolinas → Materia activa: proquinazid.

- Grupo químico: (5) →  Familia: Benzofenonas → Materia activa: metrafenona.

Características: Contacto → Persistencia 10 días → Lavado por lluvia: Sí (si la lluvia es superior a 10 l/m2)

- Materia activa: Azufre en polvo.

- Familia: Dinitrofenoles → Materia activa: meptildinocap.

Notas
- Todos los productos deben utilizarse preferentemente de forma preventiva.
- Para evitar la aparición de cepas resistentes a los grupos (1), (2), (3), (4) y (5) se aconseja no realizar al año más de dos tratamientos seguidos con productos de un mismo grupo químico.
- El azufre en polvo puede provocar quemaduras con temperaturas superiores a 30 °C, pero sin ocasionar daños de importancia.
- Las estrobilurinas no deben mezclarse con productos formulados en EC (emulsión concentrada), excepto piradostrobin.

Actualmente no existen modelos predictivos fiables que indiquen la previsión de riesgo. Los momentos oportunos de tratamiento son:
1º) brotes de unos 10 cm de longitud,
2°) inicio de floración,
3°) cuajado,
4º) cerramiento del racimo.

Para realizar una estrategia de lucha adecuada y controlar bien la enfermedad es necesario tener en cuenta:
- El período más sensible, y que debe estar protegido por tratamientos, es el comprendido entre el inicio de floración y cuajado/engorde de grano. No obstante, en viñedos muy afectados el año anterior o viñedos situados en zonas muy propensas, es muy importante realizar el primer tratamiento indicado para controlar las primeras contaminaciones procedentes de las brotaciones salidas de las yemas infectadas por el micelio.
- Si al alcanzar el "cerramiento del racimo" la presión de la enfermedad es baja o nula, el riesgo existente de contaminarse los racimos hasta el envero es muy débil, por lo que no es aconsejable realizar más tratamientos.
- Después de vendimiar no es recomendable realizar ningún tratamiento, incluso con azufre en polvo (práctica utilizada por algunos viticultores), pues no tienen ninguna acción contra las diferentes formas invernantes del hongo (micelio en yemas y cleistotecas en sarmientos y corteza).
- Para el primer tratamiento (finales de abril-primeros de mayo) es recomendable utilizar productos penetrantes que actúan con temperaturas relativamente bajas (unos 4-5 °C) y no azufre en polvo que necesita temperaturas superiores a 18 °C para ser eficaz. El mejor comportamiento del azufre en polvo se obtiene en los últimos tratamientos (julio).
- Los productos recomendados son muy eficaces, pero es necesario mojar los racimos por ambas caras, ya que no son productos sistémicos.
- Una buena técnica cultural es desnietar o deshojar a nivel de los racimos, facilitando así su aireación y la penetración de los productos.

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