martes, 28 de enero de 2014

No Laboreo en el Viñedo - Aplicación de Herbicidas - Escarda Química



José Ramón Lissarrague García-Gutiérrez y Pilar Baeza Trujillo 
(Grupo de investigación en Viticultura UPM)

NO LABOREO EN EL VIÑEDO - APLICACIÓN DE HERBICIDAS - ESCARDA QUÍMICA

Los objetivos son el control de malas hierbas, disminuyendo o suprimiendo labores.

EFECTOS FAVORABLES

- Suelo:
. Conserva la estructura del suelo.
. Mejora sustentación.
. Reduce erosión en situaciones de pendiente moderada frente al laboreo.
. Situación de difícil acceso.
. Disminuye la oxidación de la materia orgánica.

- Planta:
. No se producen heridas en tronco ni mutilaciones
. Permite la colonización superficial del sistema radicular, por lo que la planta tiene más rápidamente disponibles los elementos minerales y agua, al ser el primer horizonte el que recibe estos aportes.
. Aprovecha las lluvias de escasa cuantía.
. Aumento del vigor, pues al tener el sistema radicular superficial enseguida queda a disposición de la planta el agua y los fertilizantes aportados.
. Reducción de heladas primaverales. El no-cultivo crea un suelo con una estructura continua desde la superficie. Las raíces ocupan todo el volumen de suelo. Según el grado de intervención química, el suelo puede estar más o menos cubierto de vegetación temporal. Durante la segunda mitad de la primavera y a lo largo del verano estos suelos están desprovistos de vegetación. Desde el punto de vista térmico, el calor se conduce bien en profundidad y lo restituye en superficie en el curso de la noche. Hay menos riesgos de heladas primaverales. Según el grado de población de adventicias, el comportamiento del suelo con herbicidas puede aproximarse a uno con cubierta vegetal.

- Control de Malas Hierbas:
. Suelo limpio permanente.
. Reduce resiembra y división.

- Cultivo:
. Cómodo de ejecutar.
. Menor empleo de tiempo.
. Menor potencia y necesidades de maquinaria.
. Facilita la recolección de algunas especies.
. Fácil ejecución en la proximidad de las cepas.
. Facilita el acceso a la plantación en periodos lluviosos.
. Permite disminuir la distancia entre cepas en la línea.

EFECTOS DESFAVORABLES

- Suelo:
. Formación de costra superficial. Los herbicidas producen una degradación de la estructura que afecta a los primeros 3-4 cm de suelo. En esta capa los poros se disponen paralelos a la superficie, formando una costra que dificulta la infiltración de agua.
. Evacuación de agua en terrenos llanos
. Erosión en pendiente fuerte, por escorrentía, sobre todo en caso de lluvia torrencial.
. Difícil incorporación de abonos y enmiendas.
. Con el paso del tiempo, tiende a disminuir el contenido de materia orgánica y la actividad biológica del suelo, por la dificultad de incorporar una emnienda orgánica.
. Contaminación de suelos y acuíferos, especialmente por el uso de herbicidas residuales.

- Planta:
. Riesgos de fitotoxicidad
. Franqueamiento
. Desarrollo superficial del sistema radicular
. Favorece la presencia de topos y roedores que mutilan el sistema radicular.
. Dificultad de reposición marras y realización con planta joven (protección)

- Control de malas hierbas:
. Exige conocimiento de las malas hierbas, de su forma de propagarse y de su ciclo vital.
. El empleo de herbicidas ocasiona una evolución de la flora natural. Los herbicidas residuales, permiten en primer lugar eliminar, las adventicias anuales. La eliminación de las especies anuales contribuye a las extensión de las vivaces, algunas de ellas, en particular las que se propagan por rizomas, pueden ser destruidas por los herbicidas de postemergencia. A medida que se produce una regresión de las anuales y vivaces de rizomas aumenta la proporción de vivaces bulbáceas (Allium, Muscari), de semileñosas y plantas con la cutícula muy protectora que no son eliminadas mediante el laboreo. Asimismo, localmente se pueden desarrollar leñosas jóvenes que se pueden destruir mediante aplicación de herbicidas. También han aparecido biotipos resistentes a las triazinas donde se repite frecuentemente la utilización de simazina o atrazina (Senecio, Chenopodium album, Polygonum persicaria, Poligonum lapathifolium, Solanum nigrum, Amaranthus spp). Esta resistencia cloroplástica se transmite por el parental femenino (Desherbage la la vigne, ITV)

- Cultivo:
. Difícil incorporación de abonos y enmiendas, especialmente en secano.
. Estética.
. Exige tener conocimientos de las materias activas empleadas así como de la reglamentación.



DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA

El mantenimiento del suelo consiste en controlar la vegetación espontánea mediante la aplicación de un programa herbicida adaptado al suelo y a la vegetación, se excluye toda labor con lo que el suelo no sufre alteraciones directas.

Se practica, bien, en toda la superficie del suelo o combinado en el espacio con otra técnica (laboreo, cubierta vegetal). También es corriente que en plantaciones mantenidas con laboreo se aplique alguna técnica herbicida complementaria en la superficie labrada, y en suelo mantenido con herbicidas puede en algunos casos realizarse alguna labor muy superficial.

En general la aplicación de ciertos programas de mantenimiento del suelo no conviene iniciarlo antes de los 4 años de edad de la plantación, aunque en ocasiones en plantaciones jóvenes se puede complementar el mantenimiento del suelo con aplicación de algunos herbicidas a dosis reducidas, y con precauciones extremas. Existe la posibilidad de iniciar programas desde la plantación.

- Por cuestiones económicas, es una técnica muy utilizada en cultivos leñosos. Es completamente mecanizable y no es costosa en mano de obra ni energía.
- A partir de los años 80 aparecieron un grupo de especies resistentes a las triazinas.
- Por la aparición de resistencias ha empezado a ser un método complejo y de costes más elevados.
- Técnica que requiere un buen conocimiento de la vegetación espontánea para reducir tratamientos.
- Los efectos medioambientales reconsideran continuamente la técnica, en especial materias activas y dosis.

ELECCIÓN DEL TIPO DE HERBICIDA

Debemos considerar la forma de acción sobre las adventicias y las características de los herbicidas.

Forma de acción:

a) Preemergencia:

Son herbicidas de absorción radicular, que actúan durante el proceso de germinación impidiendo la salida de malas hierbas.

Son de carácter preventivo, no tienen en general acción sobre hierbas ya instaladas, por lo que deberán aplicarse con antelación a la germinación de las malas hierbas y quedar localizados en la capa superior donde se localizan las raíces de las plántulas, para lo que es preciso que migren en los primeros centímetros, una lluvia sin ser excesiva es conveniente después de su aplicación.

Son herbicidas de carácter residual.

Para que actúen deben encontrarse en la profundidad a la que se desarrollan las radículas de las plantas, por lo que después de su aplicación es necesaria una ligera lluvia. 30-50 mm es suficiente.

En suelos arcillosos y con gran cantidad de m.o. las dosis a aplicar deben de ser mayores, ya que el producto queda retenido en el suelo.

Puede haber problemas de fitotoxicidad, por una acumulación del producto en el suelo. Algunos ejemplos de materias activas son: Simazina, Diuron, Oryzalina, Napropamida, Isoxaben, Oxadiazon.

No está permitida la aplicación de más de l.500 g/ha al año de simazina.

b) Postemergencia o secantes:

Son herbicidas curativos que actúan sobre la masa vegetativa de las adventicias ya instaladas.

b.1. Contacto:
- Actúan por contacto fundamentalmente a nivel de las hojas, destruyendo únicamente las partes herbáceas tratadas (algunos tienen penetración localizada).
- Las adventicias vivaces pueden rebrotar.
- Tienen una acción temporal.
- Son más efectivos cuando la planta está en plena actividad.
- Pueden producir daños en plantas con los tallos no lignificados.
- Si llueve en ese tiempo, son absorbidos en las 24 horas siguientes a su aplicación, luego se lavan. Algunas materias activas son: - Paraquat (monocotiledóneas), Glufosinato de amonio.

b.2. Sistémicos:
- Se absorben por las hojas y algunas veces por las raíces y tienen la facultad de traslocarse por la savia a órganos aéreos y subterráneos.
- El producto que cae al suelo puede ser absorbido por las raíces.
- Son más eficaces cuando el movimiento de la savia es descendente, esto es, al final del verano y otoño.
- Sulfosato, Glifosato, Aminotriazol, Tiocianato de amonio son algunos ejemplos.

Asociaciones Herbicidas: En muchos casos es conveniente combinar en un mismo tratamiento las dos formas de acción de pre y postemergencia, a este fin existen también formulaciones en el mercado que son mezclas de las correspondientes materias activas y se denominan asociaciones herbicidas.

Características de los herbicidas
- Eficacia
- Selectividad
Selectividad tanto para el cepa como para las malas hierbas. que se quieren controlar.
Puede haber selectividad de posición, esto es, es selectivo para el cepa si no se encuentra a una determinada profundidad.
- Fitotoxicidad. Pueden aparecer problemas al cabo de varios años de su aplicación por un efecto de acumulación en el suelo.
- Solubilidad en agua nos dará información sobre la facilidad de migración.
- Persistencia

Siempre elegiremos herbicidas acordes con al especie frutal que cultivamos, con la vegetación que pretendemos combatir y con el medio en el que vamos a actuar.


PROGRAMAS O ESTRATEGIAS DE APLICACIÓN DE HERBICIDAS

A.- Programa con pasada única:
. 1 única aplicación con herbicida de preemergencia
. Cómodo en suelos pesados
. Asociar materias activas

B.- Programa fraccionado:
. Aplicar herbicidas de preemergencia en dos pasadas
. Cada aplicación a dosis reducida. La segunda con postemergencia
. Evita fuertes concentraciones puntuales en las aguas de drenaje. versus A
. Disminuyen los riesgos inversión flora

C.- Aportes secuanciales:
. Similar a B, pero las materias activas de preemergencia son distintas en la primera pasada de las de la segunda.
.De esta forma conseguimos aumentar el espectro de actuación y disminuyen los riesgos de fitotoxicidad.

D.- Programa mixto:
. Postemergencia la 1ª pasada y preemergencia (1 / 2 dosis) la 2ª, o viceversa
. Disminuye la aplicación de herbicidas de preemergencia respecto a la opción A o B y ayudamos a la conservación del medio.

E.- Técnica de cubierta natural controlada:
- Esta técnica puede incluirse tanto dentro del apartado de “escarda química” como en el de “cubierta vegetal natural”.
- La técnica de “vegetación natural controlada” tiene por objeto el mantenimiento racional de la flora adventicia mediante el empleo exclusivo de herbicidas de postemergencia.
- El objetivo no es eliminar totalmente las adventicias durante todo el año, sino frenar o controlar la flora natural para limitar su desarrollo. El empleo de esta técnica implica aceptar una cierta cobertura herbácea en invierno y entre cada aplicación de herbicida.
- Es suficiente con 2 aplicaciones por año aunque los años húmedos serán necesarias 3, y más raramente 4 aplicaciones.
- La primera aplicación se hace en primavera (marzo-abril) y la segunda, lo más tarde posible (junio-julio), siempre que la vegetación no pase los 15cm de altura. De esta forma eliminamos todas las anuales, las de germinación tardía y algunas vivaces en el momento que más compiten con la viña. (MS 237).
- A veces, se utilizan herbicidas selectivos, por ejemplo, que sólo afecten a plantas de hoja ancha, de esta forma estaremos seleccionando las gramíneas.
- La aplicación general o localizada en plantaciones jóvenes exige protección de las plantas.

PRODUCTOS MÁS UTILIZADOS

- glifosato
- glufosinato-amonium
- paraquat
- aminotriazol+tiocianato de amonium



VENTAJAS FRENTE DE LA CUBIERTA NATURAL CONTROLADA FRENTE AL SUELO DESNUDO MEDIANTE HERBICIDAS

- Posibilidad de mantener una cubierta natural en zonas de pluviometría baja o con una distribución irregular de las lluvias (clima mediterráneo).
- No utilización de herbicidas residuales
- Reduce los problemas de contaminación de suelo y agua
- Reduce los problemas de fitotoxicidad
- Menos problemas de resistencia e inversión de flora que con el método de herbicidas clásico.
- Reducción de costes 20-30%
- Se puede aplicar en todos los tipos de suelo
- Disminuye la competencia entre la cubierta y el cultivo

ASPECTOS A TENER EN CUENTA AL DAR UN TRATAMIENTO

- Las malas hierbas jóvenes se matan mejor que las adultas.
- Se obtienen malos resultados con temperaturas altas o lluvias durante o justo después del tratamiento.
- Los suelos con texturas finas (arcillas) requieren mayores dosis que los suelos arenosos, en los herbicidas de preemergencia.
- Los herbicidas deben de usarse para el uso para el que son registrados. En general deben ser aplicados de forma separada, a no ser que las indicaciones digan que se pueden mezclar.
- Condiciones ambientales, en particular viento, deben evitarse, para evitar derivas que pongan en contacto el herbicida con la vegetación de la cepa.
- Tener cuidado con los chupones
- Es conveniente alternar o mezclar herbicidas de eficacia diferente, o complementarios para evitar resistencias y disminuir los problemas de inversión de la flora.
- Seguir las instrucciones y recomendaciones dadas por el fabricante.
- Las partes leñosas de la planta no absorben el producto, pero en las cepas jóvenes, con el tronco poco suberificado puede haber absorción.
- Para paliar el problema de la escorrentía superficial y la erosión, así como para aumentar la infiltración, es aconsejable en algunos casos recomendar una labor muy superficial (4 - 6 cm) en primavera o en verano para romper la costra superficial, con grada de púas o similares.
- La incorporación de fertilizantes fosfopotásicos y de materia orgánica, puede realizarse con localizadoras en el centro de la calle (que conviene rotar anualmente, una de cada dos o tres) para alterar al mínimo el sistema de mantenimiento y, corregir parcialmente la incorporación de estos elementos.



FORMA DE APLICACIÓN

Tipos de boquillas para empleo de herbicidas:

1.- Boquillas de abanico:
- Orificio elíptico
- Salida proyecta un cono aplastado
- Ángulo de difusión de 80º - 110º
- Empleo en: Tratamientos invernales (empleo de herbicidas de preemergencia); Paneles recuperadores; Lanzas.
- Presión de trabajo baja, para no generar brumas; entre 2-4 bares para las boquillas clásicas (preferible 2 bar) y entre 1-2 bar para uso de boquillas de baja presión o antideriva. Éstas últimas generan gotas más gruesas en detrimento de un buen recubrimiento y los problemas de arrastre o escorrentía aparecen antes.

2.- Boquillas de espejo:
- La más generalizada en viticultura
- Ángulo de difusión: 80º - 110º - 150º
- Permite trabajar a bajas presiones, emitiendo gotas gruesas
- Presión de trabajo 0,5 - 1,5 bar. A más presión genera brumas y deriva.

3.- Boquillas excénticas:
- Tienen el orificio de salida situado en un lateral, en lugar de centrado, como las anteriores. Se utilizan para aplicar herbicidas en la línea de cepas.

Materiales de las boquillas:

- Latón: a las 50 horas de utilización aumenta un 40% el volumen gastado respecto al nominal dictado por el fabricante.
- Acero inoxidable: a las 50 horas de utilización aumenta un 20% el volumen gastado respecto al nominal dictado por el fabricante.
- Aluminio: a las 50 horas de utilización aumenta un 3% el volumen gastado respecto al nominal dictado por el fabricante.

Los fabricantes recomiendan cambiar las boquillas cuando el volumen gastado sobrepasa el 10% respecto al valor dado por la casa.

¿Cómo controlar la uniformidad del reparto en el suelo?

- Una forma sencilla consiste en circular con la barra portaboquillas por encima de una superficie llana y seca (cemento o asfalto), la uniformidad de la humectación permite tener una idea bastante buena de los posibles fallos.

- La siguiente relación nos permite programar la marcha del tratamiento:

Donde:
Q’ es el volumen/ha de superficie catastral desyerbada
D son los L de producto /minuto que salen por la barra portaboquillas
V es la velocidad del tractor (4-5 km/hora)
L es la anchura de calle

Equipos distribuidores:

Para aplicaciones a toda la superficie del suelo, es recomendable utilizar pulverizadoras equipados con barra herbicidas con boquillas de tipo abanico o espejo plano (separados unos 50 cm) que se solapen correctamente procurando pulverizar constantemente a la misma altura (a unos 40 cm del suelo) para conseguir la máxima uniformidad (a una presión de 0,5-2 atm.) y con velocidad controlada.

En general se aplican volúmenes de 300 a 600 L/ha. La tendencia es a trabajar con volúmenes más reducidos.

Para aplicaciones localizadas, se utiliza el pulverizador en el que sólo trabajan las boquillas extremas, cuando la aplicación es en la línea; pulverizadores manuales, convencionales o equipados con lanzas de bajo volumen (30-100 L/ha) máquinas de pilas con pulverización centrífuga o electrostática (10-50 L/ha).

Otra forma de aplicación de herbicidas es mediante el riego (herbigación). La dosis de agua depende de la textura del suelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario