viernes, 5 de agosto de 2016

Turismo en Florencia - Cuna del Renacimiento (Toscana - Italia)



TURISMO EN FLORENCIA (FIRENZE - TOSCANA - ITALIA)

La capital de la Toscana es una de las ciudades con mayor atractivo turístico de toda Italia. Sus calles están inundadas de impresionantes esculturas, sus iglesias contienen maravillosos frescos, y sus pinacotecas y galerías muestran algunas de las joyas del Renacimiento. En definitiva, Florencia es sinónimo de arte.


La acumulación de obras artísticas ha llevado a relacionar esta ciudad con el síndrome de Stendhal. Al parecer, el escritor francés visitó Florencia a principios del siglo XIX, y quedó tan impresionado con la belleza admirada en tan poco tiempo que casi desfalleció y tuvo que ser tratado médicamente. De hecho, muchos turistas que se acercan a este lugar aseguran sentirse abrumados por la reunión en pocos metros cuadrados de tantas obras de arte.


El Duomo (catedral), también conocido como Santa María dei Fiori; la Piazza della Signoria, en la que se alzan el majestuoso Palazzo Vecchio y la Loggia della Signoria; el Ponte Vecchio y sus curiosas tiendas de orfebre; la Gallería degli Uffizi, con sus centenares de joyas del arte; el retratadísimo David de Miguel Ángel, cuyo original está en la Gallería dell´Academia, aunque su reproducción más retratada puede admirarse en Piazza della Signoria o la iglesia de los franciscanos de Santa Croce. Todos estos monumentos son parada obligatoria para cualquier visitante que tenga unas horas para disfrutar de esta maravillosa ciudad. Pero, para los que se sienten abrumados por la concentración de monumentos en su centro histórico, también es posible descubrir una Florencia algo más tranquila y pausada.


La ciudad natal de Maquiavelo, Miguel Ángel y los Medici posee muchos rincones por los que perderse Sin duda, el Palazzo Pitti, al otro lado del rio Amo, puede ser uno de ellos. Se trata de un espléndido palacio renacentista que encargaron los Pitti, familia rival de los Medici, más tarde pasó a manos de Cosimo I de Medici y Eleonora de Toledo. Actualmente, alberga en sus galerías lujosas salas de colecciones y uno de los rincones más bonitos de la ciudad: el Giardino di Boboli, unos preciosos jardines construidos durante el siglo XVI que durante el verano también se convierten en escenario de conciertos de música clásica. En ellos se encuentra la Grotta de Buontalenti, una gruta artificial diseñada por el artista del mismo.


Para más información:
- Oficial Italiano de Turismo: C/ Alcalá, 63. 28014 Madrid. Telf. (91) 276 80 08
- Organismo Oficial Italiano de Turismo: C/ Aribau 212. 08006 Barcelona. Telf. (93) 200 79 44

- Como Desplazarase: Florencia es una ciudad para recorrerla a pie. La mayoría de los lugares de interés turístico se encuentran en la parte Norte del río Amo. La Piazza del Duomo se considera el centro religioso de la ciudad, la Piazza della Signoria el centro cívico, y la Piazza della Repubblica el centro comercial.


QUE SE DEBE VER EN FLORENCIA

En Florencia hay muchísimos museos e iglesias de interés. No todos han sido consignados aquí. Los lugares que se citan a continuación se pueden visitar gratuitamente y están abiertos cada día a menos que se indique lo contrario.


- Cappelle Medicee (Capilla Médicis): Piazza Madonna degli Aldobrandini; tel. 21 32 06. Capillas funerarias de los Médicis, junto a San Lorenzo. Aquí se encuentra la Sagrestia Nuova de Miguel Angel, con sus famosas parejas "Día y Noche" y "Alba y Crepúsculo". Cerrado el lunes. Se paga entrada.


- Chiesa di Santa Croce (Iglesia de la Santa Cruz): Piazza Santa Croce. Iglesia franciscana de época medieval, con museo. Contiene las tumbas de Miguel Angel, Galileo y Maquiavelo, así como unos interesantes frescos de Giotto, un crucifijo de Cimabue y la capilla Pazzi diseñada por Brunelleschi. Cerrado los miércoles. Se paga entrada.


- Chiesa di San Lorenzo (Iglesia de San Lorenzo): Piazza San Lorenzo. Iglesia diseñada por Brunelleschi, incluye su notable Sacristía vieja. Alberga las tumbas de varios Médicis y la del eslcultor Donatello, que diseñó los púlpitos. Merece destacarse la Biblioteca Laurentiana diseñada por Miguel Angel, donde se conserva la rica colección de manuscritos de los Médici. Cerrado domingo y lunes.


- Chiesa di Santa María del Carmine (Iglesia de Sama María del Carmen): Al Sur del río Arno; Piazza del Carmine. Lo más destacado es la recientemente restaurada Capilla Brancacci, con los célebres frescos de Masaccio y Filippino Lippi que inspiraron a tantos pintores renacentistas.


- Chiesa di Santa María Novella (Iglesia de Santa María de Novella): Piazza Santa María Novella. Iglesia de época medieval con frescos de Masaccio, Uccello, Filippino Lippi y Ghirlandaio. Miguel Angel estudió arte aquí cuando era joven.


- Chiesa di San Miniato al Monte (Iglesia de San Miniato del Monte): Al sur del río Amo. Iglesia de época medieval situada en lo alto de una colina, notable ejemplo del estilo romántico toscano. Contiene obras de Lucca della Robbia y un elegante cementerio.


- Convento di San Marco (Convento de San Marcos): Piazza San Marco; tel. 21 07 41. Contiene unos excelentes frescos de Fra Angelico, que fue uno de los monjes de este convento, al igual que el famoso Savonarola. Incluye las célebres obras "La Crucifixión" y "La Anunciación" de Fra Angelico. Cerrado el lunes. Se paga entrada.


- Duomo (Catedral): Su nombre completo es Duomo di Santa María de Fiore. Erigida en la Edad Media, fue el marco de muchos de los principales acontecimientos históricos de la ciudad. Es famosa por la cúpula de Brunelleschi, una obra maestra de la arquitectura en la que se inspiró Miguel Angel para construir la de San Pedro. El campanario fue diseñado e iniciado por Giotto en 1334. El baptisterio tiene tres puertas de bronce esculpidas, dos de ellas (ambas copias de las originales) obra de Lorenzo Ghiberti.


En el interior se conservan varios mosaicos bizantinos y la tumba del antipapa Juan XXIII. El Museo dell’Opera del Duomo exhibe diversas obras de arte procedentes de los edificios que rodean la catedral, incluyendo la "María Magdalena" de Donatello, la inconclusa "pietá" de Miguel Angel, y los paneles originales de Ghioberti para las puertas de bronce del baptisterio (actualmente en proceso de restauración), y los célebres trifolios del coro obra de Donatello y Lucca della Robbia. Hay que pagar entrada en algunas partes del conjunto; la cúpula, el campanario y el museo normalmente están cerrados los domingos.


- Galería dell´Accademia: 60 Via Ricasoli; tel. 21 43 75. Contiene el "David" y "Los Esclavos" (o "Los Prisioneros") de Miguel Angel, así como obras de Botticelli y Perugino y varios iconos rusos. Cerrado los lunes. Se paga entrada.


- Gallería degli Uffizi: 6 Loggiato degli Uffizi; tel. 21 83 41. Uno de los más interesantes museos de arte del mundo entero, con obras de autores renacentistas de la categoría de Giotto, Da Vinci, Miguel Angel, Caravaggio, Rubens y Botticelli. La guía del museo es muy útil. Hay que dedicarle varias horas. Cerrado domingos y lunes y los días festivos por la tarde. Se paga entrada.


- Loggia dei Lanzi o Loggia della Signoria: Piazza della Signoria. Edificio con arcadas de época medieval con un museo escultórico en el que se conservan obras como el famoso "Rapto de las Sabinas" de Giambologna y el "Perseo" de Cellini.


- Museo di Storia della Scienza (Museo de Historia de la Ciencia): Piazza de Giudici; tel. 29 34 93. Entre los objetos expuestos se encuentran los telescopios de Galileo, astrolabios árabes, relojes de sol, modelos anatómicos médicos, etc. Cerrado el domingo. Se paga entrada.


- Museo del Bargello y Museo Nazionale: 4 Via del Proconsolo; tel 21 08 01. Tal vez el mejor museo escultórico de Florencia, en un edificio de época medieval. Contiene obras de Donatello ("David"), Cellini, Miguel Angel y Delia Robbia. Cerrado el lunes. Se paga entrada.


- Palazzo Pitti y Gallería Palatina: En la parte Sur del río Amo, Piazza del Pitti; tel. 21 34 40. Este edificio fue la residencia de las familias Médici y Savoy. Contiene varios museos, entre ellos la Galería Palatina, con obras del siglo XVI y XVII firmadas por Rafael, Ticiano y el Tintoretto; la Galería de Plata, con objetos de plata de los Médicis; los Apartamentos Reales (recientemente restaurados); la Galería de Arte Moderno (con obras toscanas del siglo XIX), y museos dedicados al vestido, objetos de porcelana y a los carruajes. En el exterior se encuentran los Jardines Boboli, diseñados en el siglo XVI. En algunos de estos museos hay que pagar entrada.


- Palazzo della Signoria (también llamado Palazzo Vecchio): Piazza della Signoria: tel. 376 84 65. Es el Ayuntamiento de Florencia construido a finales del siglo XIV y caracterizado por su famosa torre almenada. La decoración de su interior incluye el cavernoso Salone dei Cinquecento y el estudio de Francesco de Medici; ambos decorados con pinturas al fresco. Cerrado sábados y domingos. Se paga entrada.


- Ponte Vecchio: Es el puente más antiguo de Florencia (1345) y ha sobrevivido a diversas inundaciones y crecidas del río. En sus arcadas hay numerosas tiendas de orfebres y joyerías.


- Palacios renacentistas: En Florencia hay varios palacios de la época renacentista, los más interesantes de los cuales son el Palazzo Davanzanti, de estilo gótico, el Palazzo Strozzi y el clásico Palazzo Rucellai, que actualmente contiene un museo fotográfico.


- Villa il Gioiello: Al sur del río Arno, en Pian de’Giullari. Es la mansión donde fue confiado Galileo durante los últimos años de su vida.


COMPRAS

- Florencia es conocida por sus comercios de objetos de piel (Via del Parione y Via della Vigna Nuova), joyerías (Ponte Vecchio), papel de regalo (muchas tiendas) y antigüedades (Borgo Ognissami).


- Entre los mercados callejeros podemos citar: el Mércato Nuovo (en la Piazza del Mercato Nuovo, ropa y artículos diversos); el Mercato di San Lorenzo (Piazza di San Lorenzo: artículos en general); el Mércato Centróle, el mayor mercado de alimentos de la ciudad; y el Mercantino, un animado mercadillo en la Piazza dei Ciompi.


GASTRONOMIA

La cocina florentina es sencilla y tradicional. Entre sus platos más típicos podemos citar: la ribollita y la pappa al pomodoro (sopas de pan y tomate, respectivamente), los fagioli (judias), la bistecca alla fiorentina, las pappardelle alla lepre o con porcini (pasta Italiana con liebre o salsa de setas); y postres como el zuccotto (pastel de licor), el castagnaccio (pastel de castañas) y los biscotti de almendras. El vino más típico del lugar es el Chianti. Una buena opción es el Chianti clásico.


FLORENCIA CAPITAL DE LA TOSCANA

Al fundarla, los romanos la denominaron Florentia, que en latín significa florecimiento. Florencia (Firenze en italiano) es una ciudad situada al norte de la región central de Italia, capital y ciudad más poblada de la Ciudad metropolitana homónima y de la región de Toscana, de la que es su centro histórico, artístico, económico y administrativo. Cuenta con unos 378.236 habitantes, y es el centro de un área metropolitana de aproximadamente un millón y medio de habitantes.


Capital de Italia entre 1865 y 1871 durante la Unificación italiana, en la edad media fue un importante centro cultural, económico y financiero. Conoció su época de mayor esplendor tras la instauración del Gran Ducado de Toscana bajo el dominio de la dinastía Médici.


Florencia es el núcleo urbano en el que se originó en la segunda mitad del siglo XIV el movimiento artístico denominado Renacimiento, y se la considera una de las cunas mundiales del arte y de la arquitectura. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982, y en él destacan obras medievales y renacentistas como la cúpula de Santa María del Fiore, el Ponte Vecchio, la Basílica de Santa Cruz, el Palazzo Vecchio y museos como los Uffizi, el Bargello o la Galería de la Academia, que acoge al David de Miguel Ángel.


- Emplazamiento: La ciudad de Florencia se encuentra situada en el centro de una cuenca rodeada por tres lados por las colinas arcillosas de Cercina que se sitúan sobre el barrio de Rifredi y el hospital de Careggi al norte, por las colinas de Fiesole al noreste, de Setignano al este, y de Arcetri, Poggio Imperiale y Bellosguardo al sur. La llanura sobre la que se encuentra la ciudad es atravesada por el río Arno y por otros cursos de agua menores como el Mugnone, el Terzolle y el río Greve.


El Área metropolitana de Florencia, Prato y Pistoia es un área densamente poblada que comprende la totalidad de la Ciudad metropolitana de Florencia, de la Provincia de Prato y de la Provincia de Pistoia. Las zonas llanas del área metropolitana constituyen espacios altamente modificados por el ser humano, con amplios sectores industriales y comerciales, en los que los espacios naturales son muy reducidos. Las zonas de colinas adyacentes a la ciudad cuentan desde hace siglos con una vocación fundamentalmente agrícola y habitacional, y sus bosques originarios han sido reducidos de forma drástica por la actividad humana, especialmente en las zonas al sur y al este de la ciudad. Existen zonas húmedas hacia el oeste de la ciudad siguiendo el curso del río Arno...


- Clima: Florencia tiene un clima mediterráneo. Sus veranos son muy calurosos y más secos que el periodo invernal, aunque solamente julio está por debajo de los 40 mm, siendo inexistente el periodo de sequía estival característica de los climas mediterráneos. Las temperaturas superan en ocasiones los 35 °C e incluso los 40 °C en verano. Sus inviernos en cambio son fríos y húmedos, pudiendo bajar la temperatura por debajo de -5 °C. Las nevadas son frecuentes, con un promedio de una nevada al año. La lluvia que cae en verano es de tipo convectivo, mientras que la mayor parte de las precipitaciones se producen desde el otoño a la primavera, siendo a finales del otoño especialmente abundantes. Por lo tanto, en líneas generales, podríamos definir a Florencia como una ciudad con un clima extremo: mucho calor en verano y mucho frío en invierno, acompañado de lluvias regulares y abundantes sobre todo en los meses de noviembre-febrero.


HISTORIA DE LA CIUDAD DE FLORENCIA

- Orígenes romanos: Florencia empezó como un asentamiento para soldados veteranos establecido por Julio César en el 59 a. C. Se llamó Florentia y se construyó con el estilo de un campamento del ejército con las calles principales, la cardo y la decumanus, cruzándose en la actual Plaza de la República. Situada en la Vía Cassia, la ruta principal entre Roma y el norte, y en el fértil valle del Arno, el asentamiento se convirtió rápidamente en una importante ciudad comercial. El emperador Diocleciano la hizo capital de la provincia de Tuscia en el siglo tercero después de Cristo.


San Minias fue el primer mártir de Florencia. Fue decapitado alrededor del año 250, durante las persecuciones anticristianas del Emperador Decio. Después de la ejecución, se dice que recogió su cabeza y caminó a través del río Arno hasta su ermita en la colina Mons Fiorentinus, donde actualmente está la Basílica di San Miniato al Monte.


- Comienzos de la Edad Media: Tras el establecimiento de un obispado alrededor del comienzo del siglo cuarto, la ciudad experimentó periodos turbulentos bajo el gobierno ostrogodo, durante el cual la ciudad estuvo a menudo afectada por la guerra entre ostrogodos y bizantinos por el control. La ciudad estuvo alternativamente bajo uno y otro mando, ya que los contendientes ganaban el gobierno a través del asedio y lo perdían de nuevo. Esto pudo haber sido la causa de que la población decayera a menos de 1.000 habitantes.


La paz volvió durante el gobierno lombardo en el siglo VI. Conquistada por Carlomagno en el 774, Florencia entró a formar parte del ducado de Toscana, con Lucca como capital. La población volvió a crecer y el comercio prosperó. En el año 854, Florencia y Fiesole se unieron en un solo condado.


- Edad Media: El margrave Hugo eligió Florencia como su residencia en lugar de Lucca alrededor del año 1000. Esto inició la Edad de Oro del arte florentino. En 1013 se empezó la construcción de la Basílica de San Miniato al Monte. El exterior del Baptisterio fue revisado en estilo románico entre 1059 y 1128.


En el siglo XII comenzó el periodo comunal y surgieron los primeros y potentes gremios del gótico, de la escuela de Giotto y de la escuela internacional, de Boccaccio y de su Decamerón.


En este mismo siglo la ciudad se hundió en una disputa interna entre los Gibelinos, que apoyaban al emperador germano, y los Güelfos, pro papales. Estos últimos triunfaron y se dividieron en dos facciones feudales, los Blancos y los Negros, liderados respectivamente por Vieri de' Cerchi y Corso Donati. Estas luchas finalmente llevaron al exilio a los Güelfos Blancos, entre los que se encontraba Dante Alighieri. Esta disputa interna fue documentada más tarde por Dino Compagni, un Güelfo Blanco, en sus Crónicas de Florencia.


Este conflicto político no impidió que la ciudad se convirtiera en una de las ciudades más poderosas y prósperas de Europa, con su propia moneda de oro. El fiorino d'oro de la república de Florencia, o florín, que se introdujo en 1252, fue la primera moneda de oro europea en cantidades suficientes para tener un papel comercial significativo desde el siglo VII. Muchos de los bancos florentinos tenían sucursales a lo largo de Europa, y el florín se convirtió rápidamente en la moneda de comercio dominante en Europa occidental. Este periodo también vio el declive de la anteriormente poderosa Pisa, que fue derrotada por Génova en 1284 y subyugada a Florencia en 1406. El poder cambió de la aristocracia a la elite mercantil, siguiendo un movimiento anti aristocrático liderado por Giano della Bella, que tuvo como resultado una serie de leyes llamadas Ordenanzas de Justicia (1293).


- Renacimiento: De una población estimada de 80 000 habitantes antes de la epidemia de Peste Negra de 1348, se dice que alrededor de 25 000 se dedicaban a la industria de la lana en la ciudad: en 1345 Florencia fue el escenario de un intento de huelga de los cardadores (ciompi), quienes en 1378 iniciaron una breve revuelta contra la oligarquía, la llamada la Revuelta de los Ciompi. Después de su supresión, Florencia estuvo bajo el dominio de la familia Albizzi (1382-1434), grandes rivales de los Médici. Cosimo de Médici fue el primer miembro de la Familia Médici en controlar la ciudad entre bastidores. Aunque la ciudad era técnicamente una especie de democracia, su poder venía de una larga red de patrocinio además de su nueva alianza con los inmigrantes, la gente nuova. El hecho de que los Médici eran banqueros del Papa también contribuyó a su ascenso. Cosimo fue sucedido por su hijo Piero, que fue sucedido poco después por el nieto de Cosimo, Lorenzo, en 1469. Lorenzo de Médici fue un gran patrón de la artes, encargando trabajos a Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci y Botticelli. Lorenzo también fue un talentoso músico y trajo a Florencia a algunos de los compositores y cantantes más famosos del momento, como Alexander Agricola, Johannes Ghiselin, y Heinrich Isaac.


Tras la muerte de Lorenzo en 1492, le sucedió su hijo Piero II. Cuando el rey francés Carlos VIII invade el norte de Italia, Piero II elige resistir; pero cuando se da cuenta del tamaño de la armada francesa a las puertas de Pisa, tiene que aceptar las humillantes condiciones del rey francés. Esto hace que los florentinos se rebelen y expulsen a Piero II. Con su exilio en 1494, el primer periodo del gobierno Medici termina con la restauración de un gobierno republicano.


Durante este periodo el monje dominico Girolamo Savonarola se convierte en prior del monasterio de San Marco en 1490. Fue famoso por sus sermones: reconoció en el exilio de los Medici el trabajo de Dios, que les castigaba así por su decadencia. Aprovechó la oportunidad para hacer reformas políticas que llevaran a un gobierno más democrático. Su obsesiva persecución de la extendida sodomía y otros placeres mundanos influyeron y presagiaron la mayoría de las controversias religiosas de los siglos siguientes. Pero cuando Savonarola acusó públicamente al Papa Alejandro VI de corrupción, se le prohibió que hablara en público, pero desobedeció y fue excomulgado. Los florentinos, cansados de sus enseñanzas radicales, se volvieron contra él y lo arrestaron. Fue declarado hereje y quemado en la hoguera en la Piazza della Signoria el 23 de mayo de 1498.


Otra personalidad inusual fue Nicolás Maquiavelo, cuyos consejos para la regeneración de Florencia bajo un liderazgo fuerte han sido con frecuencia vistos como la legitimación de la conveniencia política e incluso del abuso de autoridad. Maquiavelo, bajo encargo de los Medici, escribió las Historias florentinas, la historia de la ciudad. Florencia destierra a los Medici por segunda vez y restablece la república el 16 de mayo de 1527.


De nuevo restaurados con el apoyo del Emperador y del Papa, los Medici se convierten en 1537 duques hereditarios de Florencia, y en 1569 Grandes Duques de Toscana, gobernando por dos siglos. En toda la Toscana, solo la República de Lucca (más tarde un ducado) y el Principado de Piombino eran independientes de Florencia.


- Florencia y el Renacimiento: La oleada de investigación artística, literaria y científica que tuvo lugar en Florencia en los siglos XIV al XVI fue propiciada por la preocupación por el dinero, la banca y el comercio y con el despliegue de riqueza y ocio. Con el dinero ganado, los Medici, banqueros muy ricos, patrocinaron a diferentes artistas como Miguel Ángel.


Además, la crisis de la Iglesia Católica (especialmente la controversia sobre el papado francés de Aviñón y el Gran Cisma), unida a los efectos catastróficos de la Peste Negra, llevaron a una revaluación de los valores medievales, dando como resultado el desarrollo de una cultura humanista, estimulada por los trabajos de Petrarca y Boccaccio. Estos hechos propiciaron una revisión y estudio de la antigüedad clásica, de la que surgió el Renacimiento. Florencia se benefició material y culturalmente de sus intercambios marítimos en conciencia social.


- Edad Moderna: La extinción de la línea Medici y la ascensión en 1737 de Francis Stephen, duque de Lorena y marido de María Teresa de Austria, condujo a una temporal inclusión de la Toscana en los territorios de la corona austríaca. Se convirtió en una segundogenitura (derecho del segundogénito) de la dinastía Habsburgo-Lorena, que fue depuesta por los Borbón-Parma en 1801 (a su vez depuestos en 1807), y restaurados en el Congreso de Viena; la Toscana se convirtió en una provincia del Reino de Italia en 1861.


Florencia sustituyó a Turín como capital de Italia en 1865, estableciendo el primer parlamento del país, que fue suplantado por Roma seis años más tarde, después de que la retirada de las tropas francesas hiciera posible el reinado.


- Siglo XX: Después de duplicarse durante el siglo XIX, la población de Florencia se triplicó en el siglo XX con el aumento del turismo, comercio, servicios financieros e industria. Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad sufrió la ocupación alemana durante un año (1943-1944) y fue declarada ciudad abierta. Los soldados aliados que murieron expulsando a los soldados alemanes de Toscana están enterrados en cementerios a las afueras de la ciudad.


Tuvo un papel muy importante durante esos años el famoso café de Florencia Le Giubbe Rosse desde su fundación hasta hoy. La Piazza del Mercato Vecchio fue destruida y fue renombrada Piazza Vittorio Emanuele II. Hoy se la conoce como Piazza della Repubblica, y es donde está el Giubbe Rosse. En esos años (finales del siglo XIX), la administración de la ciudad decidió arrasar el viejo barrio del Mercato Vecchio en favor de una nueva plaza dedicada a Vittorio Emanuele II, con lo que el área perdió su esplendor medieval original. Hoy en día el café literario Giubbe Rosse está publicando libros de autores italianos famosos como Mario Luzi, Manlio Sgalambro, Giovanni Lista, Menotti Lerro y Leopoldo Paciscopi.


El 4 de noviembre de 1966, como consecuencia de las lluvias torrenciales, la ciudad sufrió la más fuerte riada de su historia cuando el Arno alcanzó 4.500 m³/s, anegando el casco histórico. En algunos puntos como la Piazza di Santa Croce el agua superó los 5 m de altura. Los daños en el patrimonio histórico (Ponte Vecchio, Duomo, Signoria) fueron cuantiosos. No hubo advertencia de las autoridades, que sabían que la inundación se produciría, excepto por una llamada a los joyeros del Ponte Vecchio. En toda la ciudad hay pequeñas placas en los muros indicando el nivel máximo que alcanzó el agua.


Entre 1968 y 1985 tuvieron lugar una serie de asesinatos perpetrados por el Monstruo de Florencia (en italiano Mostro di Firenze). Dieciséis personas fallecieron por un asesino que a día de hoy no se ha averiguado quién fue.


PATRIMONIO HISTÓRICO EN LA CIUDAD DE FLORENCIA

Florencia es una ciudad conocida a nivel mundial por su patrimonio artístico y arquitectónico. El estilo artístico más extendido en la ciudad es el renacentista, creado en la misma ciudad en la segunda mitad del siglo XIV, aunque también cuenta con un importante patrimonio de otros estilos arquitectónicos y artísticos. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982.


El corazón de la ciudad es la Piazza della Signoria, en la que se encuentra el Palazzo Vecchio, centro administrativo de la ciudad desde la época medieval, la Loggia dei Lanzi y la cercana Galería de los Uffizi, uno de los museos más importantes de Italia. A pocos minutos de dicha plaza se encuentra la piazza del Duomo, cuyo centro es la Basílica de Santa Maria del Fiore, catedral de Florencia y conocida por su cúpula, obra maestra renacentista proyectada por Filippo Brunelleschi. El conjunto monumental de la piazza del Duomo se completa con el Campanile de Giotto y el Baptisterio de San Juan.


Florencia fue un semillero de las artes en el Renacimiento:
- Pintores: Vasari, Bronzino, Pontormo, Andrea del Sarto, Fra Bartolommeo, Miguel Ángel, Rafael, Leonardo da Vinci, Perugino, Signorelli, Girlandaio, Masaccio, Giotto, Botticelli, Andrea Verrochio, Fraangelico, Filippino Lippi y Piero della Francesca.
- Escultores: Giacomo della Porta, Giovanni da Bologna, Miguel Ángel, Desiderio, Leonardo da Vinci, Donatello, Giotto y Antonio Pollaiuolo.
- Arquitectos: Vasari, Arnolfo Di Cambio, Miguel Ángel, Sangallo, Bramante, Leonardo da Vinci, Brunelleschi, Alberti, Giotto, Filarete, entre otros.
- Escritores: Dante, Poliziano, Leonardo da Vinci, Boccaccio y Maquiavelo
- También cabe destacar la gran importancia que recibe la ciudad por la creación de la perspectiva lineal, que da forma a numerosas obras contenidas en ella.


- Duomo de Santa Maria del Fiore: La catedral (en italiano duomo, proviene del latín "Domus Dei", es decir "Casa de Dios") consagrada a Santa María del Fiore se encuentra en pleno casco antiguo de la ciudad. Data del siglo XIV, en pleno Renacimiento temprano. Es famosa por su gran cúpula, que tiene 45 m de diámetro y 100 de altura. Fue diseñada por Brunelleschi, uno de los más grandes arquitectos renacentistas. En el interior contiene unos frescos de Giorgio Vasari que representan el juicio final. El edificio, de unas dimensiones gigantescas, es de cruz latina, con una nave principal y dos laterales. El suelo está recubierto de mármol de colores que forma un laberinto de formas y texturas. Excepto la cúpula y los tejados de cerámicas naranjas, las paredes del templo están recubiertas de mármol toscano blanco, verde y rosa, formando dibujos nerviosos y mágicos. Este recubrimiento data del Renacimiento, excepto el de la fachada, que es del siglo XIX.


Una característica que tienen muchos templos italianos es que el campanario no está unido a la iglesia, sino separado, a pocos metros de la misma. Fue diseñado por Giotto y está completamente recubierto por mármol toscano de colores vivos.


Justo delante de la catedral se encuentra el suntuoso baptisterio. La parte más célebre del baptisterio son las puertas del lado Este, también conocidas como Puertas del Paraiso, obra de Ghiberti. Están decoradas con bajorrelieves de bronce dorado, incluyendo un autorretrato del artista.


Puentes de la Ciudad de Florencia:
- Puente Viejo: (en italiano, Ponte Vecchio) es el puente más conocido y antiguo de Florencia. De origen medieval, fue remodelado durante el Renacimiento, sustituyéndose las tiendas de peleteros por las de joyeros. Fue el único puente que sobrevivió a los bombardeos nazis de la ciudad de Florencia en la Segunda Guerra Mundial, y actualmente es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad y uno de los lugares más frecuentados por los turistas.
- Puente Santa Trinidad, que toma el nombre de la iglesia de la Santa Trinidad.
- Puente alle Grazie.
- Puente Carraia. El puente fue construido de madera en 1218 con el nombre de «Puente Nuevo», fue el segundo en ser construido después del Puente Viejo. Destruido tras una inundación fue reconstruido de piedra.
- Puente de San Nicolás.
- Puente alla Vittoria.


- La Piazza della Signoria: La famosa Piazza della Signoria es la plaza mayor de Florencia, donde se encuentra la Fuente Manierista de Neptuno, de Ammannati, la Loggia dei Lanzi y el Palazzo Vecchio (o Palazzo della Signoria) sede del Ayuntamiento. En la plaza se encuentran tres estatuas: Cosimo "el Viejo" a caballo, el Hércules y Caco y una reproducción del David de Miguel Ángel que está de guardia al Ayuntamiento junto a Hércules.


En la "Loggia dei Lanzi", se encuentran numerosas esculturas colección de los Medicis. Entre las más destacadas están "Perseo" de Cellini y el "Rapto de las Sabinas" de Giambologna.


- El palacio Vecchio: Es la sede del ayuntamiento de Florencia, finalizado en 1322, y aún mantiene su función original. Es famoso por su alto campanario, con una campana que llamaba a los ciudadanos a asamblea. Posee varios salones, como el de los lirios, y una pequeña colección de Arte en la que se encuentran la Victoria de Miguel Ángel o el Ángel con delfín de Andrea del Verrocchio.


- Galería de los Uffizi: Emplazado en el palacio de oficinas para la administración toscana en tiempos de Cosme I, en la actualidad es el primer museo de Italia y del mundo en lo referente a pintura renacentista. Toda la fortuna de la familia de los Médicis se encuentra en este templo de la pintura. En la extensísima obra de los Uffizi hay pintura desde el Gótico hasta el siglo XVIII. Dentro de su patrimonio se encuentran obras de Sandro Botticelli, como la Primavera o el Nacimiento de Venus. También de Miguel Ángel, (La Sagrada Familia, 1507), de Piero della Francesca (El Duque y la Duquesa de Urbino, 1460), de Filippo Lippi (La Virgen y el Niño con dos angelitos, 1466) y de Rafael (Virgen del jilguero, 1506) entre otros.


- Palacio Bargello: El Palacio Bargello, hoy el Museo Nacional Bargello está situado en una antigua prisión cercana a la Piazza della Signoria. Reúne una interesante colección de esculturas de todo tipo y estilos, con obras como el Baco de Miguel Ángel, el Mercurio de Giambologna o el David de Donatello. El museo, que es a la escultura, como la Galleria degli Uffizi a la pintura, está fuera de los circuitos turísticos más comunes. Es importante revisar cada una de sus estructuras arquitectónicas.


- Galería de la Academia: En la Galería de la Academia, se exhibe el original del David de Miguel Ángel.


- Basílica de San Lorenzo: Hay que recordar que en esta epóca la burguesía del norte de Italia es la que ejerce de mecenas para el arte del quattrocento. Por otra parte se ve claramente la influencia del arte clásico por los elementos constructivos casetones, óculos, bóvedas vaídas. Era la iglesia de la familia Médici. Posee una cúpula diseñada por Buonantoni y unas capillas con retablos escultóricos hechos por Miguel Ángel como las tumbas de Lorenzo y Catalina de Médici. También tiene una escalera y una biblioteca hecha por Miguel Ángel, construidas sobre el claustro. Los interiores fueron construidos en gran parte por Brunelleschi en 1427.


En el año 1418 se decide remodelar y ampliar la antigua iglesia medieval de San Lorenzo, por la parte del transepto, el presbiterio y las capillas. En el 1421 se decide aplicar el proyecto de sustitución completo de la iglesia. Giovanni de Médici encarga a F. Brunelleschi el nuevo edificio, pero éste estaba condicionado por lo que ya se había diseñado. Las obras se paralizarán entre los años 1429 y 1442, a causa de algunos problemas de G. de Médici, de forma que las obras seguirán en marcha cuando Brunelleschi muera. Las obras serán llevadas entonces por Antonio Manetti Ciaccheri, el cual cogerá de modelo las antiguas basílicas paleocristianas y medievales góticas, de cuerpo longitudinal, de tres naves, transepto... La capilla principal se abre al transepto, y tiene la misma altura y anchura que la nave principal. La nave es de cruz latina, tiene diez capillas de bóveda de cuatro puntos, que se abren a la zona del crucero y a la del transepto. Las capillas laterales tienen la misma proporción que los arcos de las naves, y están cubiertas por bóveda de cañón. Brunelleschi introducirá las formas de los órdenes clásicos, como por ejemplo, las diferentes alturas del edificio, las cuales se rigen por dos tipos de órdenes clásicos. Habrá tres sistemas de arcos, pero solo dos tipos de órdenes. El orden mayor lo veremos en los ángulos del crucero, y el orden menor, en la columnata de las naves laterales y en las pilastras de las capillas laterales.


- Basílica del Santo Spirito: La basílica del Santo Spirito fue proyectada en el 1434 por Filippo Brunelleschi, en su última etapa estilística. Pero ésta no se construyó hasta el 1444. La fachada no está decorada, y es donde se aportaron las principales ideas de Brunelleschi. Este edificio representa una propuesta mucho más moderna que la de San Lorenzo, es de mayor racionalización, y vemos que tiene una normalización del lenguaje arquitectónico. Se puede considerar como una especie de revisión crítica de lo que se estaba haciendo en San Lorenzo. La planta original se conoce por un dibujo de G. de Sangallo, en el códice vaticano Barberino, 1424. Hay una gran sistematización del espacio, tiene un estilo mucho más coherente y más ordenado. La solución que se propone consiste en el módulo base de las crucerías de las naves laterales se encadenan de manera que se une todo el perímetro del edificio y del espacio centra de la cruz latina. Se crea un deambulatorio continuo en el proyecto original.


- Museo Nacional de San Marcos: Este convento se fundó en el siglo XIII, y en 1437 se amplió por la llegada de unos monjes dominicos. Posee la mayor colección de murales de Fra Angelico. Alberga el Museo Nacional de San Marcos.


- Basílica de Santa Maria Novella: La Basílica de Santa María Novella es una de las iglesias más importantes de la ciudad italiana de Florencia, y se encuentra situada en el noroeste de la parte antigua de la ciudad. Dentro está la farmacia más antigua de Europa que data de 1221 y actualmente da servicio.


- Piazza della Repubblica: Piazza della Repubblica es una de las más importantes plazas de la ciudad. Se construyó sobre el antiguo ghetto judío de Florencia. Aquí se puede encontrar el histórico café literario Giubbe Rosse donde poetas como Giovanni Papini, Giuseppe Prezzolini, Eugenio Montale, Mario Luzi, Filippo Tommaso Marinetti (véase Futurismo) se reunían a discutir de literatura.


Otros puntos de interés artísticos son Santa Croce ó el Santo Spirito.


Aunque la ciudad es famosa en el mundo entero por conservarse igual que en el siglo XVI, el ayuntamiento de Florencia ha puesto en marcha algunos proyectos de modernización. Este es el caso de la nueva estación del tren de alta velocidad, todavía en etapa de proyecto, diseñada por Norman Foster.


TRANSPORTES

- Aeropuertos: El Aeropuerto de Florencia se encuentra a unos pocos kilómetros de la ciudad, y es un aeropuerto regional con pocos vuelos, principalmente nacionales aunque también cuenta con algunos destinos europeos. Está comunicado con la ciudad mediante autobús, aunque está planeada una línea de tranvía que lo comunique con el centro histórico. El Aeropuerto de Pisa es el principal aeropuerto de la región de Toscana y la mejor forma de volar a Florencia. Está conectado por una línea de ferrocarril y de autobuses con Florencia, y el trayecto tarda una hora aproximadamente en llegar del aeropuerto a la Estación de Firenze Santa Maria Novella.


- Ferrocarriles: La principal estación de Florencia es la de Santa María de Novella (Firenze S.M.N.). En su plaza se encuentran las principales estaciones de autobuses, así como paradas de gran parte de los autobuses urbanos de la ciudad. Se encuentra a unos 5 minutos a pie del duomo, y constituye el principal punto de entrada para los visitantes y turistas de la ciudad.


Otras estaciones ferroviarias de Florencia son las de Florencia Rifredi y Florencia Campo di Marte.


LA FAMILIA MÉDICI DE FLORENCIA

Los Medici o Medicis (pron. esp. médichi,-is) fueron una poderosa e influyente familia del Renacimiento en Florencia entre cuyos miembros se destacaron tres papas, León X, Clemente VII, y León XI, numerosos dirigentes florentinos, miembros de las casas reales de Francia e Inglaterra y que sobresalieron por ser mecenas, patrocinando desinteresadamente a los artistas y científicos de su época.


De origen modesto (la raíz del apellido es incierta, reflejando posiblemente la profesión de “médico”), el poderío inicial de la familia surgió de la banca. La Banca Medici fue uno de los bancos más prósperos y respetados en Europa. Con esta base, adquirieron poder político inicialmente en Florencia, donde aparecieron ocupando el cargo de gonfaloniero o jefe de la ciudad desde el siglo XIV (Salvestro Di Medici fue Gonfaloniero en 1378). Su poder e influencia se extendió luego en toda Italia y el resto del continente europeo.


Juan de Medici, primer banquero de la familia, comenzó la influencia del linaje sobre el gobierno florentino, pero los Medici se convirtieron en cabeza oficiosa de la república en 1434, cuando su hijo mayor Cosme de Médici tomó entre sus títulos el de Pater Patriae y el de "Gran Maestro" la rama principal de la familia (formada por sus descendientes) rigieron los destinos de Florencia hasta el asesinato de Alejandro de Médici, primer duque de Florencia, en 1537.


 El poder pasó luego a la rama menor de los Medici (a los descendientes de Lorenzo el Viejo) hijo menor de Juan de Medici, comenzando con su tataranieto, Cosme I de Médici, II duque de Florencia (1537-1569) y I gran duque de Toscana (1569–1574). En el duque Cosme I se unen las dos ramas familiares ya que es hijo de Juan de las Bandas Negras de la rama Popolana y de Maria Salviati nieta de Lorenzo de Médici.


La escalada de los Medici al poder fue relatada en detalle en la crónica de Benedetto Dei.


 - Arte y arquitectura: Los Médici fueron uno de los linajes de mecenas más importantes de Italia y de Europa. Los logros más significativos de la familia fueron en el campo del arte y de la arquitectura, tanto que los talentos que ellos emplearon son hoy las referencias principales.


Juan di Bicci de Médici, el primer mecenas (patrocinador financiero de arte) de la familia, ayudó a Masaccio, y ordenó la reconstrucción de la basílica de San Lorenzo de Florencia.


Cosme de Medici patrocinó a notables artistas como Donatello y Fra Angelico. Pero su mayor patrocinio fue a Brunelleschi para realizar la obra mas importante de la época, la Cúpula de la catedral de Santa María del Fiore.


Bajo el mecenazgo de Lorenzo de Medici trabajaron artistas como Sandro Botticelli, Andrea Verrocchio, Domenico Ghirlandaio y Leonardo Da Vinci.


Pero la principal “adquisición” de los Medici a través de la historia fue Miguel Ángel, un arquitecto, escultor y pintor (considerado uno de los mejores en los tres campos), quien produjo una serie de obras para distintos miembros de la familia, comenzando con Lorenzo el Magnífico. Además de contratistas de obras de arquitectura y mecenas artísticos, los Medici fueron prolíficos coleccionistas, reuniendo multitud de obras que hoy forman la colección central de la Galería Uffizi en Florencia.


En arquitectura, los Medici son responsables de varios edificios notables en Florencia, incluyendo la Galería Uffizi, el Palacio Pitti, los Jardines de Boboli, el Belvedere, y el Palacio Medici.


- Juan di Bicci de Medici comisionó personalmente a Brunelleschi para reconstruir la Iglesia de San Lorenzo en 1419.
- Cosme el Grande también encargó a Brunelleschi finalizar la cúpula de Santa María del Fiore. Finalizada en 1436, era la cúpula más grande de su época.
- Leonor Álvarez de Toledo, esposa de Cosme I, compró el Palacio Pitti a Buonaccorso Pitti en 1550.
- Cosme I apadrinó a Vasari, que construyó la Galería Uffizi en 1560.
- María de Medici, viuda de Enrique IV de Francia y III de Navarra y madre de Luis XIII de Francia, fue usada como modelo por Peter Paul Rubens en 1622, para la pintura al óleo María de Medici, reina de Francia, llegando a Marsella.


Miembros notables:
- Salvestro Médici (1331–1388), lideró el asalto contra la revuelta de los ciompi (revuelta de los trabajadores humildes de la industria textil contra las grandes textileras), convirtiéndose en dictador de Florencia, hasta su expulsión en 1382.
- Juan di Bicci de Medici (1360–1429), restauró la fortuna familiar, convirtiéndola en la más rica de Europa.
- Cosme de Médici, apodado “el Viejo” (1389–1464), fundador de la dinastía política familiar.
- Lorenzo de Médici, apodado “Lorenzo el Magnífico” (1449–1492), dirigente de Florencia durante la edad de oro del Renacimiento.
- León X, Juan de Medici (1475–1521), Papa.
- Clemente VII, Julio de Medici (1478–1534), Papa.
- Cosme I de Médici (1519–1574), primer gran duque de Toscana, restauró el brillo familiar.
- Catalina de Médici (1519–1589), reina de Francia.
- León XI, Alejandro Octaviano de Medici (1535–1605), Papa.
- María de Médici (1573–1642), reina y regente de Francia.
- Ana María Luisa de Médici (1667–1743), la última de la línea familiar.


LORENZO DE MÉDICI

Lorenzo de Médici (en italiano: Lorenzo di Piero de' Medici; Florencia, 1 de enero de 1449 - Careggi, 9 de abril de 1492), también conocido como Lorenzo el Magnífico por sus contemporáneos, fue un estadista italiano y gobernante de facto1 de la República de Florencia durante el Renacimiento italiano. Príncipe de Florencia, mecenas de las artes, diplomático, banquero, poeta y filósofo renacentista, perteneciente a la familia Médici, y también bisabuelo de la reina Catalina de Médici.


Su vida coincidió con la cúspide del Renacimiento italiano temprano; su muerte marca el final de la Edad de Oro de la ciudad de Florencia. La frágil paz que ayudó a mantener entre los distintos estados italianos terminó con su muerte. Los restos de Lorenzo de Medici reposan en la Capilla de los Médici en la basílica de San Lorenzo (Florencia).


- Biografía: Lorenzo fue considerado el más inteligente de los cinco hermanos, y tuvo como tutor a un diplomático llamado Gentile Becchi. Participó en justas, cetrería, caza y cría de caballos para competir en el Palio de Siena. Su caballo se llamaba Morello.


Se educó primero en Venecia, más tarde fue enviado a Milán con sólo diecinueve años en representación de su padre, Pedro de Médici. Siendo Lorenzo aún joven, Pedro lo envió a numerosas misiones diplomáticas. Entre ellas se cuentan viajes a Roma para ver al Papa y a otras figuras políticas y religiosas.


Con veinte años, en 1469, la muerte de su padre le obligó a hacerse cargo del Estado florentino bajo un pulso permanente con el Reino de Nápoles. Su carácter conciliador y diplomático le permitió alcanzar la paz con los napolitanos en 1480 tras declararle la guerra Fernando I de Nápoles. Los enfrentamientos entre los jefes de familia de la república florentina mantenían la ciudad en tensión y Lorenzo debió disputar su posición de forma permanente. Esta actitud llevó a parte de la historiografía a considerarle un déspota. Otros, sin embargo, le consideraron un mantenedor del orden en un periodo muy convulso de la historia de la ciudad italiana. El enfrentamiento entre los Médici y los Pazzi (otra influyente familia banquera de la ciudad) se mantuvo durante todo su principado y hubo de sufrir, al menos, dos atentados, el más famoso de los cuales sucedió el 26 de abril de 1478, la conspiración de los Pazzi, que ocurrió frente al Duomo de Florencia, un domingo en Misa. En esta descabellada operación los Pazzi acabaron con la vida del hermano menor de Lorenzo, Juliano. Se enfrentó al Papa Sixto IV en el proceso de expansión de los Estados Pontificios.


Casado con una de las mujeres más nobles de la aristocracia romana, Clarisa Orsini, consiguió que su hijo hiciera carrera como eclesiástico, de tal suerte que más tarde llegaría a ser el Papa León X.


Como mecenas destacó en su apoyo a artistas de la talla de Sandro Botticelli, Leonardo da Vinci, Giuliano da Maiano y Miguel Ángel, entre otros. Extendió el arte renacentista italiano por el resto de las cortes europeas, gracias a sus excelentes relaciones.


Fundó, entre otras instituciones, la Biblioteca Laurenciana. Enviados de Lorenzo recuperaron del Este de Europa gran cantidad de obras clásicas, montando talleres para copiar sus libros y difundir su contenido a través de toda Europa. Apoyó el desarrollo del Humanismo a través de su círculo de amigos eruditos que estudiaron a los filósofos griegos y trataron de combinar las ideas de Platón con el cristianismo. En este grupo se encontraban los filósofos Marsilio Ficino, Poliziano y Giovanni Pico della Mirandola.


En su condición de banquero desatendió los negocios heredados de la familia y tuvo muchos problemas para mantener las actividades mercantiles en el oeste de Europa, perdiendo las filiales de Londres, Brujas y Lyon (creada en 1466).


- Mecenazgo: El mecenazgo de Lorenzo de Médici no consistió tanto en financiar obras, como hiciera su abuelo Cosme el Viejo, sino en mandar a los artistas más destacados de Florencia (Botticelli, los Pollaiolo a Roma, Maiano a Nápoles, Sansovino a Lisboa, Verrocchio a Venecia, etc.) a diversas cortes, practicando la "política de prestigio artístico". Su gusto y su criterio eran muy valorados puesto que, dotado de una gran sensibilidad demostrada por sus poemas, gustó de rodearse de artistas, filósofos y científicos: amaba el contacto con la inteligencia y el talento, como para cultivar en él mismo una especie de artista universal, para adquirir o presentir todas las virtualidades del genio. A la generación viril, la de Cosme que se complacía en construir en todos los órdenes, siguió la de los estetas, admirablemente dotados, que prefieren el goce estético y la especulación a la actividad. Esto además tiene su explicación en el hecho de que había que hacer avanzar numerosos trabajos ya emprendidos, que las villas de los Médicis eran ya numerosas en 1469 y que estaban adornadas con cuadros y estatuas, quedando poco sitio libre. Lo que si es cierto es que entre todas las anticaglie (antigüedades) que conservaban en jardines y en el interior de los palacios, artistas como Miguel Ángel pudieron entrar en contacto directo con las obras de la antigüedad clásica (y restaurar algunas, como es el caso de Donatello), sin olvidar por ejemplo que en el Camposanto monumental de Pisa hay una magnífica colección de sarcófagos romanos, probablemente la primera fuente de inspiración para los escultores florentinos del Quattrocento.


Algunos estudiosos proclaman a Lorenzo de Medici como uno de los "padrinos del Renacimiento". Se destaca el llamado «jardín de escultura» que fundó, con el cual pretendía revivir el arte de la escultura, casi extinto en Florencia. En este jardín se impartió enseñanza gratuita en el proceso de esculpir a los más talentosos aprendices de los talleres del momento, entre ellos al joven Miguel Ángel, y fue allí donde éste realizó varias de sus primeras obras en mármol como La Virgen de las Escaleras y La batalla de los centauros. Para llenar la necesidad de tener un maestro en el jardín de escultura, Lorenzo contrató a Bertoldo, antiguo aprendiz del famoso escultor Donatello, quien a su vez había sido aprendiz de Ghiberti. Bertoldo, a pesar de su avanzada edad enseñó el arte de esculpir el mármol a sus aprendices del jardín, lo cual les dio las bases necesarias para revivir la escultura en Florencia.


Matrimonio e hijos: Lorenzo se desposó con Clarisa Orsini por poderes el 7 de febrero de 1469. El matrimonio en persona se llevó a cabo en Florencia el 4 de junio del mismo año. Clarisa era una hija de Jacobo Orsini, señor de Monterotondo y Bracciano con su esposa y prima Magdalena Orsini. Clarisa y Lorenzo tuvieron 10 hijos:


- Lucrecia (Florencia, 4 de agosto de 1470 - 15 de noviembre de 1553), se casó el 10 de septiembre de 1486 con Jacobo Salviati y tuvieron 10 hijos, incluyendo al Cardenal Juan Salviati, Cardenal Bernardo Salviati, María Salviati (madre de Cosme I de Médici, y de Francisca Salviati (madre del Papa León XI)
- Dos gemelos que murieron después del nacimiento (marzo 1471)
- Pedro (Florencia, 15 de febrero 1472 - ío Garigliano, 28 de diciembre de 1503), gobernante de Florencia después de la muerte de su padre, llamado El Infortunado.
- Magdalena (Florencia, 25 de julio de 1473 - Roma, 2 de diciembre de 1528), se casó el 25 de febrero de 1487 con Franceschetto Cybo (hijo ilegítimo del Papa Inocencio VIII) y tuvieron siete hijos.
- Contessina Beatriz (23 septiembre de 1474 - septiembre de 1474), murió muy joven.
- Juan (Florencia, 11 de diciembre de 1475 - Roma, 1 de diciembre de 1521), ascendió al papado como León X el 09 de marzo 1513.
- Luisa (Florencia, 25 de enero de 1477 - julio de 1488), también llamada Luigia, estaba prometida con Juan el Popular, pero murió joven.
- Contessina (Pistoia, 16 de enero de 1478 - Roma, 29 de junio de 1515), casada en 1494 con Piero Ridolfi (1467-1525) y tuvo cinco hijos, incluyendo al Cardenal Nicolás Ridolfi.
- Juliano, duque de Nemours (Florencia, 12 de marzo de 1479 - Florencia, 17 de marzo de 1516), creado duque de Nemours en 1515 por Rey Francisco I de Francia.


Lorenzo también adoptó a su sobrino Julio, el hijo ilegítimo de su hermano muerto Juliano de Médici. Julio más tarde se convirtió en el Papa Clemente VII.


MICHELANGELO BUONARROTI

Michelangelo Buonarroti (Caprese, 6 de marzo de 1475-Roma, 18 de febrero de 1564), conocido en español como Miguel Ángel, fue un arquitecto, escultor y pintor italiano renacentista, considerado uno de los más grandes artistas de la historia tanto por sus esculturas como por sus pinturas y obra arquitectónica. Desarrolló su labor artística a lo largo de más de setenta años entre Florencia y Roma, que era donde vivían sus grandes mecenas, la familia Médici de Florencia y los diferentes papas romanos.


Fue el primer artista occidental del que se publicaron dos biografías en vida: Le vite de' più eccellenti pittori, scultori e architettori, de Giorgio Vasari, publicada en 1550 en su primera edición, en la cual fue el único artista vivo incluido, y Vita de Michelangelo Buonarroti, escrita en 1553 por Ascanio Condivi, pintor y discípulo de Miguel Ángel, que recoge los datos facilitados por el mismo Buonarroti. Fue muy admirado por sus contemporáneos, que le llamaban el Divino. Benedetto Varchi, el 12 de febrero de 1560, le envió una carta en nombre de todos los florentinos diciéndole:


"... toda esta ciudad desea sumisamente poderos ver y honraros tanto de cerca como de lejos... Vuestra Excelencia nos haría un gran favor si quisiera honrar con su presencia su patria".


Triunfó en todas las artes en las que trabajó, caracterizándose por su perfeccionismo. La escultura, según había declarado, era su predilecta y la primera a la que se dedicó; a continuación, la pintura, casi como una imposición por parte del papa Julio II, y que se concretó en una obra excepcional que magnifica la bóveda de la Capilla Sixtina; y ya en sus últimos años, realizó proyectos arquitectónicos.


- Familia: Nació el 6 de marzo de 1475, en Caprese, una villa de la Toscana cerca de Arezzo. Fue el segundo de cinco hijos varones de Ludovico di Leonardo Buonarroti di Simoni y de Francesca di Neri del Miniato di Siena. Su madre murió en 1481, cuando Miguel Ángel contaba con seis años. La familia Buonarroti Simoni vivía en Florencia desde hacía más de trescientos años y habían pertenecido al partido de los güelfos; muchos de ellos habían ocupado cargos públicos. La decadencia económica empezó con el abuelo del artista, y su padre, que había fracasado en el intento de mantener la posición social de la familia, vivía de trabajos gubernamentales ocasionales, como el de corregidor de Caprese en la época en que nació Miguel Ángel. Regresaron a Florencia, donde vivían de unas pequeñas rentas procedentes de una cantera de mármol y una pequeña finca que tenían en Settignano, pueblo donde Miguel Ángel había vivido durante la larga enfermedad y muerte de su madre; allí quedó al cuidado de la familia de un picapedrero.


El padre le hizo estudiar gramática en Florencia con el maestro Francesco da Urbino. Miguel Ángel quería ser artista, y cuando comunicó a su padre que deseaba seguir el camino del arte, tuvieron muchas discusiones, ya que en aquella época era un oficio poco reconocido. Ludovico di Leonardo consideraba que aquel trabajo no era digno del prestigio de su linaje. Gracias a su firme decisión, y a pesar de su juventud, consiguió convencerlo para que le dejara seguir su gran inclinación artística, que, según Miguel Ángel, le venía ya de la nodriza que había tenido, la mujer de un picapedrero. De ella comentaba: "Juntamente con la leche de mi nodriza mamé también las escarpas y los martillos con los cuales después he esculpido mis figuras".


Mantuvo buenas relaciones familiares a lo largo de toda su vida. Cuando su hermano mayor, Leonardo, se hizo monje dominico en Pisa, asumió la responsabilidad en la dirección de la familia. Tuvo a su cargo el cuidado del patrimonio de los Buonarroti y lo amplió con la compra de casas y terrenos, así como también concertó el matrimonio de sus sobrinos Francesca y Leonardo con buenas familias de Florencia.


- Aprendizaje: Desde muy joven manifestó sus dotes artísticas para la escultura, disciplina en la cual empezó a sobresalir. En abril de 1488, con doce años de edad y gracias al consejo de Francesco Granacci, otro joven que se dedicaba a la pintura, entró en el taller de los famosos Ghirlandaio (Domenico y Davide); su familia y los Ghirlandaio formalizaron un contrato de estudios durante tres años:


"1488. Yo, Ludovico di Lionardo Buonarota, en este primer día de abril, inscribo a mi hijo Michelangelo como aprendiz de Domenico y Davide di Tomaso di Currado, durante los próximos tres años, bajo las condiciones siguientes: que el dicho Michelangelo ha de permanecer durante el tiempo convenido con los anteriormente citados para aprender y practicar el arte de la pintura y que ha de obedecer sus instrucciones, y que los nombrados Domenico y Davide habrán de pagarle en estos años la suma de veinticuatro florines de peso exacto: seis durante el primer año, ocho el segundo año y diez el tercero, en total una suma de noventa y seis liras".


Allí permaneció como aprendiz durante un año, pasado el cual, bajo la tutela de Bertoldo di Giovanni, empezó a frecuentar el jardín de San Marcos de los Médicis, donde estudió las esculturas antiguas que había allí reunidas. Sus primeras obras artísticas despertaron la admiración de Lorenzo el Magnífico, que lo acogió en su Palacio de la Via Longa, donde Miguel Ángel se habría de encontrar con Angelo Poliziano y otros humanistas del círculo de los Médicis, como Giovanni Pico della Mirandola y Marsilio Ficino. Estas relaciones lo pusieron en contacto con las teorías idealistas de Platón, ideas que acabaron convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales de su vida y que plasmó tanto en sus obras plásticas como en su producción poética.


Según Giorgio Vasari, un día, saliendo del jardín de los Médicis (o, según Benvenuto Cellini, de la capilla Brancacci, donde él y otros alumnos aprendían a dibujar delante de los frescos de Masaccio), fue cuando Pietro Torrigiano le dio un puñetazo y le rompió la nariz; como consecuencia, le quedó la nariz chata toda la vida, tal como se aprecia claramente en todos sus retratos.


- Recorrido artístico: Tras la muerte de Lorenzo el Magnífico, en 1492, Miguel Ángel huyó de Florencia y pasó por Venecia, instalándose después en Bolonia. Allí esculpió diversas obras bajo la influencia de la labor de Jacopo della Quercia. Pero en 1496 decidió partir hacia Roma, ciudad que había de verle triunfar. Allí inició una década de gran intensidad artística, después de la cual, con treinta años, sería acreditado como un artista de primera línea. Después del Bacus del Bargello (1496), esculpió la Piedad del Vaticano a los veintitrés años, y posteriormente realizó el Tondo Pitti. De la misma época es el cartón de La batalla de Cascina, actualmente perdido, pintado para la Señoría de Florencia, y el David, obra cumbre de la escultura, de una gran complejidad por la escasa anchura de la pieza de mármol, que fue colocado delante del palacio del Ayuntamiento de Florencia y se convirtió en la expresión de los supremos ideales cívicos del Renacimiento.


En marzo de 1505, Julio II le encargó la realización de su monumento fúnebre: Miguel Ángel proyectó un complejo arquitectónico y escultórico monumental en el cual, más que el prestigio del pontífice, se loaba el triunfo de la Iglesia. El escultor, entusiasmado con esta obra, permaneció en Carrara durante ocho meses para ocuparse personalmente de la elección y la dirección de la extracción de los mármoles necesarios. Al regresar a Roma, el papa había dejado a un lado el proyecto del mausoleo, absorbido como estaba con la reforma de Bramante en la Basílica de San Pedro. Miguel Ángel, contrariado, abandonó Roma y se dirigió a Florencia, pero a finales de noviembre de 1506, después de numerosas llamadas del pontífice (que hasta le llegó amenazar con la excomunión), se reunió con él en Bolonia.


En mayo de 1508, aceptó dirigir la decoración de la bóveda de la Capilla Sixtina, cuyos frescos concluyó cuatro años más tarde, después de un trabajo solitario y tenaz. En esta obra ideó una grandiosa estructura arquitectónica pintada, inspirada en la forma real de la bóveda. En el tema bíblico general de la bóveda, Miguel Ángel interpuso una interpretación neoplatónica del Génesis y dio forma a un tipo de interpretación de las imágenes que conseguirían ser un símbolo del arte del Renacimiento.


Después de la muerte de Julio II, en mayo de 1513, el artista hizo un segundo intento de seguir con la obra del mausoleo del pontífice. Con este propósito esculpió las dos figuras de los Esclavos y el Moisés, que reflejan una atormentada energía, la terribilitá de Miguel Ángel. Pero este segundo intento tampoco prosperó.


Finalmente, después de la muerte de Bramante (1514) y de Rafael Sanzio (1520), Miguel Ángel consiguió la total confianza del papado.


El gran retardo con que Miguel Ángel obtiene en Roma el reconocimiento oficial ha de ser atribuido a la heterodoxia de su estilo. Le faltaba lo que Vitruvio llamaba decòrum, es decir, el respeto por la tradición.


En 1516, por encargo de León X, inició el proyecto para la fachada de la Basílica de San Lorenzo de Florencia, trabajo que en el año 1520 debió abandonar con gran amargura. Del proyecto original se conservan numerosos dibujos y una maqueta de madera. A partir de 1520 y hasta 1530, Miguel Ángel trabajó en Florencia y construyó la Sacristía Nueva de San Lorenzo y la Biblioteca Laurenciana, en especial su escalera. Después del saqueo de Roma (1527) y de la expulsión de los Médicis de Florencia, Miguel Ángel formó parte, como hecho meramente anecdótico, del gobierno de la nueva República Florentina, de la cual fue nombrado "gobernador y procurador general de la fabricación y fortificación de las murallas", y participó en la defensa de la ciudad asediada por las tropas papales. En el año 1530, después de la caída de la República, el perdón de Clemente VII lo salvó de la venganza de los partidarios de los Médicis. A partir de este año reemprendió los trabajos de la Sacristía Nueva y del sepulcro de Julio II.


En 1534, al encontrarse a disgusto con la nueva situación política que se había instaurado en Florencia, abandonó la ciudad y se estableció en Roma, donde aceptó el encargo de Clemente VII para trabajar en el altar de la Capilla Sixtina y donde, entre 1536 y 1541, realizó el magnífico Juicio Final. Hasta el año 1550 fue haciendo obras para la tumba de Julio II, y los frescos de la Capilla Paulina (La conversión de san Pablo y Crucifixión de san Pedro).


- Valoración: La obra de Miguel Ángel, celebrada por sus contemporáneos como el punto culminante del arte renacentista, fue también su dramática conclusión. Sus esculturas, sus pinturas y su arquitectura, fueron admiradas más allá de todo límite, consideradas como creaciones superiores a las de los antiguos y por encima de la naturaleza misma. Pero Miguel Ángel estaba todavía vivo cuando se inició la polémica, entre los apasionados exaltadores de su arte y sus detractores, que condenaban la falta de medida y de naturalidad, contraponiendo su fuerza a la gracia y la elegancia del arte de Rafael. Lodovico Dolce el año 1557, tildaba de monótonos los desnudos de Miguel Ángel en comparación con la belleza de las obras de Rafael. Fue criticado también por la iglesia italiana, durante la segunda mitad del seiscientos, ya que sus obras no eran afines a las nuevas normas del Concilio de Trento. Desde la mitad del siglo XVIII, fueron cambiando las críticas hasta llegar a la total adoración por su arte.


El carácter profundamente religioso de Miguel Ángel, su genial cabeza le llevaron a ser considerado como un mito lo que le acarreó, como antes se ha apuntado, algunas críticas ya que su dominio de las técnicas clásicas llevaron a que, en cierta medida, jugara con ellas y las sobrepasara. Su modo de ser impulsivo le llevó a dedicarse en su juventud a manifestaciones artísticas principalmente escultóricas en donde el artista tiene una mayor cercanía con su obra, la lleva a cabo él mismo, cosa que se pierde con la arquitectura que por encargo papal acepta en muchas ocasiones principalmente en el segundo tramo de su vida. Su concepción anuncia la próxima arquitectura barroca.


Los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina representan la visión más perfecta de su creencia neoplatónica, que afirmaba que la belleza de la figura humana tiene un carácter divino; también en esta misma creencia se encuentra el significado de las tumbas de los Médici, donde la zona inferior simboliza el mundo material en contraposición de la arquitectura iluminada por la cúpula de la sacristía Nueva, que representa el mundo espiritual.


Como pintor, tuvo honda influencia en la generación posterior manierista. Tintoretto se ve influido por su dibujo, las formas anatómicas de los cuerpos y sus torsiones, escorzos y posturas forzadas.


Su proyecto de la basílica Vaticana en la que trabajó durante casi veinte años de su vida simplifica el proyecto que ideó para la misma Bramante, si bien mantiene la estructura en cruz griega y la gran cúpula. Miguel Ángel creaba espacios, funciones envolventes de los elementos principales sobre todo la cúpula, elemento director del conjunto.


Por lo que se refiere a la escultura, su David representó no ya una vuelta a modelos de la Antigüedad grecolatina sino que, por primera vez, se realizaba una obra que los superaba. Muchas de sus obras están inacabadas (non finito, en italiano), pero debe diferenciarse entre aquellas en las que el autor, intencionadamente, dejaba partes sin hacer, como los tondi Taddei y Pitti, de aquellas otras que no llegó a acabar a causa de factores externos.


DAVID (ESCULTURA DE MIGUEL ÁNGEL)

El David es una escultura de mármol blanco de 5,17 metros de altura y 5572 kilogramos de masa, realizada por Miguel Ángel Buonarroti entre 1501 y 1504 por encargo de la Opera del Duomo de la catedral de Santa María del Fiore de Florencia. La escultura representa al rey David bíblico en el momento previo a enfrentarse con Goliat, y fue acogida como un símbolo de la República de Florencia frente a la hegemonía de sus derrocados dirigentes, los Médici, y la amenaza de los estados adyacentes, especialmente los Estados Pontificios.


El David es una de las obras maestras del Renacimiento según la mayoría de los historiadores,3 y una de las esculturas más famosas del mundo. Actualmente se encuentra expuesta en la Galería de la Academia de Florencia, aunque hasta 1873 estuvo ubicada en la plaza de la Señoría de la capital toscana; desde entonces en su lugar se erige una copia de la obra a tamaño real realizada también en mármol.


- Contexto histórico: En 1434, Cosme de Médici asumió el poder total de Florencia, transformándose en Signore de la ciudad toscana. Desde entonces hasta 1494 habría cuatro Signori sucesivos en Florencia. Ese año estalló en Florencia una revuelta contra los Médici, cuando el Signore Piero de Médici se rindió de forma incondicional ante el avance de Carlos VIII de Francia hacia el Reino de Nápoles. El religioso Girolamo Savonarola aprovechó el descontento de la población florentina para derrocar a los Médici. La turba enfurecida saqueó el Palacio del monarca y se proclamó la República de Florencia bajo la batuta teocrática propugnada por Savonarola.


La República de Florencia sería gobernada por un confaloniero de justicia y ocho priores, que constituirían la nueva Signoria republicana. De la mano de Savonarola, se llevaría a cabo una feroz persecución de todo aquello que pudiera ser considerado "vanidoso", creándose una hoguera de las vanidades en la Piazza della Signoria en la que se quemó todo objeto considerado pecaminoso, incluyendo obras de Miguel Ángel o Boticelli, que fueron lanzadas a la hoguera por sus propios creadores. También fueron condenadas a la hoguera decenas de personas por "herejes" o "pecadoras".


Las disputas entre Savonarola y la familia Borgia, especialmente con el papa Alejandro VI, acabarían por costarle la vida al religioso florentino. El 13 de mayo de 1497 Alejandro VI excomulgó a Savonarola; los seguidores del papa entraron en Florencia y lo encarcelaron junto con varios de sus seguidores. Las acusaciones más fuertes que enfrentó fueron su inobediencia, y desprecio al precepto, y censuras pontificias con que se le había mandado abstenerse de la predicación; otra, haber solicitado, ardientemente, que el rey de Francia Carlos VIII entrase con su ejército en Italia a subyugar sus provincias con el pretexto de reformar la Corte de Roma, y costumbres de los Eclesiásticos. El 8 de mayo de 1498 Savonarola firma su confesión, y el 23 del mismo mes fue ejecutado en la hoguera junto con otros dos seguidores en la Piazza della Signoria, centro del poder florentino.


Ninguna persona ostentó el poder dejado por Savonarola hasta 1502, cuando Piero Soderini se convirtió en confaloniero de justicia vitalicio, en un intento de lograr acabar con la inestabilidad de la República florentina. Soderini se convirtió en la máxima autoridad de Florencia, con un poder comparable al de los Signori de Médicis. Mientras duró la república, existieron fuertes tensiones entre los sectores partidarios de una vuelta de los Médici a la ciudad, y aquellos que se oponían a un retorno a la Signoria original.


- Historia del David: En 1501, los responsables de la Opera del Duomo (institución laica encargada de la conservación y el mantenimiento de los bienes pertenecientes a lugares sagrados, como las iglesias), oficina de trabajos de la catedral de Florencia, y varios miembros del influyente gremio de Mercaderes de la lana, plantearon la construcción de doce grandes esculturas de personajes del Antiguo Testamento que se colocarían sobre los contrafuertes externos al ábside de Santa María del Fiore. Antes del David, sólo dos de estas esculturas habían sido construidas, una de ellas por Donatello y la otra por su discípulo Agostino di Duccio. Este último recibió en 1464 otro encargo, esta vez para crear una escultura de David.


El bloque de mármol a partir del cual se creó el David había sido extraído de la cantera de Fantiscritti, en Carrara, y había sido transportado a Florencia por el mar Mediterráneo y remontando el río Arno hasta la ciudad. El bloque, de 18 pies de altura y denominado "el gigante", había sido dañado por un artista llamado Simone da Fiesole, que lo había estropeado tratando de esculpir en él. El bloque fue apartado por los encargados de Santa María del Fiore y abandonado durante años. Tanto Agostino di Duccio como Antonio Rossellino esculpieron el bloque sin éxito, abandonándolo con varias fracturas y partes a medio trabajar. Las autoridades de la Opera del Duomo comenzaron la búsqueda de un escultor que lograra terminar el trabajo. Varios artistas fueron consultados sobre las posibilidades de esculpir el David, entre ellos Miguel Ángel.


Tras la expulsión de los Médici de Florencia en 1494, Miguel Ángel se había visto obligado a volver a la casa de su padre, viajando a Venecia, Bolonia y Roma. En Roma, el papa Julio II le había encargado la Pietà del Vaticano. Miguel Ángel no había realizado todavía ninguna obra importante en su ciudad natal, por lo que tomó una postura agresiva para que le encargasen a él la escultura del David, lo que generó tensiones con el resto de los escultores florentinos. El 16 de agosto de 1501, la Opera del Duomo de Florencia encargó oficialmente la escultura del David a Miguel Ángel, veinticinco años después de que Rossellino abandonase el trabajo sobre el bloque de mármol. El artista comenzó a trabajar en la escultura el 13 de septiembre, un mes después de recibir el encargo, y trabajaría en ella durante dos años.


Tras ver la obra ya terminada, el confaloniero de justicia Piero Soderini decidió finalmente ubicarla en la Piazza della Signoria, atribuyéndole a la obra un valor más civil que el religioso original. Miguel Ángel se impuso a una comisión de artistas célebres florentinos, entre los que se encontraban Andrea della Robbia, Piero di Cosimo, Pietro Perugino, Leonardo da Vinci, Sandro Botticelli y Cosimo Rosselli, que pretendían colocar la estatua en la Loggia dei Lanzi. Miguel Ángel impuso su criterio de colocarla frente al Palazzo Vecchio, aunque esta decisión dejó al David desprotegido frente a las inclemencias del tiempo. La escultura fue trasladada desde la Opera del Duomo a la Piazza della Signoria la noche del 18 de mayo de 1504, y fue alzada y colocada en su emplazamiento definitivo el 8 de junio del mismo año. Finalmente, el David fue descubierto a la ciudad de Florencia el 8 de septiembre de 1504.


- Técnica: El trabajo de preparación de la escultura definitiva incluyó bocetos, dibujos y modelos a pequeña escala de cera o terracota. Miguel Ángel pasó directamente de estos estudios preliminares al trabajo sobre el mármol, sin hacer un modelo de yeso a escala real, como hacían otros artistas de la época como Giambologna. El David fue esculpido mediante cincel desde distintos puntos de vista, puesto que Miguel Ángel lo diseñó para que fuese admirado desde cualquier punto de su perímetro, de forma diametralmente opuesta a la manera medieval que diseñaba las esculturas para ser vistas exclusivamente desde el frente.


- Análisis de la obra: El David contrasta con las representaciones previas de Donatello y Verrocchio en las que David aparece con el cuerpo de Goliat asesinado. En la versión de Miguel Ángel, Goliat no aparece, por lo que se interpreta que aún no ha sido vencido. El cuerpo de David es el de un hombre musculoso, no el del muchacho de las obras de Donatello y Verrocchio. En lugar de aparecer victorioso como en las dos versiones antes mencionadas, David aparece en tensión y preparado para el combate. Su cuerpo se encuentra girado con un ligero contrapposto: la pierna izquierda se adelanta a la derecha, el brazo izquierdo se eleva y se curva hasta que la mano casi toca el hombro, mientras que el brazo derecho se deja caer hasta que la mano toca el muslo, el torso se curva sutilmente, la cabeza mira hacia su izquierda, manteniendo los ojos fijos en su objetivo, con el ceño fruncido. El rostro evidencia esta tensión contenida, gran concentración y las aletas de la nariz bastante abiertas. El movimiento es contenido, centrípeto con líneas de fuerza que vuelven al bloque. La mirada ha sido interpretada en el sentido de que la escultura muestra el momento en el que David ha tomado la decisión de atacar pero aún no ha comenzado el combate. Otros expertos, como Giuseppe Andreani (director de la Academia de Bellas Artes de Florencia), opinan sin embargo que la escena muestra el momento inmediatamente posterior al final de la batalla, y que David contempla tranquilamente su victoria.


- Estilo y detalle: Miguel Ángel creía que en cada bloque de mármol en el que trabajaba existía un alma, una obra latente que él trataba de recuperar. En el caso del David, las múltiples fracturas y fallas que tenía el bloque fueron encaminando a Miguel Ángel hacia la forma final de la escultura. El gran hueco que tenía el bloque en su flanco izquierdo origina que la escultura se apoye completamente en el pie derecho, generando un contrapposto en la figura y haciendo que la parte izquierda de la figura se balancee hacia la parte derecha del cuerpo. La cabeza de David se gira hacia su izquierda, mientras que sus hombros se escoran hacia la derecha, en sentido opuesto a sus caderas. En el Alto Renacimiento, el contrapposto era considerado un símbolo de la escultura antigua, muy apreciada en la época. El David llegó a convertirse en el paradigma de la escultura renacentista gracias a su uso inteligente del contrapposto.


Las proporciones del David no corresponden exactamente con las de la figura humana: su cabeza, manos y torso son más grandes de lo estipulado según las proporciones clásicas. Algunos críticos han visto en esta aparente desproporción una muestra de manierismo por remarcar los elementos fundamentales de la composición, aunque otra explicación se debería a la ubicación original de la estatua: sobre uno de los contrafuertes de la catedral de Florencia, por lo que las proporciones de la escultura deberían aparecer de forma correcta a cierta distancia.


Existe una incoherencia: el David aparentemente no está circuncidado a pesar de ser judío, lo que contradiría la ley judaica. Esta aparente incoherencia ha sido justificada por algunos críticos e historiadores por la visión que tenía el arte renacentista del ser humano, menos ligado a la religión y más a los valores de la belleza.


- Daños sufridos por la obra y trabajos de restauración: El David ha sufrido numerosos percances a lo largo de su historia, tanto en su emplazamiento original en la Piazza della Signoria como en el interior de la Galería de la Academia, a partir de 1873.


En 1504, mientras se producía el traslado a la Piazza della Signoria, fue apedreado por jóvenes partidarios de los Médici. En 1512, un rayo cayó sobre la base de la escultura. En 1527, durante una revuelta popular contra los Médici, le fue amputado el brazo izquierdo, tras caerle un banco lanzado desde una ventana. El brazo fue repuesto dieciséis años después. En 1843, se llevó a cabo una limpieza con ácido clorhídrico en la superficie completa de la escultura, eliminándose la pátina protectora que Miguel Ángel había aplicado al David y dejando el mármol expuesto a las inclemencias meteorológicas. Finalmente, en 1873, el David fue trasladado de su lugar en la Piazza della Signoria a la Galería de la Academia, para evitar que sufriera daños. En 1910, se colocó una réplica de la escultura a escala 1:1 en el lugar que ocupaba previamente en la Piazza della Signoria, que se mantiene en la actualidad.


En 1991, un hombre llamado Piero Cannata destruyó un dedo del pie izquierdo del David tras golpearlo con un martillo. El dedo fue reconstruido posteriormente, y para evitar futuros daños a la escultura, se colocó una estructura acristalada blindada que rodea por todos sus flancos la base del David. Las investigaciones hechas a partir de los fragmentos de mármol recuperadas tras el ataque de Cannata permitieron conocer que el tipo de mármol con el que estaba construido el David contenía hoyos microscópicos que producían una degradación mayor que la de otros tipos de mármol.


En 2003 comenzó la primera restauración del David desde 1843, en medio de una fuerte polémica sobre el método a utilizar y la profundidad de la restauración. La responsable de las labores de restauración, Agnese Parronchi, se vio obligada a dimitir por sus discrepancias con el superintendente de Bienes Artísticos de la región de Toscana, Antonio Paolucci. Parronchi era partidaria de llevar a cabo una intervención seca y no invasiva, mediante pinceles, bastoncillos y gomas de borrar. Paolucci y la directora de la Galería de la Academia, Franca Falleti, eran partidarios de una intervención húmeda, mediante compresas de agua destilada aplicadas sobre el mármol durante quince o veinte minutos. James Beck, director de ArtWatch International, inició una campaña solicitando la cancelación de los trabajos de restauración. Finalmente, la restauración se llevó a cabo siguiendo el método húmedo, y se terminó el 22 de abril de 2004 bajo la dirección de Cinzia Parnigoni. El David quedó a la vista de los visitantes de la Galería de la Academia, aunque lo mostraron de nuevo al público definitivamente el 24 de mayo de 2004.


PERSEO CON LA CABEZA DE MEDUSA (ESCULTURA DE BENVENUTO CELLINI)

Perseo con la cabeza de Medusa, también denominada el Perseo de Cellini, es una escultura realizada en bronce por Benvenuto Cellini. Es considerada una de las obras cumbre de la escultura manierista italiana y una de las estatuas más famosas de la Piazza della Signoria en Florencia, Italia.


Desde el primer momento, el artista sabía cual iba a ser el emplazamiento de su estatua. El propio artista describió la fundición del Perseo del siguiente modo en su autobiografía:


"... presa de intensa fiebre y de las llamas del taller, azotando un vendaval de lluvia el molde y el horno, cuajado el bronce por súbito enfriamiento, asustados y despavoridos los presentes, reanimando el semimoribundo escultor el fuego con troncos de leña y mejorando el metal en fusión con toda su vajilla de estaño y, como dice Marco, entre la fiebre, el delirio, el incendio y el vendaval que arrecian en aquella tremenda noche de locura artística de un genio, se oye un trueno formidable, a la vez que deslumbra la escena un relámpago cegador, verdadero ''fiat lux'' de aquel génesis de una estatua, y ese milagro de la voluntad crea un prodigio de alta inspiración… Perseo quedó hecho".


- Descripción estética: La escultura es conformada por dos cuerpos humanos: un hombre de pie sobre un cuerpo femenino sin cabeza. El hombre se encuentra desnudo, tiene el cabello rizado y corto. Lleva una casco con alas sobre la cabeza. Su rostro enojado, mantiene una dirección recta hacia al suelo, de modo que el espectador situado ante ella, puede observar su cara. Su mano derecha porta una espada larga, mientras que la mano izquierda porta en lo alto la cabeza de la mujer que derrama sangre por el cuello. El cuerpo femenino, se encuentra desnudo y acostado con una posición contorsionada. Su ropa se encuentra debajo, entre su cuerpo y una superficie plana. Y de su torso también derrama sangre. La escultura, representa a Perseo y Medusa; Perseo la acaba de decapitar con la espada que empuña en la mano derecha, mientras que con la mano izquierda, sostiene triunfante la cabeza de la Gorgona tomada por su cabellera.


En la nuca de la estatua, se puede observar un autorretrato de Cellini. El casco forma las cejas, la nariz y la forma de la cara, mientras que el pelo de la nuca de Perseo, es la barba de Cellini. El rostro de Medusa fue construido a partir del modelo del rostro de uno de los aprendices del autor. Hecho que aclara e su autobiografía de esta manera.


"Solo tenía unos malos aprendices, entre los cuales había uno muy hermoso; era hijo de una meretriz llamada Gambetta. Me serví de aquel muchacho para copiarlo, porque no tenemos otros libros que nos enseñen el arte, sino la naturaleza".


- Mitología: La escultura es una representación del mito griego, donde Polidectes quería deshacerse de Perseo para seducir a su madre Dánae. Así que un día le explicó que las Gorgonas eran horrendas y monstruosas, sobre todo Medusa. Polidectes ordenó a Perseo que fuera en busca de Medusa y que le cortara la cabeza, y así obedeció Perseo. Se fue de Grecia hasta Sicilia, donde dos hadas le dieron un espejo con el que se protegería de la imagen de medusa, una espada para cortar su cabeza, un saco para guardarla, unas sandalias aladas para que pudiera volar y un casco que lo hiciera invisible al usarlo. Al cumplir su mandato, de la sangre de Medusa nació un Pegaso en el que se fue volando.


- Técnica: La escultura está realizada en bronce fundido a la cera perdida, una técnica sobre la que Cellini tuvo que realizar varios ensayos y bocetos preparatorios que todavía se conservan. El escultor creó su primer boceto en tierra y terminado con un grosor de alrededor de un dedo y tras ser cocido, aplicó la cera. Ahuecó la esultura para que fuera más ligera y se vació su contenido interior, perforando los costados, hombros y piernas. Los agujeros que quedaron que tras haber terminado toda la capa de cera, los redujo de nuevo hasta dejarles la abertura deseada a cada orificio. Posteriormente sobre la cera colocó barro y después tres capas de tierra para fundirla por fín. Colocó respiraderos para dejar salir la cera y un orificio en la parte superior, por donde vertió el bronce derretido. Después repasó la pieza con un cincel para marcar los detalles. El resultado final de este Perseo supone un logro de la escultura en bronce.Su inauguración fue en la Loggia della Signoria donde sigue colocada en la actualidad.


- Estilo: Directamente relacionada con el tema de la escultura vecina Judith y Holofernes de Donatello, que en realidad difiere profundamente de las obras de comienzos del Renacimiento, son adheridas a el titanismo típico del período manierista, cuando los escultores imitaron las grandes obras de Miguel Ángel.


Es considerada una de las obras del estilo manierista en italiana, principalmente por ser una escultura que representa contorsiones corporales. El manierismo, comenzado desde el Renacimiento, ya daba elementos propios del estilo que se conformó propiamente en el siglo XVI. Se distingue por que representaba contorsiones corpóreas, expresión y psicología. "El Manierismo fue un estilo para Cortesanos y sofisticados, manifiestamente ingenioso y muy alejado de la natural sencillez".


- Ubicación: Su inauguración fue en la Loggia della Signoria, donde sigue colocada en la actualidad. Junto al Perseo se encuentra la escultura Rapto de las Sabinas, de Giambologna. Que además de pertenecer a un mismo espacio geográfico, se asimilan por utilizar el estilo manierista al representar la contorsión con cuerpos desnudos, e incluso la elaboración de ambas parten de mitos de la Antigüedad Clásica. A unos veinte metros de la Loggia della Signoria, se encuentra la Piazza della Signoria donde fueron colocadas algunas esculturas como el Monumento Ecuestre de Cosme I Medici (1594) obra también de Giambologna, Neptuno (1563-75) de Bartolomeo Ammannati, Judith y Holofernes (copia) de Donatello (1455-60), el David (copia) de Miguel Ángel (1504) y Hércules y Caco de Baccio Bandinelli (1533).


Al contrario que su pedestal, la estatua que se observa en la actualidad es la original, que solo fue trasladada en 1998 para realizarle una profunda limpieza y restauración.


- Interpretaciones de la obra: La escultura de Perseo fue encargada por Cósimo I después de su toma de posesión como duque de la ciudad; fue realizada entre 1545 y 1554. Desde antes de la restauración de los Médicis en 1512, algunos miembros de la familia habían usado el retrato para establecer vínculos históricos con el pasado que justificaran su poder presente. Cosme I repitió su imagen como forma de propaganda para que otorgaran credibilidad a su posición como gobernante según John T. Paoletti.


El conjunto de obras encargadas por los Médicis tiene presente una temática similar, en su mayoría son obras realizadas a partir de los mitos Antiguos. Como, Erwin Panofsky menciona, la recuperación de mitos por el arte no es algo propio del Renacimiento, de hecho ya eran recuperados durante la Antigüedad Clásica. Sin embargo, durante la edad media la representación de deidades Antiguas se aminoro, debido a que la religión antigua ya no era practicada en plena edad media. Sin embargo Panofsky advierte que el movimiento renacentista presente desde el siglo IV retomó estilos y temáticas ocupados durante la antigüedad. Algunos artistas retomaron algunas esculturas Antiguas para presentar discursos teológicos, sustituyeron personajes antiguos por personajes cristianos y al final, la obra emitía un discurso totalmente distinto del que emitía la escultura inicial.


Por otro lado, Chokeanand Bussarakampakom dice que: "la comparación entre el mundo clásico y el moderno era una manera de concebir el gobierno desde el reflejo de lo antiguo. Sin embargo, la concepción del mundo en el siglo XVI crea nuevas formas y nuevas maneras de representar el mundo que, si bien pueden encontrar inspiración en el repertorio de la antigüedad, han configurado ya características estilísticas o formales propias. El mundo de la corte de las monarquías europeas adquiere su propia tipología en la creación de objetos". como lo son las obras encargadas por los Médicis.


HÉRCULES Y CACO

Hércules y Caco es una escultura de mármol de Baccio Bandinelli situado en la Piazza della Signoria enfrente del Palazzo Vecchio y al lado de lo que hoy es una copia del David de Miguel Ángel en Florencia. La obra se encuentra sobre una bello pedestal con bustos tallados en bajo relieve de unos faunos y la firma del autor. El tema alegórico es la fuerza y el ingenio de Hércules venciendo la maldad de Caco, episodio narrado por Virgilio y otros poetas de Los doce trabajos de Heracles.


- Historia y descripción: Terminada la escultura en 1533 se formó una génesis compleja y problemática. Al principio, había sido encargada a Miguel Ángel en 1505, que tuvo el tiempo justo para hacer un modelo, que ahora se conserva en el Museo de la Casa Buonarroti, acosado por los compromisos más urgentes que tenía por entonces en Roma.


El encargo se quedó sólo en papel; en 1525 se hace referencia por primera vez a Baccio, a continuación, en 1528 se volvió a hablar de Miguel Ángel y en esa ocasión se cambió el tema por iniciativa propia, prefiriendo el de Sansón y los filisteos. Con el retorno de los Médicis (1530) el encargo fue asignado definitivamente a Baccio Bandinelli, que lo finalizó en 1534.


Baccio, según cuenta Vasari en las Vidas, fue uno de los más ardientes admiradores de Miguel Ángel, estudiante cuidadoso de su obra con la ambición de llegarlo a superar. Pero cuando tuvo que resignarse a no tener el talento para ser su igual, cambió su admiración por la envidia y el odio. Lo imitó escogiendo los temas y en el gigantismo, en la creencia que la grandeza de Miguel Ángel era por sus obras escultóricas de grandes medidas, pero las suyas no consiguieron la fuerza, el alma y la perfección anatómica necesaria.


El Hércules y Caco se considera como un ejemplo típico de los intentos de superar o al menos igualarse Baccio con Miguel Ángel, lo esculpió con el objetivo de estar situado en la piazza della Signoria junto a la escultura del David, pero la obra estaba impregnada de gigantismo, con una masa muscular pesada y los resultados en la expresión y movimiento eran un tanto torpes y los rostros teatrales.


Sirven para dar una medida de como se ridiculizó desde un primer momento la escultura, las observaciones de Benvenuto Cellini sobre el Hércules:


"Si se quita el pelo de la cabeza no es suficiente para un pequeño cerebro ... y el cuerpo parece un saco de melones apoyado contra una pared".


La figura de Baccio, tal vez sea analizada en el contexto de una obra artística "obsesionado" por los famosos gigantes del Renacimiento (Rafael, Leonardo y Miguel Ángel), donde los jóvenes artistas fueron instruidos para tratar a la "maniera" de los grandes, en vez de esforzarse por encontrar su propio camino a partir de la observación de la naturaleza. Es la época del manierismo, que quizá Baccio sentía aplastada su sensibilidad por los modelos tan grandes, dejando a un lado los tipos de trabajos, tal vez, más afín a él, como el relieve del cual dio una gran prueba en Santa Maria del Fiore.


La estatua fue restaurada entre febrero de 1994 y abril de 1994. Se descubrió entonces que la porra de la mano de Hércules no era la original, pues estaba hecha de aluminio en lugar de la original que era en bronce.


- Grupo escultórico de Hércules y Caco: La comparación entre los estilos y la calidad entre Miguel Ángel y Bandinelli (cuya rivalidad artística era famosa) fue posible de manera directa cuando se instaló el colosal de mármol de Hércules y Caco (5,05 metros) de Bandinelli en la Piazza della Signoria, cerca del David de Miguel Ángel.


El grupo Hércules y Caco fue un encargo del Papa Clemente VII, de la familia Médicis. Bandinelli, al contrario que Miguel Ángel (que tenía ideas republicanas), respaldó siempre a la dinastía Médicis. Este apoyo le permitió acaparar encargos mientras dicha familia gobernó Florencia, pero igualmente le acarreó críticas porque los Médicis eran impopulares y tiránicos.


Para su obra maestra, Bandinelli enseñó al Papa diversos modelos hechos en cera. En 1527, cuando Bandinelli había tallado la escultura en mármol de Carrara hasta el abdomen de Hércules, el Papa fue tomado prisionero en Roma y en Florencia, enemigos de los Médici expulsaron a Hipólito de Médicis de la ciudad. Bandinelli, como partidario de los Médici, tuvo que exiliarse. Tres años después, en 1530, las tropas del emperador Carlos V tomaron Florencia tras un largo asedio, el Papa Clemente VII colocó a su hijo ilegítimo Alejandro de Médicis como duque y Bandinelli pudo regresar y continuar con su trabajo en la estatua.


Finalmente, en 1534 terminó la obra que fue transportada a la Piazza della Signoria y colocada en su pedestal de mármol, cerca del David de Miguel Ángel, que se había propuesto superar. Pero fue ridiculizada desde el primer momento; Cellini comparó el grupo a "un saco lleno de melones" por su musculatura exagerada. Sería restaurada entre febrero y abril de 1994.


Después de tales críticas, Bandinelli intentó sabotear la carrera de Cellini y perjudicar también al joven Giambologna.


FLORENCIA CUNA DEL RENACIMIENTO

Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo en Europa Occidental durante los siglos XV y XVI. Fue un período de transición entre la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturales como humanas. La ciudad de Florencia, en Italia, fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento, que se extendió después por toda Europa.


El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo. El término «renacimiento» se utilizó reivindicando ciertos elementos de la cultura clásica griega y romana, y se aplicó originariamente como una vuelta a los valores de la cultura grecolatina y a la contemplación libre de la naturaleza tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad más rígida y dogmática establecida en la Europa medieval. En esta nueva etapa se planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política, la filosofía y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por el antropocentrismo.


En ese sentido, el historiador y artista Giorgio Vasari formuló una idea determinante: el nuevo nacimiento del arte antiguo (Rinascita), que presuponía una marcada conciencia histórica individual, fenómeno completamente nuevo. De hecho, el Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística medieval, a la que calificó como un estilo de bárbaros, que más tarde recibirá el calificativo de Gótico. Sin embargo, los cambios tanto estéticos como en cuanto a la mentalidad fueron lentos y graduales. El concepto actual de renacimiento será formulado tal y como hoy lo entendemos en el siglo xix por el historiador Jules Michelet.


Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una "ruptura" con la unidad estilística que hasta ese momento había sido "supranacional". El Renacimiento no fue un fenómeno unitario desde los puntos de vista cronológico y geográfico: su ámbito se limitó a la cultura europea y a los territorios americanos recién descubiertos, a los que las novedades renacentistas llegaron tardíamente. Su desarrollo coincidió con el inicio de la Edad Moderna, marcada por la consolidación de los estados europeos, los viajes transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el ascenso de la burguesía y la afirmación del capitalismo. Sin embargo, muchos de estos fenómenos rebasan por su magnitud y mayor extensión en el tiempo el ámbito renacentista.


- Contexto histórico: El Renacimiento marca el inicio de la Edad Moderna, un período histórico que por lo general se suele establecer entre el descubrimiento de América en 1492 y la Revolución francesa en 1789, y que, en el terreno cultural, se divide en el Renacimiento (siglos XV y XVI) y el Barroco (siglos XVII y XVIII), con subdivisiones como el manierismo, el rococó y el neoclasicismo. Otros historiadores sitúan la fecha de inicio en 1453, caída de Constantinopla, o bien remarcan un hecho trascendental como la invención de la imprenta (hacia 1440 aproximadamente, de la mano de Johannes Gutenberg).


Los antecedentes históricos del Renacimiento cabe situarlos en la decadencia del mundo medieval ocurrida a lo largo del siglo XV por diversos factores, como el declive del Sacro Imperio Romano Germánico, el debilitamiento de la Iglesia católica a causa de los cismas y los movimientos heréticos (que darían origen a la Reforma protestante), la profunda crisis económica derivada del anquilosamiento del sistema feudal, y la decadencia de las artes y las ciencias, lastradas por una teología escolástica sumida en el escepticismo.


Frente a esta decadencia, los principales centros académicos europeos buscaron regenerarse a través del retorno a los valores de la cultura clásica grecorromana. A su vez, comenzó a fraguarse una nueva sociedad fundamentada en el auge de los nuevos estados centralizados, con poderosos ejércitos y administraciones burocratizadas (inicio del autoritarismo monárquico preconizado por Maquiavelo), así como en el crecimiento demográfico y una economía centrada en una nueva clase social emergente, la burguesía, que puso los cimientos del capitalismo y una economía mercantil y preindustrial; todo ello coadyuvado por el progreso técnico y científico experimentado durante este período, fundamentado en la imprenta y la consiguiente velocidad de difusión de las novedades. Surgió así una visión del mundo más antropocéntrica, desligada de la religión y el teocentrismo medieval, en la que el hombre y los avances científicos supondrán la nueva forma de valorar el mundo: el humanismo, un término inicialmente aplicado a los especialistas en disciplinas grecolatinas (derecho, retórica, teología y arte), que se haría extensivo a filósofos, artistas, científicos y cualquier estudioso de las diversas ramas del conocimiento que comenzaron entonces a aglutinarse en un concepto de cultura general.


En Italia, el epicentro de la cultura renacentista, la división del territorio en ciudades-estado con diferentes regímenes políticos (repúblicas como Florencia o Venecia, estados monárquicos como Milán y Nápoles o el dominio papal en Roma) propició el ascenso de una élite económica que patrocinó la cultura y el arte como instrumentos de propaganda del estado, cada uno rivalizando con los demás en magnificencia y esplendor. La educación se volvió más accesible, dejando de estar circunscrita al clero, y se favoreció el debate intelectual, con la fundación de universidades y el patrocinio de la literatura.


Por su parte, el siglo XVI estaría marcado por los grandes descubrimientos geográficos iniciados con la llegada de Colón a América en 1492 (establecimiento de la ruta del Cabo por Vasco da Gama, 1498; vuelta al mundo de Magallanes, 1519-1521; desembarco de Cortés en México, 1519; conquista de Perú por Pizarro, 1530-1533), así como por la ruptura de la unidad cristiana causada por la Reforma protestante de Martín Lutero (1520), el desarrollo de la ciencia y la técnica (Nova Scientia de Tartaglia, 1538; De revolutionibus de Copérnico, 1543; Anatomía de Vesalio, 1543) y la expansión del humanismo (Erasmo de Róterdam, Giovanni Pico della Mirandola, Ludovico Ariosto, Tomás Moro, Juan Luis Vives, François Rabelais).


- Definición: El término "Renacimiento" procede del italiano Rinascita y fue acuñado por el artista e historiador Giorgio Vasari en sus Vidas (1542–1550), en alusión al renacer de la cultura clásica tras el oscurantismo medieval. Como tal, supone un fenómeno tanto social como político y cultural que abarcó todo el continente europeo durante los siglos XV y XVI. En la historiografía moderna, la primera definición del Renacimiento procede del historiador francés Jules Michelet (La Renaissance, 1855), mientras que la visión actual del mundo renacentista fue forjada por Jacob Burckhardt en su ensayo La cultura del Renacimiento en Italia (1860).


Aunque se suele situar el inicio del Renacimiento en el siglo XV numerosos historiadores lo retrotraen al siglo XIV o aún al XIII, a la obra de algunos artistas considerados precursores, como Cimabue y Giotto en pintura o Nicola Pisano en escultura. Estos sentaron las bases de los primeros artistas plenamente renacentistas en la Florencia del primer cuarto del siglo XV, como el pintor Masaccio, el escultor Donatello o el arquitecto Brunelleschi, todos ellos interesados en el naturalismo, la armonía y las proporciones matemáticas.


En este clima cultural de renovación, basado en modelos de la antigüedad clásica, surgió a principios del siglo XV un movimiento artístico en Italia de gran vitalidad, que se extendería de inmediato a otros países de Europa. El artista tomó conciencia de individuo con valores intrínsecos, se sintió atraído por la cultura y el saber en general, y comenzó a estudiar los modelos de la antigüedad, a la vez que estudiaba disciplinas como la anatomía e investigaba nuevas técnicas, como el claroscuro y la perspectiva, desarrollándose enormemente las formas de representar el mundo natural con fidelidad. El paradigma de esta nueva actitud es Leonardo da Vinci, quien se interesó por múltiples ramas del saber, pero del mismo modo Miguel Ángel Buonarroti, Rafael Sanzio, Sandro Botticelli y Bramante fueron artistas conmovidos por la imagen de la antigüedad y preocupados por desarrollar nuevas técnicas escultóricas, pictóricas y arquitectónicas, así como por la música, la poesía y la nueva sensibilidad humanística.


No cabe duda de que el Renacimiento evolucionó en buena medida del arte medieval, una parte del cual no había dejado de valorar e imitar el arte clásico; pero el artista renacentista buscó imperiosamente distanciarse de la etapa posterior, a la que menospreciaban por su supeditación a los valores religiosos y por su estilo antinaturalista, proveniente no de una falta de habilidad técnica en imitar a la naturaleza, sino de una voluntad propia de eludirla para enfatizar otros valores más subjetivos, ligados a la espiritualidad. Sin embargo, el propio artista renacentista no valoró este hecho y se sintió distinto, "renacido"; así, Lorenzo Valla llegó a afirmar que no sabía por qué las artes "habían decaído hasta tal punto, y casi muerto; ni tampoco por qué habían resurgido en esa época; apareciendo y triunfando tantos buenos artistas y escritores".


Buena parte del surgimiento de esta nueva escala de valores, en que artistas y literatos serán exaltados por encima de personajes de noble cuna, proviene del sistema de ciudades-estado italianas de tipo republicano, alejadas así de los modos autoritarios de la aristocracia y el clero, con sociedades en que se valoraba más el mérito propio que no el proveniente del nacimiento en una determinada estirpe. En esta nueva sociedad se valora más la virtud cívica que la caballeresca o contemplativa, el talento personal (fuese en los negocios, la ciencia o el arte) que el rancio abolengo.


Conviene remarcar que un factor que coadyuvó enormemente al éxito de las nuevas teorías artísticas fue el mecenazgo, tanto de ciudades y entidades de diversa índole como de personajes provenientes tanto de la aristocracia y el clero como de la nueva burguesía emergente. Para estos personajes, el patronazgo de la cultura era una señal de poder y estatus social, que otorgaba a quien lo ejercía prestigio y ostentación frente a sus semejantes. Algunos de los mecenas más distinguidos fueron: el florentino Lorenzo de Médicis, apodado "el Magnífico"; Federico da Montefeltro, duque de Urbino; Ludovico Gonzaga, marqués de Mantua; Alfonso el Magnánimo, rey de Nápoles; Francesco y Ludovico Sforza, duques de Milán; además de los papas y cardenales de la Iglesia.


El artista renacentista es heredero de los preceptos de la cultura clásica, pero los reiterpreta a través del humanismo, reafirmando los valores intrínsecos del mundo perceptible y del ser humano como parte de esa realidad sensible. Aunque no renuncia a la religión y los valores de la realidad cristiana, da preponderancia a esta nueva visión humanística por encima de la trascendencia religiosa. Así, a la visión estática del universo preponderante durante la Edad Media se sucede una visión dinámica que se sustenta en la exprimentación y en la revalidación del método científico como fuente de conocimiento. Por otro lado, los nuevos valores supremos del artista serán la belleza y la armonía, desligadas de la religión y sustentadas en el estudio de la naturaleza, que a través de la medida y la proporción otorgan al artista nuevas herramientas para realizar sus obras.


Mientras surgía en Florencia el Quattrocento o Primer Renacimiento italiano (así llamado por desarrollarse durante los años de 1400 siglo XV), originado por la búsqueda de los cánones de belleza clásicos y de las bases científicas del arte, se produjo un fenómeno similar y coetáneo en Flandes (especialmente en pintura), basado principalmente en la observación de la naturaleza. Este Primer Renacimiento tuvo gran difusión en la Europa Oriental: la fortaleza moscovita del Kremlin, por ejemplo, fue obra de artistas italianos.


La segunda fase del Renacimiento, o Cinquecento (siglo XVI), estuvo marcada por la hegemonía artística de Roma, cuyos papas (Julio II, León X, Clemente VII y Pablo III, algunos de ellos pertenecientes a la familia florentina de los Médici) apoyaron fervorosamente el desarrollo de las artes, así como la investigación de la antigüedad clásica. Sin embargo, con las guerras de Italia (saco de Roma en 1527), muchos de estos artistas emigraron y conllevaron la propagación de las teorías renacentistas por toda Europa.



Así, a lo largo del siglo XVI el Renacimiento italiano se extendió por toda Europa, desde Portugal hasta Escandinavia, y desde Francia hasta Rusia. Muchos artistas viajaron en busca de formación o mecenazgo, y las grandes cortes europeas (como Fontainebleau, Madrid, Praga o Dresde) se llenaron de artistas de múltiples nacionalidades. Se valoraba especialmente a los artistas italianos, pero numerosos extranjeros que fueron a formarse a Italia adquirieron así una nueva reputación. Un factor coadyuvante de la difusión del nuevo arte fue el grabado, cuya fabricación en serie permitió expandir las obras de los artistas por todo el continente. También aumentó considerablemente el mercado del arte, y la labor de los marchantes fue esencial para conectar a artistas y compradores; uno de los mayores centros de mercado del arte de la época fue Amberes. También creció el coleccionismo, y aparecieron las llamadas "cámaras de arte" (Kunstkammern), generalmente pertenecientes a personajes de la aristocracia y la realeza, unas estancias donde se exponían objetos de arte de todo tipo, libros y objetos de toda clase, e incluso minerales o muestras naturales, de la flora y la fauna; una de las más afamadas fue la de Rodolfo II en Praga.


De forma genérica se pueden establecer las características del Renacimiento en:

- La "vuelta a la antigüedad": resurgieron tanto las antiguas formas arquitectónicas como el orden clásico y la utilización de motivos formales y plásticos antiguos. Asimismo, se tomaron como motivos temáticos la mitología clásica y la historia, así como la adopción de antiguos elementos simbólicos. Con ello el objetivo no era efectuar una copia servil, sino la penetración y el conocimiento de las leyes que sustentan el arte clásico. Buena parte de esta revalorización del arte clásico vino por los hallazgos arqueológicos de piezas como monedas, camafeos o esculturas romanas, así como la recuperación de tratados clásicos como los de Vitruvio, esenciales en la renovación de la arquitectura.


- Surgimiento de una nueva "relación con la naturaleza", que iba unida a una concepción ideal y realista de la ciencia. La matemática se va a convertir en la principal ayuda de un arte que se preocupa incesantemente en fundamentar racionalmente su ideal de belleza. La aspiración de acceder a la verdad de la naturaleza, como en la antigüedad, no se orienta hacia el conocimiento de fenómeno casual, sino hacia la penetración de la idea.


- El Renacimiento hace al "hombre" medida de todas las cosas. Presupone en el artista una formación científica, que le hace liberarse de las actitudes gremiales y mecanicistas más propias del medievo y elevarse en la escala social. Esto supone revestir al artista de una nueva consideración, la de "creador". La figura humana es el nuevo centro de interés del artista, que estudia con detenimiento la anatomía para hacer una representación fidedigna, al tiempo que valora aspectos como el movimiento y la expresión.


- El "mecenazgo": las clases altas patrocinaban y encargaban obras constantemente, ya que el arte era visto como un instrumento de prestigio y refinamiento, lo que condujo a un momento de gran brillantez en todas las disciplinas artísticas. Los principales centros de mecenazgo fueron la Florencia de los Médicis en el Quattrocento y la Roma papal en el Cinquecento.

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