martes, 11 de agosto de 2015

Los Riesgos Profesionales: Concepto y Clasificación



LOS RIESGOS PROFESIONALES: CONCEPTO Y CLASIFICACIÓN

El riesgo laboral es la posibilidad de sufrir un daño derivado del trabajo o de las condiciones en que éste se desarrolla. Un factor de riesgo es una condición potencialmente productora de daño, es decir el antecedente inmediato del daño, la causa que lo ha producido. Estos factores pueden clasificarse en varias categorías:

- Riesgos derivados de las condiciones de seguridad.
- Riesgos derivados de las condiciones ambientales.
- Riesgos ergonómicos y psicosociales.

1. Riesgos derivados de las condiciones de Seguridad: en este grupo se incluyen aquellas condiciones materiales que puedan dar lugar a accidentes en el trabajo. Estamos hablando de factores de riesgo derivados de:

- Los lugares de trabajo.
- Los equipos de trabajo.
- Las instalaciones eléctricas.
- Los incendios.

2. Riesgos derivados de las condiciones ambientales: son factores del medio ambiente natural presentes en el ambiente de trabajo y que aparecen de la misma forma o modificados por el proceso de producción y repercuten negativamente en la salud. Se dividen en:

- Riesgos o contaminantes de origen físico: pueden repercutir negativamente en nuestra salud, se incluyen aquí: el ruido, las vibraciones, la temperatura, la iluminación y las radiaciones.
- Riesgos o contaminantes de origen químico: son sustancias químicas que durante la fabricación, transporte, almacenamiento o uso pueden incorporarse al ambiente en forma de aerosol, gas o vapor y afectar a la salud de los trabajadores y las trabajadoras. Su vía más común de entrada al organismo es la respiratoria, pero también pueden penetrar por vía digestiva o a través de la piel.
- Riesgos o contaminantes biológicos: son microorganismos que pueden estar presentes en el ambiente de trabajo y originar alteraciones en la salud de los trabajadores y las trabajadoras. Pueden ser organismos vivos (bacterias, virus, hongos ...), derivados de animales (pelos, plumas, excrementos ...) o vegetales (polen, madera, polvo vegetal ...).

3. Riesgos derivados de condiciones ergonómicas y psicosociales: son aquellos riesgos derivados de la carga física (esfuerzos físicos de todo tipo de manejo de cargas, posturas de trabajo, movimientos repetitivos ...), la carga mental (nivel de exigencia psíquica de la tarea, ritmos de trabajo, monotonía, falta de autonomía, responsabilidad ...) así como los relacionados con la organización y estructura empresarial, nos referimos a variables como la jornada, horario, estilo de mando, comunicación, participación, toma de decisiones y relaciones interpersonales, entre otras condiciones de tipo organizativo, que pueden tener consecuencias a nivel físico, pero sobre todo, afectan al bienestar mental y social.

Los factores de riesgo nunca se presentan aisladamente. En el entorno de trabajo interactúan muchos de estos factores, es decir, están presentes varios factores de riesgo al mismo tiempo, de forma que se potencian sus efectos nocivos.


RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD

Los principales riesgos causantes de accidentes laborales, se deben a la falta de condiciones de seguridad en los lugares de trabajo y a la utilización de equipos de trabajo. Por este motivo, deben cumplirse las normas recogidas en el Reglamento sobre lugares de trabajo ( R.D. 486/1997) y el Reglamento sobre equipos de trabajo (R.D:1215/1997).

- Lugares de trabajo: son lugares de trabajo todas las áreas a las que accede el trabajador o la trabajadora durante la realización del trabajo. También se incluyen las áreas de tránsito y descanso, los aseos y los locales de primeros auxilios.

- Equipos de trabajo: recibe esta denominación cualquier máquina, herramienta, instalaciones o vehículos de transporte utilizado en el trabajo. Su uso puede dar lugar a lesiones y traumatismos por choques con las partes móviles, atrapamientos, o por contactos eléctricos.

LUGARES DE TRABAJO

En lugares de trabajo tan diversos como un hospital, un hotel, una fábrica, una gasolinera o un establecimiento comercial, las trabajadoras y los trabajadores se ven sometidos a condiciones muy diferentes. En algunos de ellos, las personas comparten el espacio con maquinaria pesada, otros tienen parte de sus dependencias al aire libre, o tienen vías por las que pueden circular vehículos a motor, los hay con zonas de acceso restringido y zonas que pueden ser ocupadas por los clientes o el público en general.

Es evidente que entre unos y otros existen grandes diferencias, pero en todos los casos hay algunas normas comunes que deberán respetarse siempre, pues en caso contrario se incrementarían los riesgos.

Un aspecto a considerar es el de las instalaciones. Esto incluye las condiciones relativas a seguridad estructural de edificios y locales, a las dimensiones de los espacios de trabajo, la separación de vías de circulación, la protección de desniveles y aberturas, las características de los suelos, escaleras y escalas, rampas, puertas, vías de evacuación, etc.

Para evitar los riesgos se puede empezar por lo más sencillo: el orden, limpieza y mantenimiento de las instalaciones. Un gran número de accidentes es debido a la falta de orden de las instalaciones, al almacenamiento inadecuado, obstruyendo vías o zonas de paso, dificultando la visibilidad y dando lugar a tropiezos y caídas. También la falta de limpieza de los materiales y de las superficies pueden ocasionar resbalones. Por ello es importante asegurarse de cuestiones básicas como son:

- Que los pasillos y accesos estén despejados, sin obstáculos y facilitando el paso del personal para evitar así las caídas por tropiezos.
- Procurar que estén accesibles las cosas de uso más habitual (útiles, herramientas y productos) y colocarlas una vez usadas en estantes o armarios apropiados.
- No sobrecargar los estantes; los materiales más pesados se colocarán en zonas más bajas y accesibles.
- Separar los desperdicios y el material de deshecho en los recipientes adecuados, respetando las normas de protección medioambiental y cuidando que los recipientes sean adecuados al producto.
- Guardar los productos químicos siempre en los contenedores o recipientes originales, claramente etiquetados, sin usar otros recipientes que puedan dar lugar a confusiones.
- Si se producen derrames recogerlos rápidamente para evitar caídas y limpiar la zona de forma adecuada según sea la naturaleza del derrame.

Será necesario establecer un procedimiento para llevar a cabo un mantenimiento del orden y la limpieza periódico, en el que participen y se vean involucrados los trabajadores y las trabajadoras de la empresa, y se sientan, de esta manera, responsables de su conservación, es la forma más eficaz de lograrlo.

EQUIPOS DE TRABAJO

Los equipos de trabajo son cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizada en el trabajo. Entre los equipos de trabajo de un técnico en Vitivinicultura hay herramientas más sencillas, como el material básico de laboratorio, pero también otras que pueden entrañar mayor riesgo, como por ejemplo un despalilladora.

Los principales riesgos asociados a los equipos de trabajo son:
- Choques contra objetos móviles.
- Contactos eléctricos.
- Proyección de partículas.
- Atrapamientos.
- Cortes; Etc.

Para garantizar la seguridad de los equipos y que su manejo no ocasione riesgos al trabajador o trabajadora, deberán cumplir dos condiciones básicas:
- Utilizar máquinas con marcado CE que hayan superado los requisitos de seguridad y calidad establecidos por la Unión Europea (RD 1644/2008, de 10 de octubre).
- Seguir las instrucciones del fabricante respecto a su instalación, utilización y mantenimiento.

Otras medidas preventivas pueden ser:
- Empleo de resguardos y dispositivos de seguridad.
- Iluminación y señalización adecuada.
- Ropas holgadas.
- No utilizar cadenas ni llevar el pelo suelto.
- Utilizar Equipos de Protección individual (EPI).
- Formación e información de los trabajadores y trabajadoras.

Las máquinas con fecha de fabricación anterior a 1995, que carezcan del marcado CE deberán adecuarse a lo prescrito en el RD 1215/1997 que marca los requisitos mínimos de seguridad aplicables a los equipos de trabajo.

Por último, al hablar de equipos de trabajo no debemos olvidar referirnos también a los sistemas de detección y protección contra incendios y las instalaciones eléctricas.

Cada vez es más frecuente que las bodegas utilicen maquinaria para recoger la uva. Este sistema permite reducir el tiempo para la realización de este tipo de tarea, lo que se traduce en una importante reducción de los costes de producción. Sin embargo, la utilización de este sistema de trabajo entraña una serie de riesgos que hacen necesario contar con personal con una formación específica. De este modo, además de evitarse accidentes, se puede realizar la recogida durante la noche sin que ello implique poner en riesgo la seguridad de los trabajadores y las trabajadoras.


INSTALACIONS ELÉCTRICAS

Las instalaciones eléctricas están presentes en cualquier empresa pues la electricidad es la fuente de energía más utilizada. Sin embargo, su utilización no está exenta de peligro, especialmente cuando las instalaciones son defectuosas, cuando su mantenimiento es inadecuado, o si entran en contacto con el agua.

Se produce un riesgo eléctrico siempre que una corriente eléctrica atraviesa el cuerpo humano produciendo daños a la salud de diversa gravedad.

Los accidentes eléctricos pueden producirse de varias formas:
- Por contacto directo, cuando la persona entra en contacto con las partes activas de la instalación (enchufes, cables, etc.).
- Por contacto indirecto, cuando el contacto se produce sobre elementos accidentalmente puestos en tensión (la carcasa de una máquina).

GRAVEDAD DEL ACCIDENTE ELÉCTRICO

- La intensidad de la corriente: es la cantidad de corriente que pasa por un determinado conductor en la unidad de tiempo. Se mide en amperios (A). Es la causa fundamental de los daños que se producen por la electricidad. A partir de 10 mA se presentan contracciones musculares y dificultad para respirar, entre 25 y 50 mA hay una fuerte tetanización muscular, quemaduras y asfixia a partir de 4 segundos, es a partir de 1 A cuando sobreviene la fibrilación ventricular que desemboca en paro cardíaco con alto riesgo de muerte.
- El voltaje o la tensión: es la diferencia de potencial entre dos puntos. Se mide en voltios. A partir de 1000 voltios se consideran de alto voltaje. Cuando el accidente se produce por corriente alterna el músculo se tetaniza y el accidentado no puede soltarse del contacto eléctrico. Cuando el accidente se produce por la corriente continua (una batería de un coche) produce una sola contracción de la musculatura, pero tan intensa, que el accidentado sale despedido.
- La resistencia es la oposición que presenta el cuerpo al paso de la corriente. Se mide en ohmios. La resistencia del cuerpo humano no es muy elevada, se localiza en la piel y varía dependiendo de la superficie de contacto, la humedad, el tipo de calzado, la edad, el peso, etc.
- El trayecto: es el camino que recorre la corriente a través del cuerpo humano, es muy grave cuando atraviesa el corazón o los pulmones.
- El tiempo de contacto: es la duración de la exposición al riesgo.

Medidas a aplicar básicas de prevención:

Sobre instalaciones y equipos
- Alejamiento de los cables y conexiones de los lugares de paso y de trabajo.
- Revisiones periódicas de la instalación eléctrica por especialistas.
- Utilizar interruptores diferenciales y puesta a tierra.
- Cubrir con elementos aislantes las partes en tensión.
- Uso de tensiones de seguridad inferiores a 24 voltios.
- Separación de circuitos y recubrimiento de las masas con material aislante.

Sobre las herramientas eléctricas:
- Comprobar periódicamente el correcto funcionamiento de las protecciones.
- No tirar del cable para desconectar la máquina.
- Utilizar clavijas adecuadas y aislar correctamente los cables.
- Asegurarse de que están provistas de toma de tierra.

Sobre los trabajadores:
- Utilizar guantes y botas aislantes.
- Utilizar herramientas aislantes como pértigas, banquetas, etc.
- Información y formación.


INSTALACIONES CONTRA INCENDIOS

El fuego es una reacción química resultado de la combinación del oxígeno con una sustancia combustible y acompañado por la liberación de grandes cantidades de energía en forma de luz y calor, además de gran cantidad de gases.

Para que se produzca un incendio son necesarios los siguientes elementos:
- Un combustible, que es la materia que arde al aplicar el calor.
- Un comburente, que por lo general es el oxígeno presente en el aire.
- Una energía de activación, que es la cantidad mínima de energía (calor) que permite iniciar el proceso de ignición del material combustible.
- Una reacción en cadena, que permite la continuidad y la propagación del fuego, siempre que se mantenga el aporte de combustible, comburente y fuente de calor.

El conjunto de estos elementos se denomina Tetraedro del fuego.

Clasificción de los incendios: Para clasificarlos debemos tener en cuenta el tipo de combustible que ha causado el incendio. Según la Norma UNE 23.010, los incendios pueden ser de cuatro clases:
- Clase A: Los combustibles son sólidos. Generalmente son de naturaleza orgánica (como madera, papel, carbón, etc) y su combustión deja residuos sólidos.
- Clase B: Los combustibles son líquidos. Son sustancias inflamables o sólidos licuables como gasolina, aceite, acetona, cera, etc.
- Clase C: Los combustibles son gases inflamables, como el butano, propano, gas ciudad, etc. (son aquellos incendios que comprometen la parte eléctrica).
- Clase D: Los combustibles son metales o productos químicos reactivos, como el litio, circonio, potasio, etc.

Entre los principales riesgos podemos incluir los siguientes:
- Vapores tóxicos: pueden producir asfixia.
- Humo y gases calientes: pueden provocar quemaduras y formar atmósferas explosivas.
- Pánico que altera el comportamiento normal de las personas llegando incluso al suicidio.

Métodos de extinción:
- Sofocación: se actúa sobre el oxígeno evitando el contacto de éste con el combustible, por ejemplo utilizando un extintor.
- Enfriamiento: se actúa sobre el calor reduciendo la temperatura del combustible, por ejemplo utilizando agua. El calor se consume intentando evaporar el agua.
- Eliminación del combustible: retirando total o parcialmente los productos que puedan arder, o cortando la fuga que permite salir más combustible. También se produce cuando el combustible se ha consumido por completo.
- Inhibición de la reacción en cadena: a través de la utilización de productos químicos en cuya presencia es imposible que la reacción en cadena tenga lugar. Es el sistema en el que se basan los halones.

Medidas preventivas que se pueden poner en práctica en los lugares de trabajo:
- Mantener el orden y la limpieza y alejar cualquier combustible de las fuentes de calor.
- No fumar y apagar cualquier aparato que produzca calor cuando no se utilice.
- Mantener en buen estado las instalaciones eléctricas y desconectar los equipos al acabar el trabajo.


RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES AMBIENTALES

Los riesgos derivados de la exposición continuada a condiciones ambientales que pueden llegar a provocar enfermedades profesionales, y la técnica o medida de prevención que pretende evitarlas recibe el nombre de Higiene Industrial que se ocupa de la prevención de las enfermedades profesionales causadas por una exposición continuada a los contaminantes físicos, químicos y biológicos presentes en el medio ambiente de trabajo. Teniendo un conocimiento amplio de los agentes contaminantes podremos evitar sus consecuencias negativas sobre los trabajadores y trabajadoras.

Un agente contaminante es una energía, un producto químico o un ser vivo que puede producir efectos nocivos en la salud de las personas cuando alcanzan una determinada concentración en el ambiente.

En el ambiente de trabajo podemos encontrarnos con los siguientes agentes contaminantes:
- Contaminantes químicos: pueden presentarse en el ambiente de trabajo en forma gaseosa, en forma líquida o en forma sólida (partículas). Hay muchos procesos industriales en los que los trabajadores y trabajadoras están expuestos a estas sustancias, como es el caso del manejo de detergentes, disolventes, pinturas, barnices, aceites, insecticidas, etc.
- Contaminantes biológicos: los componen seres vivos de un tamaño microscópico que pueden estar en el ambiente de trabajo y pueden llegar a provocar enfermedades. Son las bacterias, virus, parásitos y hongos. Hay actividades especialmente expuestas a estos microorganismos como por ejemplo, la producción de alimentos, trabajos con animales, trabajos en hospitales y laboratorios, tareas de eliminación de residuos, etc.
- Contaminantes físicos: son tales, el ruido, las vibraciones, el calor, el frío, las radiaciones, etc.

Además de los factores ambientales existen otros factores adicionales:
- Intrínsecos: son aquellos sobre los que el ser humano no puede ejercer control. Ejemplos son la susceptibilidad de la persona, las características físicas, la edad, etc.
- Extrínsecos: sobre ellos sí podemos ejercer alguna acción. Ejemplos son la duración de la exposición al riesgo, concentración del contaminante, nutrición, etc.

RIESGOS DE ORIGEN FÍSICO

Para sentirnos a gusto en nuestro trabajo es necesario que nos rodeemos de unas adecuadas condiciones físicas, es decir, de un ambiente físico seguro para la salud.

Ese bienestar en el trabajo es uno de los aspectos básicos que influyen sobre nuestro rendimiento, y por ello, uno de los objetivos básicos que toda empresa debería plantearse sería lograr unas condiciones adecuadas para sus trabajadores.

Los contaminantes físicos son manifestaciones de diversos tipos de energía que, producidas por determinadas fuentes, pueden afectar a la salud de los trabajadores y trabajadoras expuestos a ellas.

Estas formas energéticas presentes en el ambiente de trabajo y debido a sus esenciales diferencias originan diferentes riesgos en el trabajador o trabajadora. Así por ejemplo, cuando el trabajo se realiza a la intemperie, la presencia de energía electromagnética en forma de radiaciones ultravioletas puede causar cataratas en los trabajadores o trabajadoras expuestos. O el trabajar en una fábrica en un ambiente muy ruidoso, que es una forma de energía mecánica, puede llegar a provocar una sordera.

La Energía es un concepto esencial de las ciencias y puede definirse como la capacidad que poseen los cuerpos para producir trabajo, es decir, la cantidad de energía que contienen los cuerpos se mide por el trabajo que son capaces de realizar.

- Casi siempre que algo se mueve o cambia, se usa energía.
- Cuando encendemos una estufa, está calentando el ambiente, está haciendo un trabajo.
- Cuando los fluorescentes de nuestro trabajo están funcionando, están emitiendo además de energía en forma de luz visible, otras radiaciones.

Las diferentes energías pueden transformarse unas en otras. Según su forma podrán medirse con diferentes unidades: en Kilowatio-hora si es una energía eléctrica, en Calorías si es una energía térmica, etc.

Estas diferentes formas de energía dan lugar a los distintos contaminantes físicos, y contribuyen a unas mejores o peores condiciones de trabajo. Estas formas de energía son:

- Energía mecánica en forma de: ruido y vibraciones.
- Energía térmica en forma de: temperatura.
- Energía electromagnética en forma de: radiaciones e iluminación.


RUIDO

El ruido es uno de los riesgos más extendidos en el ambiente laboral, y uno de los que más siniestralidad ocasiona. Además de dificultar la actividad laboral, puede producir daños irreversibles en el aparato auditivo y alteraciones psicológicas como falta de atención, cansancio, agresividad, etc. En el ámbito laboral, los efectos más estudiados del ruido han sido los que afectan al rendimiento y a la comunicación.

El ruido se define como un sonido molesto y no deseado que puede provocar daños en la salud.

Se produce por la vibración de un cuerpo y se transmite en forma de ondas que generan una variación de presión que es percibida por el oído. Se caracteriza por:

- La frecuencia: determina si el tono es agudo o grave, se mide en hercios (Hz).
- La intensidad: es el volumen y se mide en decibelios.
- La duración: puede ser continua, discontinua, puntual o de impacto. En general, cuanto mayor sea el tiempo de exposición mayor riesgo de sufrir daños en el sistema auditivo; aunque un ruido de corta duración pero de intensidad elevada puede producir lesiones irreversibles.

El RD 286/2006 regula la exposición de los trabajadores y trabajadoras al ruido, y establece que los niveles máximos permitidos en los lugares de trabajo son los 87 decibelios A. Por encima de esos niveles deben adoptarse medidas preventivas.

Entre nueve y diez millones de españoles soportan ruidos superiores a los 65 decibelios, límite establecido por la OMS a partir del cual se recomienda utilizar protectores auditivos.

El ruido es un sonido indeseable y molesto, pero un mismo ambiente acústico puede ser muy molesto para una persona y no serlo necesariamente para otra, y para un individuo, el mismo estímulo auditivo puede ser molesto en una situación, e indiferente o agradable en otra. Entre los efectos subjetivos más extendidos del ruido están las sensaciones de desagrado y molestia. Los estudios realizados muestran diferencias individuales considerables para el mismo tipo de ruido. Sin embargo, se puede admitir de manera general que:

- Los ruidos son más molestos cuanto mayor es su intensidad y elevada la frecuencia.
- Los ruidos inhabituales, discontinuos e irregulares parecen ser más molestos que los ruidos habituales, continuos o regulares.
- La molestia experimentada es mayor si un ruido análogo provocó ya sobre el sujeto la sensación de molestia.
- Los ruidos son más molestos cuando se ignoran el origen y las causas que los producen.
- La molestia depende igualmente de numerosos factores emotivos con relación a la fuente de ruido y su causa.

Entre los efectos psicofisiológicos del ruido se observan principalmente contracciones musculares, aumento de la presión sanguínea y otros problemas cardiovasculares.

El ruido debe evitarse en su origen aislando la fuente productora, si no es posible, se aislará a los trabajadores y trabajadoras en cabinas insonorizadas, se reducirán los tiempos de exposición, como última medida preventiva se utilizarán los protectores auditivos y se efectuarán reconocimientos médicos periódicos.


VIBRACIONES

Cuando conectas un ordenador o te subes a un autobús. Existen muchos tipos de vibraciones, unas son inofensivas o, incluso agradables, en cambio otras pueden ser causa de malestar y tener consecuencias negativas para la salud.

Las vibraciones son un movimiento oscilatorio de un cuerpo elástico con respecto a una posición de referencia.

Se pueden producir por el propio funcionamiento de una máquina, por partes de máquinas desequilibradas en movimiento, choques, movimientos turbulentos de fluidos, etc. Entre las máquinas y herramientas que producen vibraciones se encuentran las taladradoras, los martillos neumáticos, las sierras eléctricas, etc.

Como en el caso del ruido, también existen reacciones subjetivas frente a la vibración. La percepción del movimiento, puede dar sensación de malestar, aprensión e incluso producir dolor. Así pues, las vibraciones a las que un trabajador o trabajadora están expuestos en su lugar de trabajo van a tener sobre ellos unos efectos subjetivos, que van a afectar fundamentalmente a su sensación de confort o disconfort.

Las vibraciones se pueden clasificar en tres categorías, según los efectos que tienen sobre el organismo:
- De muy baja frecuencia, menos de 1 hz. Ejemplos de estas vibraciones son el balanceo de cualquier medio de transporte, como trenes, coches y barcos. Producen mareos y náuseas.
- De baja frecuencia, entre 2 y 20 hz. Como ejemplos, cabe destacar las vibraciones de vehículos en movimiento utilizados para el transporte de pasajeros o mercancías, tractores, carretillas, etc. Producen afecciones osteoarticulares.
- De alta frecuencia, entre 20 hz y 1000 hz. Ejemplos de estas vibraciones son las que producen las herramientas manuales rotativas percutoras como motosierras, martillos neumáticos, etc. Producen fundamentalmente problemas osteoarticulares, afectando prioritariamente a las articulaciones de las manos, muñecas y codos, y problemas circulatorios, principalmente en los dedos de la mano, como el Síndrome de dedo blanco por vibraciones.

Pueden resultar nocivas para el trabajador o trabajadora si se transmiten al interior del cuerpo de dos formas:
- Vibraciones de cuerpo completo que afectan al cuerpo en todas sus partes, causadas principalmente por la conducción de determinados vehículos y trabajos sobre plataformas. Pueden producir trastornos respiratorios, músculo-esqueléticos, sensoriales y cardiovasculares.
- Vibraciones locales que se transmiten a partes del cuerpo, siendo las más importantes las vibraciones del sistema mano-brazo. Son causadas principalmente por herramientas manuales. Pueden causar trastornos vasculares, nerviosos, musculares, de los huesos, y de las articulaciones de las extremidades superiores.

Sus efectos sobre el rendimiento:
- Pueden producir visión borrosa, haciendo que la imagen oscile en la retina, y produciendo un deterioro visual. También pueden provocar movimientos corporales involuntarios en el trabajador o en la trabajadora expuestos. Además, el rendimiento puede deteriorarse también debido a la fatiga.
- También pueden interferir en los procesos cognitivos que afectan al rendimiento en las tareas, tales como motivación, ansiedad, o nivel de activación, y así tener un efecto generalizado sobre el rendimiento del individuo. Y, por último, pueden distraer la atención de la tarea.

Como medidas preventivas se recomienda limitar el tiempo de exposición, emplear amortiguadores, y usar equipos de protección individual como muñequeras, ropa acolchada, guantes antivibraciones, etc. 


TEMPERATURA

SI vives en zonas donde se alcanzan muy altas o muy bajas temperaturas según las estaciones.

El ser humano es un animal homeotermo, es decir, mantiene su temperatura interna en un valor constante de 37° C. Sin embargo, en determinados trabajos, como en los altos hornos, construcción, congelados, etc., los mecanismos fisiológicos reguladores de la temperatura no pueden mantener dicho valor, suponiendo un serio peligro para la salud del trabajador o trabajadora e incidiendo negativamente en su rendimiento; por ello, y en la medida de lo posible, debemos alcanzar un ambiente térmico confortable.

Para conservar la vida, el ser humano necesita mantener una temperatura corporal interna de 37ºC . El límite superior de supervivencia se encuentra en 44° C y el inferior está en 24° C.

El cuerpo humano es capaz de lograr y conservar un equilibrio entre el calor que produce y el calor que expulsa al exterior, gracias a que está dotado de su propio sistema termorregulador. Este mecanismo regulador de nuestro cuerpo funciona de la siguiente manera:

Mediante la actividad física, el ser humano genera una cantidad de calor que dependerá de la intensidad de dicha actividad. Para evitar que la acumulación del calor producido por el cuerpo y/o ganado del ambiente descompense la temperatura interna, el hombre utiliza mecanismos de compensación naturales como la sudoración. La persona, continuamente, emite calor hacia el medio y, a su vez, recibe el calor que emiten los cuerpos que están a su lado. Para que el organismo funcione bien, el balance térmico debe estar en equilibrio y el hombre debe emitir tanto calor como recibe. Muchas veces este equilibrio se ve alterado por las condiciones laborales, produciéndose el estrés térmico.

La exposición a altas temperaturas puede dar origen al golpe de calor, lipotimias, déficit salino, dilatación de los vasos sanguíneos etc. Por el contrario, la exposición a bajas temperaturas puede producir hipotermia, contracciones musculares, congelación, etc.

Las condiciones de temperatura, humedad y velocidad del aire que deben cumplir los lugares de trabajo vienen reguladas en el mencionado RD 486/1997, de 14 de abril. 


Factores para realizar el trabajo de forma confortable:

1. Factores objetivos: son aquellos que actúan de la misma manera sobre los trabajadores, independientemente de sus características personales. De este tipo son:
- El ambiente físico, cuya influencia puede medirse a través de varias magnitudes físicas como temperatura, humedad, velocidad del aire, etc.
- El calor metabólico o calor interno generado por el propio trabajador como consecuencia del ejercicio físico que realiza durante el trabajo.
- La ropa que lleva puesta.
2. Factores subjetivos: son propios de cada individuo, como la edad, constitución física, estado de salud, etc.


ILUMINACIÓN

Seguro que alguna vez te ha resultado molesto hacer alguna tarea debido a que la iluminación no era adecuada.

La luz juega un papel muy importante en las condiciones higiénicas bajo las que trabajadores y trabajadoras desarrollan su actividad. Se considera que el 50% de la información sensorial que recibe el hombre es visual, es decir, tiene como origen primario la luz. Un tratamiento adecuado del ambiente visual ayudará a conseguir un trabajo más seguro y cómodo.

Se entiende por confort visual aquella situación en la que la persona percibe el movimiento y las formas, colores, texturas y relieves de los objetos fácilmente y sin fatiga. En cualquier otra circunstancia el individuo tiene que forzar la vista y desarrollar estrés visual.

El grado de confort visual de una persona en su puesto de trabajo va a depender:

1. De las características personales de quien observa, que pueden hacer que un entorno visual confortable para ciertas personas no lo sea para otras. Estas características son:
- Capacidad visual: es decir, su agudeza visual, su sensibilidad frente al contraste y los reflejos.
- Edad: afecta negativamente a la visión, reduciendo la capacidad visual de la persona.
2. De las características físicas del recinto donde se desarrolla la actividad laboral, que también son importantes, como:
- La forma y dimensiones del recinto.
- La textura y los colores de paredes y objetos, etc.

Estos factores van a condicionar el diseño de la iluminación de ese espacio que tendrá en cuenta:
- Las dimensiones de los objetos a observar o manipular.
- El contraste de los objetos.
- La dificultad de la tarea (duración, velocidad de respuesta, etc.).

El RD 486/1997, de 14 de Abril, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, hace referencia en su artículo 8 a las condiciones de iluminación en los centros de trabajo. Los valores mínimos para el nivel de iluminación artificial son:

Nivel mínimo de iluminación según el puesto de trabajo (lux):
- Baja exigencia visual (ej.: patios, galerías, lugares de paso). 100
- Exigencia moderada (ej.: carpinterías, industria conservera). 200
- Exigencia alta (ej.: ebanistería, costura). 500
- Muy alta exigencia (ej.: joyería, relojería). 1000
- Locales de uso ocasional. 50
- Locales de uso habitual. 100
- Vías de circulación poco transitadas. 25
- Vías de circulación transitadas. 50

Existen una serie de factores relacionados con el sistema de iluminación que ayudan a conseguir el confort visual:
- Iluminación uniforme.
- Ausencia de brillos deslumbrantes.
- Contraste adecuado entre los objetos.
- Elección correcta de los colores.
- Ausencia de luces intermitentes.
- Óptima relación luz natural-luz artificial.

La legislación reconoce como enfermedad profesional el llamado "nistagmus" de los mineros. Está provocado por el trabajo con luz escasa y se caracteriza por movimientos incontrolados del globo ocular.

El confort visual de un puesto de trabajo puede perderse con el tiempo si la instalación luminosa no tiene un mantenimiento regular. Se recomienda evitar la acumulación de polvo en las luminarias, que va reduciendo la cantidad de luz transmitida al recinto, y el uso de luminarias de fácil mantenimiento.


RADIACIONES

Cada vez que llega el verano los dermatólogos nos advierten del peligro de tomar el sol y recomiendan el uso de cremas fotoprotectoras. Realmente los dermatólogos tienen razón y algo tan beneficioso como es tomar el sol puede convertirse en una actividad peligrosa si no se realiza con precaución.

Las radiaciones son ondas (radiaciones electromagnéticas) y partículas subatómicas (radiaciones corpusculares) que se desplazan de un punto a otro a través del espacio. Algunas se producen de forma natural, como la radiación solar, y otras se producen artificialmente, como los rayos "X".

Pueden resultar peligrosas para los trabajadores y trabajadoras, dependiendo del tipo de radiación y del tiempo de exposición a la misma. Se clasifican en dos grandes grupos:

- Radiaciones ionizantes: son ondas de alta frecuencia con gran poder energético, invisible y muy perjudicial para la salud. Pueden proceder de elementos químicos como el uranio o el radio, de equipos de radiodiagnóstico o de centrales nucleares. Los efectos sobre la salud dependen de la dosis absorbida por el organismo.

- Radiaciones no ionizantes: son ondas de baja o media frecuencia, que poseen poca energía. Pueden provocar efectos térmicos, irritaciones en la piel o en los ojos, quemaduras graves e incluso cáncer de piel.


RIESGOS DE ORIGEN QUÍMICO

En el ámbito laboral, el Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, tiene por objeto la protección de los trabajadores y trabajadoras contra los riesgos derivados de la presencia de agentes químicos en el lugar de trabajo o de cualquier actividad con agentes químicos.

Se define como producto químico peligroso aquel que puede representar un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores debido a sus propiedades fisicoquímicas, químicas o toxicológicas, y a la forma en que se utiliza o se halla presente en el lugar de trabajo.

Productos químicos peligrosos:
- Los que cumplen los criterios establecidos por la normativa vigente para su clasificación como sustancias o preparados peligrosos (Reales Decretos 1078/93 y 363/95, que han sufrido modificaciones y adaptaciones al progreso técnico).
- Los que dispongan de un VLA (Valor Límite Ambiental), conforme a lo establecido en el "Documento sobre límites de exposición profesional para agentes químicos en España", publicado anualmente por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

Los productos químicos peligrosos se pueden clasificar según diferentes aspectos:
- Por sus propiedades físicoquímicas: explosivos, comburentes, extremadamente inflamables y fácilmente inflamables.
- Por sus propiedades toxicológicas: muy tóxicos, tóxicos, nocivos, corrosivos, irritantes y sensibilizantes.
- Por sus efectos sobre la salud humana: carcinogénicos, mutagénicos y tóxicos para la reproducción.
- Por sus efectos sobre el medio ambiente: peligrosos para el medio ambiente.

IDENTIFICACIÓN DE PRODUCTOS QUÍMICOS

Para identificar un producto químico peligroso se utilizan unos símbolos o pictogramas que deben aparecer en el etiquetado del envase y que informan de los peligros que pueden derivarse de su utilización. Para comercializar estos productos deben ser notificados a la autoridad competente y reunir los siguientes requisitos:

- Cumplir las condiciones de envasado y de etiquetado.
- Cumplir las obligaciones relativas a la ficha de datos de seguridad (FDS).

Todo ello de acuerdo con lo previsto en los Reglamentos sobre clasificación, envasado y etiquetado de sustancias peligrosas (Real Decreto 363/1995) y preparados peligrosos (Real Decreto 1078/1993).

Previamente a la utilización de cualquier producto químico, se consultarán su etiquetado y su ficha de datos de seguridad. Los trabajadores recibirán una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados de la presencia agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo, así como sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse.

EFECTOS SOBRE LA SALUD

Los productos químicos pueden penetran en nuestro organismo a través de varias vías:
- Respiratoria: a través de la nariz o de la boca, llegan a los bronquios y alvéolos pulmonares. Es la vía de entrada más importante.
- Dérmica: a través de la piel. Es la segunda vía de entrada más importante.
- Digestiva: a través de la boca llegan al estómago e intestinos. Es la vía menos importante en cuanto a la frecuencia de contaminación. Suele ocurrir en trabajadores y trabajadoras que tienen la costumbre de comer en el puesto de trabajo.
- Parental: a través de heridas, cortes o punciones, el contaminante entra directamente en el torrente sanguíneo.

Cuando penetran en el organismo, los agentes químicos pueden producir diversos efectos sobre la salud, como irritación de las vías respiratorias, asfixia, etc. Hay algunas enfermedades profesionales que están causadas por agentes químicos, como el asma ocupacional, la demartitis y el cáncer profesional entre otros.

Existe una tendencia a clasificar a los tóxicos considerando los efectos en las siguientes dualidades:

- Locales y generales: los primeros aparecen en el lugar de contacto del tóxico con el cuerpo y los segundos se manifiestan en puntos apartados de dicho lugar. Un ejemplo sencillo de efecto local sería la irritación en la piel tras la aplicación de soluciones ácidas o alcalinas fuertes como las que se emplean en limpieza (ácido clorhídrico, sosa, etc.). Un efecto general es aquel que aparece tras la absorción y distribución por el organismo, así es como actúan el plomo, los plaguicidas, etc.

- Agudos y crónicos: responden a una distinción desde el punto de vista clínico según la duración o evolución de las manifestaciones. Son muchos los contaminantes capaces de generar efectos agudos, entre los más significativos están los asfixiantes como el monóxido de carbono que se une a la hemoglobina y compite por ella con el oxígeno.

- Reversibles e irreversibles: se atiende a la posibilidad de recuperación del estado normal tras la remisión de los cambios biológicos producidos por el tóxico. El carácter reversible/irreversible depende en muchos casos del tiempo de exposición.

- Acumulativos y no acumulativos: diferencia entre los tóxicos que actúan por acumulación en el organismo, al ser eliminados muy lentamente (plomo), y aquellos otros, cuya eliminación es mucho más rápida, que actúan cuando la exposición es suficientemente intensa.

- Estocásticos (cuantales) y no estocásticos (graduados): en el primer grupo, la posibilidad de que se produzca el efecto aumenta con la dosis de tóxico recibida (cancerígenos). En el segundo, es la intensidad o gravedad del efecto la que depende de la dosis (irritativos, sistemáticos).

El 25% de los casos de asma son atribuibles al lugar de trabajo. Se puede estimar que la tasa de incidencia anual de nuevos casos de asma laboral es de 250 a 300 casos por millón. Dicha estimación es de las más altas descritas en la literatura científica y en registros de enfermedades respiratorias.


RIESGOS DE ORIGEN BIOLÓGICO

El que aparezca una infección depende tanto de las características del agente biológico como del nivel de las defensas de la persona que sufre el contagio.

Un agente biológico es un ser vivo (bacterias, gusanos) o estructura biológica (virus) que ocasionan enfermedades de tipo parasitario al penetrar en el organismo.

Pueden penetrar en el organismo humano igual que lo hacen los agentes químicos, es decir, por vía respiratoria, digestiva, parenteral y dérmica. Algunas enfermedades profesionales causadas por estos agentes son: el carbunco, la tuberculosis, la rabia, etc.

En este campo profesional son particularmente importantes este tipo de riesgos. Tal y como antes se ha comentado, el sector de la producción de alimentos es uno de los más afectados por ellos. En este sentido deber recordarse, a modo de ejemplo, que en la fermentación alcohólica aparecen distintos tipos de levaduras y que algunas de ellas pueden resultar perjudiciales para la salud.

LEGISLACIÓN SOBRE RIESGOS DE ORIGEN BIOLÓGICO

El RD 664/97, realiza la siguiente clasificación de los agentes biológicos en función de su riesgo de infección:
- Agente biológico del grupo 1: Aquel que resulta poco probable que cause una enfermedad en el ser humano.
- Agente biológico del grupo 2: Aquel que puede causar una enfermedad en el ser humano y puede suponer un peligro para los trabajadores y trabajadoras, siendo poco probable que se propague a la colectividad y existiendo generalmente profilaxis o tratamiento eficaz.
- Agente biológico del grupo 3: Aquel que puede causar una enfermedad grave en el ser humano y presenta un serio peligro para los trabajadores y trabajadoras, con riesgo de que se propague a la colectividad y existiendo generalmente una profilaxis o tratamiento eficaz.
- Agente biológico del grupo 4: Aquel que causando una enfermedad grave en el hombre supone un serio peligro para los trabajadores, con muchas probabilidades de que se propague a la colectividad y sin que exista generalmente una profilaxis o un tratamiento que sea eficaz.


RIESGOS ERGONÓMICOS Y PSICOSOCIALES

Los ergonómicos y psicosociales, son aquellos riesgos derivados de la carga física (esfuerzos físicos causados por el manejo de cargas, posturas de trabajo, movimientos repetitivos, etc.), la carga mental (nivel de exigencia psíquica de la tarea, ritmos de trabajo, monotonía, falta de autonomía, responsabilidad,etc.), y los relacionados con factores organizacionales (jornada, horarios, estilo de mando, comunicación, participación y toma de decisiones, relaciones interpersonales, etc.).

Es posible evitar que los trabajadores y trabajadoras sufran molestias que puedan provocar accidentes de trabajo o derivas hacia enfermedades profesionales, gracias a disciplinas como la Ergonomía y la Psicosociología.

El objetivo de la Ergonomía es adaptar el trabajo a las capacidades y posibilidades del ser humano para evitar la fatiga física.

Los elementos de trabajo deben diseñarse teniendo en cuenta quién va a usarlos, del mismo modo, la organización de la empresa debe tener en cuenta las características y necesidades de las personas que las integran.

La psicosociología es la ciencia que se ocupa del estudio de la conducta interpersonal o interacción humana para evitar o reducir la fatiga mental, el estrés y la insatisfacción laboral.

OBJETIVOS DE LA ERGONOMÍA Y LA PSICOLOGÍA APLICADA

- Identificar, analizar y reducir los riesgos laborales (psicosociales y ergonómicos).
- Adaptar el puesto de trabajo y las condiciones de trabajo a las características del trabajador o trabajadora.
- Controlar la introducción de las nuevas tecnologías en las organizaciones y su adaptación a las capacidades y aptitudes de la población laboral existente.
- Establecer prescripciones ergonómicas para la adquisición de útiles y herramientas.
- Aumentar la motivación y satisfacción en el trabajo.
- Disminuir el absentismo y promocionar la salud en el trabajo.


CARGA DE TRABAJO: CARGA FÍSICA

Seguro que cuando llevas un rato trabajando en una misma posición, notas que necesitas moverte y cambiar de postura, y, cuando lo haces, te sientes aliviado. Esto ocurre por la carga de trabajo, es decir, todo el esfuerzo que tenemos que realizar para desempeñar nuestro trabajo.

La carga de trabajo se define como el conjunto de requerimientos psicofísicos a los que se ve sometida la persona a lo largo de su jornada laboral.

En la carga de trabajo hay que distinguir la carga física de la carga mental:

Carga física que se define como el conjunto de requerimientos físicos a los que se ve sometido el trabajador o trabajadora en su jornada laboral.

Los esfuerzos físicos, las posturas inadecuadas, los movimientos repetitivos y la incorrecta manipulación manual de cargas, pueden producir la fatiga física que puede causar un descenso en el rendimiento y producir trastornos músculoesqueléticos a nivel de los músculos, articulaciones, nervios, huesos y tendones, sobre todo en las manos, en los pies y en la espalda.

En el diseño de los puestos de trabajo se evitarán las posturas indeseables y aquéllas cuya prolongación provoque fatiga, por lo que se facilitarán los cambios de postura.
- La posición sentado será preferible a la de pie como postura de trabajo principal.
- La postura será adecuada a los esfuerzos requeridos por la tarea y se proporcionarán los medios técnicos necesarios para evitar la fatiga.

La OIT realiza algunas recomendaciones cuando el trabajo debe realizarse de pie:
- La superficie de trabajo debe ser ajustable a las distintas alturas de los trabajadores y trabajadoras y las distintas tareas que deban realizar.
- Se debe facilitar un escabel para ayudar a reducir la presión sobre la espalda.
- En el suelo debe haber una estera para que el trabajador o trabajadora no tenga que estar en pie sobre una superficie dura.
- Los trabajadores y trabajadoras deben llevar zapatos con empeine reforzado y tacones bajos.

Para prevenir daños a la salud de las personas que trabajan sentados los ergonomistas recomiendan:
- Diseño adecuado del puesto de trabajo y, sobre todo, del mobiliario.
- Formación de los trabajadores y trabajadoras acerca de los riesgos de esa postura de trabajo y su prevención.
- Facilitar los cambios de posición en el mismo puesto de trabajo, incluir diversas pausas a lo largo de la jornada de trabajo que permitan ponerse de pie y caminar.


CARGA DE TRABAJO: CARGA MENTAL

La carga mental se define como el conjunto de requerimientos psíquicos a los que se ve sometido el trabajador en su trabajo diario.

Cuando las exigencias de atención, análisis y control son excesivas, el trabajador o la trabajadora pueden sufrir fatiga mental. Los factores que influyen en su aparición son:

- La cantidad de información que recibe el trabajador y su mayor o menor complejidad.
- El tiempo disponible para realizar el trabajo.
- Las características personales del trabajador o trabajadora: edad, experiencia, capacidad intelectual.

Las consecuencias negativas que pueden derivarse son, entre otras, problemas personales, además de una disminución del rendimiento, dolores de cabeza, insomnio, depresión, ansiedad, agresividad, etc.

FACTORES PSICOSOCIALES

Si últimamente estás más nervioso, comes en exceso, te cuesta conciliar el sueño y te duele la cabeza con frecuencia. Podrías estar sufriendo los efectos de algún factor de riesgo psicosocial.

Estos factores pueden surgir por diversas causas debidas a:
- Las características del trabajo: la falta de autonomía, un trabajo repetitivo y monótono pueden generar insatisfacción, depresión. En cambio un nivel alto de responsabilidad y una cualificación profesional adecuada son fuente de satisfacción.
- La organización de la actividad: un clima de comunicación adecuado, un estilo de mando democrático, jornadas laborales y descansos que favorezcan la recuperación del trabajador o trabajadora, contribuyen a que éstos estén satisfechos con su trabajo. En cambio, un horario nocturno o a turnos puede provocar trastornos fisiológicos, psicológicos y sociales.
- Las capacidades del trabajador, sus necesidades, su cultura y situación personal: determinan su forma de actuar y pueden favorecer la aparición de estrés, insatisfacción, etc.

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