viernes, 24 de enero de 2014

Mantenimiento del Suelo en Viticultura



MANTENIMIENTO DEL SUELO EN VITICULTURA

José Ramón Lissarrague García-Gutiérrez y Pilar Baeza Trujillo (Grupo de investigación en Viticultura UPM)

DEFINICIÓN Y OBJETIVOS

Las técnicas de mantenimiento del suelo son el conjunto de operaciones culturales cuya finalidad es crear y mantener un medio favorable para el crecimiento y actividad de las raíces de la cepa y facilitar otras operaciones culturales. Tienen simultáneamente como objetivos básicos y generales:
1) Establecer un buen equilibrio entre los estados físico, químico y biológico del suelo.
2) Controlar la vegetación espontánea, para eliminar o limitar la competencia de las malas hierbas.
3) Facilitar el manejo del cultivo

Respecto a los objetivos:

- Respecto al primer objetivo de las técnicas de mantenimiento del suelo, es necesario tener presente que el suelo, como medio en el que se desarrolla el sistema radicular del cepa, es preciso crear y mantener las condiciones físicas, químicas y biológicas óptimas para su desarrollo y actividad.

La limitación de dichas condiciones se reflejará directamente en el crecimiento, distribución y actividad del sistema radicular y en consecuencia limitará la capacidad vegetativa y productiva (incluso cualitativa de la cepa).

Estas técnicas deben de complementarse adecuadamente con aquellas cuya ejecución representa un aporte para modificar las citadas condiciones; como son la fertilización y el riego, que no trataremos aquí, ya que aunque tengan objetivos comunes con las denominadas de "mantenimiento del suelo", respecto del segundo objetivo, control de vegetación adventicia, los efectos son contrarios (favorecen su desarrollo).

- Respecto al segundo objetivo del mantenimiento del suelo, hay que tener en cuenta, que la competencia de las malas hierbas por los elementos minerales (en particular por el nitrógeno) y de forma muy especial y frecuentemente grave por el agua, se traduce en un menor desarrollo de la plantación (de las cepas), con un reflejo directo en una reducción del potencial productivo y en ocasiones afectando también a la calidad de frutos, que se presenta devaluada.

El efecto de la competencia, se agrava de forma muy importante cuando dicha competencia se desarrolla parcial o totalmente durante el periodo activo del cepa. En casos de vegetación arvense muy densa y con especies muy competidoras, como Cynodon dactylon (grama), Amaranthus spp (Amaranto), Chenopodium album (cenizos), Stellaria media (pamplinas), Convulvulus arvensis (Corregüela), etc., puede producirse reducciones de cosecha, que en ocasiones superan el veinticinco por ciento de la producción, además de los efectos negativos que pueden derivarse del papel coadyuvante que pueden jugar en el desarrollo de plagas y enfermedades.

Podríamos resumir de otra manera estos objetivos del mantenimiento del suelo:
- Permitir al “máximo” que la cepa absorba el agua y los elementos nutritivos disponibles en el suelo, suprimiendo o limitando la vegetación adventicia.
- Mantener un estado físico del suelo y en especial de la capa superficial, adecuado para facilitar los intercambios entre la atmósfera y el suelo y hacer más fácil el cultivo de la plantación (riego, fertilización, circulación, etc). La mejora de la estructura y su estabilidad, con adecuados niveles de materia orgánica que en ocasiones resulta de interés producirla en la explotación, contribuyen decisivamente a alcanzar dicha finalidad.


CONSIDERACIONES PREVIAS

- El sistema radicular de las cepas se establece a la vez en profundidad y en superficie; cuando el enraizamiento es profundo la cepa resiste mejor la sequía, es mejor su alimentación hídrica y mineral.

- La facilidad de penetración de las raíces depende fundamentalmente de la estructura del suelo, de su perfil cultural. La limitación de la exploración radicular reduce el vigor y el potencial de producción de las cepas.

- En suelos arenosos, el sistema radicular, a menudo tiende a quedar superficial, estos suelos son pobres en materia orgánica y su reserva de agua es pequeña.

- Los suelos arcillosos cuando están bien estructurados favorecen un enraizamiento profundo, su alta capacidad de retención de agua les hace menos susceptibles a la sequía que los arenosos.

- Los suelos limosos, su "comportamiento" es variable. Si presentan una estructura aireada, las raíces crecen normalmente, pero frecuentemente tienen tendencia a estar "pesados" y las raíces sufren asfixia. Es difícil que estos suelos tengan una estructura buena.

- Las raíces funcionales de la cepa tienden a quedar en casi cualquier tipo de suelo en la parte superficial de éste. Por debajo de 80-100 cm. de profundidad, las raíces no encuentran condiciones favorables para el desarrollo, escasez de oxígeno y elementos nutritivos asimilables. Los 40-60 cm. se presentan como los más activos.

- Las cepas restituyen únicamente una pequeña parte de la materia orgánica, que juega un papel esencial en el mantenimiento de la estructura del suelo, capacidad de retención, permeabilidad, actividad biológica, etc.

- Mientras que los cultivos herbáceos restituyen del orden de 3.000 a 4.000 Kg. de materia seca por ha y año, en viticultura son de 300-3.000 Kg., contando hojas únicamente.

- El paso repetido de vehículos (tractores, remolques, máquinas de tratamiento,..) por la plantación, no es raro 15-20 veces al año, tiende a compactar el suelo. Las rodadas de los tractores tienden a formar dos murallas; estas circunstancias dificultan y limitan la distribución de las raíces, condicionan la permeabilidad, etc.

- La erosión del suelo provoca pérdidas importantes en el estrato superficial del suelo, frecuentemente el más rico.

- Las malas hierbas compiten por el agua y los elementos minerales, en particular por el nitrógeno, además de servir en ocasiones de refugio de parásitos.

A lo largo del tiempo, estos objetivos se han alcanzado de forma distinta.


EVOLUCIÓN DE LAS TÉCNICAS DE MANTENIMIENTO DEL SUELO

Las cavas y binas manuales y con tracción animal, han constituido durante muchos siglos las únicas labores que han permitido el mantenimiento del suelo en los cultivos leñosos, con la finalidad fundamental de eliminar las plantas adventicias, comúnmente denominadas y a veces injustamente malas hierbas. El efecto depresivo de la vegetación espontánea sobre: el crecimiento de las cepas., la aireación del suelo y la disponibilidad de agua han sido las razones que a lo largo del tiempo han justificado el trabajo del suelo en los cultivos arbóreos. A partir de la segunda mitad del siglo XIX se generalizó la utilización de instrumentos aratorios arrastrados. Después de la Segunda Guerra Mundial, los animales de tiro fueron progresivamente cediendo su papel (en la mayor parte de los países desarrollados) a los vehículos motorizados. A esta misma época corresponde el descubrimiento de los herbicidas orgánicos de síntesis, que entraron rápidamente en expansión a partir de los años cincuenta, y cuyo empleo se ha ido generalizando progresivamente en las dos últimas décadas.

La utilización de cubiertas vegetales ha sido también conocida desde antiguo, si bien, su empleo ha estado restringido a los huertos frutales de zonas húmedas donde, frecuentemente, como es el caso de los huertos de manzanos para sidra en Asturias, correspondían a una explotación mixta ganadero-frutícola, donde la presencia de la "pradera" no tenía como objetivo primordial el mantenimiento del suelo del huerto, sino ser fuente de pasto o forraje para el ganado.

Realmente, corresponde a los años treinta-cuarenta la utilización de cubiertas vegetales con la finalidad de mantener el suelo en plantaciones arbóreas, racionalmente diseñadas con una base experimental.

Es interesante también poner de manifiesto, que la aplicación de otras técnicas de mantenimiento como el empleo del “Mulch" están descritos en bibliografía de finales del siglo pasado y comienzos de este siglo, empleo de gravas, escorias, etc.; y es desde siempre conocido el cultivo de las vides de Lanzarote con mulching de cenizas volcánicas. Acolchado plástico se ha desarrollado en los últimos 25 años. En la actualidad, 1999, en la consideración de las técnicas de manejo del suelo, hay que prestar una especial atención al “impacto ambiental” generado, procurando alcanzar objetivos que estén en armonía con una mejor conservación del medio ambiente.

Fruto de la evolución tecnológica, hoy día podemos encontrar distintas técnicas de mantenimiento del suelo aplicables en viticultura, que a continuación estudiaremos.

ALTERNATIVAS PARA EL MANTENIMIENTO DEL SUELO

Las técnicas agrícolas nos proporcionan una amplia gama de alternativas para el mantenimiento del suelo de las plantaciones, que podemos clasificarlas en dos grandes grupos y un tercero derivado de los anteriores

a) Suelo Desnudo: Toda la superficie de la plantación se trata de mantener libre de vegetación durante todo el ciclo anual.
b) Suelo con cubierta vegetal: La superficie de la plantación, temporalmente o durante todo el ciclo anual, en toda la superficie o parcialmente, aparece cubierta con vegetación natural o semillada.
c) Suelo desnudo temporalmente: Las técnicas de mantenimiento del suelo se practican para mantener el suelo desnudo durante el periodo activo. Una parte del año se desarrolla la vegetación natural (generalmente de forma parcial) pero la finalidad o el objetivo no es constituir una cubierta, sino reducir las intervenciones permitiendo el desarrollo de vegetación adventicia durante el periodo en que ésta es menos competitiva (sin despreciar los beneficios que pudieran derivarse).

Describiremos a continuación las distintas alternativas de cada uno de estos grupos, con independencia de sus ventajas e inconvenientes, la frecuencia de su utilización, sus aplicaciones concretas, etc.

A.- SUELO DESNUDO

a) LABOREO:

La destrucción de la vegetación espontánea se asegura por operaciones consistentes en remover el suelo; según el apero utilizado será por enterramiento (tipo vertedera), arranque (tipo cultivador), fraccionamiento (tipo fresa). La cava manual y el laboreo con tracción animal quedan hoy en desuso o muy restringido.

b) APLICACIÓN DE HERBICIDAS (NO LABOREO)

Consiste en la destrucción o control de flora arvense mediante el empleo de productos químicos de acción herbicida.

c) MULCH O MULCHING (ACOLCHADO)

Con este término anglosajón designamos la cobertura del suelo con materiales inertes: paja, residuos vegetales, lámina de plástico, etc.

Hoy en día el mulching, no es un método que se aplique de forma general a toda la superficie del suelo, el mayor uso de esta técnica en la actualidad consiste en la aplicación local del mulching en una parte de la superficie de la plantación.

El caso más corriente ha sido tradicionalmente la cobertura con residuos vegetales como la paja o empajado, si bien esta técnica como cobertura total no es de uso frecuente y su aplicación al igual que otras como el acolchado plástico, etc. cuando se aplican, se hace con carácter localizado.

En España es conocido el citado caso del viñedo Lanzaroteño cultivado con cobertura de cenizas o escorias volcánicas en toda la superficie.

En ocasiones incluso, se practican mulchings combinados (paja/plástico, etc.)

d) MIXTAS:

Se ejecutan combinadas dentro de la plantación dos o más técnicas de mantenimiento de suelo desnudo.

d.l.) COMBINADAS EN EL TIEMPO, p. ej. el laboreo y herbicidas temporales.

Consiste en combinar en la superficie el laboreo y la aplicación de herbicidas, reduciendo las intervenciones que se practicarían en ambas técnicas aisladamente.

d.2.) COMBINADAS EN EL ESPACIO

Consiste en mantener una parte de la superficie del suelo con una técnica de cultivo y el resto con otra técnica diferente. Las más frecuentes son:

- Laboreo y aplicación localizada de herbicidas, correspondiendo a estos últimos la superficie correspondiente a línea o ruedo de las cepas y al primero la calle o superficie restante.

- Acolchado o mulching localizado, se mantiene la fracción del suelo correspondiente a la linea o ruedo de las cepas mediante mulching plástico, empajado, etc. y la superficie restante o calle mediante laboreo o técnicas de aplicación de herbicidas.


B.- SUELO CON CUBIERTA VEGETAL (NATURAL O SEMBRADA)

Existen diversas alternativas en función del carácter de la cubierta vegetal:

a) CUBIERTA VEGETAL PERMANENTE.

Se mantiene la superficie del suelo con vegetación natural o semillada durante todo el año.

a l) TOTAL

La vegetación cubre la totalidad de la superficie de la plantación (líneas y calles).

a.2) LOCALIZADA O PARCIAL

La cubierta vegetal ocupa únicamente una parte de la superficie, manteniéndose el resto desnuda. Los casos más frecuentes son aquéllos en que la cubierta vegetal se localiza en la calle (interlínea) y la superficie de la línea o ruedo de las cepas se mantiene desnuda (laboreo, empleo de herbicidas, mulching). Con menos frecuencia, se practican combinaciones alternas en las que únicamente una calle de cada dos (o dos de cada tres) está cubierta y el resto permanece desnudo, rotandose la cubierta ve getal. (En este caso, en ocasiones se practican tres técnicas combinadas: las calles alternadamente una se labra, otra se encuentra con cubierta vegetal y las lineas se mantienen con aplicación de herbicidas; la cubierta afecta aproximadamente a l/3 de la superficie).

b) CUBIERTA VEGETAL TEMPORAL

Consiste en cubrir el suelo únicamente una parte del año con vegetación herbácea natural; o semillada cuando el objetivo es producir la mayor masa posible de materia verde con el fin de practicar la técnica del “abonado verde anual”. En el caso de cubierta temporal natural, la técnica obedece por lo general a suelo desnudo temporal, que en realidad el objetivo no es establecer una cubierta vegetal, si no que durante el periodo no activo y como consecuencia de la reducción de las intervenciones (laboreo o aplicación de herbicidas) se produce un desarrollo de vegetación arvense (sin que ello signifique que se desprecie su aporte como abonado).

Lo más frecuente es proceder a la destrucción de la cubierta al final del invierno o comienzo de la primavera, mediante métodos mecánicos o empleo de herbicidas, y se mantiene el suelo desnudo hasta finales del verano o comienzos del otoño.

b l) TOTAL

La cubierta temporal ocupa la totalidad de la superficie de la plantación (poco frecuente por la dificultad de manejo).

b.2.) LOCALIZADA O PARCIAL

La cubierta temporal se localiza en la calle o en calles alalternas manteniéndose las lineas y/o calles restantes desnudas.

1.5.- REPERCUSIÓN DEL MANTENIMIENTO DEL SUELO

Los efectos del mantenimiento del suelo se proyectarán:

1- Sobre las propiedades del suelo: Profundidad, estructura, aireación, humedad, capacidad de retención, permeabilidad, calor, disponibilidad de elementos minerales, actividad biológica, contenido de materia orgánica, erosión, etc.

2 - Sobre el entorno: perjuicios y/o beneficios medioambientales.

3 - Sobre el desarrollo de la cepa: Distribución y actividad del sistema radicular, nutrición hídrica y mineral, sensibilidad a heladas, franqueamiento, maduración de las bayas, etc.

4 - Sobre la vegetación espontánea: Limitación o destrucción de las malas hierbas, inversión de la flora.

5 - Sobre otras técnicas culturales: Fertilización, riego, poda, paso de hombres o vehículos.

6 - Sobre parásitos y animales: creando condiciones para su desarrollo, diseminación, etc.

7 - Sobre el régimen económico de la explotación: Inversiones en maquinaria, costes de explotación, programación de actividades, etc.

ELECCIÓN DE LA TÉCNICA DE MANTENIMIENTO DEL SUELO

La elección de la técnica de mantenimiento del suelo en una plantación es una labor delicada, puesto que una vez realizada una opción, el cambio de técnica resulta a veces complejo: en el diseño de la plantación el tipo de mantenimiento del suelo debe haber sido considerado, por otra parte existen condicionantes como la maquinaria existente para unas técnicas concretas, la infraestructura del riego, etc., que dificultan el cambio de técnica de mantenimiento del suelo una vez iniciada su aplicación.

Son múltiples las consideraciones que es preciso hacer para elegir correctamente la técnica de mantenimiento del suelo. Como primer paso resulta aconsejable estudiar detenidamente las condiciones del medio ecológico y las características de la plantación. En segundo lugar analizar profundamente las ventajas e inconvenientes que las distintas técnicas presentan en los diferentes aspectos en que inciden: la planta, el suelo, la vegetación espontánea, las operaciones culturales, los parásitos, el régimen económico de la explotación. Por último la técnica debe elegirse teniendo en cuenta los criterios técnicos y tomando la decisión mediante el análisis económico. Ahora bien, la técnica no debe elegirse sólo porque resulte más económica su ejecución, sino que debe analizarse cómo repercute en el conjunto de la explotación en la producción final a lo largo del tiempo.

ESTUDIO DEL MEDIO ECOLÓGICO Y DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA PLANTACIÓN

El análisis de las ventajas e inconvenientes de las técnicas de mantenimiento del suelo, precisa conocer previamente las condiciones del medio y las características de la plantación en que van a ser aplicadas, por ello, previamente, es importante estudiar:

1) Condiciones climáticas: Temperaturas, heladas, precipitación, evapotranspiración, etc.

2) Características del suelo: Textura, estructura, características hídricas (retención, permeabilidad, etc.), materia orgánica, etc.. Presencia de elementos gruesos.

3) Vegetación espontánea: Es interesante conocer los principales tipos de malas hierbas que aparecen con mayor frecuencia: anuales, bianuales, plurianuales, vivaces, de hoja ancha y de hoja estrecha; sus hábitos de reproducción; sus períodos de desarrollo, etc.

4) Edad de la plantación: Las especiales características y exigencias de las cepas durante los primeros años de la plantación, restringen las alternativas del mantenimiento del suelo. La particular sensibilidad de las cepas jóvenes a los herbicidas; la necesidad generalizada de conseguir un desarrollo intenso del sistema radicular en el volumen de suelo disponible y, en particular, en profundidad, la exigencia de limitar al máximo la competencia aconseja en plantaciones jóvenes (menores de cuatro años) utilizar técnicas de mantenimiento del suelo desnudo que no favorezcan el enraizamiento superficial de las cepas, por ello descartamos un mulching total, el no cultivo y las cubiertas vegetales, y reducimos las alternativas al suelo desnudo mediante laboreo o combinado con mulching localizado en la línea o en el ruedo, desaconsejando en general la utilización de herbicidas o , en su caso, utilizarlos de forma restringida y con gran precaucion de forma temporal con laboreo.

5) Marco y disposición de la plantación: (real, rectangular, tresbolillo, filas pareadas, etc.)

6) Forma de conducción: Altura de tronco, sistema de formación y poda, existencia de empalizamiento (libre o apoyada) y tipo (espaldera, parral, etc.).

7) Características de la variedad: Ciclo, vigor, porte, etc.

8) Características del patrón: Adaptación a las condiciones edafológicas, vigor

9) Técnica de cultivo: Poda, fertilización, defensa, riego, recolección, etc.

10) Infraestructura de la plantación: superficie, topografía, riego, maquinaria, mano de obra especializada, disponibilidad de agua, accesos, etc.

11) Estructura económica

12) Condiciones legales

VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LAS TÉCNICAS DE MANTENIMIENTO DEL SUELO

El conocimiento de las posibilidades de aplicación de las diferentes técnicas de mantenimiento del suelo, exige analizar profundamente las ventajas e inconvenientes que se presentan en los diferentes aspectos que se ven directamente afectados: la planta (el cepa), el suelo, la vegetación espontánea, las operaciones culturales, etc.

Como hemos visto anteriormente, la gama de alternativas para el mantenimiento del suelo es sumamente amplia, por esta razón centraremos el análisis de las ventajas e inconvenientes de las distintas técnicas en aquellas que podemos considerar básicas en plantaciones (adultas) y que adecuadamente combinadas en el espacio y/o en el tiempo dan lugar a las técnicas mixtas, cuyas ventajas e inconvenientes pueden ser deducidos de los de las técnicas básicas:

- Suelo desnudo mediante laboreo (laboreo)
- Suelo desnudo mediante la aplicación de herbicidas (no cultivo)
- Cubierta vegetal permanente (pradera)
- Mulching, trataremos el empajado, como ejemplo de cobertura orgánica

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