viernes, 4 de octubre de 2013

Abono Orgánico para el Viñedo - Bodegas Urbina



ABONO ORGÁNICO PARA EL VIÑEDO

¿Que tipo de abono orgánico es el mejor para la viña? Oveja, Vaca, Cerdo, etc.

La planta necesita como mínimo los tres macroelementos N P K, otra cosa son los microelementos de los que se puede prescindir a menos que existan carencias.

- El N normalmente se echa para que la viña "coja madera", es decir que crezcan los sarmientos y el tronco.
- El K se emplea en viña para el grado de la uva fundamentalmente. Hoy día existe exceso de potasio cómo norma general en el viñedo. Con lo que se insolubiliza el acido tartarico con la consiguiente perdida de acidez del vino.
- El P casi que se descarta por que es difícil ver viñas con deficiencia de este elemento.

Tabla de las características aproximadas de algunos estiércoles frescos:

..............Materia Seca / N% / P2O5% / K2O%

Caballo..............32,6 / 0,67 / 0,23 / 0,72
Bovino...............18,2 / 0,34 / 0,13 / 0,35
Porcino..............27,2 / 0,45 / 0,20 / 0,60
Ovino.................38,4 / 0,82 / 0,21 / 0,84
Ave (gallinaza)....45,0 / 1,00 / 0,80 / 0,40

También hay que tener en cuenta que los valores de los estiércoles varían fundamentalmente en función de:

- Especia animal
- Cantidad de residuos utilizados como camas
- Procedimiento de preparación
- Estado de Descomposición; fresco, semiseco, maduro

Las dosis aproximadas de mantenimiento (suelo con un nivel de Materia Orgánica óptimo o ligeramente inferior) 10-15 T/Ha:

Suelos arenosos.........cada 1-2 años
Suelos francos............cada 3 años
Suelos arcillosos.........cada 4-5 años


ABONADO Y FERTILIZACIÓN

En la vid como en cualquier cultivo el abonado ya sea de fondo antes de la plantación o de mantenimiento durante el cultivo es una de las prácticas que más influencia tiene en la producción y en la calidad de la vendimia. Este abonado debe ser lo más respetuoso posible con el entorno evitando lixiviados y escorrentías innecesarias.

Un plan de abonado debe basarse siempre en las características y composición del suelo sobre el que se establece el viñedo y teniendo en cuenta el material vegetal empleado, su edad y las técnicas mediante las que se maneja.

Para diseñar una fertilización adecuada se debe preparar un calendario de abonado basado en los análisis de suelo, de agua de riego en caso de practicarse éste y foliar. Este último detecta de forma adecuada, normalmente, las carencias de Mg, Mn, P, K y no con tanta fiabilidad las carencias de Ca, Cu, Zn y que desde luego son poco adecuados para detectar las carencias de Fe.

En general los análisis de suelo son más útiles para situarnos en las necesidades de los distintos elementos y para evaluar inicialmente los posibles problemas o dificultades para el cultivo en ese suelo, antes de realizar la plantación, mientras que para determinar las necesidades de cada elemento a lo largo de los años son más útiles los análisis foliares (con o sin peciolos) y de la madera de poda.

El abonado no debe ser algo rutinario sino una práctica de cultivo razonada, basada no sólo en los diagnósticos de suelo y hoja sino también en la observación del viticultor sobre el desarrollo y evolución de las cepas; tengamos en cuenta que es importante diseñar un programa racional de abonado basado en:

- La naturaleza y perfiles del suelo.
- La profundidad del suelo.
- La distribución, cantidad de barbada, superficie y profundidad explorada por las ralees.
- El perfil hídrido.
- Sistema de manejo de la plantación, según sea por laboreo, con cubiertas o empleando herbicidas.
- El patrón elegido.
- La densidad de plantación.
- El tipo de conducción y poda así como la previsión de la producción y la calidad de la misma.
- El cultivar concreto establecido.


El diseño del abonado debe realizarse, sea cual sea su forma de aplicación, atendiendo a los correspondientes análisis foliares y de suelo tratando de evitar carencias y excesos, aplicando los abonos de la forma más eficiente posible, ya sea en su formulación, en su fraccionamiento o en su adaptación a la fase del ciclo de la vid en que su disponibilidad sea la más adecuada, en definitiva haciendo un uso racional del abono, según el tipo de suelo, su contenido en materia orgánica, el estado hidrico del suelo, el cultivar y patrón empleados, la densidad de plantación y la edad de las cepas, evitando la escorrentía, la lixiviación (o lavado) y la fijación irreversible a arcillas, tendiendo siempre a cubrir las extracciones por poda y producción, aportando además aquellos nutrientes necesarios para la normal actividad de las cepas.

El abonado en la vid requiere la adaptación de los fertilizantes al ciclo de la planta siendo adecuado el uso de abonos complejos como el 12-12-24, el 9-18-27 o el 15-9-15+2+7 en cantidades variables entre los 200 y los 650 Kg/ha, siendo muy conveniente el empleo de abonos orgánicos si ello es posible.

Una vez establecido el abonado básico según los datos disponibles y teniendo en cuenta la corrección de las posibles carencias debemos modular las dosis de abonado aumentando o disminuyendo las cantidades de los distintos elementos a utilizar según el nivel de la materia orgánica del suelo, el vigor, existencia de cubierta vegetal, presencia de piedras en la plantación, la profundidad de enraizamiento y el nivel de forzado o reducción de las producciones.

La eficiencia de un abonado depende siempre del factor limitante para la vid o del elemento que está en menor cantidad para cubrir realmente las necesidades de las cepas.

En la fertirrigación la elección del fertilizante es muy importante, debemos buscar el formulado más adecuado que posea la necesaria compatibilidad de sus componentes, una buena solubilidad, la pureza en componentes evitando especialmente el contenido en metales pesados y productos que sedimenten fácilmente, que induzca la mínima salinidad posible y que tengan la adecuada acidez que impida las obstrucciones calcáreas. Es adecuado usar el nitrógeno amónico soluble en distintas formulaciones, el ácido fosfórico, el potasio procedente del sulfato potásico o en casos puntuales del cloruro potásico y dejando el nitrato potásico sólo para los casos en que no se desea utilizar el nitrato amónico o cuando los niveles de nitratos en las aguas no sean problemáticos.

Actualmente existe la tendencia a reducir los aportes de nitrógeno y fósforo potenciando el empleo del potasio y de aquellos micronutrientes que se consideren necesarios para la corrección de carencias, sin embargo sólo se considera adecuado emplear estos oligoelementos en casos de carencias evidentes o si se consideran necesarios tras los correspondientes análisis foliares (en envero, en cierna, o en maduración) que recomienden su empleo.

Actualmente y dentro del concepto de Agronomía razonada, el abonado ocupa un lugar importante y no debe establecerse ningún calendario de abonado sin tener en cuenta antes al menos las consideraciones siguientes:

- Evaluar la repetitibilidad de los análisis foliares durante varios años.
- Realizar un seguimiento de la maduración y adecuación de la vendimia correlacionándola con los aportes, especialmente de fósforo y potasio.
- Controlar el vigor de las cepas y buscar el equilibrio vigor/producción y evitar su desequilibrio por excesivos aportes de nitrógeno.
- Detectar carencias y actuar en consecuencia para su corrección.
- Relacionar o intentar correlacionar lo mejor posible los distintos niveles carenciales detectados con las características de suelo y foliares, tema este aún pendiente para muchos casos, zonas y variedades, al no existir unas cartas nutricionales de referencia en la mayor parte de nuestras zonas vitícolas,

4 comentarios:

  1. que tan eficiente es el estiércol de vaca como abono natural?

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    Respuestas
    1. Todos son buenos, el usar unos u otros depende básicamente de cuál resulta más fácil de conseguir, de su precio, y de lo que pretendamos conseguir con él:
      - Ovino de oveja o cabra: En mi opinión es el mejor estiércol que podemos aplicar a las necesidades de la vid, debido a su composicición, cantidad de nutrientes y minerales que contiene, 300 kg equivalen a 1000 kg de estiércol vacuno. Da consistencia a la tierra arenosa y móvil, ligereza al terreno gredoso y refresca los suelos cálidos, calizos y margosos.
      - Bovino o Vacuno: Por otra parte el estiércol vacuno es uno de los más utilizados por la agricultura convencional y en la viticultura francesa, ya que es más fácil de conseguir proveniente de vaquerías. No aporta tantos nutrientes, por lo que se añade más cantidad. Este estiércol se suele usar para calentar el suelo en los lugares fríos.

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  2. que tan eficiente es el estiércol de vaca como abono natural?

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    1. Todos son buenos, el usar unos u otros depende básicamente de cuál resulta más fácil de conseguir, de su precio, y de lo que pretendamos conseguir con él:
      - Ovino de oveja o cabra: En mi opinión es el mejor estiércol que podemos aplicar a las necesidades de la vid, debido a su composicición, cantidad de nutrientes y minerales que contiene, 300 kg equivalen a 1000 kg de estiércol vacuno. Da consistencia a la tierra arenosa y móvil, ligereza al terreno gredoso y refresca los suelos cálidos, calizos y margosos.
      - Bovino o Vacuno: Por otra parte el estiércol vacuno es uno de los más utilizados por la agricultura convencional y en la viticultura francesa, ya que es más fácil de conseguir proveniente de vaquerías. No aporta tantos nutrientes, por lo que se añade más cantidad. Este estiércol se suele usar para calentar el suelo en los lugares fríos.

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