jueves, 25 de abril de 2013

Ruta del Vino de Bullas y el Proyecto “ComSurTour”



RUTAS DEL VINO DE BULLAS Y EL PROYECTO "COMSURTOUR"

Fuente: www.rutadelvino.bullas.es.

La Asociación Ruta del Vino de Bullas participa en un nuevo proyecto europeo denominado “ComSurTour”

Entre el 15 y 18 de abril se celebró en Bad Kreuznach (Alemania) el primer encuentro entre los socios del proyecto.

Se trata de una asociación de aprendizaje entre los países de Alemania, Portugal, España, Francia y Eslovenia para desarrollar las competencias de empresarios y trabajadores del sector turístico, creando una red para un turismo más sostenible.

Este proyecto que se inicia ahora y finaliza en junio de 2014 tiene como objetivo motivar la mejora de las cualificaciones profesionales de las personas que trabajan en las “Rutas del Vino”.

En dicho encuentro en el que estuvo el presidente de la Ruta del Vino de Bullas, Francisco Carreño, se presentó el producto turístico “Ruta del Vino de Bullas” y el proyecto “Rutas del Vino de España” en el que el municipio de Bullas participa activamente.

ASOCIACIÓN RUTA DEL VINO DE BULLAS

La Asociación Ruta del Vino de Bullas es el Ente encargado de la regulación, promoción y gestión del destino turístico "Ruta del Vino de Bullas", fomentando la organización de diversas actividades que contribuyan al desarrollo del turismo enológico en su ámbito de actuación. Entre sus principales funciones se encuentra el velar por el mantenimiento de los niveles de calidad de los servicios y productos adheridos a la Ruta.

Las entidades y empresas asociadas son las siguientes: Ara Travel Bullas; Ayuntamiento de Bullas; Biomurcia Alimentación; Bodega Balcona; Bodega Carrascalejo; Bodega Molino y Lagares de Bullas; Bodega Monastrell; Bullas Turística S.L.; Casa Rural Cañada del Pino; Casa Rural María del Cartero; Consejo Regulador de la Denominación de Origen "Bullas"; Cooperativa Agrovinícola Nuestra Señora del Rosario; Cooperativa Vinícola Agraria San Isidro; El Zacatín, Asociación de Artesanos y Productores; Hostur Rural del Noroeste S.L.; Restaurante Avenida; Restaurante Borrego; Salvador Gil Valera S.L.

D.O. BULLAS

Fue en el año 1988 cuando se creó el Centro Gestor Vinos de la Tierra de Bullas, fruto del acuerdo intersectorial del sector vitivinícola de la Comarca que comprende la zona de influencia del vino de Bullas, con el fin de sentar las bases para optar a la “Denominación de Origen Bullas”.

- Área Geográfica: Denominación de Origen de Bullas - SituaciónLa D.O. Bullas se extiende a lo largo de una extensa área del sureste de España, que ocupa casi la mitad oeste de la Región de Murcia, situada en la margen derecha del río Segura, estando avenada por sus afluentes, el Quipar y  el Mula. Son terrenos prolongación de los de Jumilla, a quien ha complementado históricamente sus producciones, obteniéndose vinos de gran parecido.

El área de producción comprende trece municipios, entre los que destacan Bullas, Benizar, Calasparra, Cehegín, Caravaca de la Cruz, Moratalla y Mula, en la zona norte, y Lorca junto a sus pedanías altas, en la parte sur.

- Subzonas: Debido a los diferentes tipos de suelos, pluviometría y clima, la D.O. Bullas se divide en tres subzonas geográficas:

. La primera subzona, la Occidental y Noroccidental, incluye el 52% de los viñedos de la denominación y es la zona por excelencia de la D.O. Bullas. Se sitúa entre altitudes que oscilan entre los 500 y los 810 metros sobre el nivel del mar a los pies de la sierras. Incluye municipios de Bullas y Cehegín, parte de los términos municipales de Caravaca, Moratalla y pedanías altas de Lorca. Los vinos de esta subzona son considerados como los mejores de la denominación. La producción media es de 45 Hl. por hectárea.
. Los viñedos de la segunda subzona, la Central, suponen el 40% de la denominación y se sitúan en altitudes de entre 500 y 600 metros. Se dividen entre tres municipios (Mula, Bullas y Cehegín). La producción varía entre los 13 y los 25 Hl. por hectárea.
. En la tercera subzona, Norte-Noroeste, los viñedos se encuentran entre 400 y 500 metros de altitud y representan sólo el 8% del área de cultivo de la denominación. Comprenden los términos de Calasparra, Ricote, Bullas y Mula. La producción media es de 5-13 Hl. por hectárea.

HISTORIA

De la tradición del vino de Bullas dan testimonio algunas casas de campo y del casco viejo que aún conservan pequeñas bodegas familiares en sus sótanos. Y un Acta Capitular de octubre de 1849, con datos que nos aproximan al conocimiento de la manera de cultivar la viña y al sistema de elaboración del vino, todo un modo de vida entonces. En Bullas la vendimia se hacía tarde, nunca se comenzaba antes de las Fiestas de Octubre; incluso en algunos años, el Ayuntamiento dictó bandos prohibiendo vendimiar antes, con lo que la uva se cosechaba con un alto índice de maduración y, por consiguiente, un alto grado de azúcar; de ahí que se obtuvieran unos vinos con mucha graduación alcohólica. La elaboración se hacía en bodegas particulares, bien propias bien alquiladas a aquellos propietarios que las tenían en desuso o que no las utilizaban en toda su capacidad. Como la cantidad de vino que se producía era mucha, los excedentes se exportaban a otras poblaciones de la región, sobre todo a Lorca y a Totana, incluso a otras provincias limítrofes. Su traslado se hacía a través del Camino Real de Lorca, mediante carretas tiradas por bueyes o mulos, en pellejos de vino.

A mediados del siglo XX, Bullas comenzó a proporcionar vino para el mercado a granel, hasta que a finales de la década de 1980, las bodegas comenzaron a invertir en la tecnología necesaria para elaborar vinos de calidad.

Hoy en día, la industria vitivinícola de Bullas se ha modernizado mucho: se han renovado las vides, se han plantado nuevas variedades, se invierte en tecnología y se cuenta con la Declaración de Denominación de Origen, todo lo cual garantiza una elaboración y una crianza esmeradas, reguladas por una normativa exigente para con las cooperativas y bodegas actuales. Se trabaja desde todos los frentes para producir vinos de calidad y aumentar la competitividad; especialmente activa es la cooperación transnacional para vencer las limitaciones y deficiencias estructurales de la zona y potenciar el sector.

Son cambios que no han impedido que Bullas conserve el aroma, el ambiente de pueblo vitivinícola de otros tiempos: la fermentación de los mostos, las migas que celebran el final de la elaboración del vino, la degustación de los vinos recién elaborados y el comentario de la cata, los colores, olores, sabores del nuevo caldo..., la "salud" de la uva durante la vendimia, la producción, y tantas y tantas apreciaciones para compartir y contar al mundo entero, invitando desde aquí a participar en las futuras tertulias y encuentros sobre el vino que en Bullas habrán de tener lugar.

CONDICIONES GEOLÓGICAS

- Condiciones físicas: Se trata de una comarca interior, de una fuerte personalidad.

Estructuralmente corresponde al basto y complejo Sistema Bético que le confiere un accidentado relieve formado por altiplanicies y vallonadas enmarcadas por serranías de considerable altitud (hasta 2000 m).

El viñedo ocupa una serie de planicies escalonadas que se elevan, de Sur a Norte, desde los 450 m, hasta casi alcanzar los 1.000 m de altura, en terrenos de origen terciario y cuaternario. Son suelos bastante profundos, salvo cuando existe formación de costra caliza, pobres en Nitrógeno y materia orgánica, pero ricos en potasio.

El terreno es de tipografía accidentada con altitud ascendente de sur a norte. Esta tipografía no origina amplios valles, sino pequeños con microclimas propios. Los suelos sobre las laderas son marrones y son tan duros que necesitan ser abiertos mecánicamente antes de plantar las vides. Están constituidos por tierras pardo-calizas y de costra caliza, de bajo contenido en materia orgánica, buen drenaje y elevado nivel de caliza, así como de suelos aluviales, de características edafológicas muy variables.

Se distinguen claramente tres zonas una al norte-noreste, con una altitud entre 400-500 metros otra en el centro (500-600 metros de altitud) y una tercera en la parte occidental y noroccidental, entre los 500 y 810 metros de altitud, donde se da la mayor concentración de viñedo y de mejor calidad, ya que su elevada altitud atempera los rigores térmicos de la zona.

- El clima: El clima es de tipo mediterráneo muy matizado por la altitud de la zona, lo que significa inviernos cortos pero rigurosos, y veranos largos y calurosos durante el día pero con notable refrescamiento nocturno, factor de clara influencia positiva sobre la calidad de la uva.

Tiene temperaturas medias anuales relativamente altas, del orden de 15,6° C, con una insolación de 2.900 horas de sol despejado al año.

Las lluvias, sin ser abundantes, no resultan tan escasas como en otras zonas del sureste peninsular, registrándose niveles de unos 450 mm anuales, con marcada distribución irregular, que presenta un máximo a finales de otoño. El aporte de humedad de los intensos rocíos llega a ser digno de tenerse en cuenta. Es zona de lluvias torrenciales y tormentas con piedra, a pesar de la escasa pluviometría.

Los fuertes vientos y las heladas se producen esporádicamente entre los meses de octubre y abril.

- El suelo: Los suelos son en general calizos, con costras frecuentes, aunque también hay suelos aluviales. En general el suelo es movido, presentando pequeños valles con microclimas diferenciados  El viñedo en tierras pardas de bajo contenido en materia orgánica y buena permeabilidad.

VIÑEDOS

La variedad predominante es la Monastrell, que ocupa un 80% de los terrenos cultivados, seguida por el resto de variedades que se utilizan para complementar unos vinos generosos y con mucho cuerpo.

Las condiciones de suelo y clima hacen de la Denominación de Origen Bullas un lugar ideal para el cultivo de la viña de la forma más tradicional: formación en vaso y en régimen de secano. La ubicación de las vides varía en función del terreno y la densidad oscila entre las 900 y las 2.200 cepas por hectárea. La vendimia comienza normalmente alrededor del 15 de septiembre.

Variedades de uvas
- Blancas: macabeo (variedad preferente), airén, Malvasía, Moscatel de Alejandría, Moscatel de grano menudo, Chardonnay y Sauvignon blanc.
- Tintas: monastrell (variedad preferente), tempranillo,  cabernet sauvignon, syrah, merlot, Petit Verdot y garnacha.

LOS VINOS

Los más característicos vinos de Bullas son los rosados, son vinos muy apreciados en la región murciana por su excelente estructura, paso de boca y frutosidad. Pero se elaboran más los tintos: jóvenes, amplios, con carácter, y afrutados, y los de crianza, aunque en menor cantidad. Los que menos se producen son blancos.

Los rosados se caracterizan por la amplia gama de colores, fruta, frescura, suavidad y viveza. Respecto a los blancos, son frescos, frutales (manzana), equilibrados y armoniosos.

- Vinos Blancos: Hechos con uva airén y con macabeo. Son de color amarillo pálido. En el aroma, no muy intenso tiene agradables dejos afrutados. Con una graduación mínima de 11% (vol.), elaborados con Macabeo, Airén, Malvasía, Moscatel de Alejandría, Moscatel de grano menudo, Chardonnay o Sauvignon blanc. La producción de blancos apenas alcanza el 2% del total.

- Vinos Rosados: De uva monastrell tienen un gran carácter primario varietal, buen aroma afrutado, no muy intenso. Son ligeros, moderadamente acidulos, muy fáciles y ágiles en boca.  Con una graduación mínima de 11% (vol.), deben contener un mínimo del 60 % de Monastrell y el resto de cualquiera de las otras variedades tintas acogidas: Tempranillo, Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon, Garnacha y Petit Verdot.

- Vinos Tintos: Los tintos, vinos son los más producidos en esta Denominación de Origen. Elaborados habitualmente con la variedad monastrell acompañada con Tempranillo y otras clases.

De tonalidad rubí sostenido, muestran abiertamente su carácter mediterráneo, son vinos generosos, de gran intensidad de color, frutosos, calidos y con mucho cuerpo. Su graduación alcohólica se sitúa entre los 12 y 14 grados. Los vinos tintos, presentan una tendencia creciente hacia vinos de crianza y media crianza manteniéndose también la línea de tintos jóvenes de calidad.

Estos vino, con una graduación mínima de 12% (vol.), deben contener un mínimo del 60 % de Monastrell y el resto de cualquiera de las otras variedades tintas acogidas: Tempranillo, Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon, Garnacha y Petit Verdot.

Los vinos que se sometan a crianza, por el sistema de añadas (mixto madera-botella) ésta durará un mínimo de dos años, de los cuales, al menos, seis meses, se efectuará en envases de roble de una capacidad, máxima de 1.000 litros.
. Crianza:6 meses en barrica, 24 meses en total.
. Reserva: 12 meses en barrica, 36 meses en total.
. Gran Reserva: 24 meses en barrica, 36 meses en total.

- Vinos de Licor: Vinos de licor son los obtenidos a partir de la variedad Monastrell, mediante el apagado de la fermentación con adición de alcohol vínico.

- Vinos espumosos: Vinos espumosos son los obtenidos según el método tradicional, que deben contener un mínimo del 60 % de la variedad Monastrell en vinos tintos y rosados. El periodo de crianza en botella, incluida la segunda fermentación deberá tener una duración mínima de nueve meses. Será obligatoria la indicación de la añada en su etiquetado.

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