lunes, 27 de mayo de 2013

Botellas de Vidrio para Vino (Saint Govain - Vicasa)



BOTELLAS DE VIDRIO PARA VINO (SAINT GOVAIN - VICASA)

El traslado y la conservación del vino ha llevado a la utilización de diferentes recipientes a lo largo de los tiempos. En la época clásica, griegos y romanos almacenaban el vino en fudres de madera, de barro o en piel de animal, y estos recipientes sirvieron para trasladar el vino a través de mares y caminos y se siguieron utilizando hasta el siglo XVII.

A partir de este momento, el vidrio se convierte en el principal aliado del vino, tanto para su transporte como para su conservación. Ciertamente, la relación definitiva entre el vino y el vidrio se consolida en el siglo XVII y enseguida aparece la botella de vidrio tal como hoy la concebimos: la característica botella de forma tubular, de hombros caídos y cuello largo, dotada de un anillo de refuerzo en su boca o extremo superior, y cuya forma cilindrica facilita sobre todo la tareas de almacenamiento.

En su día, estas primeras botellas ya nacieron con su característico color verde oliva, casi traslúcido. El humo que despedía el carbón de turba utilizado en los hornos confería al vidrio ese color oscuro, y la verdad es que fue más tarde cuando se comprobó que esa tonalidad cumplía ua importante función: preservaba el vino de la luz y beneficiaba su conservación.

Hoy, Saint-Gobain Vicasa es líder mundial en producción de botellas y otros envases de vidrio. Es el primer productor de vidrio plano y de vidrio de refuerzo en Europa. Y es el primer productor de envases de vidrio de Europa y el segundo productor del mundo. Entre estos envases se incluyen las botellas de vidrio para vinos. Su producción anual es de 30.000 millones de botellas y otros envases.


HISTORIA DEL VIDRIO

El origen de la fabricación se vidrio se remonta a 2.500 años a.C. en Mesopotamia y Egipto, con fines puramente decorativos. Pero la primera gran revolución técnica en la fabricación de vidrio es el soplado, que hace su aparición en el siglo I d.C. en Palestina o en Siria. La técnica de soplado consiste en recoger el vidrio en fusión con el extremo de una caña hueca, a través de la cual el artesano sopla y va dando forma al objeto de vidrio. Esta técnica se extiende progresivamente por todo Occidente y se implanta principalmente en la Galia y en Italia. Las invasiones bárbaras afectaron negativamente a la producción de vidrio, al impedir el transporte de algunas materias primas como la sosa, aunque en la Galia y en Germania consiguieron proseguir la fabricación de vidrio utilizando cenizas de helecho o de madera.

Fue en Italia y en Normandía donde la fabricación de vidrio resurge en el siglo IX. En el siglo XI, Venecia se convierte en el centro europeo del vidrio, concentrando la producción en la isla de Murano para limitar los riesgos de incendio y proteger los secretos de fabricación.

A partir del siglo XIV se instalan talleres de fabricación de vidrio en Lorena (Francia) y nace en Normandía la técnica del vidrio plano, destinado a los ventanales. En 1665, la Real Fábrica de Cristales para Espejos abre su primera fábrica en Saint Gobain, en el departamento francés de Aisne. Y en el siglo XVIII se pasa de la fabricación artesanal a la producción en fábricas, algunas de ellas con producciones de más de un millón de botellas por año, todavía sopladas por boca.

Hacia 1880, Claude Boucher, maestro vidriero de Cognac, tuvo la idea de insuflar aire comprimido en la masa de vidrio en fusión para darle forma, aumentando así la producción en un 150% respecto al soplado por boca. La revolución industrial del siglo XIX iba a traer también la substitución de la madera por el carbón en los hornos, la introducción de las primeras máquinas automáticas y el soplado con aire comprimido en moldes metálicos.

El siglo XX comienza imponiendo el horno continuo, que permite producciones a gran escala, y posteriormente se vive la revolución tecnológica que va desde la automatización y los controles electrónicos del proceso de producción hasta la infinidad de posibilidades del diseño asistido por ordenador.


LAS MATERIAS PRIMAS PARA PRODUCIR BOTELLAS

Las botellas de vidrio se producen a partir de materias primas abundantes y naturales:
- Vitrificantes (71%), sílice proveniente de arenas de cantera.
- Fundentes (14%), sosa aportada por carbonato sódico.
- Estabilizantes (11%), caliza aportada por carbonato cálcico.
- Colorantes, afinantes... (4%) aportados por diferentes productos. Todo este conjunto de materias primas puede ser sustituido por vidrio procedente del reciclado, que se puede utilizar en mayor o menor proporción dependiendo del color de vidrio que se quiera producir.

La relación de sustitución por vidrio reciclado tiene una proporción aproximadamente de 1,3 kilos de materia por cada kilo de vidrio reciclado que se utiliza. Finalmente, la mezcla de todos estos componentes se homogeneiza adecuadamente antes de entrar en el horno, controlando unas proporciones exactas en los componentes que siempre se mantienen constantes.


EL PROCESO DE PRODUCCIÓN

FUSIÓN

La fusión de estas materias primas se lleva a cabo en hornos continuos que alcanzan unas temperaturas de 1.500- 1.600° C. La duración aproximada de un ciclo completo, desde la carga de materia prima hasta la salida del vidrio fundido, es de unas 24 horas.

El vidrio fundido sale del horno por unos canales de distribución (feeders) en los que se regula la temperatura en función del peso del envase a fabricar. El vidrio fundido se divide, mediante un sistema de corte automatizado, en gotas que tienen exactamente el mismo peso que la botella que se quiere fabricar, y son conducidas a través de los canales de alimentación correspondientes hacia cada una de las secciones de la maquina de fabricación.


FABRICACIÓN

La conformación consiste en dar forma a un artículo de vidrio hueco mediante la técnica del moldeo, con la ayuda de un punzón metálico o de aire comprimido.

Por lo general, este proceso se realiza en dos etapas que exigen dos moldes diferenciados. Primero, el preparador recibe la gota de vidrio y mediante soplado o prensado se elabora un preforma hueca, que ya tiene una forma intermedia parecida a una botella, pero donde lo único que está perfectamente terminado es la boca de la botella.

Mediante un brazo mecanizado, esta preforma se transfiere a un segundo molde, donde queda aprisionada en un molde terminador o de acabado. En esta posición, se aplica aire a presión por la boca de la botella y así se confiere la forma definitiva a todas las botellas. Gracias a estos moldes se obtienen series de botellas exactamente iguales. Toda esta operación no dura más que algunos segundos y la temperatura de la botella en estos momentos es de unos 500° C.

Posteriormente, la botella de vidrio ya terminada se extrae de este molde de acabado mediante una pinza y se coloca en una placa de enfriamiento, antes de pasar a la cinta transportadora.


RECOCIDO

Para suprimir las tensiones ocasionadas en el proceso anterior, las botellas se introducen en un “archa de recocido”, donde primero se recalientan todas las botellas a una misma temperatura y después se enfrían controladamente. La duración de este proceso varía mucho según el peso de la botella que se está produciendo, y puede variar entre 1 y 2 horas. Mediante pulverización, se aplican tratamientos externos de superficie para preservar la resistencia de las botellas, aumentar su resistencia al rayado y rozaduras, y mejorar su capacidad de deslizamiento en procesos siguientes y en las líneas de envasado.


CONTROL Y EMBALADO

Una vez terminada la botella, se controla toda la producción mediante distintos procesos de control de calidad, con ayuda de instrumentos mecánicos, de vídeo o láser, midiendo valores preestablecidos (peso, altura, diámetros, resistencia,...) o controlando elementos negativos (infundidos, claros,...). Toda botella que no supere estos parámetros es rechazada y enviada a la sección de materias primas para ser fundida. Al final, las botellas producidas se reagrupan en embalajes industriales, hechos de materiales recuperables o reciclables, y se recubren de una funda de plástico retráctil para su expedición o almacenamiento.

Así, Saint-Gobain Vicasa produce anualmente alrededor de 8,3 millones de toneladas de vidrio, lo que se traduce en unos 30.000 millones de botellas, tarros y frascos.

1 comentario:

  1. existen botellas que sean recicladas pero para la misma función de almacenar vino?

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