viernes, 5 de junio de 2015

Huerto de Secano (Tomates, Pimientos, Pepino y Alcachofas)



HUERTO DE SECANO (TOMATES, PIMIENTOS, PEPINO Y ALCACHOFAS)

En la actualidad, en los productos hortícolas proliferan las variedades híbridas seleccionadas por las multinacionales, en las que se prima más la conservación, apariencia y resistencia a enfermedades y plagas, que sus cualidades organolépticas, lo que está desencadenando una pérdida de variedades locales, y por tanto de biodiversidad y cultura agrícola. De hay la importancia de cultivar nuestros propios huertos para conseguir una mejor salud y calidad de nuestros alimentos.


- Huerta de regadío: Un huerto o huerta es un cultivo de regadío, muy frecuente en las vegas de los ríos por ser un tipo de agricultura que requiere riego abundante.

- Huerta de secano:
Los huertos de secano son la excepción, quizás porque su productividad y el tamaño del fruto es mucho menor. En los huertos de secano proliferan tomates, calabazas y otras hortalizas que requieren menos agua. Los melones y sandías de calidad, se dan bien en el secano, o cuando la sequía aprieta.


En cuanto a las plagas los cultivos de secano tienen menos plagas, pero hay que estar siempre trabajando la tierra para tapar las grietas. También podemos ayudarnos de un bidón y mangueras para un posible sistema de riego con agua de la lluvia.

 El milagro de una huerta sin riego consiste en que la planta por ser de consistencia herbácea y suculenta en agua, esta tiene la particularidad de mantenerse turgente en condiciones para seguir creciendo. Es conveniente aplicar el agua con una máquina asperjadora o mochila, simulando al rocío de la mañana y por tanto las plantas mantendrán el ciclo hídrico necesario para seguir con la continuidad del cultivo.


REQUERIMIENTOS DEL TOMATE

- Riego: frecuente y regular, más que espaciado y en grandes cantidades. Mejor riego por goteo para evitar la aparición de hongos.
- Nutrientes: es una planta voraz, por lo que es un cultivo exigente que requiere un abonado rico en compost.
- Sustrato: 20 l de volumen para el cultivo en recipientes.
- Siembra: Su siembra es delicada, ya que de entre las solanáceas es la que se puede sembrar más precoz, con el riesgo de sufrir el efecto de las heladas nocturnas, es por ello que para evitarnos problemas se recurre a una siembra protegida. A la semana germinan las semillas, y cuando las plantas alcanzan los 18-20 cm se trasplantan a una maceta, donde por lo menos permanecerán 2-3 semanas al aire libre antes de trasplantarlas al medio definitivo, para que se aclimaten y endurezcan.


- Trasplante: El trasplante definitivo suele darse a los 2 meses de la siembra, cuando desaparece el riesgo de heladas. En este momento, se entierran los tallos hasta las primeras hojas (si ha crecido mucho en altura se puede incluso doblar un poco el tallo para enterrarlo más y que tenga más raíces adventicias) con una distancia de 40 - 50 cm de distancia entre plantas.

- Porte: Se trata de una planta de gran porte (hay variedades de crecimiento indeterminado), que ha de soportar el peso considerable de sus frutos, los cuales, a su vez, no pueden tocar el suelo porque se pudren, por lo que una tarea esencial es el entutorado, atar los tallos a unas cañas de unos 1,5 m que le van a servir de guía y soporte, siempre atándolas por debajo de cada ramillete, ya que es la zona que ha de aguantar más peso, y con cierta holgura para que no se estrangule el tallo.


- Poda: Además, de cada axila de donde parte una hoja sale un tallo secundario con su propio tallo de crecimiento. Para concentrar la energía es necesario podar estos brotes, dejando 2-3 que serán como reserva en el caso que le ocurra algo al tallo principal, y porque también las hojas van a proteger al fruto de un exceso de sol.

- Otras labores auxiliares: Son ayudar a la polinización natural de las abejas repasando las flores con un pincel, o podar las hojas más viejas de la parte inferior, una vez que las tomateras han desarrollado el tercer ramillete de flores, para evitar los ataques de oídio y araña roja.

- Cosecha: Si cumplimos con todas las tareas y exigencias aproximadamente a los 3 meses podremos coger nuestros primeros tomates.


- Las asociaciones más favorables: Ajo, apio, cebolla, lechuga y zanahoria.
- Son compatibles: acelga, albahaca, col, espinacas, guisantes, judías, puerro y rábanos.
- Incompatibilidades: Por otro lado, el tomate es incompatible con el pepino y la patata.

Plagas y Enfermedades del cultivo del Tomate:
- Pulgó: Remedio: para prevenir se puede asociar con la albahaca, pero para la lucha directa se puede emplear jabón potásico e insecticidas vegetales.
- Araña roja: Remedio: para prevenir se puede pulverizar en hojas la decocción de cola de caballo.
- Mosca blanca: Remedio: pulverizar el envés de las hojas con jabón potásico al 1% con agua de lluvia o destilada.


- Mildiu: Hongo que aparece en forma de manchas grises o negras que acaban secando las hojas. Remedio: eliminar las zonas afectadas, usar como prevención decocción de cola de caballo.
- Orugas (tuta absoluta, heliotis): Pueden producir daños en frutos, tallos u hojas. Remedio: seguimiento para evitar su proliferación, y en caso de que aparezcan recogida manual o aplicación de bacillus si tenemos muchas plantas.
. Virus (bronceado del tomate): Remedio: para evitar su aparición se utilizan variedades antivíricas, pero se trata de variedades híbridas.
. Agrietamiento del tomate: Daño producido por un riego poco uniforme que puede ser una puerta de entrada para los hongos.
. Planchado del Fruto: Daño producido por un exceso de sol que no conlleva ningún perjuicio para el consumo.


REQUERIMIENTOS DEL PIMIENTO

- Riego: abundante.
- Nutrientes: exigente, sobre todo en potasio. Se puede repetir el abonado a base de hojas de consuelda para recuperar los niveles de potasio.
- Sustrato: 15 l de volumen para el cultivo en recipientes.
- Necesidades: Como todas las solanáceas, es un cultivo de verano que requiere calor y sol, aunque no tanto como la berenjena pero sí un poco más que el tomate, por lo que ha de situarse en una zona con sol.
- Siembra:  La preparación del semillero puede adelantarse si se protege. En cualquier caso, la semilla tardará 10-15 días en germinar y cuando alcanza la nueva planta aproximadamente los 12 cm de altura, se trasplanta de nuevo a otra maceta. El trasplante en el espacio definitivo, con una separación entre plantas de 60 cm, se realiza a los 2 meses desde que se hace la siembra, y tendríamos que esperar 1 mes más hasta empezar a recolectar, ya que se trata de un cultivo de ciclo medio-largo.


- Riego: No hay que hacer muchas más tareas, tan sólo vigilar el riego, evitar que en el sustrato se den altas temperaturas ya que afecta a las raíces (un truco, consiste en mojar el recipiente en las horas de más calor o situarlo en una zona elevada en la que el aire pueda pasar por la base) y si se desean pimientos gruesos, hacer un aclareo dejando sólo 2 o 3 frutos por planta.

- Maduración: Los frutos no han de dejarse madurar del todo en la planta, ya que en este caso se puede paralizar la recolección. A excepción de los pimientos dedicados al secado (guindilla, pimentones) que se dejan en la planta.

- Poda: Al ser plurianual, la planta se puede conservar podándola y al siguiente año rebrotará dando de nuevo pimientos.

- Las asociaciones más favorables: Ajo y col.

- Compatibilidad: Son compatibles la acelga, albahaca, berenjena, espinacas, guisantes, judías, lechuga, puerro, rábanos y tomates.

- Incompatibilidad: Es incompatible con el pepino.


Plagas y enfermedades más frecuentes pimientos:

- Pulgón: Remedio: para prevenir se puede asociar con la albahaca, pero para la lucha directa se puede emplear jabón potásico e insecticidas vegetales.
- Araña roja: Aparece sobre todo en los períodos que la planta está en invernadero. Remedio: se puede mojar de noche por aspersión para mantener la humedad, prevenir con la decocción de cola de caballo, o como lucha directa se pueden utilizar insecticidas naturales.
- Planchado del Fruto: Daño producido por un exceso de sol que no conlleva ningún perjuicio para el consumo.

- Variedades: Los pimientos pueden dividirse en dos grandes grupos sobre todo, picantes y dulces, (estos últimos requieren más calor). Por otro lado, en el cultivo en recipientes funcionan mejor las variedades verdes, sobre todo, los pimientos de padrón, por la abundante cosecha que dan todos los días.

Pimiento amarelo d´Asti; Pimiento amarillo Ros de Mallorca; Pimiento Cristal; Pimiento dulce Italiano; Pimiento Guindilla de Cayenne rojo; Pimiento Guindilla Verde; Pimiento Maor; Pimiento Morrón conserva Luesia; Pimiento Padrón; Pimiento Piquillo de Lodosa.


REQUERIMIENTOS PEPINO

- Riego: abundante, siendo el mejor método el riego por goteo.
- Nutrientes: es exigente, por lo que es conveniente trabajar bien el sustrato o la tierra y añadirle un buen compost.
- Sustrato: 20 l de volumen para el cultivo en recipientes. Aunque necesita espacio porque tiene un gran desarrollo, en comparación el volumen es poco porque las raíces no son muy largas.
- Siembra: Se prepara un semillero a principios de primavera, que se puede adelantar en el caso que se proteja o se haga en invernadero. Al tratarse de semillas grandes y aplastadas, se ponen 2-3 semillas por alveolo o macetita colocadas de lado, porque de canto se puede producir la putrefacción. A los 5-8 días empezarían a germinar y se seleccionarían las plántulas más sanas.


- Trasplante: Al mes se realiza el trasplante, eligiendo para la planta una zona soleada y una distancia entre una y otra de mínimo 35 cm. La planta debido a su gran desarrollo puede dejarse como rastrera, aunque puede que nos invada toda la terraza o entutorarla, siendo ésta una tarea fácil ya que ella misma se enrama gracias a los zarcillos que posee (para darle más vigor a la planta en ocasiones se pinza, cortando la guía principal al llegar al final del tutor o los brotes laterales en cuanto tengan más de 4 hojas, pero no es una práctica imprescindible).

- Cosecha: En la mata habrá flores masculinas y femeninas, de las que al fructificar saldrá el pepino a los 60 días después del trasplante, ya que se trata de una planta de ciclo medio-largo. Para cosecharlo no hay que esperar a que estén totalmente formados y madurados, ya que en ese caso se amarillean y se amargan.

- Compatibilidad: Las asociaciones más favorables son con la ebolla, guisantes, judías, lechugas y remolacha. También son compatibles: ajo, albahaca, apio, col, nabo y rábano.

- Icompatibilidad: son incompatibles al competir por el sol, el agua y los nutrientes, con hortalizas de su misma familia y con solanáceas, sobre todo con la berenjena, el tomate y la patata.


Plagas y enfermedades más frecuentes:
- Pulgones. Remedio: purín de ortiga como prevención o insecticidas vegetales como lucha directa.
- Araña roja. Aparece tras períodos de sequía. Remedio: se puede mojar de noche por aspersión para mantener la humedad.
- Mosca blanca. Remedio: pulverizar el envés de las hojas con jabón potásico al 1% con agua de lluvia o destilada.
- Oídio. Aparecen manchas blancas al final de la cosecha y se asocia a un exceso de humedad. Remedio: como prevención instalar un sistema de riego por goteo y aplicar cola de caballo, cuando la planta esté afectada cortar las hojas viejas y afectadas.

- Variedades: Por tamaño la variedad más reconocible son los pepinillos, pero en el mercado encontraremos el pepino francés (el más común con la verrugas características), el español (el más pequeño y con rayas amarillas) y el holandés (verde y el más largo). Pepino marketmore 70; Pepinillo Wisconsin SMR 18.


REQUERIMIENTO DE LA ALCACHOFA

- Clima: Las alcachofas necesitan un ambiente frío para desarrollarse, pero no soportan el frío intenso, ni tampoco el excesivo calor. Además, exigen abundante agua y riegos, pero no toleran un exceso de humedad ambiental. Por esto, las zonas templadas del Mediterráneo son las más indicadas para obtener una elevada producción.

- Riego: Necesitan una humedad regular pero no soportan el exceso de agua o el encharcamiento de las raíces. Lo ideal es instalar un sistema de riego por goteo. Si lo realizamos por inundación, tendremos en cuenta hacer la plantación sobre unos caballones anchos y ligeramente elevados.

- Nutrientes: La alcachofera necesita un buen abonado de fondo con estiércol o compost y un aporte de compost maduro en la fase de producción.

- Sustrato: Necesita suelos sanos, aireados en profundidad y muy ricos en materia orgánica y en humus. Hay que evitar los muy pesados y húmedos y los muy ligeros o secos.


- Cosecha: Desde la siembra a la recolección pueden transcurrir de ocho meses a un año, mientras que con las estacas o esquejes podemos cosechar a los cuatro o cinco meses de plantarlos.

- Forma de Cultivo: Por ello, la forma más habitual de cultivo es por estacas o esquejes. Esto consiste en arrancar las “zuecas” o estacas laterales de la mata de la alcachofera (la estaca central se desecha, puesto que es la planta vieja y no rebrotará). Las estacas se seleccionan teniendo en cuenta que no presenten deficiencias, que no tengan las varas agujereadas y que no haya podredumbres en la base. Además, cada estaca debería de tener un mínimo de tres o cuatro brotecitos en la base, encima de las raíces.

- Plantación: El trasplante de las estacas es aconsejable hacerlo entre julio y septiembre en zonas cálidas y de marzo a abril en las zonas muy frías.

Éstas se plantarán en líneas o bancales, separadas unos 70cm entre si y entre líneas y cubriendo la tierra con 3 a 5cm de compost.

Si se quiere cultivar a partir de la siembra; ésta se realizará de marzo a junio en semillero y se trasplantará cuando tenga una altura de 10cm. Podremos cosechar de diciembre a marzo del año siguiente.


- Asociaciones: Se trata de una planta plurianual, por lo que durante todo el año obtendremos cosecha de ella. Por ello, no es aconsejable introducirla en parcelas donde realicemos rotaciones, sino ponerlas a parte. Al permanecer varios años sobre el mismo terreno, la alcachofa es un cultivo que agota mucho el suelo. Si las plantaciones se suceden sin dejar transcurrir el tiempo conveniente, se producirán problemas sanitarios, especialmente parásitos que afectan al sistema radicular y enfermedades producidas por virus y bacterias, de difícil tratamiento curativo.

A ser posible, introducir en la rotación praderas o abonos verdes multiflores que enriquecen el suelo en materia orgánica y favorecen la actividad microbiológica del suelo.
Recolección de la alcahofa:

- Recolección: Cortaremos las alcachofas cuando presenten un tamaño adecuado. Las primeras alcachofas, las que crecen en el centro del brote, suelen ser redondas y gruesas, mientras que las segundas, que son las que salen en las ramas laterales, son algo más alargadas y pequeñas.

Es conveniente cortar siempre el tallo de cada alcachofa por debajo de la altura en la que se hallan las alcachofas laterales más jóvenes, de esta forma la planta se desarrollará mejor y aumentará su resistencia a los fríos intensos.

Plagas:
- Pulgón: suele aparecer si se abusa del riego y de los abonados ricos en nitrógeno. Si aparecen, recurriremos al jabón potásico o a repelentes de extracto de ajo.
- Gusano barrenador: éstos se introducen en el tallo y excavan galerías. Podemos aplicar Bacillus thuringiensis para su eliminación.
- Caracoles o babosas: los recolectaremos a mano tras los días de lluvia, además, colocaremos tejas alrededor de nuestro cultivo para que les sirvan de refugio y así nos será más fácil localizarlos.

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