viernes, 5 de diciembre de 2014

Bar de Tapas y Pinchos: Letras del Laurel (Logroño - La Rioja)



BAR DE TAPAS: LETRAS DEL LAUREL (LOGROÑO - LA RIOJA)

- Nombre: Letras del Laurel
- Dirección: Calle Laurel, 22 Logroño - La Rioja
- Teléfono: 941 28 96 80
- Email: letrasdelaurel@gmail.com
- Historia: Es el bar de tapas más nuevo de la calle Laurel.
- Cocina: Muchas variedad, buena presentación y creación de sus pinchos o tapas.
- Especialidad: Piruleta de solomillo de cerdo (dos medallones de cerdo en brochetas) piezas de buen tamaño y carne muy tierna, brocheta de sepia con ali oli, foie a la plancha y croquetas con espinacas.


- Descripción: Es uno de los pocos bares de la calle Laurel donde puedes sentarte relajadamente a comer, pedir un vino y una tapa. El menú del restaurante es variado, de cocina casera y el precio esta bien, aproximadamente unos 14 euros.

- Establecimiento:
Las paredes están decoradas con poemas de poetas riojanos. El comedor es un poco pequeño pero acogedor. También tiene barra y mesas elevadas en la zona del bar.

- Localización:
Es el primer bar de tapas de la calle laurel o el último según se entre. Si por algo destaca la zona de la calle Laurel es por su vida en la calle. La gente se mezcla y comparte conversaciones en el exterior de los bares. El trasiego es constante y la sensación de colorido y buen ambiente es continuo. Dependiendo del hambre que tengas encontrarás diferentes tipos de tapas, más grandes tipo bocadillos, y otras más pequeñas al estilo de la más pura degustación


- Historia de la calle Laurel: La calle Laurel discurre paralela a la de Bretón de los Herreros, lugar en el que se levantaban las antiguas murallas de Logroño hasta que fueron demolidas en 1862. Fue entonces cuando se decidió reconstruir las casas colindantes, dando origen a lo que hoy en día es la calle Laurel.

En aquella época, no tenía acceso a la calle Bretón de los Herreros porque un edificio que se encontraba en lo que hoy es la Travesía del Laurel lo impedía. Debido a las quejas de los vecinos, que debían dar un largo paseo para poder acceder a la calle Laurel, el edificio se derribó en 1878.

Gracias al derribo se creó el bar más antiguo de Logroño, el ‘Blanco y Negro’, que hoy continúa siendo uno de los referentes de la Laurel con sus bocatitas de anchoa y pimiento verde.


Durante años los bares se fueron estableciendo en esta calle. Ofrecían vinos de la tierra y pequeñas raciones de embutido o queso. Poco a poco, se fueron especializando en diferentes pinchos. La gente que acudía al lugar la bautizó como la ‘Senda de los Elefantes’, porque los que trataban de tomar un vino en cada bar terminaban con una buena trompa.

Conocida también como ‘la Laurel’, hoy en día se ha convertido en la zona con mayor concentración de especialidades gastronómicas y de tapeo de toda la Comunidad. Lugar de encuentro donde se capta el carácter sociable y amable de los riojanos. Los locales y las calles de la Laurel y aledañas se llenan de familias y amigos a la hora del vermú, la comida y cena.

Turistas y autóctonos comparten espacio en un maridaje perfecto entre gastronomía elaborada con productos de la tierra y los vinos de la denominación de origen calificada Rioja.


- Clases de pinchos y tapas de la calle Laurel: Los tipos y clases de pinchos que podemos encontrar en la calle Laurel son muy diversos. Carnes, pescados, productos de la huerta riojana, cocina de autor, tapas tradicionales, etc. Todo tiene cabida aquí.

Conviven así los bares de toda la vida, con sus pinchos típicos, y los bares más modernos que apuestan por tapas más creativas y diferentes a las convencionales. Los vegetarianos, veganos y celíacos también obtienen en estos locales respuesta a sus necesidades.

Algunos locales ofrecen sólo un pincho que es su especialidad y otros tienen numerosas tapas, pero entre ellas, cada uno tiene su pincho estrella, que es el que buscan los que hacen la ruta por la calle Laurel.

Pinchos con nombres de toda la vida, ‘patatas a la brava’ o ‘setas a la plancha’ conviven con otros bautizados con nombre propio, ‘Cojonudo’, ‘Roto’, ‘Matrimonio’, o ‘Baco’.

Champiñones, orejas, embuchados, pinchos morunos, pimientos y deliciosas combinaciones como los bocatitas de anchoa y pimiento verde, o la tartaleta de piperaza con queso de cabra gratinado… se mezclan con vinos jóvenes, crianzas, reservas, grandes de Rioja y en la actualidad hasta vinos de autor, diseño o alta expresión.


- Pinchos para vegetarianos y celiacos: Todos tienen cabida en la Calle Laurel. Si eres vegetariano, vegano, o incluso celíaco, encontrarás pinchos, tapas y vinos para ti. Una veintena de bares ofrecen tapas veganas (100% de origen vegetal) y vegetarianas (comprenden productos ovo-lácto-vegetarianos). Y una decena de ellos, tapas sin gluten aptas para los celiacos.

Además, va aumentando el número de establecimientos que incluyen en su carta vinos ecológicos. Pinchos de tortilla de patata con boletus, tempura de queso de cabra con membrillo, alcachofas rebozadas, nachos con guacamole, setas a la plancha, brochetas vegetales… El número de posibilidades para los veganos y vegetarianos es enorme.

Por otra parte, los celíacos pueden disfrutar también en la calle Laurel de pinchos pensados para su intolerancia al gluten. Algunos acompañados, además, de cerveza y pan sin gluten. Y para que no pierdan tiempo en descubrir dónde acudir, tienen a su disposición el folleto ‘Logroño sin gluten’, donde encontrarán un cómodo mapita que señala la ubicación de cada bar.

Bocatitas variados, champiñones, pinchos morunos, tostada de boletus con jamón, pulpo y patatas bravas con pan sin gluten… Ser celíaco ya no te impedirá disfrutar de los sabores de esta conocida zona de la calle Laurel.


- La Senda de los elefantes: La calle Laurel es conocida desde hace décadas con el sobrenombre de ‘La Senda de los Elefantes’. ¿El motivo? Trata de recorrer los más de 60 bares que se ubican en ella tomando un vinito en cada uno de ellos. Las posibilidades de que salgas con una trompa y a cuatro patas como los elefantes, son grandes…

Este nombre le fue puesto cuando hace varias décadas, la calle Laurel no era más que el barrio de los bares de Logroño. En esos años los bares ofrecían sobre todo vinos. Tomar un vino tras otro y sus consecuencias desembocó en que fuera bautizada como la Senda de los Elefantes.

Sin embargo, la zona ha evolucionado mucho desde entonces. Los hosteleros se preocupan, cada día, de mantener un alto nivel gastronómico y enológico. Ofrecen una excelente selección de vinos con denominación de origen calificada Rioja y son conocidos por sus deliciosos pinchos y tapas.

La creatividad en la elaboración de los pinchos, la calidad de los productos utilizados, y su buena relación calidad-precio, hacen que la calle Laurel se haya convertido en un lugar único e imprescindible en la visita a Logroño y un referente gastronómico en el norte de España. Que luego tú salgas de ella con una trompa de elefante o no, depende ya de ti…

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