lunes, 7 de octubre de 2013

Plantación del Viñedo (Marquetado, ahoyado, zanjeado e hincado) - Bodegas Urbina



PLANTACIÓN DEL VIÑEDO

- Época de plantación: La época de plantación depende del tipo de plantas a emplear; así con raíz desnuda es adecuado plantar en primavera y después de los fríos que pueden producir heladas y antes de comenzar la época más calurosa, para evitar la deshidrátación de la planta. Si se utilizan plantas en contenedores, sean del tipo que sean, es decir con plantas con las raíces protegidas por un cepellón más o menos grande, puede plantarse prácticamente en cualquier momento siempre que se disponga de agua al menos en el momento de la plantación; así se ha visto que la planta en pot puede establecerse en campo incluso a finales de agosto sin que se produzcan problemas ni mermas importantes en la plantación.

En todos los casos la planta debe estar fresca, recién arrancada del vivero y cumplir como requisitos básicos su autenticidad varietal, estar libre de las afecciones transmisibles por injerto insidiosas y tener un buen desarrollo de raíces.

Recordemos que en la ejecución de la plantación la prepoda de las raíces puede ser problemática si no se realiza con instrumentos adecuadamente desinfectados y si el suelo está contaminado por hongos de la madera o determinadas bacteriosis que puedan penetrar fácilmente a través de estos cortes de raíz o por el callo mal formado de la base de las estacas o estaquillas utilizadas en la plantación.


- Marquetado y ahoyado o zanjeado: Tras el diseño de la plantación, de la densidad, del tipo de apoyo y conducción, que determina el empleo de postes e hilos que deben tenerse en cuenta, se puede proceder al marcado con cañas o pivotes del lugar de plantación de las cepas como se hacía antes o simplemente marcar el inicio de las filas de cepas si se realiza la plantación con maquinaría que realiza hoyos o zanjas y coloca en ellas la planta.

La apertura de hoyos, zanjas o surcos manualmente encarece mucho el coste de plantación, con el inconveniente de retrasar esta labor. Hoy día ha sido facilitado este trabajo gracias al perforador de hoyos acoplable al mismo tractor, permitiendo alcanzar profundidades de hasta un metro, que en realidad no son exigibles para la vid, y diámetro de 50 cm.

La rapidez depende del terreno y preparación anterior. Conviene siempre que la tierra extraída superficialmente, que es la más meteorizada, sea la que después esté en contacto con las raíces, mientras que la saliente del fondo del hoyo será con la que cubriremos el resto y esparciremos en la parte superior siempre y cuando no sea pedregosa o aterronada excesivamente, al menos en el aporcado del barbado de cuyo montón tendremos que valernos al siguiente año o al segundo en ocasión de cubrir el injerto si éste se realiza con púa directa.


- Hincado de la vid: Abierto el surco se colocan las plantas con especial cuidado de que permanezcan verticales, con el fin de favorecer su rápido arraigo al tratarse en este caso de estaquillas que deben iniciar todavía el desarrollo de las raíces.

El mismo operario, u otro que le ayude, procurará manualmente cada vez que sitúe la planta aporcar la tierra necesaria para que al cerrar el surco, ya con vertedera o a mano también con herramienta de ancha pala, queden dispuestas debidamente.

- Profundidad: No podemos fijar una norma rígida, ya que el viñedo ocupa y se sigue plantando en tierras muy variables. La profundidad debe oscilar para la situación de las raíces de 25 a 35 cm. en suelos húmedos y compactos y de 35 a 40 cm. como máximo en los ligeros y secos durante gran parte del año.

Una profundidad excesivamente desproporcionada a esta norma, sobre todo al rebasar los 50 cm., provoca lógicamente el nacimiento de raíces en los nudos superiores quedando expuesta la parte inferior a los ataques de podredumbre o de nemátodos e insectos acarreando focos de infección que terminan extendiéndose al resto de las raíces sanas. También hay que tener encuenta excepciones que la práctica confirma.


FORMAS DE PLANTACIÓN DEL VIÑEDO

- Plantaciones manuales: El enraizamiento de la planta joven se hace fácilmente si está en contacto con la tierra mullida: es la plantación por hoyos la que se realiza con mejores condiciones, particularmente en terrenos difíciles de preparar. Un hoyo, sensiblemente cúbico por haberse hecho con pico, es abierto de tal manera que el tutor que ha servido de señal se encuentre en uno de los lados: se echa en el fondo del hoyo tierra mullida sobre la cual se colocan las raíces, teniendo cuidado de que la planta esté apoyada contra el tutor se riega y se recubren las raíces de tierra fina que se apreta en el caso de las plantas-injerto traídas del viverista sin apretar por ser plantas en potes o en cartones: se llena después el hoyo con tierra fina y se hace, alrededor de la planta, un pequeño montón de tierra si la planta no ha sido sometida a un segundo parafinado poniéndola al abrigo contra la deshidratación. si no se deja llano. Esta forma de plantación es utilizada sobre todo para las plantaciones en terrenos arcillosos y pesados con tal que estén bien secos, con plantas traídas de viveros, para la plantación de plantas en potes así como para las replantaciones.

Las plantaciones con ahoyador de 10 a 15 cm de diámetro no permiten siempre conseguir las mismas condiciones que con el pico. En las tierras pesadas, sobre todo si están húmedas, se corre el peligro de tener una en las paredes: las raíces no podrán atravesar las paredes y se desarrollarán como en una maceta de flores.

Las plantaciones manuales son también realizadas con palo, barrena (hoyo de 4 a 5 cm de diámetro), o espoleta (vara metálica que lleva en su extremo dos pequeños dientes que permiten bloquear el talón de la planta, utilizable en terreno dócil. Las plantas son por lo tanto puestas en el terreno en un espacio reducido de algunos centímetros de ancho después de haber sido recortadas severamente. Estas formas de plantación que ponen las plantas en tierra con menos esmero que en la plantación en hoyo deben ser desechadas en los suelos pesados, arcillosos o limosos compactos. Se conocen los fracasos de brotación, notablemente en los suelos mal preparados o con estado estructural inestable: a veces pueden permanecer bolsas de aire a nivel de las raíces, a pesar del apretado en la cepa.


La plantación con ayuda de chorro de agua con presión es utilizada a veces. Esta técnica permite realizar las operaciones muy rápido pero necesita que las plantas sean recortadas muy cortas; con esta técnica las plantas están expuestas a la asfixia radicular, fundamentalmente en presencia de suelo con una fuerte proporción de arcilla.

¿A qué profundidad se deben colocar las plantas-injerto? Tanto si se plantan a mano como si se plantan a máquina, las plantas-injerto no están generalmente bastante profundas en el suelo. En efecto, algunos meses más tarde o al cabo de los primeros años, se observa que  ciertas cepas parecen "zancudos" con un punto de injerto alejado del suelo y de las raíces, cuyo punto de anclaje es superficial; esto no es tolerable pues es la manifestación de una plantación chapucera o hecha sin tener en cuenta las exigencias de las plantas y el comportamiento de ciertos suelos después de la plantación. El punto de injerto de vides adultas debe encontrarse a 2 cm por encima del nivel medio del suelo; si está por debajo se corre el peligro de franqueamiento, si está muy por encima se arriesga de sufrir desecación del injerto a pesar del parafinado, de estrés hídrico y de destrucción por las heladas. Es por lo que se procurará que las plantas estén suficientemente profundas y, en suelos que se hinchan después de la última labor, se plantará con el punto de injerto ligeramente por debajo del nivel medio del suelo, donde se procurará hacer esta labor bastante antes de la época prevista para la plantación.

También es posible plantar plantas preinstaladas en el interior de un tubo de plástico prolongado en la base por marcas que guían las raíces. Los brotes jóvenes, guiados en el tubo, se desarrollan sin tutor suplementario estando protegidos de choques y de herbicidas; la respuesta es excelente con tal que no se planten en terreno demasiado húmedo en invierno o demasiado seco en primavera.


- Plantaciones mecánicas:
La mayor parte de las máquinas están concebidas según la misma tecnología. Una reja acanalada cava un surco en el que una lengüeta móvil deposita la planta y el tutor, después unas cuchillas restablecen el surco y unas ruedas aseguran el apretado de la tierra alrededor de la planta, finalmente dos rejas regulables aseguran el aporcado de las plantas. El posicionamiento de la máquina sobre la fila es ralizado por diversos dispositivos de guiado (visor óptico sobre el tractor o sobre hilo de guía, o guiado por láser). La separación entre filas puede ser indicada simplemente por un pequeño surco trazado lateralmente por una cuchilla colocada en el extremo de un brazo extensible. El espaciamiento entre plantas en la fila es realizado por diversos procedimientos según las marcas (lectura a partir de un hilo de trazado, cordel con marcas metálicas, cadena con pinzas llevada por una rueda con muescas). Varias marcas ofrecen máquinas de plantar; Cavaillére, Cadurcienne, Clémens, Collard, Fontan. Las tasas de éxito son tan buenas como en las plantaciones manuales; es imprescindible plantar en una tierra finamente dividida (pase de una grada rotativa sobre el suelo seco) y de regar copiosamente después de la plantación(3 a 4 litros de agua en cada cepa). Sin embargo, se observa a veces que los prendimientos son insuficientes en suelos arcillosos, pero parece que los fracasos son atribuibles más a una mala preparación del suelo y a los cuidados insuficientes después de la plantación que a la forma de plantación.


- Caso de las plantaciones bajo plástico: Se utilizan plantas injertadas y parafinadas, podadas a dos yemas; se plantan sobre un pequeño montón, el injerto fuera del suelo. Un plástico de polietileno negro, de una anchura de alrededor de un metro y de un espesor de 80 a 100 micras, es desenrollado mecánicamente. Basta perforar el plástico en el emplazamiento de las plantas. Ciertas precauciones son necesrias: no estirar demasiado el plástico y desherbar obligatoriamente una banda a cada lado del plástico. Esta técnica ofrece ciertas ventajas:
. Limita los gastos de mano de obra durante los primeros años.
. Asegura una vegetación más vigorosa y una entrada en producción más precoz (a veces en el segundo año).

Fuentes Consultadas: Manual de Viticultura (Alain Reynier); Viticultura (Domingo M. Salazar y Pablo Melgarejo); Viticultura Practica (Jose Noguera Pujol).

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