jueves, 21 de agosto de 2014

La Ciudad de Santander Capital de Cantabria - España



LA CIUDAD DE SANTANDER CAPITAL DE CANTABRIA - ESPAÑA

Día que amanece soleado o incluso nublado, día que apetece para ir a estirar un poco las piernas por Santander y sus magníficos paseos. Y es que está ciudad combina un entorno urbano con lo esencial de Cantabria: playas, paisaje, naturaleza, gastronomía y cultura.

La ciudad se ordena en torno a un gran puerto natural, utilizado desde antes del imperio romano. El entorno paisajístico es privilegiado, con amplios espacios verdes y playas, destacando la zona de Mataleñas, Sardinero y La Magdalena, donde tuvo su residencia estival Alfonso XIII.


Santander conserva muy poco de su casco viejo, destruido en 1941 por un incendio que alcanzó incluso a su catedral. El templo, hoy totalmente restaurado, de un estilo gótico caracterizado por su austeridad, se encuentra en un lugar elevado que en la antigüedad fue la entrada del puerto, construido sobre las ruinas de un asentamiento romano preexistente, cuyos restos se observan en la capilla románica del Santo Cristo.

A poca distancia de la ciudad se encuentran la ribera sur de la bahía y la franja costera que llega hasta la desembocadura del río Pas, con algunas de las mejores playas de la región, muy utilizadas en verano pero que, para quienes acierten a encontrarse en el zona en los primeros días de la temporada playera (mayo y junio) estarán prácticamente desiertas.


La costa situada al norte de la ciudad de Santander, recientemente convertida en parque natural, es escarpada y rocosa. En ella se concentran, en las épocas de migración, numerosos aficionados para observar las aves de paso.

A escasos kilómetros se encuentra el Parque Natural de las Dunas de Liencres, el sistema dunar más extenso de todo el litoral cantábrico. Al sur de la bahía está Peña Cabarga, cuya cumbre ofrece una impresionante panorámica de casi toda Cantabria. En sus faldas se encuentra el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, el parque de animales más extenso de Europa, donde se pueden observar tigres, elefantes, jirafas, hipopótamos, etc., en recintos tan grandes que parecen estar en libertad.


SANTANDER CAPITAL DE CANTABRIA - ESPAÑA

Santander es una ciudad portuaria española, capital de Cantabria situada en la costa norte de la Península Ibérica. El municipio de Santander limita con los de Santa Cruz de Bezana y Camargo además de cerrar por el sur la bahía homónima y con el mar Cantábrico por el norte. Santander es la capital de provincia más septentrional.

- Clima: El clima de Santander es de tipo oceánico húmedo. La oscilación térmica anual de las temperaturas medias mensuales alcanza unos 10 °C.

La humedad es bastante elevada durante todo el año y llega a superar el 90% en algunas ocasiones. Las temperaturas medias oscilan entre los 25 °C en verano y los 10 °C en invierno.


La temperatura máxima alcanzada recientemente en Santander fue de 39,4 °C el 31 de agosto de 2009. Y la temperatura mínima -5.4 °C el 21 de enero de 1957.

Además como curiosidad cabe destacar que Santander también superó su máxima histórica de abril; que se había alcanzado el 21 de abril de 1984, con 29,4 °C, cuando el viernes 1 de abril de 2011 el termómetro llegó a 30,6 °C. También se ha superado la máxima histórica en un mes de octubre, el 1 de octubre de 2011 cuando se alcanzaron los 33,5 °C.


- Demografía: La población empadronada en el municipio en 2013 era de 178.465 habitantes (INE), por lo que poco más del 30% de los cántabros (592.250 hab.) viven en Santander. En el núcleo de población de Santander vivían 136.515 personas (INE 2012). Su tendencia demográfica está prácticamente estancada desde 1981 ya que la caída de la natalidad y el leve incremento de la mortalidad por el elevado número de población adulta (en 1996 la edad media era de 40 años) es compensado por saldos migratorios positivos, fundamentalmente desde comienzos de los años 90. Así mismo, la escasez de viviendas en la capital y sus altos precios ha traído parejo un desplazamiento de la población en edad fértil hacia los municipios de la periferia, en especial al denominado "Arco de la Bahía de Santander" de 250.000 habitantes y al eje conurbano Santander - Torrelavega de 380.000 habitantes.


Más del 70% de la población activa trabaja en el sector terciario, por lo que la dependencia económica del comercio y los servicios es muy alta en Santander.

Santander es una de las ciudades más seguras de España con una tasa de delitos de las más bajas del país (36,2 infracciones penales por cada 1.000 habitantes frente a las 50 de la media nacional y las 70 de la Unión Europea).

- Área metropolitana de Santander: Según un estudio de la Universidad de Cantabria de 2007, el área metropolitana estaría formada por el municipio de Santander y por otros ocho: Camargo, Santa Cruz de Bezana, El Astillero, Piélagos, Marina de Cudeyo, Villaescusa, Medio Cudeyo y Ribamontán al Mar.


Según datos demográficos del INE de 2011, su población sería de 284 155 habitantes.

- Economía: Como centro de servicios a escala regional, en Santander se localizan importantes instituciones públicas y entidades privadas con un gran número de empleados: Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, la Universidad de Cantabria, banco Santander, etc. Las actividades relacionadas con la cultura, el ocio y el turismo son un importante relieve en la economía de la ciudad y desde el gobierno regional como municipal se intenta complementar la estacionalidad en verano de los visitantes con nuevas ofertas como son la atracción de convenciones, congresos, festivales culturales y escalas de cruceros marítimos.


TURISMO CULTURAL: MONUMENTOS Y LUGERES DE INTERÉS

- Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Santander: Su estructura es principalmente gótica, si bien ha sido posteriormente ampliada y reformada.

Se trata de un Conjunto histórico y monumental, construido entre finales del siglo XII y el XIV sobre el antiguo monasterio; en un principio sirvió como Abadía, consagrada a San Emeterio y San Celedonio, conocida como la Abadía de los Cuerpos Santos. La iglesia, se levantó sobre un cerro rodeado de agua, donde estuvo el asentamiento romano del Puerto de la Victoria, a partir del siglo VIII para guardar las reliquias de los Mártires sacrificados en Calahorra cinco siglos antes. Sus cráneos fueron traídos por los que huían del dominio musulman de la Península Ibérica.


- Iglesia de la Anunciación: La Iglesia de La Anunciación o de La Compañía de Santander ue declarada Bien de Interés Cultural el 11 de noviembre de 1992. Se trata del mejor ejemplo de arquitectura renacentista de Cantabria, estilo arquitectónico de escasa implantación en la región. Se encuentra en la calle Juan de Herrera, cerca de la Plaza Porticada y la catedral.

La fundación de esta iglesia corresponde a doña Magdalena de Ulloa, tutora de don Juan de Austria y esposa del mayordomo de Carlos V, don Luis de Quijada. Magdalena de Ulloa fundó aquí, lo mismo que hizo en otras ciudades como Villagarcía de Campos (Valladolid), un colegio de la Compañía de Jesús, del que hoy sólo queda la iglesia.


La construcción del templo no empezó hasta el año 1607, sufriendo un parón entre los años 1617 y 1619. Se ha señalado su parecido con la iglesia de Villagarcía de Campos, diseño de Rodrigo Gil de Hontañón, pero la traza de esta iglesia de Santander se atribuye al maestro cantero trasmerano Juan de Nates, si bien las obras se completaron por Juan de Mazarredondo y Juan de Rivas.

- Mercado del Este: El Mercado del Este, también conocido popularmente como Plaza del Este, es un antiguo mercado culla construcción fue impulsada en el año 1839 por el alcalde de Santander, José María López-Dóriga, con diseño del arquitecto municipal Antonio Zabaleta.


En el año 1986, el Mercado del Este fue declarado bien de interés cultural. En el año 2000, el Ayuntamiento llevó a cabo un polémica demolición y posterior reconstrucción (conservando escasos elementos originales) del Mercado. Hoy en día alberga diversos negocios relacionados con el sector servicios. En él se hallan, además de una oficina de información turística, varias cafeterías, tiendas de diversas índoles (regalos, floristería, productos delicatessen, etc.) y el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria.

- Edificio Banco de Santander: Es la sede social del Santander, situado en el Paseo Pereda, y separado del mar por los Jardines Pereda. Es obra del arquitecto Javier González de Riancho. La decisión del banco de mantener su sede social en este edificio, en la ciudad que lo vio nacer, se mantuvo incluso después de anunciar el alquiler y la posible venta de todos sus inmuebles en 2007.


El edificio fue concebido entre los años 1919 y 1923 a partir de una estructura existente. Uno de sus problemas fue que debía respetarse la calle que lo atraviesa, por lo que se adoptó la solución en arco. La fachada que mira al mar es la principal. En ella, bajo el frontón rectangular saliente e interrumpiendo la cornisa, puede leerse la leyenda Banco de Santander. Sobre dicho frontón hay cuatro estructuras de Blanes, que representan respectivamente las artes, la cultura, el comercio y la navegación. En el friso aparece la banca protegiendo a otras figuras inferiores: comercio, industria, minería y cultura.

Junto a todo el Paseo Pereda y la calle Castelar es bien de interés cultural con la categoría de conjunto histórico declarado.


- El Edificio Banco Vitalicio: Se encuentra al inicio de la Calle Castelar de Santander frente a la dársena de Puertochico al lado de la Plaza de Matías Montero y próximo al final del Paseo de Pereda. Es un ejemplo representativo en Santander de la arquitectura funcional de principios del siglo XX. Fue construido en 1919 bajo la dirección del arquitecto Gonzalo Bringas y destinado en un principio a viviendas de familias acomodadas. En la actualidad sigue acogiendo viviendas, además de oficinas y bajos comerciales. Sus fachadas son señoriales con numerosos balcones y ventanales, sobre todo la fachada orientada a la Bahía de Santander.


- Dique de Gamazo: El dique de Gamazo está situado en la zona de San Martín de Bajamar. El dique tuvo en su primera época 132 metros de eslora, 15,20 de manga y 8,75 de puntal, zampeado de grandes sillares en anfiteatro, con puerta flotante de madera, una grúa tipo "Priestman" en la cabecera y caseta de bombas de achique a vapor, que se identificaba por la gran chimenea de ladrillo adyacente. Su construcción constituyó un reto para la ingeniería de la época por los múltiples problemas técnicos y financieros que se tuvieron que afrontar.


La tradición marítima de Santander se remonta a más de dos milenios, constituyendo un puerto logístico para la formación de armadas y una modesta población de pescadores y comerciantes hasta que, a mediados del siglo XVIII se produce un incremento espectacular de la actividad mercantil. El origen de este relanzamiento económico será debido a un decidido apoyo de la Corona para canalizar el comercio de las lanas castellanas a través de su puerto. Es en esta época cuando se comienzan a elaborar proyectos de mejora y ampliación de los espacios portuarios, actividad que continuará a todo lo largo del siglo XIX. En la segunda mitad de este siglo se produce un notable incremento de las actividades portuarias, lo que ocasiona la necesidad de disponer de suficientes varaderos y talleres para el mantenimiento y reparación de buques. En este contexto surge la necesidad de disponer de un dique seco de carena.


- Paseo de Pereda: El paseo de Pereda es una extensa calle de la ciudad, situada en el centro urbano, alberga un largo paseo paralelo a línea del muelle, y llega hasta Puertochico. Se contempla a lo largo del mismo todo el esplendor de la bahía de Santander.

El incendio de 1941 no afectó a esta vía céntrica, por lo que es una de las más antiguas de la ciudad. Forma un conjunto de edificaciones que van desde fines del siglo XVIII a principios del siglo XX. Hace unos años fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

En el siglo XIX, lo que hoy es el paseo de Pereda, eran muelles mercantiles y los bajos de los edificios eran ocupados por almacenes, navieros y comerciantes. En el paseo de Pereda se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos y bellos de la ciudad.


- Jardines de Pereda: Tanto el paseo como los jardines fueron dedicados al novelista cántabro José María de Pereda. Los actuales jardines se levantan sobre el antiguo puerto de la ciudad y sus muelles mercantiles. Destaca la escultura de José María de Pereda, realizada por Lorenzo Coullaut Valera, en los jardines. Los grabados que se ven rodeando al busto de Pereda, representan escenas de sus obras.

Los jardines se caracterizan por las arboladas de más de 200 árboles en su conjunto que sirven de refugio desde septiembre a marzo a miles de pequeños estorninos, típicos del invierno de Santander.

- La antigua Grúa de Piedra: Construida en 1900 en el muelle de Maura, sirvió durante décadas para la carga y descarga de todo tipo de barcos. Hoy en día es uno de los símbolos de la ciudad.


- Palacete del Embarcadero: El Palacete del Embarcadero está situado en el paseo marítimo, al lado del paseo y jardines de Pereda. Obra de Javier González de Riancho, con pórtico hacia el mar y torrecillas angulares, es un edificio proyectado en 1920 como estación de pasajeros, usado más tarde como cuartel de la Policía Armada, y desde que fuera reinaugurado en 1985, sirve como sala de exposiciones y conferencias. Es propiedad de Unidad Portuaria, siendo uno de los espacios habilitados por el Puerto de Santander para promover y difundir la cultura y el patrimonio marítimo-portuario. Ambas salas están dedicadas tanto a exposiciones propias como a exposiciones itinerantes.

El programa expositivo, en el que han colaborado diferentes instituciones y fundaciones locales y nacionales, incluye a artistas contemporáneos cántabros, nacionales e internacionales.


- Centro Botín de las Artes y la Cultura: El Centro Botín, también conocido como Centro Botín de las Artes y la Cultura, es el nombre de una futura instalación cultural, y que retende ser un centro de arte de referencia en España que forme parte del circuito internacional de centros de arte de primer nivel.

El proyecto está promovido por la Fundación Marcelino Botín y el edificio, compuesto por dos volúmenes de diferentes tamaños apoyados sobre columnas y suspendidos parcialmente sobre el mar, es obra del arquitecto italiano Renzo Piano galardonado con el premio Pritzker.


- El Hotel Real: Se inauguró en el verano de 1917, en un lugar privilegiado que dominaba la bahía y el mar abierto. Es un bello edificio de cinco plantas, con pórtico al sur sobre una elevada terraza. El estilo es modernista con un cierto aire de eclecticismo, obra del arquitecto González Riancho.

Próximo al Hotel Real se levanta la antigua casa construida para Don Adolfo Pardo entre 1915-1918. Con estilo montañés de bien marcada torre, fue obra del arquitecto González Riancho y hoy es el palacio de Emilio Botín García de los Ríos.


- Palacio de La Magdalena: El Real Palacio de La Magdalena está situado en la península de la Magdalena, frente a la isla de Mouro, en Santander y fue construido entre 1909 y 1911, por suscripción popular, para albergar a la familia real española. Obra de los arquitectos Javier González Riancho y Gonzalo Bringas Vega, se enclava en el lugar donde estuvo el antiguo fortín de San Salvador de Hano, que protegía la entrada a la bahía. Fue amueblado en 1913, pasando de inmediato a ser residencia de verano del rey Alfonso XIII y su familia, quienes lo ocuparon regularmente hasta la proclamación de la II República. En 1914 fueron proyectadas las caballerizas por González Riancho. Las mismas emulan a un poblado inglés medieval con tejados puntiagudos de vertientes pronunciadas, entramados de madera vista, etc. En 1982 fue declarado monumento histórico-artístico. Entre 1993 y 1995 fue rehabilitado por el ayuntamiento de Santander, según proyecto de Luis de la Fuente.


- El Gran Casino del Sardinero: Terminado en 1916, tiene cierto parentesco con el Hotel Real y es uno de los símbolos de la ciudad. Cuenta con un piso bajo para tiendas y terraza con balconada a la que se accede por escalera monumental. El cuerpo central, de dos pisos, queda enmarcado por los laterales con las dos torres octogonales, cubiertas por cúpulas, cuyas aristas ocupan, de arriba a abajo, fustes con capiteles para cada piso.


- El Sardinero: Es un enclave turístico de la ciudad, conocido por sus extensas playas. En sentido amplio se entiende por El Sardinero el área de la costa comprendida entre la península de la Magdalena y la zona de Mataleñas, formando el abra que lleva su nombre. En sentido estricto, el centro de esta área seria la plaza de Italia y los alrededores.

El Sardinero comenzó a ser conocido y muy visitado a partir de mediados del siglo XIX y especialmente a comienzos del siglo XX. La moda de veraneo y los beneficios saludables de los baños de olas atrajeron a este lugar a numerosos visitantes de la burguesía castellana y madrileña. Poco a poco El Sardinero se fue convirtiendo de un lugar sólo visitado por los vecinos de Santander a una ciudad-balneario, con todos los servicios para ofrecer a una sociedad pudientes atraída por el auge económico de Santander, venido de la mano del comercio con las colonias españolas.


En base a la evolución histórica y funcional de este espacio se diferencia dos morfologías urbanas: la del conjunto formado por los chalets y palacetes construidos desde finales del siglo XIX y la de los modernos edificios de bloques de viviendas principales o secundarias de las últimas décadas.

En la plaza del Pañuelo (actualmente la plaza de Italia) se levantaron hoteles, el casino, alamedas, casas de baño, etc. El Sardinero fue comunicado por amplios paseos como el de Reina Victoria, Menéndez Pelayo o el de Pérez Galdós con el ensanche de Santander.


En el año 1913 se inaugura en la península de La Magdalena el Palacio de La Magdalena que sería residencia del rey Alfonso XII durante sus estancias de verano en Santander. Estas visitas obligaron a crear nuevos servicios al estilo arquitectónico de la Belle Époque y grandes balnearios similares al de Biarritz. Así, se construyeron el Hotel Real, el Gran Casino, sustituto del antiguo casino, el Hipódromo de Bellavista o el campo de polo.

Es a partir de la década de 1950 cuando se inicia una etapa de remodelación tanto en el plano morfológico como funcional. Al mismo tiempo que mantiene su función turística, El Sardinero se convierte en zona de residencia permanente de clases acomodadas.


- El Faro de Cabo Mayor: Preside la entrada a la Bahía de Santander. Privilegiado balcón al mar y a la ciudad, es hoy una de las construcciones más emblemáticas y sugerentes para los ciudadanos y visitantes de Santander. Situada en el extremo noreste de la ciudad, la zona en la que se localiza el Faro de Cabo Mayor forma parte de un área más extensa constituida por los promontorios de Cabo Mayor y Cabo Menor. La configuración física de este espacio viene definida por su particular geomorfología, marcada por las playas y acantilados de su borde costero y un accidentado relieve con cotas máximas de 50 metros de altura sobre el nivel del mar. Emplazada históricamente en la periferia de la ciudad, el área de Cabo Mayor y Cabo Menor ha acogido usos y funciones relevantes: señal marítima, enclave defensivo, hipódromo, camping, parque público, campo de golf, etc. Se constituyó así en hito turístico y en uno de los espacios de mayor variedad paisajística y ambiental.


LAS PLAYAS DE SANTANDER (Cuenta con 12 playas)

- La playa del sardinero: El Sardinero cuenta con dos playas con su mismo nombre. Una es la Primera Playa del Sardinero y la otra es la Segunda Playa del Sardinero. Son dos playas distintas aunque están seguidas en la línea de costa y cuando baja la marea se unen.

La historia cuenta que en el pasado, una de las playas era utilizada por las clases medias y bajas y la otra era usada por las clases altas santanderinas, por lo que había una diferenciación social entre ambas. Hoy en día ambas playas son muy familiares y son muy concurridas durante el verano, ya que son las más extensas con las que cuenta la ciudad.

- Playa de La Concha: La playa La Concha, también conocida como la primera playa de El Sardinero.


- Playa del Camello: La Playa del Camello está orientada hacia el este. Se sitúa en paralelo a la Avenida de la Reina Victoria y en perpendicular a la Avenida de la Magdalena, entre las playas de El Sardinero y la Península de La Magdalena.

Es una playa de unos 10.000 metros cuadrados situada muy por debajo del nivel al que se encuentra el paseo marítimo que la rodea, por lo que es necesario bajar escaleras y/o rampas para acceder a ella.

Por el oeste tiene como límite un amplio aparcamiento. Por el sur la Avenida de la Magdalena y por el norte una zona rocosa con una pequeña montaña coronada con una estatua de Neptuno niño. La estatua fue colocada en 1979 (Año Internacional del Niño). Debido a su estado de deterioro, con los dos brazos y el tridente que portaba rotos, la estatua fue retirada en el año 2012.


Es frecuente encontrar gente jugando a las palas. (Hay una zona habilitada para ello)

Desde la Playa del Camello puede verse el extremo norte de la Península de la Magdalena, pero esta queda a mayor altitud, por lo que solo se ven en primer plano las rocas de los pequeños acantilados que rodean su zoológico y las vallas de este. Coronando la península, puede verse la parte más alta del Palacio de la Magdalena, asomando entre el bosque de pinos que lo rodea. Desde la zona norte de la playa puede divisarse también, al este, la Isla de Mouro y su faro. Mirando hacia el norte, entre el pequeño montículo y la Avenida de Reina Victoria, puede verse Cabo Mayor.


El nombre lo toma la playa de una de sus rocas, cuya forma recuerda a la de un camello (o a la de un menos popular dromedario).

Junto al aparcamiento, en el muro que salva el desnivel entre este y la Avenida de la Reina Victoria, hay una cita de la obra Gloria (1877) de Benito Pérez Galdós:

A la izquierda de la boca de la ría había una serie de rocas que se mostraban completamente en marea baja, y en la pleamar eran indicadas por móviles espumarajos del agua. Uno de los peñascos tenía forma parecida a un camello, y de aquí vino el nombre de Los Camellos dado a todo el arrecife.

La playa del Camello cuenta con servicio de socorrismo del 22 de junio al 22 de septiembre y acceso para personas con movilidad reducida. Dispone contenedores donde depositar la basura, así como duchas y lavapiés. Cuenta con un amplio aparcamiento, no obstante su gran afluencia dificulta el estacionamiento de vehículos durante los meses de verano.


- Playa de la Virgen del Mar: Relativamente aislada, puede accederse por autobús Interurbano (Santander-Soto de la Marina) o mediante coche, para lo que dispone de un amplio aparcamiento (más de 100 plazas). Se encuentra junto a la ermita de la Virgen del Mar, patrona de la ciudad.

. Características generales: Longitud (400 metros); Ancho medio (40 metros); Grado ocupación (Medio); Grado urbanización (Aislada); Paseo marítimo (No)
. Características específicas: Composición (Arena); Tipo arena (Dorada): Condiciones baño (Oleaje moderado)
. Seguridad: Equipo de vigilancia (Sí); Señalización de peligro (Sí); Policía local (Sí)
. Accesibilidad: Tipo de acceso (Con coche)


- Playa de Mataleñas: Situada próxima a Cabo Menor, se accede a ella a través de la avenida que da acceso al faro de Cabo Mayor, ocupa una cala al abrigo de altos acantilados y bordeada por la rasa mareal. Su difícil acceso se realiza a pie por una empinada escalinata. Estas características hacen de ella un arenal de gran belleza.

. Características generales: Longitud: (125 metros); Ancho medio (40 metros); Grado ocupación (Alto); Grado urbanización (Aislada); Paseo marítimo (Sí)
. Características específicas: Composición (Arena); Tipo arena (Dorada); Condiciones baño (Oleaje moderado)
. Aspectos medioambientales: Bandera azul (Sí)
. Seguridad: Equipo de vigilancia (Sí); Señalización de peligro (Sí); Policía local (Sí)
. Accesibilidad: Tipo de acceso (A pie fácil); Señalización de acceso (Sí)


- Playa de los Molinucos:  Se encuentra junto al parque de Mataleñas por el que tiene acceso y al campo municipal de golf del mismo nombre. La pendiente de acceso al agua presenta suave desnivel, arena fina y bolos. Presenta un bajo grado de ocupación y no ofrece ningún equipamiento. Esta playa queda completamente cubierta por la marea en la pleamar. Tiene una longitud de 25 metros.

. Características generales: Longitud (25 m); Ancho medio (5 m); Grado ocupación (Baja); Grado urbanización (Aislada); Paseo marítimo (No)
. Características específicas: Tipo de playa (Si); Composición (Arena y bolos); Tipo arena (Arena dorada); Condiciones baño (Si)
. Seguridad: Señalización de peligro (Sí)
. Accesibilidad: Tipo de acceso (Peatonal); Señalización de acceso (Si)


- Playa de los Bikinis: La Playa de los Bikinis está situada dentro de la bahía de Santander, rodeando el sudeste de la Península de la Magdalena. Por el oeste limita con la Playa de La Magdalena (que a su vez limita con la Playa de Los Peligros) y por el este con un grupo de rocas tras el cual se encuentra el Embarcadero Real. No se puede establecer con precisión el punto a partir del cual la Playa de la Magdalena pasa a ser la Playa de los Bikinis, pero puede servir como límite entre ambas el inicio de una pequeña hilera de árboles situada entre las playas y las Caballerizas Reales de la UIMP.

Entre la frontera de rocas en que termina la playa por el este y el punto en que se inicia la zona arbolada que puede establecerse como límite, la distancia (siguiendo la curva de la playa) es de aproximadamente 166 metros. La anchura media es de unos 40 metros. Oficialmente, según el Ministerio de Medio Ambiente, la longitud de la playa es de 250 metros y su anchura media de 30. Cuando la marea está alta la zona más oriental de la playa desaparece por completo, quedando el resto reducido a unos pocos metros. Con la marea baja la playa crece considerablemente dejando al descubierto un gran número de rocas.


La playa cuenta con un espigón construido en piedra y cemento a finales de los años sesenta. Este espigón divide la línea de la orilla en dos partes, pero cuenta con grandes arcos que permiten el paso de los bañistas. Hacia el sur, la construcción se adentra en el mar unos 50 metros y nunca llega a ser completamente cubierta por el agua. En la dirección opuesta el espigón desaparece en la arena mucho antes de llegar al final de la playa, por lo que esta queda dividida solo parcialmente.

La playa apenas tiene oleaje. Cuando un gran barco entra o sale de la bahía sí pueden producirse algunas olas pequeñas.

Muy cerca de la Playa de los Bikinis se encuentran el Islote de la Torre (en el que ha una escuela de vela) y la Isla de la Horadada (sobre la que hay un faro). Ambas son accesibles a nado.


Mirando en dirección sur pueden verse las arenas de Playa_de_El_Puntal, parte de la localidad de Somo (al sudeste) y el Parque Natural Macizo de Peña Cabarga, donde destaca el alto de Peña Cabarga con sus dos grandes antenas.

Hacia el este la vista se encuentra con un grupo de rocas y enredaderas sobre las cuales se eleva lo que fuera la antigua residencia del Administrador Real del Palacio de la Magdalena y que actualmente es la sede de Protección Civil.

Hacia el oeste se puede ver la Playa de la Magdalena y la Playa de Los Peligros. Por encima de estas, los muros del Paseo y jardines de Pereda y, más arriba, se divisan algunas construcciones, entre las que destacan El Promontorio y el Hotel Real.


El norte de la Playa de los Bikinis está rodeado por una fila de árboles que limita bastante las vistas, pero desde algunos puntos puede divisarse la torre de el Palacio de la Magdalena, el pequeño bosque de pino marítimo que lo rodea y parte de las Las Caballerizas Reales.

Muy cerca de la Playa de los Bikinis se encuentra la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, donde desde principios del siglo XX se han impartido unos cursos de español para extranjeros que han atraído a estudiantes de todo el mundo. A partir de los años sesenta las estudiantes europeas y americanas bajaban a la playa con sus biquinis, algo que en el Santander de la época causó gran revuelo y llegó a ser el elemento con el que se identificó esta zona de baño próxima a la universidad.

Podría castellanizarse el nombre y escribirse “biquinis” o “biquini” en lugar de “bikinis” o “bikini”, pero debido a que en el momento del "bautismo" de la playa este término no estaba incorporado al castellano, tal vez sea más apropiado mantener la ortografía original.


- Playa de los Peligros: A este arenal se accede por el Promontorio de San Martín, en pleno centro de la ciudad dominado, por la imponente figura del Palacio de Festivales de Cantabria. Junto al Museo Marítimo del Cantábrico, este lugar da acceso a la playa de Los Peligros que está unida a los arenales de la Magdalena y la de los Bikinis.

Posee 200 metros de longitud y unos 70 m de anchura media. Debido al fácil aparcamiento, a la pasarela de madera que bordea y une los tres arenales interiores y, a su privilegiada orientación se ha creado un bonito paseo de casi 1.500 metros a pie de playa.

Acceso: Promontorio de San Martín; Longitud: 200 metros; Características: arena dorada y fina. La playa tiene una pendiente profunda y un desnivel suave.; Servicios: Vigilancia, ducha-lavapiés, papeleras, recogida de residuos, fuente, acceso minusválidos; Observaciones: Fácil aparcamiento.


- Playa de la Magdalena: Playa situada en el núcleo urbano de Santander, en la zona sur de la Península de la Magdalena, abierta a la bahía de Santander. Frente a su arenal se hallan las dos características islas de La Torre y La Horadada.

Acceso: Avda. Reina Victoria, dirección Palacio de la Magdalena. Desde el cruce, a la derecha, hasta playa 150 m. Espacio acotado para deportes.


. Características generales: Longitud  (900 metros); Ancho medio (30 metros); Grado ocupación  (Alto); Grado urbanización (Urbana)
. Características específicas: Composición (Arena); Tipo arena (Dorada); Condiciones baño (Aguas tranquilas)
. Seguridad: Equipo de vigilancia  (Sí); Señalización de peligro (Sí); Policía local (Sí); Equipo salvamento  (Sí)
. Accesibilidad: Accesible a minusválidos  (Sí); Tipo de acceso (Con coche); Señalización de acceso (Sí)



- Playa del Bocal: Relativamente aislada, puede accederse por coche, para lo que dispone de un reducido aparcamiento. También dispone de servicios habituales como autobús ( Sí / Interurbano ), aparcamiento ( no vigilado / menos de 50 plazas).

. Características generales: Longitud (200 metros); Ancho medio (10 metros); Grado ocupación  (Bajo); Grado urbanización (Aislada)
. Características específicas: Composición (Arena); Tipo arena (Dorada); Condiciones baño  (Oleaje moderado)
. Seguridad: Equipo de vigilancia  (Sí); Señalización de peligro (Sí); Policía local  (Sí)
. Accesibilidad: Tipo de acceso (Con coche)


- Playa de la Maruca: Playa situada en la costa inmediata a la capital cántabra, en una ensenada natural. Su acceso se realiza desde el pueblo de Monte.


. Características generales: Longitud (400 metros); Ancho medio  (10 metros); Grado ocupación (Medio); Grado urbanización (Semiurbana); Paseo marítimo  (Sí)
. Características específicas: Composición (Bolos/Arena); Tipo arena (Dorada); Condiciones baño (Oleaje, moderado/Ventosa)
. Seguridad: Equipo de vigilancia (Sí); Señalización de peligro (Sí); Policía local (Sí)
. Accesibilidad: Tipo de acceso (Con coche)



HISTORIA DE LA CIUDAD DE SANTANDER

- Orígenes y Edad Media: Cabe la posibilidad de que Santander fuese la antigua Portus Victoriae Iuliobrigensium, de la que hablan las fuentes romanas, si bien la cuestión no es del todo clara, pues según diversos historiadores, dicha ciudad correspondería con la actual Santoña. Se han hallado restos arqueológicos en la península de la Magdalena (restos de una edificación con suelos de mosaico, un Hermes de bronce y diverso material monetario y cerámico); en el promontorio de San Martín (una villa del s.I d. C. con restos de un hypocaustum de unas termas y diversas monedas de plata así como un ánfora del siglo I d.C.; y sobre todo en la zona del Cerro de Somorrostro (en latín: summum rostrum, 'promontorio mayor') donde se realizaron excavaciones sistemáticas y aparecieron bajo la actual catedral restos de iglesias de época altomedieval y estructuras de época romana —hypocaustum perteneciente a unas estancias de finalidad termal, muros de contención y otros edificios, todo ello acompañado de importante material monetario, un sestercio de la época del emperador Trajano, otras monedas de Constantino I, etc.— que indican que los romanos llevaban a cabo actividades mineras y comerciales con el puerto como base. También se sabe que eran frecuentes las incursiones de los navegantes nórdicos y, según el historiador Hidacio (siglo V), la población sufrió el saqueo de los Hérulos.


Aunque aparece citada por primera vez en 1068 en un documento hecho redactar por el rey Sancho II, en el siglo IX Alfonso II, el Casto, funda la Abadía de los Cuerpos Santos en la ermita preexistente en el cerro de Somorrostro, sobre el relicario de las cabezas de san Emeterio y san Celedonio y los enterramientos de otros mártires desconocidos, a los que debió su nombre de iglesia de los Cuerpos Santos. Según la leyenda, las cabezas de san Emeterio y san Celedonio, mártires decapitados en Calahorra por no abjurar de su fe católica en el siglo III, fueron transportadas en una barca de piedra para proteger ambas reliquias del avance musulmán. Llegaron a Santander, después de dar la vuelta a la Península, chocaron y atravesaron una roca en la entrada de la bahía (actual Isla de la Horadada) y se instalaron en la cueva bajo la primitiva iglesia del Cerro de San Pedro (Somorrostro). El monasterio existente en dicho lugar los tomó como patronos, colocando sus efigies en el escudo de la iglesia y posteriormente de la ciudad.


Los filólogos consideran que el nombre actual de Santander proviene del nombre de Portus Sanctorum Emeterii et Celedonii, San Emeterio por evolución (Sancti Emetherii > Sancti Emderii > Sanct Endere > San Andero > Santendere > Santanderio > Santander) Es una secuencia generalmente aceptada, aunque los saltos fonéticos propuestos no estén muy claros. En muchos de los mapas y documentos posteriores se refieren a Santander como San Emeterio y Sant Ander. En otros y seguramente por equivocación aparece la otra versión menos aceptada, que razona sobre su origen relacionado con San Andrés como patrono "Sanct Ander", pero la ausencia de este santo en el posterior desarrollo de la ciudad, hacen dudar de su autenticidad.

El 11 de julio de 1187 el rey Alfonso VIII de Castilla nombró al abad de San Emeterio dueño y señor del pueblo y dotó a la villa de fuero (similar al de Sahagún) que tendía a facilitar el tráfico marítimo, la pesca y el comercio, actividades de las que la Abadía recibía sus tributos, así como de la elaboración de escabeches y las explotaciones vinícolas.


Durante los siglos XII y XIII la población fue delimitando su estructura dentro del recinto amurallado que toda villa convenía, con dos pueblas diferenciadas. La Puebla Vieja, más antigua, sobre el cerro de Somorrostro que dominaba la ciudad de cara a la bahía, incluía el castillo, la Abadía de los Cuerpos Santos, el claustro y el cementerio. Por el otro lado se encontraban las Atarazanas y el puerto. Tenía tres filas de casas, separadas por la rua de Carnicerias y la Rúa Mayor, donde estaban la viviendas de los pobladores prominentes de la villa, como el 'abad', los canónigos, así como los linajes mayores de entonces. La Puebla Nueva contenía el convento de Santa Clara y el de San Francisco, este ya fuera de la puerta, que daba nombre a una de las calles principales; otras calles de importancia eran la Rúa de la Sal, La rúa del Palacio, la Ribera, Don Gutierre, Puerta de la Sierra, Cadalso y Rúa del Arcillero. Ambas pueblas estaban unidas por un puente sobre la Ría de Becedo que las dividía y llegaba hasta las Atarazanas, los astilleros mandados construir por el rey para aprovechar las maderas de los bosques cantábricos en la construcción de naves. La villa estaba obligada a proporcionar a la monarquía una nao al año.


En 1217 se inician las obras de construcción de la iglesia principal de la villa en el mismo lugar que las anteriores, donde tras multitud de reformas continuará hasta nuestros días. En 1318 comenzarían las del claustro.

En 1248, Santander participó, junto a otras villas del cantábrico, en la batalla por la conquista de Sevilla, recibiendo como recompensa un escudo de armas que contiene las imágenes de la Torre del Oro y el río Guadalquivir.

El 4 de mayo de 1296, las villas costeras cantábricas formaron la Hermandad de las villas de la marina de Castilla con Vitoria o Hermandad de las marismas, que agrupaba a Santander, Castro Urdiales, Laredo, Vitoria, Guetaria, San Sebastián, Bermeo y Fuenterrabía. Su objetivo era fortalecer su posición comercial con respecto a la competencia del otro lado del Golfo de Vizcaya, sobre todo en el comercio de lanas y harinas con las villas de Flandes e Inglaterra. En 1296 y 1311 Sant Ander queda arrasada por sendos incendios de los que se salva la abadía. El rey Sancho IV exonera de (los diezmos de todas las viandas que viniesen de fuera de los míos reynos) a la villa por tamaña catástrofe.


En el siglo XIV, el Libro de las Merindades de Castilla (conocido como Becerro de las Behetrías) confirma esta condición, la de behetría, para la ciudad, es decir, la define como sólo dependiente de la monarquía, sin deberse a ningún otro señor feudal, exceptuando las prerrogativas del abadengo. Sin embargo, un siglo después, el 25 de enero de 1466, el rey Enrique IV cedió la ciudad el Marqués de Santillana, lo cual provocó la sublevación de los habitantes, que consiguieron la revocación de la orden real el 8 de mayo de 1467.

La tensión entre los pueblanos nuevos y viejos, encabezados por los clanes de los Giles y Negretes, obligó a la monarquía en el siglo XV a llevar a cabo una reglamentación del gobierno municipal, que puso en manos de dos alcaldes (uno por puebla) y varios regidores.


En 1372 y tras la victoria en La Rochelle de la flota Castellana frente a los ingleses, hacen entrada en el puerto de Santander con la comitiva de Enrique II de Castilla entre los visitantes ilustres. Este hecho goza de gran importancia ya que convierte a Santander en la base naval del Atlántico y dota a la misma de unas importantes Atarazanas Reales, similares a las de Sevilla y las Drassanas de Barcelona.

En 1497 hizo escala en la villa la Armada de Flandes para desembarcar a Margarita de Austria, que venía a casarse en Reinosa con el príncipe don Juan, heredero de los Reyes Católicos. La flota trajo también la peste y fallecieron unas 6000 personas, de una población de 8000. La ruina y el despoblamiento no empezarían a aliviarse hasta tres siglos después.


DESARROLLO COMERCIAL Y URBANO: SIGLOS XVIII y XIX

- La formación de la burguesía: Al comenzar el siglo XVIII, la villa de Santander comienza a recuperase de las crisis anteriores, que la habían dejado escasa de población, infraestructuras y lazos comerciales. En el aspecto administrativo, ya en 1653 había conseguido, junto a las otra villas, que se retirase a Laredo la condición exclusiva de cabeza de partido. En 1748, la posición preeminente se consolida con la orden real de construir el llamado camino de las lanas, que uniría Burgos y Santander, lo que convertiría el puerto en centro del comercio del norte.

En 1754 el apoyo vino de la Iglesia Católica, que la estableció como capital de diócesis y concedió al abad la categoría de obispo, con lo cual la Iglesia Colegiata pasó a ser catedral. Además, facilitaba el posterior ascenso a la categoría de ciudad de la villa.


En 1755, Fernando VI otorga a la villa de Santander el título de Ciudad, y en 1783 se crea el llamado Consulado de Mar y Tierra de la muy noble y muy leal ciudad de Santander, entidad encargada de regular el tráfico marítimo con otras ciudades según un modelo liberalizado de comercio. A principios del siglo XIX, Santander encabeza los intercambios del norte de la península con los principales puertos americanos.

Este desarrollo económico trajo consigo la formación de una clase burguesa comerciante que iría consiguiendo sucesivamente la regulación administrativa del territorio, primero como Provincia Marítima (1816), y después como provincia de Santander, en (1833). La evolución continuó durante todo el siglo. Se crearon industrias auxiliares de la navegación (jarcias), de harinas, azúcar, cerveza, etc. También se crearon los astilleros de San Martín y la ciudad se fue estructurando según un modelo racional con la ampliación de los terrenos ganados al mar. El complemento de toda esta actividad fue la inauguración en 1851 del ferrocarril de Alar, que amplió aún más el tráfico con el resto de Castilla la Vieja.


Hasta 1900 el desarrollo de Santander irá unido al comercio creciente con las colonias españolas, siendo el puerto salida de gran parte de los productos de Castilla. Este auge económico hizo florecer una burguesía mercantil que, desde mediados del siglo XVIII a finales del XIX, impulsa el desarrollo urbano de la ciudad con el ensanche de Santander (que amplía la ciudad hacia el este).


- El turismo:
Durante la segunda mitad del siglo XIX, aprovechando el auge de las estaciones balnearias entre las clases acomodadas europeas, que introducían un nuevo concepto de ocio asociado a la salud, una serie de iniciativas hosteleras promocionaron Santander en la Corte por sus playas propicias para los baños de ola (la primera temporada se anunció en la prensa en 1856) e impulsaron la creación de la ciudad-balneario de El Sardinero, que se consolidó como destino estival de la alta sociedad española a principios del siglo XX. Durante el reinado de Alfonso XIII Santander se convirtió en el lugar de veraneo favorito de la corte. En 1908 la ciudad construyó y regaló al rey el Palacio de la Magdalena.

Actualmente continúa siendo un enclave académico y turístico importante del norte de España. El turismo de Santander procede sobre todo de las regiones vecinas: del norte de Castilla y León, de Asturias y del País Vasco. El turismo extranjero es fundamentalmente europeo, muy relacionado con las conexiones marítimas de la ciudad con Plymouth y Portsmouth mediante ferri y a los vuelos internacionales punto a punto que operan compañías aéreas desde el Aeropuerto de Santander. Son muy populares las playas como la de El Sardinero o la de la Península de la Magdalena.


LAS CATASTROFES Y RECONSTRUCCIONES DEL SIGLO XX

- Explosión del Cabo Machichaco:
El día 3 de noviembre de 1893, el buque vizcaíno Cabo Machichaco atracó en el muelle de Santander cargado con 51 toneladas de dinamita en la bodega y depósitos de ácido sulfúrico en cubierta. La normativa sobre mercancías peligrosas venía siendo incumplida sistemáticamente por autoridades y fletadores. A mediodía, se declaró un incendio en el barco que atrajo a las tripulaciones de otros barcos (como el vapor Alfonso XII construido en 1889), equipos de extinción, autoridades (incluido el gobernador civil) y curiosos. Poco después se produjo la explosión de la carga. El balance fue de 590 muertos y 525 heridos. Cabe destacar que en aquel momento había 50.000 censados en la ciudad.Destruyó las primeras hileras de casas alrededor del muelle, y se cuenta que el ancla del buque cayó cerca de Cueto, a varios kilómetros de distancia.


- El incendio de 1941:
Posteriormente, en 1941 se produjo un incendio que, iniciado en la madrugada del 15 al 16 de febrero en la calle Cádiz, en las proximidades de los muelles, y avivado por un fuerte viento Sur, arrasó durante dos días toda la parte histórica de la ciudad, cuyas calles estrechas y casas de estructuras de madera y fachadas con miradores facilitaban la difusión de las llamas. En esta ocasión hubo una sola víctima, un bombero madrileño, D. Julián Sánchez García en labores de extinción que falleció en el hospital de Valdecilla tras una leve recuperación. Miles de familias perdieron sus hogares y la ciudad quedó sumida en el caos.

El incendio destruyó la mayor parte de la puebla medieval (37 calles que ocupaban 14 hectáreas, en la zona de mayor densidad de población) y su reconstrucción estuvo precedida por un proceso de renovación urbana que cambió parte importante de la configuración de la ciudad. La necesidad de alojar a un importante número de familias que se quedaron sin casa tras el incendio dio lugar a una expansión urbana y a una configuración organicista de Santander. Así, además de varios edificios y ampliaciones de calles, entre 1941 y 1950 se crearon los barrios de Santos Mártires (162 viviendas), José María de Pereda (111), Pedro Velarde (348), el Poblado Canda-Landaburu (200) y el Poblado de Pescadores Sotileza (294).

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