miércoles, 2 de septiembre de 2015

Ciclo Biológico Anual de la Vid (Estados Fenológicos)



CICLO BIOLÓGICO ANUAL DE LA VID

Las plantas cambian de tamaño y de color a lo largo de las estaciones, sobre todo aquellas de hoja caduca. La vid es de este tipo de plantas, y año tras año sufre grandes transformaciones.

- Conocer: Cómo se llaman cada una de las fases por las que pasa la vid; Cómo anuncia que va a brotar; Cómo se convierte la flor en baya; Cuándo comienza la maduración de la uva; y Cuándo se aproxima la vendimia y qué cambios preceden a la caída de la hoja; Son todos ellos conocimientos que tienen como objetivo adecuar los momentos más oportunos a los trabajos en el viñedo.

- Por ejemplo: La poda y el injerto en campo se efectúan en periodo de reposo de la vid; Muchos de los tratamientos que se realizan, se hacen en función del momento en el que se encuentre la planta: con la yema hinchada, con las primeras hojas vistas, previo a la floración, etc; Se eliminan nietos en floración para aumentar el número de flores que se transformarán en fruto; Se quitan hojas cercanas a los racimos para mejorar la maduración unas semanas antes de la vendimia.

En el campo, las labores se llevan a cabo en momentos concretos buscando objetivos determinados.

Ya que el desarrollo de la vid viene marcado por una serie de cambios morfológicos, que se suceden en el mismo orden año tras año. Estos, constituyen el "Ciclo Biológico Anual de la Vid", en el que, a su vez, podemos diferenciar ciclo vegetativo, que corresponde al desarrollo vegetal de la vid y ciclo reproductor, que hace referencia a la evolución de sus órganos sexuales. Ambos ciclos se producen de forma simultánea.

Es conveniente tener en cuenta que los momentos y duración de cada una de las etapas son orientativos, ya que dependen expresamente de la variedad y las condiciones climáticas concurrentes en dicho período.


CICLO VEGETATIVO

Este ciclo hace referencia al desarrollo de la vegetación de la vid, algo sumamente importante ya que la presencia de hojas bien desarrolladas, asegura una buena fotosíntesis de la planta.

Todo ciclo vegetal está determinado por el clima del lugar, de forma que en condiciones adecuadas de luz y temperatura principalmente, habrá mejor desarrollo vegetativo, mientras que en situaciones adversas, éste decrece llegando incluso a cesar. La vid es una planta de zonas templadas, con un ritmo discontinuo que alterna periodos de vegetación con otros de reposo.

En el hemisferio norte, el ciclo vegetativo se situa entre los meses de abril y noviembre, y el reposo invernal en el periodo restante. En el hemisferio sur, estos tiempos están desplazados 6 meses, al igual que las estaciones. Los momentos en que se fecha el comienzo de cada fase son orientativos, ya que dependen de las condiciones climáticas del lugar y del año concreto.

REPOSO VEGETATIVO O INVERNAL

Durante este periodo, no existe actividad en la planta debido a las bajas temperaturas. Las yemas de la vid permanecen dormidas, siendo éste un mecanismo de adaptación al frío invernal, ya que de otra forma, los brotes en crecimiento morirían a causa de las heladas.

Según llega la primavera la temperatura del suelo aumenta y, poco a poco, comienza la absorción radicular, seguida del "lloro" de la cepa que consiste en la salida, por los cortes de poda, de parte de la solución acuosa que absorbe la planta. Éste es un proceso que puede durar desde varios días hasta casi el mes, y se produce entre febrero y marzo.

FASES DEL CICLO VEGETATIVO

El ciclo vegetativo es el conjunto de fases activas por las que pasa la vid, sufriendo cambios morfológicos en sus órganos vegetativos.

- Desborre: Es el momento en el que las brácteas de protección de las yemas se separan al crecer el cono vegetativo, y la borra se hace visible. Dependiendo de la temperatura, la variedad, el vigor de la planta, su edad, la fecha de poda, etc, podemos decir que se produce entre finales de marzo y principios de abril, y es precedido por una fase en la que las yemas aparecen hinchadas al ir creciendo el brote en su interior, según se va hidratando con el agua absorbida por la planta.

- Crecimiento de los órganos vegetativos: Periodo que comprende desde la brotación hasta la parada de crecimiento de los pámpanos en verano. Tras el desborre, aparecen las primeras hojas del brote que, poco a poco, se van desplegando, dejando ver las inflorescencias apenas desarrolladas. El pámpano continúa alargándose hasta agosto aproximadamente; mientras su desarrollo es rápido, el ápice aparece con los entrenudos largos y los zarcillos marcados, pero cuando comienza a frenarse, los entrenudos se acortan y los zarcillos dejan de ser tan visibles.

El crecimiento del pámpano tiene varias fases.

El brote ha dejado de crecer, pero eso no significa que el ciclo haya concluido; sigue habiendo modificaciones aparentes en los órganos vegetativos.

- Parada de Crecimiento: Fase que abarca de finales de julio a primeros de agosto. Se produce por déficit hídrico de la planta y la presencia de inhibidores del crecimiento.

Lo ideal es que esta parada sea definitiva, ya que mejora la calidad de la cosecha puesto que parte de los productos fotosintetizados de la planta se destinarán a la maduración de la uva. La otra parte se almacena como reserva en la cepa, asegurando la brotación del siguiente año y ayudando en el envero de la baya.

Sin embargo, en viñedos muy vigorosos o en zonas con abundante disponibilidad de agua durante todo el periodo vegetativo, esta parada es coyuntural, continuando el desarrollo de brotes herbáceos en otoño, lo que conlleva una menor acumulación de las reservas y, por tanto, peor calidad en brotaciones y cosechas posteriores.

- Agostamiento: Esta fase comienza poco antes de la parada de crecimiento de los pámpanos, y se produce desde su base hacia el ápice. Se prolonga hasta el final del ciclo vegetativo.

Durante este periodo, los fotosintetizados se reparten entre los racimos y las partes vivaces de la cepa: madera y raíces. A partir de la vendimia se utilizan exclusivamente para el incremento de las reservas.

- Caída de Hojas: Se produce en el mes de noviembre. Poco antes, las hojas cambian de color al degradarse la clorofila y predominar pigmentos amarillos o rojos en ellas, y sus compuestos migran a las partes vivaces de la vid. Se forma una capa de corcho en el peciolo de la hoja, junto al sarmiento, punto por el que se desprende del mismo. Así, la planta elimina aquellos órganos herbáceos que no van a soportar los rigores del invierno, marcando el comienzo del reposo vegetativo.


CICLO REPRODUCTOR

El ciclo reproductor comprende el conjunto de fases en las que se produce el crecimiento y desarrollo de los órganos reproductores de la cepa. Abarca desde la aparición de las inflorescencias hasta la completa maduración de los granos de uva.

Fases en el Ciclo Reproductor:

- Aparación de las inflorescencias: Se produce poco después del desborre de las yemas.

- Crecimiento de inflorescencias: Las inflorescencias van creciendo, se alarga el raquis, se separan los botones florales y, posteriormente, las flores.

- Floración: Es la etapa determinante en la cosecha final. La corola se seca y cae, dejando libres los estambres que sueltan el polen; en ocasiones, se produce la autopolinización antes de que se desprendan los pétalos. Las condiciones ideales para la floración son temperaturas altas y ambiente seco. La lluvia y los tratamientos líquidos reducen la polinización, algo perjudicial a nivel productivo; sin embargo, puede ser beneficioso si es habitual el aclareo posterior en el viñedo.

Se considera plena floración cuando el 50 % de las flores tienen visibles los estambres. Esta etapa se produce entre mayo y junio, y puede dilatarse entre 10 y 15 días.

- Cuajado: Consiste en la transformación de la flor en fruto. Una vez que el grano de polen llega al estigma, germina, y emite el tubo polínico que crece hasta encontrar un óvulo, al que fecunda y convierte en semilla. En este momento, el ovario engorda y da lugar a la baya. Pero no todas las flores se convierten en fruto, por lo que el número de bayas por racimo es mucho menor que el número de flores por inflorescencia.

Esta proporción se mide con el Índice de Cuajado: I .C.=100*n º bayas/nº flores.

Dependiendo de la variedad, podemos hablar de un índice de cuajado medio entre un 15 y un 40 %.

Algunos años, el índice de cuajado de un viñedo se reduce de forma significativa por distintas razones. Es lo que se denomina "corrimiento", suceso que preocupa mucho a nivel productivo.

En otras ocasiones, se produce la polinización de las flores pero no la fecundación, aunque el óvulo engorda ligeramente por el estímulo generado al llegar el polen al gineceo; es lo que se conoce como "Millerandage".

- Corrimiento: El corrimiento consiste en la caída accidental de pequeñas bayas pocos días después del cuajado, quedando racimos sueltos, lo que reduce la cosecha a obtener.

Las causas que lo provocan dependen del tipo de corrimiento del que se trate:

1. Corrimiento fisiológico: Provocado por un deficiente suministro de azúcares a la inflorescencia, habitualmente debido a la desviación de estos hacia ápices en crecimiento, tanto del pámpano como de los nietos.

2. Corrimiento climático: Las temperaturas bajas y humedades elevadas dificultan la polinización y posterior fecundación, y se consideran causas de dicho corrimiento. Asimismo, las condiciones climáticas que reducen la fotosíntesis o perjudican la distribución de azúcares a los ovarios, favorece el corrimiento fisiológico.

3. Corrimiento patológico: Se produce por distintas causas que debilitan a la cepa, o que reducen la superficie foliar activa. Podemos encontrar ejemplos como
- Carencias, principalmente de hierro, boro o calcio.
- Fitotoxicidades.
- Presencia de enfermedades, virus o plagas.

4. Corrimiento biótico: En las variedades viníferas con las que trabajamos puede deberse a malformaciones en los órganos femenino o masculino de las flores. Sin embargo, suele deberse a otras causas como:
- La variedad. Es el caso de la garnacha y la merlot, que poseen tendencia al corrimiento.
- El exceso de vigor, que favorece un crecimiento acusado durante la floración.

Para disminuir los efectos del corrimiento tenemos distintos "métodos de lucha":
- Plantar y mantener un material vegetal sano.
- Evitar un vigor acusado mediante:
Elección adecuada de portainjerto y variedad.
Alta densidad.
Colocar el viñedo en suelo de fertilidad media.
Evitar abonados excesivos o gran disponibilidad de agua.
- Realizar poda tardía.
- Aumentar la superficie foliar que queda expuesta al sol, mejorando la distribución del follaje.
- Realizar despunte y/o desnietado al final de floración.
- No realizar tratamientos líquidos.
- Aplicación de retardantes de crecimiento, pero con efectos secundarios negativos.

- Millerandage: Cuando se produce este fenómeno, coinciden en el racimo bayas verdes muy pequeñas y sin semillas, junto con otras de tamaño normal.

- Crecimiento herbáceo de las bayas: Al cuajado le sigue un periodo de crecimiento muy rápido, generado, al principio, por multiplicación celular y, posteriormente, por aumento del tamaño de las células. Este periodo abarca de uno a dos meses, tras los cuales el crecimiento disminuye, coincidiendo con la maduración de las pepitas y el envero.

- Envero: El crecimiento de la baya casi se detiene en esta fase, que suele producirse en agosto. Marca el inicio de la maduración. En esta etapa se generan grandes cambios en la uva:
. Degradación de la clorofila, perdiendo el color verde original.
. Síntesis de antocianos en variedades tintas, por lo que va adquiriendo tonos rosas que se vuelven azules y negros (envero). En variedades blancas la baya queda amarillenta.
. Gran acumulación de azúcares provenientes de reservas de la madera y de los fotosintetizados de la planta, ya que ha cesado el crecimiento de los ápices.
. Aumento de la elasticidad de la piel.
. Rotura de las paredes celulares de la pulpa.

- Maduración: Es la última fase del ciclo reproductor y finaliza con la vendimia, 45-60 días después del envero. Los cambios que sufre el fruto los conoces de la unidad 1, y se resumen en: Engrosamiento de la uva por acopio de agua y sustancias disueltas en la pulpa.
. Aumento de la flexibilidad del hollejo.
. Degradación de ácidos, principalmente del ácido málico.
. Acumulación de azúcares.
. Incremento de compuestos fenólicos.
. Síntesis de sustancias aromáticas.

Durante las últimas semanas de esta fase se realiza un seguimiento de la evolución de los compuestos de la uva, con el fin de determinar la fecha de vendimia en función del vino a obtener.

- Sobremaduración: Si dicha fecha se retrasa, se produce la sobremaduración de la uva que implica:
. Concentración de azúcares en la pulpa por deshidratación de la baya.
. Reducción del peso y volumen.
. Degradación de los antocianos y ácidos, por combustión respiratoria.
. Transformación de los aromas, tomando matices oxidados y pasificados.


ESTADOS FENOLÓGICOS

A veces, en vez de etapas, se habla de momentos concretos, útiles para determinar cuándo realizar los tratamientos fitosanitarios. Por esta razón, aparecen los estados fenológicos.

Los estados fenológicos son cada uno de los estados de desarrollo por los que pasa una yema, incidiendo especialmente en la evolución de la flor y el fruto.

Fueron descritos por Baggiolini, aunque posteriormente han sido modificados por distintos investigadores. Estos estados se distinguen por medio de letras ordenadas alfabéticamente, haciendo referencia a un momento concreto de la yema u órgano observado. Así encontramos:

Estado A: Yema de invierno. Yema de año anterior, cubierta por las escamas protectoras.
Estado B: Desborre. Yema hinchada, en la que aparece la borra al separarse las escamas.
Estado C: Punta verde. Aparece el extremo verde del brote al alargarse.
Estado D: Salida de las hojas. Las hojas basales están juntas y plegadas hacia el ápice.
Estado E: Hojas desplegadas. Se muestran las hojas totalmente extendidas, aunque de reducido
tamaño.
Estado F: Inflorescencias visibles. Se observan las inflorescencias en el extremo del brote, con
varias hojas por debajo; son masas amorfas verdes, con tonos rojizos.
Estado G: Inflorescencias separadas. Los racimos de flores se separan al crecer los
entrenudos.
Estado H: Botones florales separados. Los botones florales se muestran independientes unos
de otros.
Estado I: Floración. La corola cae y deja libre los estambres para que suelten el polen.
Estado J: Cuajado. Engrosamiento inicial del ovario tras la fecundación.
Estado K: Tamaño guisante. El fruto alcanza un tamaño similar a un guisante.
Estado L: Racimo cerrado. Las bayas han engordado y el racimo es compacto; casi no se
observa el raquis.
Estado M: Envero. La uva cambia de color.
Estado N: Madurez. Se alcanza el momento óptimo para la vendimia.
Estado O: Agostamiento. Se ha producido durante toda la maduración, pero desde la vendimia
los azúcares se acumulan exclusivamente en las partes vivaces de la cepa.
Estado P: Caída de hojas. Indica el comienzo del reposo invernal.

1 comentario:

  1. Un interesante artículo con excelentes gráficos y fotos. Enhorabuena!

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