martes, 11 de agosto de 2015

Riesgos Específicos en el Sector Profesional (Técnico en Vitivinicultura)



RIESGOS ESPECÍFICOS EN EL SECTOR PROFESIONAL (TÉCNICO EN VITIVINICULTURA)

Los riesgos laborales correspondientes al sector profesional de un Técnico en Vitivinicultura, se corresponden con los riesgos asociados a los ámbitos en que van a prestar servicios estos profesionales. Según el Real Decreto 1688/2007, de 14 de diciembre, por el que se establece el título de Técnico Superior en Vitivinicultura y se fijan sus enseñanzas mínimas, las ocupaciones y puestos de trabajo más relevantes para estos profesionales son los siguientes:

- Técnico vitivinícola.
- Encargado de proceso de destilación y rectificación.
- Encargado de recepción de mostos frescos y sulfitados.
- Supervisor de columnas de destilación y concentración.
- Encargado de la línea de envasado de destilados, concentrados y vinagres.
- Encargados de envejecimiento y crianza de destilados y vinagres.
- Técnico en análisis sensorial.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el sector vitivinícola español está compuesto por alrededor de 5000 empresas que emplean aproximadamente a unos 20.000 trabajadores y trabajadoras. La mayoría de estas empresas –más del 50 %- tienen una plantilla inferior a 9 trabajadores.

Por lo que respecta al tipo de ocupación de los empleados y empleadas en este sector, hay que decir que las más frecuentes desde el punto de visto estadístico son, en este orden, la de los operadores de instalaciones y máquinas y la de los técnicos y profesionales de apoyo que, de forma conjunta, representan alrededor del 30% del total.

El perfil más frecuente de trabajador es el de un varón con una edad comprendida entre los 30 y los 39 años. El empleo femenino ha evolucionado positivamente en los últimos años, aunque su aportación continúa siendo minoritaria respecto al masculino. En lo que se refiere a la formación de los trabajadores y trabajadoras, las más importantes ordenadas según la proporción que representan en el sector son: estudios primarios –con más del 30%-, estudios secundarios, formación profesional –con un porcentaje algo menor al 20%- y estudios universitarios –con una presencia cercana al 15%.

Los riesgos específicos del sector afectan a las distintas fases de producción: recepción –manejo de cargas pesadas, utilización de productos tóxicos, caídas a distinta altura…-, elaboración del vino – emisiones de gas carbónico, operaciones de limpieza con productos perjudiciales para la salud, etcétera- y embotellado – superficies resbaladizas, transporte de cargas, entre otras.


RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD: GOLPES Y CAÍDAS

Una bodega se estructura, en la mayoría de los casos, en varias áreas diferenciadas:
- Recepción.
- Elaboración.
- Etiquetado y envasado.

Los riesgos de seguridad existentes en el espacio de trabajo pueden producir:

- Caídas al mismo nivel: Son los accidentes que se producen debidos a tropiezos con obstáculos o resbalones en el piso mojado.

- Caídas a distinto nivel: Se producen cuando el trabajador o la trabajadora se precipitan desde una cierta altura, al subirse para coger algún material almacenado en altura o en las escaleras. Este tipo de riesgo es particularmente importante cuando se accede a los depósitos. En estos casos es importante tener en cuenta alguna de las medidas siguientes: instalar barandillas de altura de 90 centímetros, subir como máximo hasta el antepenúltimo escalón, no apoyarse ni colocarse en los bordes superiores de los equipos de descube, utilizar calzado adecuado o cinturón de seguridad siempre que haya de realizarse trabajos a más de tres metros y medio de altura.

- Caídas de objetos en manipulación o sin manipulación: Cuando caen objetos almacenados en altura.

- Golpes contra objetos inmóviles: Cuando el trabajador o la trabajadora en movimiento chocan contra objetos como maquinaria, palés, cintas transportadoras, mesas de trabajo, etc.

- Golpes o cortes con útiles de trabajo: Producidos por el uso de cúter, podadoras, perfiles de cajas, etc.

Para prevenir todos estos riesgos:

- Orden y limpieza: Mantener el lugar de trabajo ordenado y limpio es un principio básico de seguridad, ya que el desorden y la falta de limpieza es el causante de muchos de los golpes y caídas que se producen en el lugar de trabajo como consecuencia de la existencia de líquidos en el pavimento o a la existencia de productos mal almacenados.

Este orden y limpieza resulta especialmente importante en el caso de las bodegas donde es frecuente que se produzcan derramamientos. Además, las labores de limpieza obligan a utilizar productos que, como el disolvente o la sosa caústica, pueden resultar perjudiciales para la salud y que, por tanto, requieren de medidas preventivas específicas.


RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD: RIESGOS EN LAS INSTALACIONES

Aunque tengamos ordenado y limpio nuestro espacio de trabajo, siguen existiendo otro tipo de riesgos derivados de las condiciones de seguridad, relacionados con las propias instalaciones:

- Riesgos eléctricos: las instalaciones eléctricas suelen estar en buen estado, en ocasiones pueden estar dotadas incluso de sistemas de mantenimiento para evitar fallos en el suministro que interrumpan la cadena de frío necesaria en la conservación de ciertos medicamentos como las vacunas.

Es necesario, no obstante, seguir ciertas normas elementales como no almacenar productos inflamables y evitar el derrame de líquidos cerca de los enchufes y aparatos eléctricos, procurar no sobrecargar los enchufes y mantener en buen estado los aparatos como neveras, equipamiento del laboratorio, equipos informáticos, etc., al objeto de evitar derivaciones de corriente que puedan dar lugar a contactos indirectos.

- Riesgo de incendios: su origen más frecuente se produce como consecuencia de cortocircuitos por actos inseguros o fallos de la instalación eléctrica. En todo caso será preciso contar con aparatos de detección y equipos de extinción adecuados. Estas instalaciones deberán situarse en un emplazamiento adecuado y con la debida señalización.

El Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) es una fundación autónoma de carácter técnico-sindical promovida por Comisiones Obreras (CCOO) para impulsar actividades de mejora de las condiciones de trabajo y la promoción de la salud de las trabajadoras y los trabajadores. Desde su página web se puede tener acceso a información rigurosa en materia de prevención de riesgos laborales.

RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES AMBIENTALES: RUIDO, CONDICIONES TERMOHIGROMÉTRICAS E ILUMINACIÓN

1. Ruido: algunos de los procesos necesarios para la elaboración del vino implican estar expuesto a un elevado índice de exposición al ruido. Por ello debemos considerar las fuentes de ruido más frecuente a que puede estar expuesto el Técnico en Vitivinicultura, que pueden constituir un riesgo profesional:

- Ruido procedente de los equipos de trabajo: Este es el caso de la máquina despalilladora o del originado a partir del proceso de filtración, entre otros.

- Ruido procedente del exterior: Este supuesto resulta especialmente importante en el caso de que la recogida de la uva se realice de forma automatizada, pero también debe de tomarse en cuenta en la recepción de la materia prima donde es frecuente que se utilicen vehículos pesados que pueden dificultar la comunicación y, por tanto, provocar accidentes.

2. Condiciones termohigrométricas: deben adecuarse a lo establecido en el Real Decreto 486/1997 evitando temperaturas y humedades extremas, cambios bruscos de temperatura, olores desagradables, y la excesiva exposición a la radiación solar a través de ventanas, o superficies acristaladas. En el caso de los trabajos realizados al aire libre, deberán de evitarse las exposiciones continuadas y las horas de mayor calor. Para aliviar el efecto negativo de estas condiciones de trabajo sobre la salud deberá de disponerse de zonas sombreadas para el descanso. Por otra parte, habrá que garantizar la ventilación necesaria en los lugares cerrados. Esta condición resulta especialmente importante en este sector debido al uso de algunos agentes, como el anhídrido sulfuroso –utilizado como antioxidante, entre otras funciones-, cuya inhalación puede resultar perjudicial para la salud. La temperatura en locales cerrados, se situará en los siguientes intervalos:

- Locales donde se realicen trabajos sedentarios: 17 a 27 ºC.
- Locales donde se realicen trabajos ligeros: 14 a 25 ºC.

Un aspecto a cuidar será la exposición de los trabajadores y las trabajadoras a corrientes de aire molestas. La exposición puede ser importante y frecuente cuando se trate de locales muy grandes o insuficientemente aislados del exterior. Además, la apertura de las puertas para la realización de determinadas funciones, como la recepción de la materia prima, puede provocar este mismo tipo de efecto.

3. Iluminación: si es posible, la iluminación debe ser natural. En el diseño del local se habrá de procurar que las pantallas de visualización de datos no estén directamente orientadas hacia una ventana o puerta exterior, para evitar los deslumbramientos.

En todo caso habrá que tener en cuenta lo previsto en el Anexo IV del Real Decreto 486/1997 y disponer una iluminación adecuada al nivel de exigencia visual de la tarea a realizar:

- Moderadas exigencias visuales (como en el caso de la zona de envasado): 200 lux.
- Altas exigencias visuales (como en el caso de las tareas a realizar en laboratorio): 500 lux.


RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES AMBIENTALE: RADIACIONES

1. Radiaciones: Tal y como antes se apuntaba al tratar las condiciones termohigrométricas, la exposición al sol, y por tanto a los rayos ultravioleta, es una importante fuente de radiación. No debe olvidarse que este tipo de condiciones pueden provocar quemaduras, a corto plazo, y, en los casos más extremos, producir diversos tipos de cáncer de piel.

2. Riesgos químicos y biológicos: la exposición a este tipo de riesgos para el trabajo en bodegas se produce por el contacto con las sustancias químicas y/o biológicas que se usan en el cultivo de la uva –herbicidas- elaboración del vino –levaduras-, o bien durante la limpieza del material utilizado - . En todos los casos habrá que seguir unas normas básicas:

- Evitar el contacto de estas sustancias con la boca (por uso de pipetas, morder bolígrafos, sujetar etiquetas o fumar).
- Proteger ojos, cara y piel de salpicaduras.
- Lavarse las manos siempre antes y después del trabajo.
- Utilizar guantes y gafas de seguridad cuando sea preciso
- Seguir los protocolos de actuación previstos para el uso, la conservación y el almacenamiento de este tipo de productos.
- Utilizar siempre la ropa y el calzado de trabajo evitando acceder con ropa de calle.
- No dejar bolsos o carpetas encima de las mesas de trabajo.
- Consultar el etiquetado.
- Mantener los recipientes por debajo de 50 grados y en lugares bien ventilados.
- Evitar transvasar productos a recipientes no etiquetados.
- Utilizar traje antiácido y equipos autónomos de respiración de presión positiva.

Especial atención merecen el anhídrido sulfuroso - utilizado como antioxidante, antiséptico y disolvente- dado que es corrosivo y tóxico en el caso de ser inhalado; y el gas carbónico, que se desprende de la fermentación y que puede provocar la muerte.

RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES REGONÓMICAS

Los riesgos ergonómicos de este tipo de profesional están relacionados con la carga de trabajo, tanto carga física como carga mental.

- Carga física: los requerimientos físicos que debe afrontar se deben a la necesidad de permanecer de pie durante una gran parte de la jornada, dando lugar a sobrecarga postural en la zona lumbar. La situación se agrava cuando el trabajador debe levantar los brazos al mismo tiempo en que sostiene una carga pesada, por ejemplo cuando ha de levantar una caja.

 Para atenuar la carga postural se recomienda organizar el trabajo de forma que sea posible alternar periodos de pie con periodos sentado y procurar ajustar la altura de las superficies de trabajo para que no sea necesario inclinar demasiado la espalda.

- Carga mental: está determinada por la cantidad y complejidad de la información que se debe procesar y por el tiempo necesario para darle respuesta. Lo primero vendrá dado por el tipo de tarea a realizar que condiciona las señales que se deben percibir, la forma de discriminar su relevancia, y los posibles márgenes de error. El tiempo de respuesta vendrá dado por el ritmo de trabajo que incrementa el riesgo de sobrecarga mental especialmente cuando el trabajador o la trabajadora no pueda incidir para modificar y adecuar las exigencias del trabajo a su capacidad de respuesta. La mejor forma de evitar la sobrecarga mental es adoptar medidas de organización del trabajo que permitan cierto nivel de autonomía en su realización.

RIESGOS DERIVADOS DE LAS CONDICIONES PSICOSOCIALES

Al estudio de los riesgos derivados de las condiciones de seguridad, ambientales y ergonómicas hay que unir los riesgos derivados de las condiciones psicosociales en tu sector profesional.

Los factores de riesgo psicosocial pueden dar lugar a la aparición de estrés o insatisfacción laboral en los trabajadores y trabajadoras. En el caso de las bodegas, las particularidades, en lo que a factores psicosociales se refiere, derivan de circunstancias como las siguientes:

- Distribución del tiempo de trabajo: Las bodegas son centros de trabajo en los que existe un importante componente estacional. Esto supone que, con mucha frecuencia, en los momentos de mayor actividad resulte necesario flexibilizar y ampliar la duración de las jornadas de trabajo para responder a las exigencias puntuales de la producción. Esta característica puede tener como consecuencia la realización de horas extraordinarias o la implantación de turnos rotatorios o jornadas irregulares de trabajo. En algunos casos, además, es posible que la prestación laboral se realice en horario nocturno o que se recurra a determinadas modalidades contractuales –como el contrato eventual por circunstancias de la producción- para atender estas necesidades productivas.

- Exigencias propias del contenido del trabajo: La realización de las funciones propias de un Técnico en Vitivinicultura obliga a convivir con una serie de condiciones laborales que pueden tener efectos perjudiciales sobre la salud. En muchos casos se emplea poco personal para la supervisión de procesos que pueden tener una influencia notable sobre la calidad final del producto elaborado. Por otra parte, el volumen y la concentración de la producción obligan a contar con personal muy cualificado, capaz de asumir responsabilidades y de minimizar las consecuencias que puedan derivarse de un suceso imprevisto. Todas estas características pueden tener una influencia significativa sobre la carga psíquica del trabajo. Por último, durante el tiempo de menor actividad es frecuente que se emplee poco personal, lo que, en ocasiones, puede provocar cierta sensación de aislamiento entre los trabajadores.

Los riesgos psicosociales pueden tener diferente repercusión dependiendo de cuáles sean las circunstancias personales del trabajador. La aparición de modelos de familia más diversos, así como el replanteamiento de los roles sociales que tradicionalmente habían sido atribuidos a hombres y mujeres, ha tenido como consecuencia un nuevo reparto de las tareas familiares. Realidades como la maternidad o la paternidad, o la responsabilidad sobre el trabajo doméstico, son elementos a tener en cuenta desde el ámbito de la seguridad y salud laboral.

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