miércoles, 24 de abril de 2013

Virosis del entrenudo corto en el viñedo



VIROSIS DEL ENTRENUDO CORTO EN EL VIÑEDO

Fuente: José Luis Pérez Marín (Plagas y enfermedades del viñedo en La Rioja) www.larioja.org

Varias son las virosis que afectan al viñedo, pero sin ninguna duda la virosis del entrenudo corto, así se le conoce comúnmente, es la más importante y la que mayores daños causa a los viñedos riojanos.

Puede afectar a las cepas desde su primer año de plantación; todas las variedades son sensibles.

Los virus son partículas muy pequeñas, ultramicroscópicas, que necesitan una planta huésped para poder desarrollar su ciclo vital. La transmisión de una planta infectada a otra sana puede realizarse por multiplicación vegetativa al hacer el injerto porque esté afectado el patrón o la variedad. También se transmite en el suelo por un vector: Xiphinema index; otros nematodos del género Xiphinema no son transmisores.

Síntomas y daños:

Varios son los síntomas que presentan las plantas afectadas en sus diferentes órganos.

- En hojas, se aprecia un seno peciolar más abierto que lo normal, con dentición más acusada y presencia de diversas coloraciones, generalmente de coloración amarillenta.


- En sarmientos, es común apreciar dobles nudos, bifurcaciones, madera aplastada, y especialmente entrenudos cortos que se alternan con otros de longitud normal que crecen en zigzag.

- En racimos, se produce un corrimiento acusado y granos menos numerosos y más pequeños, con un aplastamiento del raquis.

- En raíces, aunque no suele ser característico, se observa un menor número de raíces que presentan mayor grosor y menor longitud.

No confundir con:

Otras alteraciones no parasitarias pueden confundirse con los síntomas ocasionados por el entrenudo corto, como:
- La clorosis férrica, que provoca un amarilleamiento en la hoja, pero los nervios se mantienen verdes.
- La carencia de boro, que también provoca un corrimiento en racimo, pero la coloración de las hojas es rojiza (variedades tintas), no amarillenta como en esta virosis.
- El aplastamiento del raquis del racimo, característica varietal de la Viura, pero que en el racimo no se produce corrimiento como en el caso del entrenudo corto.
- Los corrimientos fisiológicos en racimo, producidos por varios factores: condiciones climáticas desfavorables durante la floración, exceso de vigor de la planta...

Como se puede constatar la sintomatología es variada y numerosa, por lo que es necesario que se aprecien varios o todos los síntomas descritos para tener la seguridad de que es esta virosis. Un análisis de laboratorio puede disipar las dudas.

Los daños son muy importantes, pues aunque las cepas afectadas no llegan a morir, su producción se ve muy disminuida, pudiendo llegar al 80%, y el estado vegetativo decae. Comienzan por cepas aisladas que posteriormente se extienden en rodales.

Estrategia de lucha y medios de control:

Actualmente no existe ningún tratamiento curativo contra los virus. Por lo tanto, se debe actuar de forma preventiva antes de realizar una plantación.

A continuación se indican algunas recomendaciones:
- Si la parcela ha estado antes plantada de viñedo, tomar tierra para comprobar si hay o no Xiphinema índex (nematodo vector). Si hubiera nematodos de este tipo (sólo con que esté presente, con independencia de la cantidad) es necesario realizar un tratamiento antes de plantar con un nematicida (dicloropropeno).
- Emplear siempre planta certificada.
- La transmisión de esta virosis por las tijeras de poda no está muy clara. No obstante, es recomendable dejar para podar al final las cepas o rodales de cepas afectadas.
- Cuando una plantación deje de ser rentable, es aconsejable arrancarla totalmente.


ENTRENUDO CORTO INFECCIOSO

Fuente: V. Padilla Villalba (Los parásitos de la vid) Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El virus causante pertenece al grupo denominado Nepovirus.

Síntomas:

No todas las virosis que afectan a la vid presentan una gama tan amplia de síntomas externos e internos como el Entrenudo Corto Infeccioso. Estas manifestaciones, en ocasiones y consideradas individualmente, pueden confundirse con otras debidas a alteraciones diversas o a características propias de la variedad, por lo que para poder aseverar con un bajo índice de error la sanidad de un viñedo, es preciso considerar todos y cada uno de los síntomas que a continuación se describen:

En hojas:
- El seno peciolar se abre más de lo normal.
- La dentición es más acusada.
- Presencia de mosaicos de tipo nerviacional y amarillo.

En sarmientos:
- Dobles nudos.
- Fasciaciones y bifurcaciones.
- Entrenudo corto, que es el que ha dado lugar a la denominación española y, como su nombre
indica, se trata de un entrenudo que tiene una longitud menor que el anterior y posterior, estadísticamente dicho entrenudo se sitúa entre los nudos 6 y 9º.
- Proliferación de «nietos» con entrenudos más cortos de lo normal lo que da un aspecto arbustivo de la planta.
- Madera aplastada.

En racimos: La presencia de este virus produce casos de corrimiento completo y de corrimiento parcial de los racimos. Es de destacar que muchas veces también se producen corrimientos de tipo fisiológico o genético, debidos a una mala polinización por causas climáticas, a un excesivo vigor procedente de un patrón no apropiado, un suelo muy fértil, un abonado nitrogenado excesivo, etc.

En raíces: El número de raíces es menor que en las plantas sanas con mayor grosor y menor longitud.

Internos: En un principio se dio mucha importancia a la presencia de cordones endocelulares en los vasos conductores. Estudios posteriores han demostrado que dichos cordones son más abundantes en unas especies del género Vitis que en otras, por lo que este diagnóstico no es concluyente.

Daños:

Son variables de acuerdo con el grado y extensión de la infección, variedad y condiciones de medio. De ellos son de destacar los siguientes:

- Disminución del rendimiento. Las pérdidas pueden llegar hasta un 80% de la cosecha.

Es importante en todas las variedades de uva de mesa debido al corrimiento del racimo que implica una fuerte desvalorización comercial. En la uva para vino no tiene repercusión ni en el índice de acidez ni en el grado de azúcar.

- Menor longevidad de las cepas. A los 6-8 años de haberse producido la infección se observa que la planta afectada presenta un marcado estado depresivo.

- Incidencia sobre el material vegetal de multiplicación. La madera procedente de planta infectada posee una menor capacidad de enraizado, el número de estaquillas obtenidas es más bajo y el porcentaje de prendimientos de los injertos se ve también muy afectado. Asimismo, el injertar una variedad infectada sobre un patrón libre de virus conduce a la obtención de una planta también infectada.

Transmisión:

La forma típica de transmisión es la multiplicación vegetativa de plantas infectadas: Cuando se injerta un patrón sano con una variedad infectada o una variedad sana sobre un patrón enfermo, la planta entera resulta infectada al cabo de poco tiempo.

Otra forma importante de transmisión la realiza el nematodo Xiphinema índex (ThorneAllen) y debido a esta forma de transmisión el virus de Entrenudo Corto Infeccioso se encuentra dentro del grupo denominado NEPOVIRUS (Nematode Polyedrical Virus), es decir, virus de estructura poliédrica transmitidos por nematodos. La infección la pueden realizar tanto los individuos adultos, como los estados juveniles.

La transmisión por medio de la semilla es posible, aunque no es un grave problema ya que la multiplicación por semilla se utiliza únicamente en procesos de hibridación.

La transmisión por herramientas utilizadas en la poda no es de temer, como ocurre con otras enfermedades debidas a bacterias u hongos.

Diagnóstico:

El conocimiento de los síntomas descritos es fundamental en cualquier trabajo, sea de simple control de la plantación o de un proceso de selección clonal-sanitaria, pero la presencia de dichos síntomas no es suficiente para diagnosticar con toda certeza la presencia del virus, lo que obliga a recurrir a las siguientes técnicas especializadas:

- Indicadores leñosos o herbáceos. Son plantas que ante la presencia del virus reaccionan presentando una serie de síntomas muy típicos y fácilmente reconocibles. El indicador leñoso más utilizado es Vitis rupestris de Lot cv. «Si George» y la transmisión del virus se hace mediante injerto de la planta a diagnosticar en el indicador. Entre los indicadores herbáceos más utilizados figuran algunos «cenizos» (Chenopodium quinoa Willd y otros) y la transmisión se realiza por inoculación mecánica del jugo de la planta a diagnosticar sobre el indicador.

- Serología (Método ELISA). Actualmente y merced al avance de las técnicas serológicas, se ha logrado poner a punto el método conocido por las siglas ELISA, que permite establecer un diagnóstico rápido en el caso del Entrenudo Corto Infeccioso. Este método ha de sustituir a los otros por rapidez de realización y seguridad en el diagnóstico.

- Microscopía electrónica. La utilización del microscopio electrónico es un apoyo más en el proceso de diagnóstico de este virus, ya que se conoce perfectamente su conformación y mediante una observación del jugo de la planta, se puede establecer si hay o no partículas víricas.

- Biología molecular. La detección no sólo de virus sino de otros patógenos, está experimentando grandes avances merced a métodos como Hibridación molecular, el uso de Microsatélites y, fundamentalmente, la utilización de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa).

Estrategia y medios de protección:

- Protección directa. Pese a los esfuerzos que se están realizando en investigación, no existe actualmente ningún tratamiento o técnica de lucha que permita combatir a los virus en las plantaciones ya establecidas.

Los aportes de fertilizantes nitrogenados, abonos foliares, quelatos de hierro, etc., pueden atenuar a corto plazo los síntomas depresivos debidos a la virosis, pero de ningún modo eliminar el problema.

Por las razones que anteceden, en el caso de presencia de Entrenudo Corto Infeccioso en una plantación, no existe actualmente otra solución que proceder al arranque total cuando la producción deje de ser rentable.

- Desinfección de suelos. Como ya hemos señalado, una de las principales vías de transmisión del virus del Entrenudo Corto Infeccioso es mediante el nematodo X. índex; para establecer la lucha contra dicho vector hay que seguir uno de los caminos indicados a continuación.

a) Protección biológica. Este método consiste en dejar en reposo el terreno sobre el que se va a ubicar el viñedo o el parral, bien en barbecho, bien cultivando plantas no apetecibles por los nematodos para su alimentación y supervivencia tales como alfalfa, altramuces, cereales, aromático-medicinales, etc., durante 7-10 años dependiendo del grado de contaminación (población de nematodos) y tipo de terreno (arenoso, franco-arenoso, arcilloso, etc.).

b) Protección química. Dado que el umbral de seguridad, una vez arrancado el parral, se cifra en cinco años para terrenos ligeros y 8-10 años para los pesados y que el viticultor o parralero no puede cambiar fácilmente de cultivo ni permitirse estos plazos de tiempo, se ha de proceder a realizar tratamientos nematicidas utilizando distintos productos como: aldicarb, dicloropropeno o fenamifos.

De todos ellos el que mejores resultados proporciona en la práctica es el dicloropropeno en dosis de 500-1.500 l/ha. Se aplica en forma líquida, pero debido a que se volatiliza en el suelo y se difunde en forma de vapor, su eficacia está ligada a la presencia de un medio favorable para esta transformación; su difusión es mejor en suelos ligeros y franco-arenosos que en los pesados o los de elevado contenido en materia orgánica, asimismo, un suelo demasiado frío o húmedo es también un problema: la presencia de terrones también frena la actuación del producto, ya que sirven de refugio a los nematodos. Los mejores resultados se obtienen en suelos cuya textura y humedad corresponden a las del éxito de un semillero y cuya temperatura esté comprendida entre 10 y 27° C y siendo la ideal de 16° C a 20 cm de profundidad.

La aplicación del dicloropropeno ha de ser siempre en preplantación, considerando que ha de guardarse un plazo de seguridad de diez días por cada 100 litros de producto aplicado.

Una aplicación correcta del producto sería:
. Otoño (año 1): Arranque de la viña; labor profunda.
. Primavera (año 2): Desfonde, deshacer terrones y cruzar el arado. Aplicar el producto, compactar el terreno y regar ligeramente para hacer costra.
. Otoño (año 2): Pase de cultivador para airear el terreno.
. Primavera (año 3): Preparación del terreno y plantación.

Variantes a este programa:
1. En nuestros climas si el otoño no es muy frío y el terreno tiene la temperatura anteriormente citada, se puede hacer el tratamiento a continuación del arranque, con lo que en primavera se podrá plantar.
2. En la primavera (año 2) en cuanto la temperatura lo permita, hacer el tratamiento, dejar transcurrir el tiempo de seguridad y hacer la plantación con planta injertada y enraizada (con cepellón).

c) Protección biológico-química. Se puede poner otro cultivo durante 2-3 años y al cabo de ese tiempo tratar con un nematicida pero en menor dosis.

d) Protección física. Los métodos físicos no son útiles en superficies grandes, ya que se trata de aplicar fundamentalmente vapor de agua.

- Utilización de planta exenta de virus. La realización de toda nueva plantación o replantación con planta exenta de virus constituye, hoy por hoy, la mejor y casi la única estrategia que se puede adoptar para evitar la presencia posterior de estas enfermedades en los viñedos. Es de resaltar una vez más que no están libres de virus más que aquellas plantas en las que el patrón y la variedad lo estaban.

Los procesos por los que se logra material vegetal exento de virus son la «termoterapia» y el «cultivo de tejidos».

- Termoterapia. En síntesis el fundamento de la termoterapia reside en colocar las plantas que se van a tratar en unas condiciones de humedad,
iluminación y temperatura tales, que el desarrollo y crecimiento de la planta evolucione de manera más rápida que el proceso de multiplicación del virus, de forma tal que al cabo de un tiempo si se recogen los ápices y se enraízan, la probabilidad de que las plantas a que den lugar estén exentas del virus sea muy elevada.

Aplicando esta técnica se logra obtener material vegetal libre de Entrenudo Corto Infeccioso en un mes, este material da lugar a plantas que sufren un indexage y en caso de no ser portadores del citado virus se procede a su multiplicación; lógicamente cuando se trata de sanear una planta en general se hace contra varios virus, por lo que la duración del proceso de termoterapia está influido directamente por la virosis más termorresistente.

- Cultivo de tejidos. En la actualidad se utiliza también, y con éxito, la técnica de regeneración de plantas mediante el cultivo «in vitro», método iniciado por Haberlandt, en 1902, mejorado por Gaijtheret, en 1932, Skoog, en 1962, Galzy, en 19664, etc. El fundamento de esta técnica radica en la posibilidad de obtener plantas a partir de células somáticas aisladas, y dado que las partículas víricas no llegan a invadir las zonas meristemáticas, debido a que su movimiento es a través de los haces vasculares y éstos no se han formado todavía en el meristemo, las plántulas obtenidas a partir del cultivo «in vitro» estarán exentas de virus; el principal problema radica en que trabajar con meristemos (0,1 mm) en sentido estricto, es difícil, lento y con resultados que pueden presentar plantas con regresiones al estado juvenil, por lo que realmente se utilizan ápices caulinares, es decir, meristemos con 2-4 esbozos foliares. Una nueva técnica incorporada al cultivo «in vitro» en la vid, ya que ha dado muy buenos resultados en ésta y otras especies, es el microinjerto que, en esencia, consiste en colocar un ápice caulinar en un patrón de semilla desarrollado in vitro y en condiciones estériles.

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